Virtual Boy

El creador de Oculus Rift asegura que Virtual Boy dañó el concepto de Realidad Virtual

Como acérrimo fan de Nintendo, conocerás todas las máquinas que la compañía nipona lanzado al mercado desde los tiempos de NES. Entonces, ¿te acuerdas del Virtual Boy? Fue el primer intento de un fabricante de videoconsolas para llevar Realidad Virtual de bajo coste a los hogares. El caso fue que este invento de Gunpei Yokoi, legendario creador de la célebre Game Boy, se tornó en un completo fracaso que no pasó de América y Japón, debido en parte a lo arriesgado de su diseño; al público no parecía interesarle ponerse un casco de Realidad Virtual que proporcionaba una experiencia monocroma (rojo y negro), no muy diferente en concepto de lo que ofrece el efecto en tres dimensiones de Nintendo 3DS.

 

Porque el Virtual Voy estrictamente no era un dispositivo de Realidad Virtual. La mayoría de los juegos que se lanzaron nos presentaban la jugabilidad presente en portátiles y sobremesas del momento, es decir, juegos en tercera persona pero con profundidad en tres dimensiones. Poca cosa había en primera persona, y tampoco es que fuera realmente inmersiva, cualidad que precisamente se persigue con la Realidad Virtual. De esto precisamente se queja Palmer Luckey, fundador de Oculus Rift, asegurando que el Virtual Boy incluso llegó a dañar el concepto de la Realidad Virtual:

«Palmer Luckey: Realmente no es un dispositivo de realidad virtual. No cuenta con head tracking (seguimiento de cabeza), tiene un campo de visión bajo, en esencia es una televisión 3D monocroma. Además fue una verdadera pena, puesto que se asoció el Virtual Boy con la Realidad Virtual, dañando a la industria a largo plazo. Sin embargo, contaba con la primera pantalla LED en un dispositivo de consumo; probablemente fue el mejor contraste con cualquier pantalla hasta ese momento.»

 

Y es que Nintendo lanzó el Virtual Boy quizás con un nombre equivocado. No fue lo único que hicieron mal en ese momento, pues tratando de ofrecer un dispositivo asequible finalmente lograron crear algo que al público de masas le pareció horrendo. ¿Qué habría ocurrido si Virtual Boy hubiera limado esas asperezas? Probablemente la consola habría sido mucho más caro de lo que alguien podría permitirse… algo que a Palmer Luckey poco o nada parecer importarle, pues solo hay que ver el desorbitado precio de Oculus Rift (599 dólares en América / 699 euros en Europa).

 

Fuente 1

Fuente 2

Más artículos
Atelier Ryza
Atelier Ryza 2: Lost Legends & The Secret Fairy recibe una calificación en Australia. ¿Confirmada la secuela?