Crear cuenta
Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

En junio de 2014 os contábamos como Nintendo había salido victoriosa del juicio contra la tienda española Chipspain, que fue sentenciada por importar y vender tarjetas R4 destinadas a ejecutar software de forma ilícita en la consola portátil Nintendo DS. Esta misma semana se ha conseguido otra victoria en este frente contra un mal que verdaderamente hace a la industria… pero mucho más a todo aquel que se considere un verdadero aficionados a los videojuegos.

.

La gente no es consciente de que al ejecutar un videojuego en una de estas tarjetas se están cargando todo eso que tanto les gusta. Luego, en el futuro, vienen las penas y los “lo que daría yo por que ese juego fuera traducido a mi idioma”, “por que llegara a mi país”, o “por que ese estudio que tanto quiero no deje de hacer juegos para mi consola”, o el peor de los escenarios, que un talentoso estudio tenga que cerrar al no conseguir lo mínimo para rentabilizar esa pieza de software en la que han puesto tanto esfuerzo y que no han conseguido vender… pese a que miles o millones de jugadores lo han disfrutado de forma ilegal. Minar el futuro de tu hobby o pasión no es algo muy razonable, en muchos casos por el ansia de tener en una tarjeta decenas o cientos de juegos que realmente ni siquiera vas a tener tiempo para poder disfrutar.

 

Uno de los mayores problemas es la facilidad para conseguir estas tarjetas, y ahí es donde entra Nintendo España y sus esfuerzos para reclamar responsabilidades a las empresas que los venden, como en este caso Myrtle LLC, que importó tarjetas R4 que no consiguieron llegar a ningún sitio, pues fueron detectadas e incautadas en las aduanas del Aeropuerto de Barajas. El 27 de mayo de 2014 los administradores de Myrtle LLC fueron condenados por un juzgado de lo Penal de Bilbao por atentar contra la propiedad intelectual. A principios del presente 2015, Nintendo tuvo la oportunidad de conseguir otra victoria más frente a la empresa Gigabyte Sistemas. En este caso la Asociación Española de Videojuegos, AEVI, tuvo un especial papel denunciando a esta empresa que ya había sido advertida por la propia Nintendo para que cesara de vender tarjetas R4. ¿Resultado? Pese a que las sentencias de ambos casos todavía pueden ser recurridas, por ahora los acusados  se enfrentan a penas de 3 a 6 meses de cárcel, multas y tener que pagar por daños a Nintendo.

 

Con todo esto, Nintendo consigue que la ley reconozca sus derechos, que a fin de cuentas, no sólo protegen sus intereses, sino también los de los jugadores. En Europa ha quedado firmemente establecido que la promoción, anuncios, importación, distribución, venta y posesión con fines comerciales de tarjetas R4 y otras similares infringe la propiedad intelectual de Nintendo, sin dar pie a la típica excusa de son suministrados para que puedan “ejecutarse copias de seguridad de juegos.” La reforma del Código Penal que se pondrá en marcha el 1 de julio de 2015 ha sufrido algunos cambios con respecto a la ley original, puesto que además de penalizar por importar, distribuir o vender dispositivos que eluden las protecciones destinada a proteger la propiedad intelectual, también señala que la posesión de estos, con la finalidad de suministrarlos a terceros (para el propio uso no está contemplado), es un “delito criminal” que puede ser castigado con hasta tres años de cárcel.

 

Profundizando sobre el tema de la posesión, y para que quede claro, la ley antes se centraba en si era o no con “ánimo de lucro”, mientras que la reforma que entra en vigor en julio indica “ánimo de obtener un beneficio económico directo o indirecto,” repetimos, para ser facilitado a terceros. Exactamente, esto es lo que dice el artículo 270, apartado 5-d de la reforma de la Ley Orgánica 10/1995:

 

“5. Serán castigados con las penas previstas en los apartados anteriores, en sus respectivos casos, quienes:


d) Con ánimo de obtener un beneficio económico directo o indirecto, con la finalidad de facilitar a terceros el acceso a un ejemplar de una obra literaria, artística o científica, o a su transformación, interpretación o ejecución artística, fijada en cualquier tipo de soporte o comunicado a través de cualquier medio, y sin autorización de los titulares de los derechos de propiedad intelectual o de sus cesionarios, eluda o facilite la elusión de las medidas tecnológicas eficaces dispuestas para evitarlo.”

 

Desde NextN, si bien no nos metemos en lo que finalmente decida hacer cada usuario, pues cada cual es libre de tener su propia opinión y decidir qué hacer en cuanto al tema que nos ocupa, no aprobamos la piratería simplemente porque amamos los videojuegos.

Fuente: Nota de Prensa de Nintendo

BOE-A-1995-25444

Hacer Comentario

Abrir la barra de herramientas