Super Meat Boy

[Análisis] Super Meat Boy. La receta perfecta de carne a la parrilla con salsa de muerte

Casi seis años hemos tenido que esperar los fans de Nintendo para poder hincarle el diente a Super Meat Boy. Este cubo de carne humana rojo con piernas y una sonrisa que se ha convertido en todo un icono moderno de los videojuegos, en especial de la escena indie, gracias a ser uno de los primeros indies en aparecer en consola. Por desgracia, la limitaciones de tamaño para los juegos de Wiiware impidieron que finalmente el Team Meat llevase a Wii el juego. Pero nunca es tarde si la dicha es buena, y este trozo de carne es de la mejor calidad.

 

Mejor historia de amor que ciertas películas

Esa es la historia, fin. Pero como hay que rellenar un párrafo hablemos mejor de la otra historia del juego, la que hay detrás. A priori, lo primero que llama la atención es que gráficamente parece un juego flash y, de hecho, Super Meat Boy viene de un juego flash que hace las veces de precuela ,llamado Meat Boy  (que podéis usar a modo de demo). Desde entonces, el título evolucionó y se convirtió en lo que todo el mundo conoce, menos los usuarios de Nintendo, hasta hoy.

 

A modo de anécdota, si queréis saber cómo fue el desarrollo de Super Meat Boy y otros grandes juegos indie, recomendaros el documental Indie Game The Movie. En este se trata el desarrollo de los juegos independientes durante todo su proceso mediante un seguimiento a lo largo del tiempo de sus creadores, y entre ellos está el Team Meat, padres de Super Meat Boy.

 

Aquí se viene a divertirse con la muerte

Super Meat Boy

 

La historia de Super Meat Boy nos hace avanzar por seis mundos con dos decenas de pantalla por mundo, sus fases secretas, alcanzables mediante portales secretos, y su respectivo jefe al final de cada uno. Además, también contaremos con minimundos temáticos de otros videojuegos que nos servirán para desbloquear a nuevos personajes  invitados con sus propios poderes.

 

En las fases tendremos un objetivo principal: rescatar a Bandage Girl, pero por el camino tendremos que superar muchas trampas, recogiendo las tiritas desperdigadas, y todo esto en el menor  tiempo posible para alcanzar el rango A+ de cada nivel. El recoger estas tiritas nos permitirá desbloquear nuevos personajes jugables, aunque por desgracia no están todos los de la versión de PC.

 

Super Meat Boy
Al completar un nivel veremos la repetición de todos nuestros intentos a la vez.

 

Corre, salta, muere. Corre, salta, supera esa sierra gigante que te mató la última vez y muere porque el suelo de desmorona a tu paso y no has corrido lo suficiente. Pero no te preocupes, Meat Boy volverá a aparecer al principio del escenario para volver a intentarlo y lo hará instantáneamente, sin cargas. De hecho es tan rápido que su cadáver aún estará salpicando sangre por ahí cuando aparezca.

 

Super Meat Boy es un juego exigente, muy exigente, y difícil; pero puede permitirse ese pequeño margen para el error porque sus controles responden a la perfección. Siempre que mueras sabrás que es por culpa tuya, por saltar antes de tiempo, por no esperar a que la sierra avanzase un poco más, por apurar más de la cuenta el salto con el botón de correr pulsado.

 

Super Meat Boy
Cada mundo tiene 20 niveles, su jefe y bastantes salidas secretas

 

Mención especial al diseño de niveles, que es de esos que merecen ser estudiados en escuela de diseño. Todos pueden ser superados con Meat Boy corriendo a toda velocidad, aunque algunos parezcan imposibles, pero requieren de mucha práctica y concentración. Si por lo que sea no se puede completar un nivel, siempre puedes volver hacia atrás a recoger tiritas para desbloquear nuevos personajes que te ayuden con sus poderes.

 

Antes he dicho que el juego se compone de seis mundos, pero en realidad eso es solo la mitad de Super Meat Boy. Al superar una pantalla, la desbloquearemos en el mundo oscuro, al que podemos acceder desde el inicio pulsando un botón. Este mundo oscuro parece sacado de las pesadillas más locas de Edmund McMillen, al tratarse de versiones aún más difíciles y exigentes de cada pantalla. Al igual que en las versiones normales, también tendremos que llegar al final recogiendo las tiritas, buscando zonas secretas y salvando a Bandage Girl en el menor tiempo posible.

 

Ya son varias menciones a la velocidad del juego y a la “necesidad” de llegar al final lo más rápido posible. En realidad no es necesario correr, y la gran mayoría de los niveles se pueden tomar con relativa calma, pero está claro que el juego quiere que corras. La primera pista de esta necesidad de correr nos la da el mero hecho de que la habilidad especial de Meat Boy es “es muy rápido”. La segunda es un cronómetro situado en la parte superior de la pantalla que se complementa con el hecho de que cada nivel tenga un tiempo a batir para conseguir el rango A+. Y la tercera, y sin duda la que más puede hacer que la gente se pique a sacar mejores tiempos, es la existencia de tablas de tiempos online donde se ponen los records de todos los jugadores y donde podemos ver los de nuestros amigos.

 

Super Meat Boy
Todas las introducciones a los nuevos mundos son referencias a juegos clásicos. ¿Adivináis esta?

 

Gráficamente, parece un juego Flash, aunque la mejora es más que notable.  A pesar de ello, no se puede negar el trabajo detrás de todos los elementos que componen las pantallas, ni el mimo depositado en ellas al ver elementos como que la luz que entra por las ventanas o el techo, deje de hacerlo al ponernos a taparla con nuestro cuerpo. Destacar lo bien animadas que están las pequeñas cinemáticas con la que se nos narra la historia que, si bien es cierto que son simples, cumplen a la perfección su objetivos y están llenas de ese humor tan particular que tiene McMillen.

 

Por desgracia, la banda sonora es totalmente nueva y no es la clásica de las versiones de XBOX 360 y PC por problemas con el compositor original. Sin embargo, la nueva banda sonora consigue estar totalmente a la altura, aunque aquellos que lo jugasen en alguna de estas versiones anteriores notarán la diferencia.

 

La duración de Super Meat Boy es algo que viene ligado a la habilidad del jugador, siendo por tanto algo irregular. Algunos completarán la historia en 10 horas, otros en 20 y otros dejaréis el juego con los mundos más avanzados, para terminar volviendo cuando se os pase el cabreo con ese obstáculo tan puñetero. Sin embargo, si hablamos de completar el mundo oscuro y conseguir el 100%, nos encontramos con uno de los plataformas 2D más largos y completos de los últimos años.

 

Conclusión – ¿Valió la pena la espera de Super Meat Boy?

 

Super Meat Boy
Probablemente el mejor tutorial de la historia

 

Sin lugar a dudas sí. Nunca es tarde para jugar a uno de los mejores plataformas de la última década, con toneladas de contenido para desbloquear y con el humor particular que caracteriza a Edmund McMillen. Si sois fans de este género ( y no lo tenéis en otra plataforma) corred a haceros con él; aunque si tenéis poca paciencia puede que os arrepintais y os frustréis.

Si eres fan de los plataformas, la dificultad y el buen diseño de niveles, te espera un filete muy jugoso. Si no se cumple alguna de esas cosas, procede con precaución.
Jugabilidad
95
Duración
85
Gráficos
70
Sonido
70
Nota de lectores0 Votos
0
Pros
Largo como un demonio
Lleno de personalidad y humor
Gran variedad de personajes e invitados
Contras
La dificultad puede desesperar a más de uno
La banda sonora no es la original
80
Recomendable