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Que Nintendo quiere mantener viva su antigua portátil es un hecho que repiten una y otra vez, Y a pesar de que el E3 nos dejara con los dientes largos, sabemos que la compañía tiene planeado un puñadito de juegos para 3DS, incluyendo franquicias como Luigi’s Mansion, Wario Ware y Mario & Luigi, que se resisten a dar el salto a Nintendo Switch. A esto hay que sumarle los lanzamientos simultáneos en ambas consolas, una estrategia que no sabemos si sentará precedente, pero que ya lleva tres destacados lanzamientos durante el último año: Fire Emblem Warriors, Sushi Strikers y este Captain Toad: Treasure Tracker.

 

Captain Toad: Treasure Tracker – Tráiler general (Nintendo Switch & Nintendo 3DS)

De paseo con el Capitán Toad

Nos encontramos ante un port de un juego de Wii U de 2014, con mínimos cambios. Hay (muy pocos) niveles nuevos, desbloqueados al terminar la historia, basados en Super Mario Odyssey; además de un modo de juego, el de buscar un Toad pixelado escondido en cada nivel, que antes solo aparecía si usábamos un amiibo. Por lo demás, tendremos la misma experiencia de base elijamos la plataforma que elijamos. Como ya os contamos en el análisis de la versión de Nintendo Switch, se trata de un juego de puzles basados en un minijuego de Super Mario 3D World (Wii U, 2013). Controlamos al Toad más valiente en niveles poliédricos con el objetivo de alcanzar la estrella. Los obstáculos y enemigos son los clásicos de los juegos de plataforma de Mario: Shy Guys, Flores Piraña, Boos, toda clase de plataformas móviles, tuberías… La principal diferencia es que no podemos saltar, por lo que tendremos que encontrar otra formas de subir, girando el nivel en 360º, buscando interruptores, recovecos o cualquier clave escondida.

Cada nivel es un pequeño puzle, mucho más corto que un nivel de Mario tradicional, y también más sencillo. Algunos son tan simples como accionar un interruptor con dos únicas opciones o subir unas escaleras. Se aprecia buena mano a la hora de introducir nuevas mecánicas en cada nivel, pero ahí se quedan, sin explorar formas de enredarlas, combinarlas o simplemente, llevarlas un poco más allá de la solución más evidente. En muchos casos, el camino hacia la estrella es tan claro que la única complicación está en reunir los tres diamantes por el camino, un coleccionable que de hecho es imprescindible para progresar en la historia. Si vas a saco y te los dejas por el camino, te va a tocar volver atrás si quieres pasar al combate final. También hay un desafío por cada nivel que requiere de bastante habilidad, que te lo marcan tras haber superado el nivel una primera vez.

 

 

Contando todos los retos secundarios y niveles extra, hay contenido como para entretener una cantidad suficiente de tiempo. No obstante, la dificultad promedio es menor que en otros juegos de Nintendo, y el ingenio y calidad de los niveles es bastante irregular. Algunos son muy originales y explotan muy bien su idea en un espacio tan reducido, pero otros apenas tienen claro qué pretenden ser. Demasiados niveles son muy lineales y sin una mecánica clara que lo defina, lo que también hace casi plana la curva de progresión. Lo bueno es que son tan cortos que nunca llega a aburrir, y en todo momento estaremos haciendo algo nuevo… y saboreando las vistas. Si en algo es sobresaliente este Captain Toad, es en su apartado artístico. La mayoría son localizaciones ya vistas (en Super Mario 3D World, claro), pero tienen un nivel de detalle y color asombroso que sigue sorprendiendo.

 

 

Locura en la tercera dimensión

Esto nos lleva, inevitablemente, a preguntarnos si el juego de Nintendo 3DS merece la pena comparada con las versiones de sobremesa. En Switch, el juego luce prácticamente idéntico a Wii U, lo cual es un halago: se trata de uno de los juegos más bellos que se puede disfrutar en cualquier sistema actual. Cualquiera que haya jugado al original o a Super Mario 3D World (con el que comparte motor) dará fe de ello. Todos los modelados son increíblemente sólidos, con un colorido ardiente y una definición cristalina. Es lo más parecido a jugar una película de animación digital, y por momentos (también porque tienen menos detalles) rivalizan en nitidez con Super Mario Odyssey.

Pero claro, eso en el caso de las consolas en HD. Nintendo 3DS es un hardware que no se puede comparar a nivel de potencia y definición con una Switch, evidentemente. La versión de Captain Toad para 3DS es mucho menos vistosa que las otras, vamos, de lejos. Nadie dudaba eso. Ahora, si lo miramos en términos relativos… pues nos encontramos con que este título tan tardío, que llega a la portátil casi de rebote, es uno de los juegos más espectaculares de todo el catálogo de la portátil. Ciertamente, las brumosas capturas de pantalla que veis aquí no hacen justicia al juego en movimiento. Sin la más mínima ralentización (a 30 fps) todos los personajes y elementos de los niveles sorprenden por su solidez y colorido. Para unos ojos acostumbrados a la definición de los smartphones o la Switch, es un bajón, pero estamos hablando de una máquina de 2011, casi de otra época en la que tener una pantallita en alta definición no estaban al alcance de todos los bolsillos.

 

Por ello, no nos deja de resultar curioso que en pleno 2018 llegue, tan calladito, el que es incuestionablemente uno de los mayores hitos técnicos de la consola. Comparativas a doble pantalla revelan que, en efecto, el color se ha atenuado en 3DS, pero jugándolo es prácticamente imperceptible, y las concesiones a nivel de detalle son muy escasas: baja la resolución, pero no se recorta nada. Si no, fijaos en la imagen del nivel de New Donk City de más abajo. Los semáforos, los ladrillos, los banderines, las letras… ¡está todo! Y todo está perfectamente adaptado a la potencia de la máquina: pulsando X, acercamos o alejamos el zoom de la cámara hasta tres posiciones distintas. En cada cambio, los píxeles se redistribuyen para ofrecer la imagen más nítida en cada visión de una forma totalmente natural, sin dejar que en ningún momento la imagen se vuelva borrosa. Es cierto que, en la cámara más alejada, la imagen pisa la frontera de lo visible, sobre todo en los niveles más abarrotados de detalles, claramente pensados para la alta definición. Sin embargo, en ningún momento resulta un impedimento para jugar cómodamente. Es más, el juego resulta especialmente revelador para la función estrella de la consola, y que ya apenas se habla: el efecto tridimensional.

Al contrario que muchos de los lanzamientos recientes de la consola, Captain Toad soporta efecto 3D en todo momento del juego (salvo en consolas de la familia 2DS, claro). Y nos quitamos el sombrero. Por momentos, el juego parece hecho aposta para poner a prueba el efecto. Son niveles compactos, como dioramas, que podemos contemplar desde cualquier ángulo, girando la cámara en 360º, y haciendo zoom cuando queramos. Imaginaos. Controlar la cámara simplemente para contemplar las vistas más espectaculares es todo un divertimento de por sí. Atreveos a colocar la cámara delante de un cañón de Bill Balas, y ver cómo estas se te echan encima… Literalmente, ningún otro juego de la consola ha explotado de forma tan explícita el efecto 3D, ¡y es un port de un juego de Wii U! Y ciertamente, es un añadido que incrementa enormemente el atractivo del juego, hasta el punto de que, si sois fans del efecto 3D, puede ser un sustituto más que justificable a la pérdida del HD, si tenéis que decidiros entre una u otra versión.

 

 

Por supuesto, hay otras cosas a tener en cuenta a la hora de elegir entre Switch y 3DS. Jugablemente, por su doble pantalla, la versión de 3DS se acerca más a la experiencia original de Wii U: en la pantalla principal ves la acción, mientras que la táctil se reserva para mover la cámara con más comodidad e interactuar con bloques y enemigos. Ciertamente, es más natural que en Switch, que obliga a hacerlo todo en la misma pantalla, obstaculizando la visión, o bien salir del paso con controles por movimiento bastante forzados. A cambio, Switch incluye un multijugador cooperativo totalmente ausente en 3DS, aunque tan limitado (el segundo jugador interactúa mínimamente con enemigos y plataformas, al estilo Super Mario Galaxy) que apenas se puede considerar una pérdida. Y si bien la pantalla táctil permite rotar la cámara con comodidad, no hay nada como el segundo joystick, que en los modelos New 3DS es sustituido por el Stick C. Hay otras diferencias jugables, pero son minucias que dependerán del gusto del jugador y que en ningún caso empañan la experiencia de juego.

 

 

Conclusión

¿Switch o 3DS? La principal duda que uno debe preguntarse es si Captain Toad está hecho a su medida. Es un juego absolutamente encantador, entretenido y visualmente brillante, aunque más corto y sencillo que otros juegos de Mario (o del Reino Champiñón). Un juego de puzles que no es especialmente desafiante, aunque sí que ofrece una mecánica muy original y con bastante contenido para los completistas. Que sepáis que la diferencia de nota entre este análisis y el de su versión de Switch responde puramente al criterio único y personal de cada redactor sobre el mismo juego, un principio que en NextN consideramos esencial y sagrado.

Ahora, ¿qué versión es mejor? Ciertamente, en Nintendo Switch disfrutarás al máximo esplendor del apartado artístico del juego, convirtiéndose en uno de los juegos más bonitos de la consola. Jugablemente, Nintendo 3DS tiene más ventajas al asemejarse más al original de Wii U por el uso de la doble pantalla, pero claro, visualmente desmerece. Lo que no quita que, en su catálogo, la versión de 3DS es absolutamente espectacular, preservando su atractivo y dejándonos boquiabiertos con un uso lascivo del efecto 3D.

 

Análisis - Captain Toad: Treasure Tracker (Nintendo 3DS). Puzles relajantes con un 3D de vértigo
PROS
  • Gráficamente, uno de los más potentes de todo el catálogo de 3DS, preserva el atractivo de las versiones "mayores".
  • Niveles cortos, variados y entretenidos, accesibles para todo tipo de jugador.
  • El control total de la cámara parece una demo técnica de lo que el efecto 3D sin gafas puede ofrecer.
CONTRAS
  • Algunos niveles son demasiado sencillos, y dejan en el tintero ideas muy buenas.
  • Superar los niveles es muy sencillo, y casi no hay curva de progreso.
  • Algunos niveles tienen tal nivel de detalle que desmerecen en 3DS, sobre todo en planos más alejados.
70%Nota Final
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