Un año de Nintendo Switch – ¿Qué podemos esperar para 2018?

Resulta difícil de creer, pero así es. Este 3 de marzo supuso exactamente el primer aniversario de Nintendo Switch. A lo largo de este primer año, hemos disfrutado de toda clase de títulos, y hemos visto no solo un gran trabajo por parte de Nintendo a la hora de proveer a la consola con juegos de sus franquicias más destacadas y nuevas propuestas, sino una creciente participación de las third parties e indies para llevar sus títulos a la híbrida de Nintendo. Todo ello ha hecho que la consola supere nuestras expectativas y también las de la propia Gran N, logrando superar las previsiones de ventas que tenía la compañía.

 

Pero ahora se presenta ante nosotros 2018, el segundo año de la consola. Y, por supuesto, que Nintendo Switch haya tenido un éxito atronador no significa que se pueda dormir en los laureles: la híbrida debe seguir demostrando que puede ofrecer mucho más de lo que hemos recibido hasta ahora. ¿Qué es lo que podemos esperar por parte de Nintendo? ¿Seguirán las grandes third-parties apoyando la consola? Todo esto lo intentaremos resumir a continuación.

 

 

Nintendo Switch en 2018

Evidentemente, no podemos hablar de los planes de Nintendo Switch sin mencionar a la propia Nintendo. La compañía nipona ha llevado grandes títulos a la consola durante el primer año (como The Legend of Zelda: Breath of the Wild y Super Mario Odyssey), y eso nos hace preguntarnos si tendrá algún gran título también planeado para 2018. Los lanzamientos que conocemos con certeza son Kirby Star Allies (que llegará en marzo), Mario Tennis Aces también para primavera, y el título de Yoshi “Lana” (sin nombre ni fecha de lanzamiento oficiales). Siendo estas las novedades, tenemos también los ports de Hyrule Warriors y Donkey Kong Tropical Freeze en camino (y si hacemos caso a los rumores, no deberíamos descartar un Smash Bros en Switch este año).

 

 

Os estaréis preguntado: ¿y qué pasa con Metroid Prime 4 y Pokémon? Pues no los menciono porque no espero que lleguen este año. Habiendo sido anunciado hace menos de un año, es bastante probable que a Metroid le quede mucho desarrollo por delante (querrán asegurarse de hacer un gran título dada la expectación de los fans). En lo que respecta a Pokémon, sí tiene más posibilidades de que llegue este año (al menos al compararlo con Metroid), pero si deducimos que su desarrollo comenzó tras el lanzamiento de Pokémon Sol/Luna (es decir, a finales de 2016), me cuesta imaginarme que desarrollen los nuevos títulos en menos de 2 años.

 

Si descartamos estas dos grandes opciones, la principal novedad en el catálogo de este año es Nintendo Labo como forma original y diferente de interactuar con los videojuegos. Hay que admitir que, poco a poco, la idea se va asentando y hay cada vez más gente interesada en este producto. Pero ya no es solo por la manualidad, sino porque realmente muestra lo que se puede lograr gracias a los Joy-Con. Y en ese sentido, Kimishima ya indicó recientemente que la compañía estaba trabajando en otros proyectos aparte de Nintendo Labo para mostrar el potencial de los Joy-Con. Aun así, no espero que este nuevo proyecto llegue este año, sino que veo más probable la llegada de nuevos packs de Labo en la segunda mitad del año, quizá próximos a la época navideña.

 

 

En cuanto a juegos más tradicionales, una gran apuesta podría ser la llegada de “Pikmin 4”. Vale, ese no tiene por qué ser su nombre oficial. El caso es que Miyamoto ya confirmó hace tiempo (incluso en la época de Wii U) que se encontraban trabajando en Pikmin 4, y es evidente que ese proyecto ha debido pasarse a Nintendo Switch. Otra franquicia que los fans están rogando que llegue a Switch es Animal Crossing. La serie muestra todo su potencial en consolas portátiles, y las posibilidades con Nintendo Switch podrían hacer que el nuevo título llega a límites insospechados, con pueblos más amplios y otras opciones. Y obviamente, no podemos olvidarnos de ese Fire Emblem que adelantaron el año pasado y que, de llegar este año, lo haría en la segunda mitad. Por supuesto, todo esto son conjeturas, pero lo evidente es que lo que sabemos hasta ahora por parte de Nintendo no es suficiente para completar el año. La compañía nipona ha de tener algo importante preparado, llámese Pokémon, Pikmin 4 o lo que sea, pero ha de mostrarlo.

 

 

La última gran incógnita que nos quedaría por parte de la gran N es su sistema online de pago, que debía haber llegado el otoño pasado y que ha acabado retrasándose todo un año. ¿Problemas? ¿Añadir más cosas? Solo podemos imaginar los motivos. Lo importante es que, dado que Nintendo está preparando un servicio online de pago, ha de mostrar algo que realmente lo justifique, y no hablaríamos solo de cosas que ya tiene la competencia (mejores servidores, ofertas en las compras, posibles juegos gratis), sino de cosas que la gente desea ver. Por ejemplo, ¿cuántos querrían ver a la Consola Virtual en forma de servicio similar a Netflix, en el que pagando la suscripción tendríamos acceso a todos los juegos disponibles? ¿O quizás un servicio de chat en la propia consola que permita la comunicación con nuestros amigos? Si no hay más retrasos, conoceremos las respuestas a estas preguntas este otoño.

 

Las third-parties y las indies

Como ocurre con cualquier consola, el apoyo de las compañías externas a la Gran N es igual o incluso más importante. Es algo que, por desgracia, se pudo comprobar con Wii U: una consola que no vende no atraerá a otras compañías. Ese problema no lo tuvimos con las desarrolladoras indie, que apostaban en Wii U como una plataforma adicional a la que llevar sus juegos. Por desgracia, las third-parties estuvieron ahí al principio, pero se marcharon poco después al ver que no conseguirían nada.

 

Con Nintendo Switch, la situación es diferente. Durante su primer año, hemos recibido decenas y decenas de grandes propuestas indie. Títulos del calibre de Yooka and Laylee, The Escapists 2, Rocket League o Stardew Valley han llegado a espuertas y han logrado un gran éxito. No sería raro afirmar que este 2018 seguirá siendo igual, y es algo que vivimos semana a semana, con el anuncio de cada vez más títulos de pequeñas compañías. Algunos ya confirmados son, por ejemplo, Hollow Knight (galardonado título de estilo metroidvania) y Wargroove.

 

 

Pero el aspecto en el que más se fija todo el mundo es en el apoyo de las grandes third-parties. Hemos de reconocer que, hasta la fecha, la cantidad, calidad y variedad de títulos third es alta, aunque en algunos casos se traten de ports de juegos con cierto tiempo en el mercado o de títulos recientes. Aun así, grandes juegos como Skyrim, Doom, Mario & Rabbids o Dragon Ball Xenoverse 2, entre otros, han llegado para que los disfrutemos allá donde vayamos. Las grandes ventas de Nintendo Switch (debidas a su original propuesta) han llevado a que estos juegos tengan éxito, y ello está animando a las grandes compañías a seguir apostando.

 

¿Cuál es la prueba? Pues que apenas ha comenzado oficialmente su segundo año, y Nintendo Switch está preparada para recibir grandes novedades por parte de diversas compañías: Attack on Titans 2, My Hero Academia, Atelier Lydie and Suelle, Valkiria Chronicles 4, Wolfenstein II, The World Ends With You Final Remix, BlazBlue Cross Tag Battle, YS VIII… son solo algunos de los juegos que llegarán. Pero el gran lanzamiento durante esta primera mitad del año está en Dark Souls Remastered. La serie Dark Souls ha sido la gran sensación durante los últimos años, y que Bandai Namco se haya decidido a llevar la remasterización de esta gran obra a la híbrida demuestra su plena confianza. Y no podemos olvidarnos de Square Enix y su maravilloso project Octopath Traveler, que nos asombró hace unos meses mediante su primera demo y que nos ha dejado expectantes ante todo su potencial.

 

 

¿Y qué podemos esperar a largo plazo? Las diversas compañías han reiterado en numerosas ocasiones que apoyarán Nintendo Switch. Nippon Ichi Software ya tiene varios títulos en camino (Happy Birthdays, Labyrinth of Refrain, The Lost Child…); CyberConnect también anunció que sus próximos juegos (conocidos como la “trilogía de la venganza”) también llegarán… Si bien sería descabellado pensar en títulos de gran calibre gráfico, todo parece apuntar a que el apoyo será cada vez mayor, o al menos se mantendrá en el actual nivel, que está bastante bien. Y sobre todo, hay tres nombres que parecen resonar como los más favorables a la hora de apoyar la consola, particularmente resaltados por la conocida leaker de la industria Emily Rogers.

 

Bandai Namco es el primero, y es que ya tiene varios títulos en camino (incluso recientemente han anunciado la trilogía Naruto Ultimate Ninja Storm), pero parece que podemos esperar más a lo largo del año (ya hubo diversos rumores de Dragon Ball FighterZ para Switch). En segundo lugar, Square Enix, que ya está trabajando en Octopath Traveler y la adaptación de The World Ends With You. ¿Veremos remakes de los antiguos Final Fantasy? ¿La adaptación de Kingdom Hearts? Por último, tenemos a Ubisoft, que ha destacado por su original cross-over Mario & Rabbids, aparte de Rayman Legends y otros juegos como Monopoly y Uno. La principal novedad que conocemos es Starlink: Battle for Atlas, que llegará en un principio este otoño, y aún seguimos esperando noticias de Steep, previsto para el año pasado. Su baza más segura sería otro nuevo Just Dance para este año, aunque desearía ver un Assassin’s Creed (aunque fuera a menor escala que Origins).

 

Lo que queda claro una vez repasamos todo lo que hemos vivido con Nintendo Switch en 2017 y lo que ya sabemos que va a llegar para la primera mitad de 2018, es que Nintendo Switch tiene un buen año por delante. Nintendo tiene preparado ya varios títulos, pero debe seguir apostando por la consola y preparar un gran anuncio que sorprenda. El terreno indie sigue siendo tan sólido como al principio, y el apoyo third-party cada vez gana más fuerza. Y desde luego, nosotros solo podemos alegrarnos por ver que el futuro de la híbrida de Nintendo pinta tan bien, al menos a corto plazo.