Análisis – Gal Metal (Nintendo Switch). Slice of a metal life

Aunque en otros medios resulta más normal encontrar obras que traten del día a día de sus protagonistas de la manera más mundana posible, el género slice of a life (o Recuentos de la vida es algo que no abunda mucho en los videojuegos en cuanto nos alejamos un poco de las visual novels o juegos de pseudo simulación del día a día como Animal Crossing o Harvest Moon. Si ya este género es raro, el juntarlo con un juego de ritmo ya ni os cuento. Y aquí es cuando hace un año se anunció Gal Metal, un juego donde encarnamos a la batería de un club de Metal japones que entre clase y clase se dedican a impedir que unos alienígenas invadan el planeta. Lo normal,vaya.

 

Detrás de Gal Metal está Tak Fujii, uno de los ex-trabajadores más conocidos, excéntricos y extremos de Konami que tras abandonar la compañía debido a una enfermedad y superarla se unió a DMM Games como productor ejecutivo para volver a crear juegos, siendo este Gal Metal el primero para una consola de sobremesa desde su vuelta a las andadas. ¿Seguirá manteniendo ese toque excéntrico que le hizo famoso?

 

 

Los pulpos son débiles al metal. Eso es ciencia.

En 1977 la NASA lanzó las sondas espaciales Voyager en cuyo interior se encontraban los conocidos como Discos de Oro o «The Sounds of Earth», una serie de saludos en los diferentes idiomas de la Tierra,sonidos del planeta y una serie de canciones que eligieron diferentes países. El objetivo de todo esto era que si en algún momento una civilización extraterrestre encontrase estas sondas con los discos supiese más de nuestra cultura. Y así ha sido, al menos en la realidad de Gal Metal.

 

El problema es que los aliens han llegado a la Tierra para vengarse, pues al parecer las ondas sonoras de la música metal del disco diezmaron a la población y como venganza han decidido conquistar la Tierra. Pero, al contrario que los terribles humanos que casi exterminan esa raza sin saberlo, estos aliens eligen a un chico y una chica al azar para ofrecerles la posibilidad de organizar una resistencia ante esta invasión que se va a llevar a cabo en dos días. El único problema es que en el proceso acaban juntando el alma de los dos en el cuerpo de la chica, quedando la chica solamente como consciencia y siendo el chico el que maneja el cuerpo. Y ahí empiezan los problemas del día a día.

 

Por suerte para la humanidad, la chica es la batería de un pequeño club de música especializado en música metal que rápidamente se convierte en la única resistencia de la Tierra frente a los ataques alienígenas. Pero claro, la chica no puede controlar su cuerpo y el chico, y probablemente tú como jugador, no sabe leer una partitura y mucho menos diferenciar cada uno de los tambores de una batería. La raza humana está condenada. O lo estaría si no fuese porque aún hay tiempo para aprender poco a poco muchos de los 40 ritmos o patrones distintos (muchos de ellos reconocibles de grupos como Iron Maiden o Metallica) con los que acompañar al resto del grupo. Estos ritmos los iremos aprendiendo según vayamos superando cada uno de los 13 capítulos de los que se compone la historia, donde podremos practicar los ritmos recomendados para cada canción antes de enfrentarnos a los alienígenas. Y hablando de las canciones, se tratan de versiones de clásicos de la música clásica adaptadas a ritmos del metal y el rock.

 

 Gal Metal Análisis Nintendo Switch

 

Una historia del día a día e improvisación musical

Y es en la historia donde entra el componente de slice of life. Por mucho que luchemos contra el ejército invasor por las noches, el resto del día seguimos siendo una estudiante normal y hay que hacer cosas de adolescente como salir de compras, encontrar un trabajo o chatear durante clase con el resto de las componentes del grupo para quedar para ensayar o para ir a dar una vuelta. De esta forma tendremos que gestionar nuestro tiempo libre y energía para ir adquiriendo puntos con los que mejorar cada una de los cinco atributos diferentes y así mejorar nuestras actuaciones más allá de lo que bien que lo hagamos como jugador. De esta forma tendremos, por ejemplo, una ventana de tiempo más amplia para tocar «las notas» o más facilidad para encadenar diferentes combos.

 

El entrecomillado de «las notas» en el párrafo anterior no es casual. Y es que por mucho que tengamos una ayuda visual durante las prácticas, a la hora de la verdad no habrá partitura que valga y hay que tocar sin ella. Aunque siempre haya unos ritmos recomendados para cada canción, nada nos impide improvisar y tocar otros distintos, o dejarnos llevar por la música y remontarnos a hace diez años y jugar como si esto fuera Wii Music. Y personalmente considero esto un acierto. Más allá de no tener en la pantalla ningún tipo de icono del que estar atento para acertar el ritmo en pantalla, lo que se consigue de esta manera es que nos centremos en escuchar la música y probemos patrones distintos, aportando variedad a la canción (cosa que el sistema de puntuaciones valora de forma positiva e incita constantemente) hasta que, a base de repetir varias veces la canción, vayamos encontrando qué es lo que mejor se adapta e ir mejorando la puntuación. Además, el hecho de que sean canciones más o menos reconocibles por cualquier jugador también ayuda a improvisar desde el principio al estar familiarizado con las piezas.

 

Gal Metal Nintendo Switch

 

Merece la pena puntualizar que para completar la historia no hace falta dominar los 40 ritmos, ni mucho menos, y que prácticamente por terminar la canción obtendremos la puntuación necesaria para continuar. Es en el modo Free Play donde las puntuaciones necesarias para superar la canción con éxito se disparan por las nubes, respecto a la historia, y hay que aprender a tocar bien a base de repetir muchas veces una canción y encontrar lo mejor para superar la puntuación objetivo de cada uno de los cuatro niveles de dificultad.

 

¿Y como se juega a Gal Metal? Pues encarnando a la batería del grupo lo fácil es imaginarse que moviendo ambos Joy-Con como si fuesen las baquetas de nuestro personaje, y así es. Y aunque otros juegos lo han intentado sin éxito en el pasado, en esta ocasión el control por movimiento está bien calibrado y rara vez falla. Pero como no siempre se puede jugar con el control por movimiento, ya sea por la situación o por cansancio tras un buen rato, también existe la posibilidad de jugar con los botones del mando o con controles táctiles. Resulta curioso que, mientras que con el control por movimiento el juego busca mantener la pantalla libre del máximo número de elementos posibles, con estos modos de control la pantalla se llena con un esquema que representa todos los tambores y platillos de una batería y podemos escoger cuál golpear, aunque no afecta a la puntuación obtenida.

 

 

Gal Metal – Esos aliens no van a querer volver a intentarlo

Por su peculiar premisa, tanto a nivel de historia como en lo jugable, Gal Metal seguro que llama la atención a más de un jugador. Al principio puede parecer algo caótico, al no saber patrones y no haber indicaciones durante las canciones, pero una vez comprendes que aquí hay que escuchar, sentir e improvisar para encontrar tú el ritmo que tocar, el resto sale solo.

 

Gal Metal Análisis Nintendo Switch

Análisis realizado gracias a un código de descarga de Gal Metal proporcionado por Marvelous Entertainment. 

Si eres amante de las obras slice of life, Gal Metal te puede gustar. Si eres fan de la música metal rebajada con agua, Gal Metal te puede gustar. Si eres fan de ambos corre a la eShop o intenta hacerte con la edición física que además viene con la expansión de pago incluida.
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PROS
Apuesta por un sistema novedoso a la hora de interpretar las canciones
La mezcla de situaciones cotidianas, con humor y música
Existe 447 insignias, que hacen las veces de logros, para que los completistas tengan desafíos para un buen rato
CONTRAS
En algunas ocasione el control por movimiento de los Joy-Con puede fallar
Se podría haber usado la vibración HD para sentir el tambor. Por desgracia tan solo hay una leve vibración normal al golpearlo
Trece canciones pueden ser pocas para algunos jugadores
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