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Moonlighter

Análisis – Moonlighter (Nintendo Switch). Un héroe muy autónomo

Siempre me he considerado un acérrimo defensor de The Legend of Zelda, una saga mítica sin la que el mundo de los videojuegos no sería lo mismo. Por otro lado, fiel reflejo de que los videojuegos salpican todo lo cotidiano, los simuladores sociales y la  ciber-gestión empresarial también han gozado de un importante papel dentro de mi andadura jugable. Aún guardo en el recuerdo las tardes junto al PC exprimiendo, entre cuelgue y cuelgue, títulos como Theme Hospital o Theme Park. La actividad a realizar casi era lo de menos, lo importante aquí era llevar nuestro negocio, fuera cual fuera, y yo se lo que me digo, a buen puerto. Ahora bien, ¿que pasaría si un pequeño estudio español nos trajera un juego (Moonlighter) que compaginara ambas tareas?

 

 

Se ha hecho de rogar, con respecto al resto de plataformas, pero Moonlighter, ópera prima de los valencianos de Digital Sun, ya está disponible para Nintendo Switch. ¿Ganas de parranda?, ¿alma de comerciante? Esta es tu aventura y este un análisis que no deberías perderte.

 

Un mercader en busca de aventuras respuestas

En Moonlighter todo gira entorno a una serie de misteriosos portales que aparecen tras unas excavaciones arqueológicas. Dichos portales conectan con una suerte de mazmorras, relacionadas de alguna forma entre si, que pronto se llenan de curiosos deseosos de cubrirse de fama, tesoros y valiosos artefactos. Como consecuencia, surge la aldea de Rynoka. Un lugar de paso donde descansar y recuperarnos de nuestras arriesgadas peripecias. Por desgracia, la alta tasa de mortalidad heroinil hace que, pasado un tiempo, la gente comience a perder el interés por el mazmorreo puro y duro, haciendo que el otrora floreciente poblado de Rynoka caiga en el olvido.

 

Bajo semejante tesitura, comienza nuestra peculiar aventura. Y no, aquí no encarnamos a ningún valiente, fornido y, probablemente, descerebrado guerrero, sino a un joven e inexperto tendero llamado Will que, aunque se ve obligado a hacerse cargo de la tienda de su familia (negocio que da nombre a este título), decide compaginar sus obligaciones empresariales con su mayor anhelo, descubrir qué se oculta tras esa última mazmorra que nadie ha conseguido superar. Moonlighter logra aquí dar una magnífica vuelta de tuerca al presentarnos un personaje que, a diferencia del resto, no busca riquezas sino respuestas.

 

Moonlighter

 

A partir de aquí, nuestra rutina adopta la de cualquier animal nocturno, y no me refiero a Drácula sino a murciélagos o búhos. Por la noche (podemos hacerlo de día pero las recompensas son menores) exploramos las mazmorras en busca de respuestas y materiales que luego vender, durante el día, en nuestra tienda (y voy a la ruina… como diría cierto personaje del universo Pratchiano). Nos encontramos pues, con dos ejes centrales que conforman un mismo todo. Pilares que, por separado, llevan décadas formando parte de infinidad de títulos, pero que aquí logran conjugarse de forma bastante acertada.

 

Mazmorras con regusto clásico, exploración y poder tendero

La industria del videojuego se ve, bastante a menudo, abocada a publicar propuestas cuyo concepto jugable suele ser un tanto artificioso. Todo lo contrario a lo que ocurre en Moonlighter. Los pilares bajo los que se sustenta su propuesta son realmente sólidos, su concepto sencillo y CASI siempre natural. Saquear mazmorras y posteriormente vender lo agenciado para así, a su vez, poder mejorar nuestras aldea, nuestra tienda o el propio equipamiento con el que acudimos a la batalla.

 

En lo relativo a nuestras andanzas nocturnas, la propuesta es muy similar a la que ofrecen títulos como The Legend of Zelda. Avanzar por unas mazmorras plagadas de enemigos, abrir cofres, recoger todo tipo de objetos y superar los distintos niveles que se nos presentan hasta enfrentarnos al mastodóntico jefe final.

 

Moonlighter
Durante el camino encontramos diversos puntos en los que reponer fuerzas. Cosa que, ya adelantamos, se agradece.

 

Podemos alternar entre distintas armas, cubrirnos con nuestro escudo, rodar, usar pociones,… es decir, acceder a un completo inventario. Lo habitual en cualquier título del género que se precie. Como no podía ser de otra forma, contamos con enfrentamientos ciertamente épicos en los que tenemos que hacer nuestros los patrones de comportamiento de los enemigos para poder alzarnos con la victoria. Por otro lado, encontramos un par de factores que dotan de estrategia y cierta tensión a nuestras incursiones. Si nos entretenemos demasiado en una mazmorra, aparece una suerte de monstruo viscoso que nos persigue hasta que salgamos huyendo. Por suerte, para nosotros, podemos regresar al poblado con un talismán o crear un teletransporte (esto último cuesta más oro). Porque ojo, y aquí viene el segundo factor a tener muy en cuenta, si perecemos durante nuestra incursión aventurera perderemos todos los tesoros acumulados en la mochila. Cosa que, junto al carácter aleatorio de sus mazmorras (cambian los enemigos, los objetos y su disposición, pero no la forma de dichas salas) dan ese toque típico de cualquier roguelike. Por suerte, contamos con 5 huecos personales que sí conservamos tras perecer en combate. No está de más revisar de vez en cuando estos últimos para confirmar que esos cinco preciados espacios los ocupan las piezas de mayor valor. El inventario también juega aquí un papel destacado, su correcto uso y gestión durante nuestras andanzas aventureras resulta de vital importancia, ya que el espacio es limitado y algunos objetos arrastran maldiciones que nos obligan a situarlos en partes muy concretas o a realizar determinadas acciones.

 

Moonlighter

 

Tras regresar de una noche repleta de acción, toca volver al tajo. Es hora de abrir nuestra tienda. Los clientes comienzan a entrar y adquirir los distintos productos que decidimos poner a la venta. Esta parte no se rige por la ley del más fuerte, aquí impera la ley de la oferta y la demanda. Resulta de vital importancia observar las reacciones de los clientes ante el precio de nuestros productos, ya que nos sirve para fijar un precio lo más justo y beneficioso posible. Acumular horas como tendero resulta, igualmente, imprescindible para adquirir oro con el que comprar mejoras tanto para la aldea (aumentando el número de comercios disponibles y lo que ello supone para nuestro equipamiento: armas, pociones, encantamientos, etc..) como para nuestra propia tienda (cajas registradoras con las que obtener un mayor beneficio, una cama que reponga nuestras fuerzas, etc..). Dichas mejoras, dentro de un proceso de retroalimentación continuo, sirven para ponernos las cosas muchos más fáciles en nuestros descenso a los infiernos. Eso sí, todo esto tiene su coste a nivel jugable. El hecho de combinar gestión y acción/RPG hace que ninguno de esos dos aspectos alcance las cotas de profundidad, variedad y cantidad que sí alcanza en otros juegos que solo se centran en uno de ellos. No obstante, el precio se paga con cierto gusto. Poder mercadear, cuál experto tendero, con los productos saqueados durante nuestras andanzas, no tiene precio.

 

Moonlighter

 

Gráficamente, nos encontramos con un título que respira mimo y cariño por los cuatro costados. Aquí se nos presenta un colorido y laborioso mundo pixel art que destaca por su bella factura. Toda una delicia que, si bien no destaca por su variedad, se disfruta de principio a fin. En relación a su BSO, contamos con melodías con un marcado carácter épico y un fuerte regusto clásico que, eso sí, acaban resultando un pelín repetitivas y presentan algún que otro momento demasiado estridente.

 

Moonlighter: mercader de día, aventurero de noche

Moonlighter es un título divertido a la par que desafiante. Una pequeña gran joya indie con marcado sabor patrio que, tras pasar por el resto de plataformas, llega a Nintendo Switch dispuesta a ofrecernos un 2×1 que, eso sí, peca de cierta repetitividad y falta de profundidad. Misteriosas mazmorras, un negoció por sacar a flote, horas de diversión (de 20 para arriba) y mucho más es lo que nos espera en esta particular aventura del estudio valenciano Digital Sun.

 

Moonlighter
El análisis de Moonlighter ha sido posible gracias a un código de descarga cedido por Digital Sun
Mazmorras misteriosas, un mercader que tiene que compaginar sus incursiones aventureras con la gestión de su tienda, torrentes de nostalgia en estado puro... Eso y mucho más nos espera con Moonlighter, ¿os lo vais a perder?
PROS
Combina, de forma accesible, toques de RPG, acción, roguelike y simulador social.
Exquisito apartado audiovisual
Una verdadera oda a los clásicos del género
CONTRAS
Puede terminar resultando algo repetitivo
Se echa en falta alguna mazmorra extra y más posibilidades a nuestro alcance a la hora de gestionar la tienda
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