Crear cuenta
Hemos enviado la contraseña a su correo electrónico.

Si hay un género verdaderamente longevo en el mundo de los videojuegos es el de los shooter espaciales o matamarcianos, como popularmente son conocidos, no sólo por ser el principal exponente y protagonista con títulos como Galaga, Gradius o Salamander ya desde los tiempos de las recreativas y las plataformas de 8 bits, sino también por ser de los pocos que se puede preciar por estar omnipresente con amplísima representación en cualquiera de las anteriores generaciones tecnológicas de consolas y, cómo no, en la actual. ¿Y qué tiene este estilo de juegos para enganchar tanto a un público tan variado en edad y gustos? Quizás su sencillez de mecánicas y trama (sumérgete en el espacio exterior y acaba con los malos disparando a todo lo que se mueva), o quizás por lo fáciles que son de cogerles el tranquillo (dispara y muévete mucho), el hecho innegable es que es una de las mejores opciones para pasar un buen rato de ocio electrónico. Pero claro, con tantísima competencia, en algo se tiene que diferenciar del resto Xenoraid para siquiera destacar un poco o permanecer al menos un tiempo en nuestra memoria, ¿tiene por tanto algo especial que lo distinga? Prosigue la lectura de este análisis y lo sabrás.

 

 

10tons Ltd comenzó hace unos años como estudio independiente y desde entonces no ha parado de ofrecer juegos de lo más variados, algunos de los cuales como Jydge, Neon Chrome, Time Recoil, King Oddball, Crimsonland o Spellspire se ha encargado de portear diligentemente a la eShop de la consola híbrida, y si algo nos queda claro es que el tema de la acción combinada con otros elementos lo dominan con cierta soltura. Como mencionábamos antes, en este caso la temática se centra en el shooter espacial, y la referencia al mítico Galaga no era casual, ya que en el caso de Xenoraid no es de los que nos vamos desplazando por diversas fases a través del espacio profundo hasta alcanzar la ubicación de la guarida donde perverso alienígena jefe nos aguarda impaciente, sino que más bien son los enemigos los que se aproximan a nosotros en nuestro campo de batalla particular, y nos tenemos que encargar de liquidarlos conforme van asomando a una conveniente distancia de tiro enmarcada por las dimensiones de la pantalla, con la diferencia de que no contamos con una solitaria nave, sino ¡con nuestro propio equipo de 4 aeronaves!

 

Xenoraid trailer 1

La Primera Guerra Espacial ha comenzado

 

En un futuro no demasiado lejano la humanidad ha podido mandar aeronaves a explorar las vecindades del espacio que nos rodea sin problema, como un paseo en barco hoy en día, y en esos múltiples viajes espaciales ha entrado en contacto con formas de vida procedentes de otros planetas, y claro, ahí ya la cosa se lía al surgir cierta hostilidad, acabando el asunto en una guerra interestelar por demostrar la respectiva supremacía, una guerra espacial en toda regla vamos. Bajo esta sencilla trama tan propia de una película de ciencia ficción futurista nos embarcamos en una confrontación para salvar a nuestro planeta de una invasión alienígena procedente de más allá de Encélado, una de las múltiples lunas del gigantesco Saturno, pero como vienen en escuadrones tan enormes, no nos queda más remedio que echar mano de todos los pilotos disponibles.

 

 

No estamos solos ante el peligro por tanto, sino que contamos con todo un ejército de naves entre las que elegir, de las cuales podemos formar un grupo de cuatro con las que deberemos alternar tanto por motivos estratégicos (cada una cuenta con un arma diferente más o menos efectiva contra cada enemigo) como por resistencia, ya que es tal la nube de balas y enemigos que se nos avecina en cada misión que no nos va a bastar con una sola nave en muchas ocasiones. La aventura se estructura en 5 ubicaciones principales entre Encélado y la Tierra, y cada una de ellas se subdivide en unas diez u once misiones donde tenemos que defender cada territorio de una oleada de enemigos respectiva.

 

 

La belleza del espacio exterior

Xenoraid cuenta con un cuidado estilo visual que recrea con elegancia distintas ubicaciones de nuestro Sistema Solar, con su colorido polvillo cósmico y miles de asteroides flotantes, quizás se echa en falta un poco más de variedad en los escenarios entre las diferentes ubicaciones, aparte de las marcadas diferencias de color (rojo en las cercanías de Marte, tonalidades verde-azuladas en las de la Tierra,…), para que diera menor sensación de repetición en los fondos. Los efectos visuales de los diferentes tipos de disparos y explosiones están bien logrados e impresionan, falta un pelín más de diferencias en el diseño de las diversas naves para distinguirlas un poco mejor cuando se escoge entre ellas.

 

 

Respecto al apartado sonoro, las melodías están cuidadas, quizás pasan un poco desapercibidas en el sentido de que no son especialmente pegadizas, pero presentan unos acordes que acompañan bien en cada misión, con tonos de intriga y ciencia ficción con cierto ritmo sin llegar a ponernos nerviosos, además tenemos la opción de bajar su volumen de manera independiente respecto a los efectos sonoros, por si no nos apetece escucharla. En cuanto a los efectos sonoros, son los que se pueden esperar en un shooter de este estilo: montones de explosiones y disparos diversos, suenan bien y remarcan la acción presente en la partida; un detalle menor es que no cuenta con ningún tipo de voces que acompañen las breves conversaciones que tienen lugar entre misiones y en el transcurso de las mismas cuando recibimos algún impacto o aparece un nuevo tipo de enemigo, no es un imprescindible pero ayudaría a sumergirse más en la emoción de la historia.

 

 

Ladea tus naves con estilo

Quizás el apartado más destacable en este juego son algunas innovaciones introducidas en los controles, dentro de un género tan convencional como es el de los shooters espaciales, como por ejemplo el hecho de que, a pesar de que disparamos verticalmente, nuestras naves se ladean cuando nos desplazamos hacia los lados, inclinando nuestro ángulo de disparo unos 30º, lo que nos permite ampliar nuestras posibilidades de acertar a los enemigos que se nos escapen del frontal. De todas formas, si no nos agrada esta idea, podemos eliminarla desde el menú de opciones en cualquier momento, haciendo que nuestras naves no se ladeen y sólo disparen de frente, como en otros shooters. Como cabe esperar en todo buen matamarcianos, los controles son muy fáciles de aprender: disparar con ZR y moverse con el stick izquierdo principalmente, aparte, podemos hacer uso de un arma secundaria con ZL e intercambiar entre las cuatro naves que tenemos en cada nivel con los botones frontales ABXY, y si no nos gusta esta configuración, siempre podemos cambiarla por completo a nuestro antojo desde las opciones.

 

 

El uso de la vibración le aporta más sensación de realismo, no termino de saber si es HD o convencional, en ocasiones da la impresión de que cambia en función de la dirección en que recibimos los disparos o la intensidad de los mismos, pero quizás es una impresión subjetiva, no obstante, si no nos gusta también podemos quitar este efecto. Destaca que el único idioma disponible es el inglés, no es especialmente un problema puesto que los textos no tienen un especial peso en un shooter como éste y se pueden entender bien en general en las conversaciones entre oficiales cada vez que vamos a embarcarnos en una nueva misión. Tampoco hace uso de ninguna función táctil, algo que hubiera venido bien para navegar con mayor comodidad y fluidez entre los menús de opciones o a la hora de hacer reparaciones o equipar mejoras en las naves.

 

Protege la Tierra proceduralmente

Xenoraid tiene dos modos de juego principales, la campaña principal y supervivencia. El primero está dividido en cinco capítulos con alrededor de diez misiones cada uno, un jefe al final de los mismos, cada misión se genera proceduralmente, es decir, cada vez que entramos los enemigos y peligros aparecen de manera aleatoriamente diferentes. Para superar cada misión hay que destruir a cada uno de los enemigos que componen el escuadrón, que pueden ser de tres tipos: pequeños y veloces, los intermedios con mejor puntería y los grandes más resistentes, cada categoría es más vulnerable a un tipo de arma que a otro, lo cual es una de las razones por las que es conveniente ir cambiando entre las cuatro naves de que disponemos. La otra razón para cambiar es porque nuestras armas se sobrecalientan con el uso excesivo, y si llegan al nivel rojo no podemos usarlas durante unos, breves pero angustiosos, segundos, momento en que, o se hace uso del arma secundaria o se alterna de nave para que no te acribillen, esto sin duda proporciona un aspecto estratégico que hay que aprender a dominar si queremos superar con éxito los niveles más difíciles, aunque también resulta un poco frustrante en los momentos de más tensión cuando nos vemos rodeados por incesantes oleadas de enemigos.

 

 

Con cada misión superada ganamos un dinero que podremos emplear en reparar los escudos de las naves supervivientes, comprarles mejoras de armamento o en adquirir otras aeronaves nuevas en sustitución de las que han caído en combate. Cada dos o tres misiones superadas se crea un punto de guardado dentro del capítulo, desde el cual podemos continuar la partida en cualquier momento o en caso de perder las cuatro naves en una de las misiones siguientes, podemos regresar a los capítulos anteriores en cualquier momento, pero curiosamente no se puede elegir entre las misiones ya superadas sino que hay que volver a pasárselas en el mismo orden, lo cual resulta un poco latazo aunque puede venir bien para acumular más dinero. El segundo modo principal, Supervivencia, es, como su nombre indica, una prueba de resistencia que dura todo lo que aguantemos con nuestras cuatro naves una oleada tras otra de enemigos en cualquiera de los tres escenarios disponibles, para ganar todos los puntos que podamos y un puesto de honor en la tabla mundial. Tanto el modo campaña como el de supervivencia lo podemos jugar en solitario o hasta cuatro jugadores en cooperativo, lo que, junto a las misiones generadas proceduralmente, le da un gran factor de rejugabilidad muy a tener en cuenta. En conjunto, la duración de este juego se puede prolongar alrededor de las diez o doce horas, en pasártelo hasta el final, luego aparte tenemos la casi infinidad que ofrece el multijugador.

 

 

Xenoraid – Levanta el vuelo que la batalla va a comenzar

En conclusión, este shooter llama la atención por combinar elementos propios de la acción arcade más clásica con algunos modernos toques estratégicos (alternancia de naves con diferentes tipos de armas, inclinación del ángulo de tiro, uso mesurado del armamento para que no se sobrecaliente en exceso) que le dan algo más de profundidad que a otros títulos de estilo similar. 10tons ha hecho un buen trabajo ofreciendo un juego que, dentro de un género con tanta competencia como es éste, tiene algo diferente que ofrecer y que merece la pena probar, más aún teniendo el precio que tiene, aunque precisamente por la buena experiencia que ofrece, deja un poco con ganas de algo más completo. Si eres fan de los matamarcianos este título te puede encantar, además se puede jugar en cooperativo, eso sí, no es de los que se basan en no soltar el dedo del botón de disparo y reflejos puros, requiere más bien un ejercicio extra de observación y cálculo de movimientos y oportunidades a la hora de abrir fuego, lo cual lo hace más interesante si cabe por salirse en parte de lo convencional.

 

 

Este análisis ha sido realizado gracias al código cedido por 10tons Ltd.

Análisis - Xenoraid (Nintendo Switch). Ven como una bala a la primera guerra espacial
Xenoraid es un shooter menos convencional que combina ideas clásicas con algunas novedades estratégicas y de control
Pros
  • Misiones generadas proceduralmente
  • Modo multijugador cooperativo
  • Aspectos innovadores en control y mecánicas
Contras
  • No hace uso de funciones táctiles en los menús
  • El sistema de sobrecalentamiento de armas frustra un poco a veces
  • Sólo está en inglés
80%Nota Final
Puntuación de los lectores: (0 Votes)
0%

Hacer Comentario