Análisis – Baobabs Mausoleum Ep.1: Ovnifagos don’t eat Flamingos (Nintendo Switch)

El agente del FBI Watracio Walpurgis tiene un accidente de coche y una suerte muy mala, pues queda atrapado en Flamingo’s Creek, un pueblo fantasma que solo aparece cada 25 años. Sin transporte y sin teléfono, tendrá que apañárselas para escapar del pueblo… aunque cuanto más se adentre, más caerá en la locura. Preparaos para entrar en un mundo digno de un Twin Peaks o Earthbound pasado de rosca. ¿He mencionado ya que Watracio es una berenjena?

 

El hijo bastardo de Twin Peaks

Esta marcianada es fruto de la mente de Jacob Jazz, que diseñó el mundo del juego como un cruce entre Twin Peaks, Bob Esponja y Zelda: Link’s Awakening. Un juego dividido en tres episodios, dos de los cuales ya están en Steam, publicados por Zerouno Games y bajo el sello de Celery Emblem, empresa creada por el propio Jacobo. Ahora llega a Nintendo Switch el primer episodio, desarrollado en colaboración con el estudio Wester Egg.

La aventura de Watracio se presenta como una aventura gráfica, aunque a lo largo de sus diez capítulos tocaremos multitud de estilos de juego diferentes. En su mayor parte, jugaremos como un JRPG de 8 bits, explorando los escenarios, hablando con sus habitantes y resolviendo sencillas tareas para abrirnos paso, que a veces incluyen algún puzle de lógica o minijuego. La dificultad es baja, y salvo un capítulo hacia el final, ni siquiera hay penalización ni riesgo de morir.

 

 

Jugablemente, Baobabs Mausoleum no supone ninguna reinvención de nada. Más bien al contrario: reproduce el estilo de los juegos de 8 o 16 bits, en una mezcla muy variada y entretenida. Algunas partes son más zelderas, incluyendo una minimazmorra; otras se acercan más a una aventura gráfica de Lucasarts (imposible no ver el juego y acordarse de Thimbleweed Park, la obra de Ron Gilbert que homenajeaba su género y con más de un punto en común con Baobabs). Incluso hay un capítulo con perspectiva en primera persona, como un FPS de los 90, al estilo Doom. La suma no está del todo equilibrada (algunos puzles son muy básicos, los minijuegos y combates se quedan muy cortos), pero dota al juego de una sensación de expectación, de no saber que vendrá a continuación, que hace la experiencia mucho más divertida.

Aunque si de algo se beneficia el juego, es de una dirección artística totalmente desinhibida, sin mesura de ningún tipo a la hora de poner en pantalla escenas y criaturas macabras y completamente surrealistas. Si jugablemente es una amalgama de géneros, gráficamente es también un «todo vale» que no se corta ni un pelo, y todo ello en su propio beneficio. El juego no esconde sus intenciones de colocarse la etiqueta de juego de autor, pero la verdad es que se la gana con creces, gracias a un derroche de creatividad sin filtros, con una banda sonora muy acorde (aunque el tema principal no es original). Además, la paleta uniforme de color y unos motivos comunes dan al acabado global una sensación de unidad visual y coherencia interna, por lo que incluso en este caos se nota cierto orden y el deseo de contar algo con sentido. Una pena que deje tantas preguntas abiertas, y tenga un final un tanto… anticlimático.

 

Conclusión – La verdad sigue ahí fuera

Lo cierto es que, como juego independiente, Baobabs Mausoleum: Ovnifagos Don’t Eat Flamingos se queda muy corto en contenido. Alrededor de dos horas, incluso menos, con algunos logros y secretos, pero sin mucho atractivo para repetir. Jugablemente no encontrarás nada nuevo ni demasiado desafiante, y la mezcla de géneros entretiene pero está muy descompensada. Donde sí destaca el juego es en su apartado artístico, surrealista y muy personal.

Este primer episodio de Baobabs Mausoleum nos deja con ganas de muchísimo más. Si los siguientes dos episodios ofrecen más profundidad, estaremos ante una de las propuestas más originales de la eShop de Nintendo Switch.

 

Un juego único, surrealista como pocos, que hará las delicias de los amantes de la cultura pop más delirante de los 80 y 90. Jugablemente aporta poco y dura un suspiro, pero entretiene y crea apetito para sus continuaciones.
Nota de lectores2 Votos
78
PROS
Gran acabado artístico, con mil influencias pero con personalidad propia.
Atractiva mezcla de géneros, homenajeando los juegos de los 80 y 90.
Fantástica y delirante banda sonora.
CONTRAS
Muy corto: menos de dos horas, y sin muchos atractivo para rejugarlos.
Algunos capítulos son excesivamente cortos y no explotan sus ideas.
En general es muy sencillo, y muchos puzles y minijuegos se quedan en nada.
70
Más artículos
Digimon Story Cyber Sleuth
Habu Kazumasa, productor de Digimon Story Cyber Sleuth: Complete Edition habla sobre este juego y sobre el futuro