Impresiones Finales – NBA 2K18 (Nintendo Switch). A por el anillo

Tras la relativa decepción que supuso el descafeinado NBA Playgrounds, el pasado 15 de septiembre era un día que los amantes de los videojuegos de baloncesto teníamos marcado en nuestros calendarios. NBA 2K18 salía a la venta y este año, por primera vez desde 2012, los usuarios de consolas Nintendo no nos perdíamos la cita. Además, según lo prometido por su desarroladora, podríamos disfrutar en nuestras Switch de una versión con los mismos contenidos que las de las otras consolas de esta generación, algo casi imposible de creer antes de poner las manos encima a este simulador.

 

 

Querer es poder

2K y Visual Concepts no mintieron y basta una mirada al menú principal para darse cuenta de que en NBA 2K18 para Nintendo Switch no falta nada en cuanto a modos de juego. Podremos echar partidos rápidos (en solitario o en compañía, ya sea online o en modo local compartiendo Joy-Cons con otras personas), disputar temporadas o playoffs, convertirnos en director deportivo de una franquicia en un renovado modo Mi General Manager, coleccionar y competir con las cartas en Mi Equipo o, como no, conducir a un baloncestista desconocido al estrellato en Mi Carrera, que ha sufrido un lavado de cara con la mayor novedad de la edición de este año: El Barrio, una mini ciudad que hace que este modo se convierta en una especie de MMO aunando elementos como el circuito Pro-Am, Mi Parque o la customización de nuestro personaje visitando barberías o salas de máquinas con minijuegos en las que podremos coincidir con otros usuarios.

 

Como podéis comprobar, tendremos la posibilidad de divertirnos de muy diversas maneras, incluso sin necesidad de saltar a la cancha. Ahora bien, lo que sí necesitaremos es acceso a internet, porque algunos modos no estarán disponibles completa o parcialmente si no disponemos de conexión a una red. Hemos de comentaros que en estos primeros días nos está costando encontrar gente online para disputar partidos tanto en los playgrounds como en el modo Pro-Am, pero esperamos que sea un problema temporal que debería solventarse con la salida del juego en formato físico.

 

 

Fácil de controlar, difícil de dominar

La jugabilidad conserva las señas de identidad que han hecho de esta saga la mejor en cuanto a simuladores de baloncesto se refiere. Los controles son muy asequibles y responden a la perfección (aunque en el modo online presenta cierto input lag que en ocasiones llega a influir en el desarrollo de los partidos), por lo que, tanto si estamos acostumbrados a jugar a esta franquicia en otras máquinas como si no, nos haremos con ellos rápidamente. Eso sí, realizar los movimientos más complejos requerirá práctica, pues el abanico de posibilidades es amplísimo. La IA de los jugadores está muy trabajada y ha dado un paso en la buena dirección con respecto a ediciones anteriores consiguiendo, en general, un mayor realismo en sus comportamientos tanto en ataque como en defensa, logrando un equilibrio perfecto entre simulación de calidad y diversión.

 

Este año no sólo notaremos que las superestrellas son más hábiles que los que salen desde el banquillo sino que podremos sentir lo diferente que es cada jugador dependiendo de su altura, peso, habilidad driblando o tirando. No hay dos jugadores iguales y tendremos que seguir estrategias concretas con o contra cada uno de ellos.

 

¿Se os ocurre algún partido mejor que un All Time Lakers vs. All Time Celtics?

 

Detallismo llevado al extremo

Si teníamos dudas de la solvencia de algún apartado, ésta era, sin duda, la del apartado técnico. Los gameplays mostrados antes del lanzamiento, todos grabados en ferias, desde lejos y en modo portátil, no nos permitían hacernos una idea correcta de la calidad de este título pero, una vez probado y aunque diste de ser perfecto o esté un pasito por detrás del que puede disfrutarse en PS4 o XBOX One, no podemos hacer otra cosa que felicitar a Visual Concepts por el resultado final. Las canchas y los jugadores están representados con bastante fidelidad y podremos apreciar con claridad detalles como marcas de balón en los tableros o sudor y tatuajes en los protagonistas. Si a esto le unimos un público con mucha vida (aunque algo feo si acercamos la cámara durante una repetición), conseguimos como resultado una atmósfera muy realista durante los encuentros.

 

En el lado negativo, se han quedado por el camino algunas texturas y la física en los uniformes de los jugadores (curioso, siendo algo que sí había en el 2K13 de Wii U), aunque el principal problema gráfico de esta versión es que corre a 30 FPS por los 60 de sus “hermanas”, y eso es algo que afecta un poco a la “limpieza visual” en el desarollo de los partidos. A pesar de ello, no hemos apreciado bajones de framerate en ningún momento, ya sea en modo sobremesa o portátil, lo cual, unido al nuevo sistema de animaciones, genera una más que correcta fluidez y una experiencia de juego muy satisfactoria, demostrando que nuestra pequeña gran consola es capaz de mover con solvencia casi cualquier motor con un poco de trabajo de optimización por parte de la desarrolladora. ¡Sí, va por vosotros, EA!

 

 

En cuanto al sonido, este año volvemos a contar con el trío de comentaristas en español, Sixto, Quiroga y Daimiel, un detalle que se agradece, pero siguen estando a años luz de los fantásticos Harlan, Anthony y Kellogg en cuanto a naturalidad y contextualización, a mayores de que, sólo escogiendo el idioma de Shakespeare, podremos disfrutar de presentaciones antes y durante el partido con Shaq o Kenny Smith o entrevistas a pie de pista. El sonido ambiente también está a un nivel sobresaliente, con una afición que reacciona con una coherencia brutal a lo que sucede en la cancha y con voces de jugadores y árbitros que ayudan enormemente a la inmersión del usuario en los partidos. La banda sonora es variada y cuenta hasta con un tema en español, cantado por Carlos Jean y Arkano.

 

NBA 2K18 – BA-LON-CES-TO

Puede que algunas noticias surgidas en las semanas previas a su lanzamiento, como la necesidad de una tarjeta SD para descargar parte de los datos cuando salga en formato físico o una tasa de frames más baja que en otras consolas hayan podido crear dudas sobre si la versión para Switch mantendría el tipo dentro de la generación en que nos encontramos. Aunque es cierto que sólo hemos disfrutado de unas horas de juego, la primera impresión que nos llevamos es que el regreso de la saga baloncestística de 2K a una consola de Nintendo cumple con creces con las expectativas creadas desde que lo vimos por primera vez en el vídeo de presentación de NS hace ya casi un año.

 

Si llevabas años soñando con disfrutar de un juego de basket de calidad mientras viajas en el autobús, en un cambio de clase o mientras haces uso del inodoro, todo apunta a que tu espera ha terminado. NBA 2K18 te hará gritar “I love this game.

 

NBA 2K18

 

Aclaración final

Me gustaría recalcar que lo que este texto incluye son las primeras impresiones obtenidas tras varias horas de juego en las que intentamos probar los máximos modos posibles y en las que, como podéis leer, no nos encontramos con problemas mínimamente graves. A día de hoy, ya con más tiempo invertido, podemos decir que hemos experimentado en nuestras carnes una serie de bugs, al parecer comunes, en su mayoría técnicos y sin demasiado impacto en el gameplay propiamente dicho (afortunadamente no hemos sufrido el borrado de archivos de guardado que algunos usuarios denuncian), pero que empañan la experiencia global. En el análisis, que publicaremos próximamente, cuando hayamos exprimido el juego al máximo, los detallaremos.

 

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