Shaq-Fu A Legend Reborn Switch

Análisis – Shaq-Fu A Legend Reborn (Nintendo Switch). A repartir tortazos de leyenda

Una curiosa costumbre de los noventa, aparte de los estilismos algo aleatorios que entonces tan bien quedaban, fue la de incluir a algunos de los astros del deporte en videojuegos que para nada tenían que ver con su profesión (aunque bien pensado hoy en día ocurre lo mismo pero con anuncios), ¿quizás como una herramienta de marketing con la que enganchar al público a un juego que de por sí no destacaba mucho? Es más que posible. La cuestión es que se dieron algunos ejemplos realmente llamativos como Michael Jordan: Chaos in Windy City, donde controlábamos al baloncestista en un plataformas, donde la técnica para abrirnos paso era la de poder arrojar infinitos balonazos a nuestros enemigos, un poder tan contundente como sorprendente; otro ejemplo menos afortunado fue el de Shaq-Fu, una especie de juego de peleas uno contra uno (un género entonces más que en auge gracias a las sucesivas versiones de Street Fighter II) en el que el exjugador de baloncesto Shaquille O’Neal repartía leñazos a las criaturas más bizarras, consiguiendo el (dudoso) honor de ser considerado uno de los peores videojuegos de la historia, junto a otras maravillas como E.T. de Atari, Superman 64 o Starshot. El caso es que la idea no era tan mala, quizás donde pecó fue en su mala ejecución, y eso mismo al menos parece que pensaron hace unos años la gente de Big Deez Productions y de Mad Dog Games, cuando decidieron unir fuerzas y crear nada menos que una secuela de este apaleado título, tan apaleado que incluso cuenta la leyenda urbana que existe un sitio web desde el que piden que les sean mandadas todas las copias existentes del juego para borrarlo de la faz de la Tierra. El resultado es Shaq-Fu A Legend Reborn, un nuevo intento de levantar el nombre del pobre Shaq tras sus extrañas aventuras de 16 bits por otras dimensiones que ya está entre nosotros en la eShop de la consola híbrida, y ahora sólo queda ver si merece la pena darle una oportunidad, ¿la respuesta? Justo al final de la pausa publicitaria este análisis.

 

 

Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

El mundo está al borde del colapso, y es que una terrible confabulación a escala mundial se ha destapado al descubrir que las celebrities más famosas son en realidad terribles demonios que tratan de controlar las mentes humanas a través de sus poderosos mensajes de marketing y sus actitudes tan de influencer. Por suerte no todo está perdido porque el elegido para salvar a la humanidad ha despertado, se trata del musculado huérfano chino Shaq Fei Hung, un humilde cochero de ricksaw (los vehículos a modo de mini carros llevados con fuerza humana) entrenado por su maestro de kung fu precisamente para poder cumplir algún día esa gran proeza, viajar por los rincones más peligrosos del planeta, acabar con esos demonios personados como grandes estrellas del cine y de la música y descubrir al ser maligno que anda detrás de todo. Esta es la inesperada y relativamente compleja historia que hay detrás de este título, y digo inesperada puesto que no suele ser muy habitual que un Beat’Em Up cuente con una trama mucho más allá de apalear cuantos más malos mejor sin entrar en muchos razonamientos, claro que todo está hecho en clave de humor y rizando las cosas hasta el absurdo de manera intencionada, con montones de chascarrillos y juegos de palabras que le dan mucha diversión a la aventura.

 

Shaq-Fu A Legend Reborn Switch

 

Por lo demás, el nuevo Shaq-Fu se estructura como viene siendo habitual en este tipo de juegos, varios niveles seguidos ubicados en diferentes lugares geográficos de referencia (Hollywood, una isla del Pacífico, una aldea china…) con sucesivas oleadas de enemigos y un grandote jefazo al final de cada uno. ¿Nuestra misión? Repartir puñetazos y patadas a diestro y siniestro combinados con ocasionales ataques espaciales en los momentos de mayor apuro, por suerte, este juego cuenta con algunos interesantes añadidos que evitan que caiga en la repetición y la falta de novedad propias de muchos títulos de lucha callejera, como diálogos de presentación de ciertos enemigos, cinemáticas animadas, transformaciones del protagonista a modo de superhéroe extraño, aparición de objetos arrojadizos de lo más bastos e incluso ¡una prueba de baile al estilo Just Dance! pulsando los botones correctos en el momento adecuado en medio de una batalla contra un jefe. En definitiva, todo está pensado para que la sorpresa no decaiga de principio a final de la partida.

 

 

Un jugador de baloncesto para dominarlos a todos

Entrando en aspectos técnicos, mencionar el apartado gráfico, en el que destaca el currado aspecto visual de las cinemáticas, que hay a patadas, con un estilo de dibujos animados que recuerda casi al anime, tanto al comienzo como al final de cada fase como antes de un jefe final, a modo de presentación y para servir de guía sobre el hilo de la historia. Ya en la partida normal, los gráficos tiran a normalitos, están bien, pero no lucen demasiado, sobre todo porque la cámara permanece un poco alejada, aunque también permite admirar lo completos que son los escenarios. Un detalle curioso es que tanto los enemigos como los elementos que rompemos desaparecen de golpe, quizás hubiese quedado mejor un fundido o un parpadeo previo, como en los beat’em up de la Snes, en lugar de algo tan brusco. En cuanto al apartado sonoro, la música acompaña bien, con toques urbanos como de hip-hop, aunque el plato fuerte como no podía ser de otro modo es el sonido de los golpes, contundente y bien sincronizados con la acción, aparte hay que mencionar el estupendo doblaje que todos los personajes tienen, con sus conversaciones incluso en medio de los combates, un elemento más al que prestar atención en la partida que pega más que bien (guiño guiño).

 

Shaq-Fu A Legend Reborn Switch

 

Respecto a los controles, son sencillos, aunque se hacen un poco extraños al principio, de todas formas al principio hay un tutorial que va explicando sobre la marcha para qué se utiliza cada habilidad. El botón X es para saltar, el Y para golpear, el A para pegar un zapatazo enorme que puede eliminar algunos enemigos de un golpe, el B para usar un golpe especial que derriba a todos los rivales que nos rodeen, los dos últimos cuando acumulemos suficiente energía; el stick izquierdo para moverse, el derecho para rodar a modo de esquive, el L o el R para dar un empellón al frente y el ZL o el ZR para usar objetos a modo de armas y para completar ciertos combos especiales en los momentos justos. Un detalle interesante es que no todos los enemigos se derrotan del mismo modo, no basta con machacar un botón, en algunos casos conviene hacer uso de una habilidad o de otra o hacer los combos que nos proponen para que la barra de vida de los mismos caiga más rápido, incluso cuando nos atrapan, tenemos que girar el stick en las direcciones adecuadas para liberarnos, no vale ir a lo loco. En definitiva, es llamativo lo bien pulida que está la jugabilidad, viene a romper el estereotipo de “machacabotones sin cerebro” que se adjudica a muchos beat’em up, lo cual es más que positivo. Como aspectos negativos, pocos hay que resaltar, salvo que las pantallas de carga son algo largas entre niveles, y ya la que da comienzo al juego… bueno, da tiempo de ir a prepararse una infusión en el microondas y volver, que todavía está en proceso; por lo demás, la partida corre con bastante fluidez, combinado con peliculeros efectos slow motion cuando completamos ciertos combos o movimientos especiales.

 

 

El corto camino de las artes marciales

Shaq-Fu A Legend Reborn está pensado tanto para partidas largas como cortas, ya que se estructura en niveles que duran alrededor de veinte a treinta minutos, seccionados con puntos de guardado en varios puntos, uno de ellos antes de cada jefe, para que en caso de caer en combate no tengamos que retroceder mucho. Son seis niveles en total y tres niveles de dificultad, entre los que podemos alternar a la hora de continuar la partida, tenemos también un menú que nos permite volver a jugar las fases ya superadas sin tener que esperar a completar el juego entero, es más, podemos partir desde cualquiera de los puntos de guardado, ni siquiera tenemos que hacer todo el camino completo de nuevo. En suma, da muchas opciones y comodidad, lo que lo hacen un título de lo más rejugable.

 

Shaq-Fu A Legend Reborn Switch

 

Eso sí, la duración total puede dar para unas cuatro o cinco horas en completarlo entero, ya aparte el gusto de volver a repetir la experiencia para conseguir obtener mayor puntuación que en la anterior ocasión, por ello quizás deja con ganas de más, algún modo extra, algo que desbloquear después de superarlo, aparte de la Shaq-pedia de personajes. Y aquí es donde viene la principal falta que le veo a este juego, que no tiene ningún tipo de opción multijugador, ya se entiende que la historia y la fidelidad al juego original en cierto modo obligan a dar el protagonismo absoluto al joven Shaq, pero aún así, un beat’em up para un jugador siempre es algo que se disfruta un poquito menos que en compañía, esa alegría de repartir mamporros a pares se pierde en definitiva.

 

 

Shaq-Fu A Legend Reborn – Reparte tortazos de leyenda

En conclusión, estamos ante el renacer de una estrella, autodenominado secuela de un juego tachado de desastre, por suerte todo parecido se queda ahí, ya que salvo el protagonista inspirado en el famoso exjugador de baloncesto, en lo demás difiere por completo, cambiando incluso de lucha 1vs1 a beat’em up, y rompiendo con muchos tópicos habituales del género como la falta de variedad o la jugabilidad demasiado simplista. En conjunto se puede decir que es un título que merece mucho la pena darle una oportunidad, especialmente por el maravilloso sentido del humor que destila y por el mucho esfuerzo que se aprecia en el proyecto por hacer algo diferente, ni que decir tiene que es un imprescindible para los amantes de la lucha callejera. Ya que estamos, estaría bien una segunda parte, mientras se siguen recopilando unidades del original para su total desaparición de la faz de la Tierra.

 

Shaq-Fu A Legend Reborn Switch
Análisis realizado gracias al código cedido por Avance Discos
Regresa la leyenda de Shaq-Fu, esta vez por suerte con mucho mayor acierto que la primera en Snes, reconvertido en un potente Beat'em Up
Nota de lectores1 Vota
10
Pros
Muchísimo humor y originalidad
Para ser un beat'em up es bastante variado y sorprendente
No se parece en nada al juego original del que es secuela
Contras
Las pantallas de carga son algo largas
No tiene multijugador
Se echa en falta un poco más de duración
87