IX Japan Weekend de Madrid. Galería general y crónica del evento

Empezamos este lunes recordando el evento que tuvo lugar el pasado fin de semana, la IX Japan Weekend de Madrid, la cita que reune en la capital española a los amantes de lo japonés en general, nos ha dejado muy buen sabor de boca. A los que pudimos entrar, claro, vamos a compartir con vosotros las sensaciones que el evento nos dejó, tanto desde el punto de vista como medio acreditado que representamos, como del propio público y asistentes de a pie que frecuentan este tipo de acontecimientos.

 

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad (y ciertas ventajas)

Cuando tienes intención de cubrir un evento, como la IX Japan Weekend de Madrid, y consigues una acreditación para ello, tienes ciertas obligaciones que cumplir, así como bastantes privilegios. Nosotros nos comprometemos a estar ahí de forma activa, recopilando información, publicando este tipo de noticias y fotografiando todo lo que se mueve, y respetando en todo momento a assitentes y organización. Armados únicamente con una sonrisa y una cámara de fotos, pateamos una y otra y otra y otra vez el recinto casi desde la apertura hasta el cierre, dicha tarea es dura, pero si realmente eres fan de este tipo de eventos y ya te conoces al dedillo sus secretos, puede llegar a ser hasta una experiencia amena.

 

Todo eso cambia cuando te pones en la piel de cualquier asistente normal, el estrés y la presión comienza incluso unos meses antes, (sin mencionar a los pobres que decidan llevar cosplay, con el curro que eso supone…), ya que es casi obligatorio adquirir la entrada de forma online, ya que si no lo haces, como siempre, te tocará aguantar bajo el sol horas y horas de cola. Eso si tienes suerte y madrugas para pillar buen sitio, si no haces eso, lo más probable es que por problemas de aforo y quizá poca previsión o mala organización, acabe viniendo la policía y desaloje las afueras del reciento para todo aquel que no posea ya una entrada.

 

La gran liberación que va de la mano el tener una acreditación en la mano, y todas las puertas que te abre, se ven convertidas en una gran presión y obstáculos para la gente normal, sin hablar del precio que cada vez es más alto. Yo personalmente aún recuerdo como con un billete de 5 euros te daba para la entrada, te regalaban un manga, y aún así, te sobraban dos euros para hincharte a chucherías en algún chino cercano…

 

Lo mejor de Japón (para los más rápidos)

Los puestos comerciales ofrecen una variedad increíble de productos relacionados con el país del sol naciente, desde cosas hechas a mano, pasando por mangas y videojuegos hasta gorras y monederos basados en tu personaje favorito, por ejemplo, aún así, parece ser que tenían las espectativas algo bajas en cuanto a ventas de ciertos productos que a las pocas horas de abrir, el sábado, ya estaban agotados. Una vez más volvemos a los privilegios que nosotros hemos tenido como medio acreditado, y es que al no tener que sufrir las colas, hemos gozado de mayor libertad para ojear y comprar a nuestro antojo, yo me he comprado una copia de Apollo Justice, por ejemplo, aunque desgraciadamente solo el cartucho…

 

Un recinto más grande que nunca, para menos personas que nunca

Por primera vez en mucho tiempo, y me atrevo a decir que en la historia de este tipo de eventos, la misteriosa planta de arriba del pabellón de cristal de la casa de campo estaba abierta al público, bien es verdad que esto únicamente ocurrió el sábado para tener concentrados a todos los cosplayers y celebrar allí el concurso de cosplay, sin embargo, pese a gozar de un espacio para acoger a un buen puñado de personas más respecto a ediciones pasadas, la IX Japan Weekend de Madrid, ha tenido una asistencia más bien, escasa. (Aunque puede que lo antes mencionado sobre la policía desalojando el recinto haya tenido algo que ver)

 

Conclusión: La tragedia aún es reciente

La gran mayoría de pegas y defectos que podemos sacar a la luz de este tipo de eventos, se resumen en las colas y en los problemas de aforo que suelen tener, tanto la organización, como los trabajadores, así como las medidas de seguridad, suelen hacer muy bien su cometido. Sin embargo, los problemas antes citados vienen repitiéndose desde hace un par de años, y es que nuestro querido pabellón de cristal, está justo al lado del Madrid Arena, donde ocurrió aquella catástrofe durante una fiesta de halloween. Bien es cierto que estamos hablando de una macrofiesta con un ambiente muy diferente al del evento del que disfrutamos el pasado fin de semana, aún así, nadie quiere volver a ensuciarse las manos y ser el foco de atención de los medios en caso de ningún incidente y se trata de sobreproteger el reciento (más que a nosotros) para evitar que nada parecido a aquella tragedia se repita, y bueno, como dice el dicho, más vale prevenir que curar.

 

Las sensaciones que nos llevamos de este evento son gratamente satisfactorias como medio acreditado, hemos gozado de una experiencia de 10 en un evento al que hemos ido sabiendo perfectamente a qué nos ibamos a enfrentar. Sin embargo si nos hubiese tocado pasar por caja y asistir como cualquier otra persona, es posible que las pegas y defectos antes mencionados nos hubiesen estropeado la experiencia y ese glorioso 10 muy probablemente acabase siendo un 7.

 

Galería general del evento

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