Crear cuenta
Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

Nintendo Switch alberga en su catálogo gran cantidad de juegos, algunos más peculiares que otros. En esta ocasión os traemos el análisis de Thumper, un título indie de esos que debes jugar para entender bien el concepto, porque los vídeos no le terminan de hacer justicia alguna.

 

En este juego rítmo de temática futurista y ambientación bastante oscura, encarnamos a un escarabajo espacial que debe ir superando niveles desplazándose sobre raíles. Obviamente, al ser un juego musical, la premisa es bastante simple y parece muy accesible, ¿no? Pues sigue leyendo porque la cosa se complica…

 

Thumper – Nintendo eShop Trailer (Nintendo Switch)

 

Jugabilidad accesible y progresiva

Thumper nos presenta unos controles simples, como la mayoría de juegos rítmicos. Nuestro personaje se mueve de forma automática y nosotros pulsaremos botones a un ritmo determinado según qué obstaculo nos encontremos. Por ejemplo, el botón A hace que carguemos contra obstáculos pequeños y los destrocemos. Con las flechas izquierda y derecha conseguimos pegarnos a los bordes para tomar bien las curvas. Cosa que si hacemos mal, sufriremos daños… En resumen una variedad de movimientos muy interesante, pudiendo hasta volar para sortear obstáculos.

 

En general la jugabilidad es la que se espera de un juego de estas características y cumple con las expectativas. Empieza siendo muy sencillo y pudiendo jugar con apenas un botón, pero según vayamos avanzando en el juego, nos encontraremos momentos en los que tengamos que realizar combinaciones de botones más y más complejas con el fin de mantenernos a salvo.

 

Thumper: El Dark Souls de los juegos de ritmo Un juego rítmico muy difícil

¿Qué divertido sería hacer la comparación que toda la prensa utiliza desde hace un tiempo para aludir a juegos de alta dificultad, eh? Pero voy a intentar ser más original y no caer en el tópico de moda. Thumper nos ofrece varios niveles que hacen el papel de mundos. Cada nivel está subdividido en diversas fases que por las que iremos avanzando dentro del nivel. Cada fase es el equivalente a un punto de control. Hasta ahí todo parece normal y sencillo, pero os aseguro que a partir del nivel 2 (el juego tiene un total de 10) la cosa se complica muchísimo.

 

 

Cada nivel nos va presentando nuevas mecánicas y controles, que exigen más y más precisión. Esto acaba provocando que el jugador juegue en constante tensión esperando los obstáculos, prestando más atención a la pantalla que al sonido, además de que algunos obstáculos aparecen repentinamente, dejando muy poco margen para maniobrar. Nuestro escarabajo cuenta con dos vidas representadas con su armadura,antes de mandarnos al inicio de la fase y se pierden muy rápido. Podremos recuperar parte de nuestra armadura, realizando combos de patrones rítmicos sin fallar, sobre todo al final de cada fase, donde se nos dará la oportunidad de encadenar secuencias y recuperar un poco de armadura.

 

Apartado técnico irregular

Pese a contar con unos gráficos bastante buenos y fluidos, sin ninguna caída de frames perceptible, con una ambientación futurista y oscura que contrasta, dando lugar a que la iluminación y los reflejos destaquen más. Tanto en este ámbito como en el sonoro, estamos ante un juego bastante repetitivo. A primera vista no podríamos distinguir una fase del nivel 1 que otra del nivel 6, por ejemplo. Esto provoca una sensación de monotonía bastante grande y que, por desgracia, el apartado sonoro no solventa.

 

 

Las canciones se basan mucho en las repeticiones de patrones rítmicos de percusión y efectos sonoros, pero que gira en torno a un motivo muy específico que apenas presenta cambios, es como una base continua en la que la que los diferentes cambios nos dictan que hacer. Sin embargo, la propia dificultad del título y la poca variación que hay entre la música de las fases, provoca que acabemos aprendiendo lo que debemos hacer de memoria y mirando a la pantalla, a base de ensayo y error, más que al seguir el ritmo, cosa que pese a que nos ayuda en todo momento, da la sensación de perder protagonismo. Los niveles más complejos los completaremos por inercia y no por ritmo.

 

Thumper – Una apuesta arriesgada pero innovadora…

que nos deja un sabor agridulce. Personalmente soy incapaz de percibir juegos rítmicos como Rhythm Paradise en los que la acción de la pantalla supere a la acción musical. Thumper ha sido capaz de eliminar ese prejuicio, creando un híbrido entre juego de conducción, plataformas y juego rítmico. Esto provoca que a veces te frustres con facilidad, ya que no está perfectamente equilibrado entre esos aspectos. La velocidad, las mecánicas y los obstáculos, nos hacen sentir como en un F-Zero, pero el cambio de raíles, las combinaciones para derrotar a los jefes… Efectivamente, el juego cuenta con fases contra jefes, nos recuerdan más a un plataformas. Sin embargo, los momentos en los que la percusión y nuestros movimientos nos hacen crear patrones rítmicos, sí que nos traslada a un juego musical al uso.

 

El juego es muy difícil y cumplirá con las exigencias de los más jugones. Cuenta con marcadores online para ver las puntuaciones de nuestros amigos y una opción mundial. Nos ofrece también un “nuevo juego +” que es altamente infernal y añade rejugabilidad al título. Su duración está en torno a las 15 horas si llevamos un “ritmo” (¿lo piláis?) bueno superando fases, pero vamos a morir muchas veces y seguramente acabemos añadiendo bastantes horas al contador antes de acabar el juego. Pese a que no es algo estrictamente necesario en este tipo de juegos, se agradecen los textos en español.

 

Thumper es un título que tiene mucho margen para mejorar, pero es un paso en la dirección adecuada, ofreciendo algo fresco en uno de los géneros más olvidados por los jugadores hardcore. Este título seguramente marque un antes y un después en tu percepción de los juegos rítmicos, porque pese a sus carencias y su extrema curva de dificultad, estamos ante un juego bastante bueno. Esperamos que si hay ideas para una secuela o para otro juego de características similares, veamos que los fallos aquí expuestos se hayan solventado.

 

Thumper

 

Este análisis ha sido realizado gracias a un código de descarga de la versión para Nintendo Switch de Thumper cedido por Drool.

Análisis - Thumper (Nintendo Switch). Un juego de ritmo diferente
Un nuevo juego de ritmo ha llegado. Bonitos gráficos y un concepto original, pero su elevada dificultad de los niveles y canciones algo repetitivas, nos dejan mal sabor de boca.
Jugabilidad80%
Dificultad90%
Gráficos80%
Sonido75%
Duración75%
Pros
  • Jugabilidad original
  • Innova en los juegos rítmicos
  • Dificultad progresiva
Contras
  • Dificultad muy alta
  • Canciones repetitivas
  • Niveles repetitivos
80%Recomendado
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
58%

Una Respuesta

Hacer Comentario