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Hubo un tiempo en el que las naves espaciales dominaban los videojuegos. Los salones arcade estaban llenos de juegos, generalmente en scroll horizontal, en los que hacer llover fuego sobre decenas de enemigos: desde el ancestral Space Invaders a nombres como Galaga, R-Type o Galaxy Force, que no pasan desapercibidos a nadie que frecuentara los recreativos de los 80 y 90. Tanto, que acabaron creando una propia palabra, los “marcianitos”, para definir no solo un género, sino a la propia forma de entretenimiento. Hoy día ya no quedan marcianitos a los que ir donde gastarse las pelas… porque los llevamos en el bolsillo.

Consolas aparte, el boom de juegos móviles se puede entender como la moda de los marcianitos renovada. Por su popularidad, pero también por varias similitudes en su ADN: partidas cortas, compartir y comparar puntuaciones, y aunque suelan ser “gratis”, te obligarán a echar unas cuantas monedas si quieres seguir jugando más tiempo. Galaxy on Fire es una de esas sagas nacidas en esta plataforma, y que ahora, como tantas otras, debuta en consolas mediante Nintendo Switch. ¡Y resulta que va de naves y marcianitos!

 

Manticore Galaxy on Fire – Gameplay [PEGI]

Volando cerca del sol

No obstante, ni digas que Manticore solo va de “marcianitos”, porque el juego te insiste que no. El “lore” desarrollado en esta saga, que incluye tres entregas principales (siendo Manticore la tercera), es muy amplio, incluyendo varias razas de aliens, facciones enfrentadas por el control de un valioso y escaso recurso en el sector Neox. La pantalla de carga de cada misión te pone en situación respecto a la historia, que comienza cuando una importante cumbre política es bombardeada. Durante la acción, numerosos diálogos siguen desarrollando la historia, presentando secundarios y jefes finales, prácticamente uno por capítulo. Y es que, aunque los objetivos cambien en las más de 30 misiones de la historia principal, casi siempre acabarán con un largo dogfight contra un general, traficante, mercenario… un maleante al que eliminar, sin hacer demasiadas preguntas.

Salta a la vista el esfuerzo en crear toda una galaxia, con un montón de personajes, planetas y conceptos de nombres impronunciables. Si alguien quiere poner mucho empeño en empaparse de su mundo, aquí encontrará mucho material, incluyendo un registro extra de archivos para profundizar. Además, casi todo se explica mediante diálogos durante el juego (con un buen doblaje) por lo que no resulta intrusiva ni extiende artificiosamente la duración con cinemáticas. Es importante recalcar eso, porque es probable que llegado a un punto dejes de prestar demasiada atención y pierdas el hilo de toda la información que el juego te ametralla mientras tu intentas jugar. La verdad es que tampoco hay nada aquí que no hayas visto ya con otro nombre en tu universo de ciencia ficción favorito. Ni siquiera llegamos a conocer el nombre ni el aspecto de nuestro personaje (sabemos que es un/a recluta de la nave Manticore, y para de contar).

 

 

 

Desgraciadamente, su cuidada, si bien anodina narrativa es el aspecto más fuerte del título. Jugablemente, Manticore es también un marcianitos, pero uno moderno: en escenarios 3D, con total libertad de movimientos y gráficos realistas. Pero la emoción y el desparpajo de color de los shoot ‘em up clásicos se esfuma en Manticore, con un control lento y bastantes limitaciones en cuanto a recursos y movimientos. Sí que hay que señalar que el control se ha adaptado a consola, y que ahora controlamos el disparo (ya que en el móvil o tablet era automático, dejando al jugador con el control de la dirección). Con el joystick derecho podemos ajustar la velocidad y hacer maniobras de evasión a los lados. Este movimiento es una animación fija, por lo que no podemos ladear la nave, una importante lastra en la maniobrabilidad… que sin embargo, no notaremos en la acción: las colisiones apenas nos causan daño (rebotamos, sin más), los enemigos son muy fáciles de destruir, y la velocidad por lo general es lenta.

Apenas hay momentos tensos de verdad, en los que preocuparnos por el control de la nave tanto como los enemigos. Tampoco ayuda que el diseño de niveles sea por lo general muy sosón, y jugablemente nunca se saque partido de ninguna forma a las estructuras diferentes de los niveles (generalmente, estaciones espaciales). No todo es malo: los objetivos son bastante variados (destruir naves, escoltar, recoger cargamento o alguna carrera de contrarreloj). Sin embargo, poco duran estas tareas, porque enseguida aparecerá el jefe final. Más allá de algún poder especial o tipo de escudo, nada distingue a los jefes de los enemigos regulares, nada excepto una resistencia desequilibradamente mayor. No hace falta avanzar demasiado para que empiecen a ser un reto de verdad, pero no un reto agradecido, sino uno irritante. Pongamos que, durante el tiempo que tardes en terminar un nivel, 30% del tiempo lo has dedicado a la tarea inicial, más o menos divertida, pero al menos variada. El 70% restante es el jefe, que se vuelven duros como ellos solos, pero igualmente inútiles. Para lo único que suponen una amenaza es a tu paciencia, o que, en un momento de despiste, sus naves de escolta te acribillen. Esta fórmula, una y otra vez en casi todos los niveles.

 

 

Esto no significa que toda la experiencia sea un desastre. Disparar y destruir naves siempre es satisfactorio, más si es con gráficos tan cuidados como estos. Puede que venga de móviles, pero el apartado gráfico se ha remozado entero, y ahora luce muy nítido, con bonitos efectos de luz, coloridos diseños de naves y escenarios (que no necesariamente de niveles) y una fluidez constante a 60 fotogramas por segundo. No siempre fue así (el juego se retrasó durante cerca de un mes para arreglar bugs de última hora, y creednos, antes daba bastante miedo). Tras el parche, el juego anda como la seda. Sí que es cierto que, de cerca, algunos detalles son más feuchos, pero en general es un espectáculo que en Switch no desmerece en absoluto.

 

 

Conclusión – Manticore: Galaxy on Fire

Manticore es un juego que evidencia un gran esfuerzo de su equipo para hacer la experiencia más completa posible. El universo creado es densísimo, técnicamente es potente y, con más de 30 niveles, da para bastantes horas de juego. Es una lástima que toda esa calidad y buen trabajo se queden en la superficie con una jugabilidad que, simplemente, no es lo suficientemente divertida. A cada destello de emoción le siguen varios de puro tedio. A los fans de los shooters espaciales les puede convencer, básciamente porque no hay ningún exponente parecido actualmente en el catálogo de Switch.

 

Análisis - Manticore: Galaxy on Fire (Nintendo Switch). Matamarcianos moderno sin mucha energía
Otro género que se estrena en Switch a través de un port de un juego de móviles. Manticore tiene gráficos bonitos y una historia trabajada, pero que no engancha, y resulta más tedioso que divertido.
PROS
  • Más de 30 niveles y bastantes coleccionables por encontrar
  • Gráficos muy sólidos, escenarios coloridos y diseños variados.
  • Un gran mundo e historia por descubrir...
CONTRAS
  • ... pero nada demasiado original, y sin que el jugardor tenga voz ni voto (ni cara).
  • Casi todos los niveles son combates contra jefes, y se vuelven muy repetitivos y tediosos.
  • Jugablemente, no aporta nada, y no es especialmente divertido.
58%Nota Final

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