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Con la salida de la Super Nintendo Classic Mini, la cual tuve la suerte de conseguir, y los clásicos de Pokémon Oro y Plata junto a su “edición especial” que incluye el código del juego pero con la recreación de las cajas originales, no sólo se nos ha devuelto a los maravillosos 90-principios de siglo XXI, sino que nos ha despertado ese espíritu nostálgico de la que para muchos fue la época dorada de los videojuegos. No solo por parte de Nintendo, sino para la industria en general, con obras maestras como fueron Final Fantasy VII o The Legend of Zelda: Ocarina of Time, por nombrar algunos de los que marcaron un antes y un después. Pero dentro de toda esta nostalgia aún queda algo latente que ya son pocos los juegos actuales o los remasters de algunos clásicos que aún incluyen: el manual de instrucciones de los videojuegos.

 

Aún recuerdo las navidades del año 2000, cuando tan solo tenía 8 años, en las que me regalaron la que sería mi primera videoconsola, una Game Boy Color púrpura, junto al primer juego que marcó mi infancia y me enamoró de este mundo: Pokémon Amarillo. Era tal mi felicidad y diversión que aún lo recuerdo como una de mis mejores vivencias basada en los videojuegos. Tanto fue así que conseguí, gracias a mis amigos, completar la Pokédex con los 150 Pokémon disponibles por aquel entonces (Mew era solo viable a través de eventos especiales de Nintendo, y como el internet no era lo que hoy conocemos, el glitch para conseguirlo nos era totalmente ajeno).

 

Algunas de las imágenes del manual de Pokémon Amarillo

El manual de instrucciones: la magia hecha papel

Pero volvamos al punto del que venimos a hablar, los maravillosos manuales de juego. Pokémon Amarillo fue también el primer manual de instrucciones que pude hojear, y que me sorprendió gratamente. El manual incluía la presentación de los personajes principales, de cómo se jugaba, objetos… y una Pokédex semicompleta con los números, nombres e imágenes de algunos de los Pokémon que se podían capturar en él. Todas las noches me iba a la cama leyendo y ojeando una y otra vez el mismo manual. Me parecía una delicia.

 

A este manual le siguieron otros muchos, como el de mi otro gran amor de la época, The Legend Of Zelda: Oracle of Ages y Oracle of Seasons, el de Harry Potter y la Piedra Filosofal (el cual conseguí tras enviar un montón de tapones de Coca Cola en una promoción existente en la época) el de Pokémon Oro y Plata, que seguía la misma estructura que el de Pokémon Amarillo, o el de Golden Sun años más tarde (Nintendo, retoma la franquicia, primer aviso), con sus espectaculares dibujos y artes de presentación. Hay muchos más, por supuesto, pero he decidido nombrar solo a aquellos que tuve la oportunidad de disfrutar al máximo.

 

Según iba creciendo, iba jugando más y más y me iba enamorando más y más de esta industria, y no solo de Nintendo, también de Microsoft (la primera Xbox fue mi primera sobremesa, junto a Halo 2) y más tarde de Sony, siendo PSP y PS3 mis primeras consolas de esta compañía. Pero en todas había algo que miraba incluso antes de probar el juego, su manual de instrucciones.

 

 

Conocer a sus protagonistas, sus historias, sus ilustraciones… Era algo que me fascinaba y me encantaba leer. Y no solo leer, también me quedaba embobado viendo todos esos colores y dibujos que tanto me gustaban. Me hacía meterme en la historia del juego con una sensación mucho más cercana y empática hacia los hechos y personajes que acontecían. Incluso traía un apartado de notas (solo llegué a utilizarlo en uno o dos juegos, la verdad) para apuntar los datos más relevantes que necesitases recordar para avanzar en la historia o cualquier otra cosa que se te viniese a la cabeza.

 

Sin embargo, los manuales empezaron a ser cosa del pasado. Quizás el costo de su fabricación unida a la necesidad de no malgastar los recursos naturales; quizás el gran peso que ganaba el mundo del online y sus posibilidades; quizás por ambas razones. El caso fue que estos libretos pasaron de tener decenas de páginas a solo una o dos con los controles más básicos del juego, hasta el punto de desaparecer totalmente en la generación actual.

 

Así lucen la mayoría de las cajas de los videojuegos de Nintendo Switch, Xbox One y PS4 actualmente

 

Abres la caja de un videojuego de Nintendo Switch, y solo encuentras el cartucho. Lo mismo para los videojuegos de Xbox One o PS4; el disco solitario, sin nada que le acompañe. Sin embargo, sí que siguen incluyendo las sujeciones de los manuales, como si la propia caja no quisiese olvidar aquello que durante muchos años formaba parte de ella.

 

Es cierto, y entiendo, el gasto extra que supone el manual y la necesidad de remar todos a favor de las energías limpias, el reciclaje y el no malgastar los recursos naturales, junto a la era de internet en la que tienes a un clic un mundo de posibilidades, pero también hecho de menos esa sensación y lo que los manuales me transmitían (como ya podréis imaginar, soy de los que prefiere leer un libro en papel que en kindle). El recuerdo de lo que siempre nos parece una época mejor me hace seguir esperando que algún nuevo lanzamiento me sorprenda y golpee directamente en esta vena de nostalgia, como consiguió hacer Shovel Knight para Wii U, que compré en gran parte por la preciosidad y calidad de sus instrucciones.

 

 

En tiempos de remakes, remasters y vuelta a los clásicos, creo que los manuales de juego merecen, al menos, su debido reconocimiento y recuerdo. Gracias por tanto.

10 Respuestas

  1. Pichi
    Pichi

    Menudo golpe de nostalgia más tonto me entró al ver el manual de Pokémon Amarillo, recuerdo que lo tuve de pequeño pero que desafortunadamente se me perdió en una mudanza. En fin, gran artículo Juanjo, cosas como esta dan gusto verlas ñ-ñ

  2. Alexma Sz
    Alexma Sz

    Quizás esa desapareción se debe tanto a las razones que apuntas como al hecho de que en los juegos antiguos no había costumbre de incluir ningún tipo de tutorial o ayuda, te soltaban en medio de la aventura a dar espadazos o a dar saltos y ahí te las apañases, en ese sentido un manual era de mucha ayuda (y esas cacho guías de juego incluidas como en el caso de Illusion of Time), además de para informar de riesgos para salud etc. Hoy en día gracias a los extensos tutoriales, los avisos de seguridad previos, los manuales electrónicos y los cien mil walkthrough que hay por YouTube ya hace tiempo que no se ha visto necesaria la versión en papel, aunque se echa de menos por la nostalgia

  3. moripi
    moripi

    Pues los echo de menos principalmente por el factor nostálgico porque, para ser sincero, puedo contar con los dedos de una mano la cantidad de manuales que he leído en mi vida. Es más, en la época de los juegos en embalaje de cartón, los libros de instrucciones me parecían un incordio por todo lo que molestaban a la hora de meter y sacar los cartuchos de sus cajas. En la actualidad, como bien dice Juanjo en el texto, no tienen sentido debido a la existencia de tutoriales, información en la red o gameplays en Youtube. Lo curioso es que en sistemas nuevos como Switch, con estuches creados ex profeso para sus juegos, se mantengan las pestañas para incluirlos…

  4. LadyMcFadyen

    Los manuales eran magia pura, incluso como mini guías en miniatura (ese de Golden Sun es… asdafsdaffadsf, y el de FF Tactics Advance 2 (aunque no esté en el artículo xD), también es precioso). No solo mostraban y explicaban muy bien puntos importantes del juego, es que además a veces ponían artworks e imágenes que no habías visto nunca antes y te quedabas maravillado viendo sus páginas.

    Los digitales de 3DS por ejemplo me parecen muy cutres. Por cada página el texto es muy reducido, casi escueto, y con muy pocas imágenes de ejemplo a lo que se refiere, cuando podrían dar mucho más de si. Quiero decir, ya que te estás ahorrando papel (aunque paguemos lo mismo en físico y en digital ¬_¬), cúrratelo y añade algo (luego aparecen los de Yatch Club Games con el Shovel Knight de 3DS en físico y te enamoras <3).

    Anécdota a parte, mi primer juego que hizo que me metiese de lleno en este mundillo fue el Hamtaro Ham-Ham Heartbreak de GBA (¡madre mía que euforia esa tarde en el centro comercial cuando vi la portada! xD), y me quedé totalmente enamorada de lo que salía entre sus páginas. Desde aquel instante antes de encender un juego me quedaba siempre leyendo durante 1 hora el manual de instrucciones que venía en la caja. Eran una gozada.

  5. Juanjo0103

    Este artículo se escribió casi que solo, incluso pude haberme enredado mucho más (pero no era plan xD), y digo que se escribió casi solo porque la nostalgia hacía que las palabras saliesen solas. Me alegra leer y ver que no soy el único que sentía ese amor hacia los manuales de la antigua usanza. :D

  6. Takaregal

    Pienso que es un poco de todo. Por un lado es cierto que en los tiempos de finales de los 80 y principios de los 90 no se estilaba mucho lo de ponerte un tutorial que te explicase hasta lo de “pulsa esos botones que son como flechas para moverte” y que la historia se contaba también en las hojas, porque ingame no se narraba absolutamente nada.

    Pero por otro lado… lo de que se quitaron los manuales para “reducir costes” me toca la moral. Porque si las grandes compañias se reducen costes al quitar los manuales ¿por qué no nos repercute eso a los jugadores positivamente? Que bajen aunque sea un par de euros el precio de los juegos ¿no? No, en su lugar salimos perdiendo. Pagamos lo mismo y tenemos menos contenido en el juego. Al menos que la excusa oficial no sea “proteger el medio ambiente y reducir costes”. Que sean claros y digan “queremos rascar más beneficio”. Aunque bueno, hay que recordar que la primera en hacer lo de no incluir los manuales fue EA , que en quitar del medio lo que sea para obtener beneficios es la reina del pop

    Lo de que las cajas actuales conservan las pestañas para los manuales supongo que, al ser modelos estandar para todos los juegos de la consola, es casi un guiño para aquellas compañias que SI quieren lanzar un manual con sus juegos como el caso de Nicalis y sus juegos en edición fisica, con manual y extras.

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