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Omega Strike

Análisis – Omega strike (Nintendo Switch). ¡No siento los pixels!

¡Ra ta ta ta ta ta!

Omega Strike
Fecha de lanzamiento
24 diciembre, 2018 G:i
Género
Acción, shooter, arcade, metroidvania
Nuestra puntuación
60%

Resulta indiscutible afirmar que en los últimos años las aventuras enmarcadas dentro del subgénero metroidvania viven una edad dorada. Títulos como Hollow Knight, The Messenger o Dead Cell, cada uno con sus particularidades y con su enfoque propio, son claro ejemplo de ello, pero son muchos más los ejemplos a reseñar en nuestro presente videojueguil más reciente. Títulos que además, y bastante a menudo, acaban combinándose/fusionándose con otros géneros de forma masiva. Acción, exploración y plataformas, ¿qué podría salir mal? ¿Corremos el riesgo de no encontrar la aguja entre tanta paja? Pasen, disparen adrenalina, lean nuestro análisis de Omega Strike y juzguen ustedes mismos.

 

 

¡Strike one! Una base COMÚNMENTE solida

Omega Strike es uno de esos títulos que dejan claras sus intenciones desde el minuto uno de juego. Desarrollado por Woblyware, estudio de un único integrante del que venimos hablando desde 2016, y distribuido por Digerati Distribution, Nos encontramos ante un juego de acción y plataformas que adopta la forma de un sencillo metroidvania. El apartado narrativo del juego es tan simple como cabría esperar. Manejamos a un grupo de tres héroes en su misión por detener al malvado doctor Omega y su ejército mutante en su plan de conquistar el mundo. ¿Nuestro nombre? Omega Strike. Un alarde de originalidad, ¿verdad?

 

Omega Strike

 

Llegó la hora de abrirnos camino a disparo limpio, pero con matices. Omega Strike ofrece la posibilidad de alternar entre diversos personajes durante la partida con diferentes habilidades (que no voy a destripar por miedo a desvelar más escribiendo que jugado) necesarias para poder progresar en nuestra andadura. El mapeado que se abre a nuestro paso requiere, no en pocas ocasiones, regresar sobre nuestros pasos tras adquirir las habilidades necesarias para desbloquear el acceso a dichas zonas. Eso sí, las cosas claras y el chocolate espeso, no esperéis profundidad ni complejidad alguna en este aspecto. Adquiere habilidad – regresa – accede a zona nueva – coge premio – regresa… Es la tónica general durante toda la aventura. Nos encontramos ante una suma de ideas ya vistas en otros juegos, pero sin destacar ni, lo que es peor, aportar nada nuevo en ninguno de dichos campos.

 

Omega Strike
¡Bienvenidos a Thumbleweed!

 

El mapa que se abre a nuestro paso cuenta con 7 zonas interconectadas y nos deja claro, tanto por cantidad como por variedad, que nos encontramos ante un metroidvania, descafeinando, pero metroidvania al fin y al cabo, de la cabeza a los pies. Como no podía ser de otra forma, contamos con algunos elementos característicos del género. Un mapa sobre el que se nos otorga cierta libertad y la posibilidad de volver sobre nuestros pasos para acceder a nuevas zonas conforme desbloqueamos las habilidades adecuadas. Varios personajes, con diferentes características, a nuestra disposición y una serie de mejoras que comprar con las monedas obtenidas durante la batalla. Punto y pelota. No hay nada oculto en la propuesta jugable que Omega Strike pone a nuestra disposición.

 

Omega Strike

 

Bueno, bonito y barato

Gráficamente, podemos decir que nos encontramos ante un título que no se complica la vida, técnicamente hablando. Un envoltorio pixelado, colores vivos y unos escenarios vistosos configuran un producto que, si bien no llama la atención, resulta RETRovilloso (yo y mis palabrejas). En relación a su BSO, podemos decir que es de lo mejorcito del juego. Compuesta por Ken Snyder (aka coda), nos ofrece un surtido de melodías y efectos de sonido con marcado regusto a pixel. Un repertorio que, en su conjunto y más allá de despertar nuestra nostalgia, resulta bastante pegadizo. El juego no llega, por desgracia, traducido al castellano. No obstante, ni los textos son abundantes ni necesarios para entender una historia que no viene a ser más que una escusa para arrancar a jugar.

 

Omega Strike no pretende emular a los clásicos del género, ni destaca por su dificultad, ni por lo intrincado de su planteamiento. Acción directa con un sistema de mejoras que aporta cierta rejugabilidad y una curva de dificultad prácticamente plana. Si sois amantes de los retos, probablemente este no sea vuestro juego. Es más, casi descartaría usar el modo de dificultad normal (que realmente viene a ser un «super fácil» en toda regla) a cualquier jugador que se desenvuelva con una mínima soltura en el género.

 

Omega Strike

 

No obstante, no nos equivoquemos, Omega Strike es un producto entretenido, nada frustrante, cuya accesibilidad lo hace perfecto para dar un paseo armado hasta los dientes. Un paseo que, dicho sea de paso, no resulta demasiado largo. La campaña puede ser completada perfectamente en 4 ó 5 horas. A las que se suma, opcionalmente, el tiempo destinado en las zonas a las que tenemos que regresar una vez adquiridas nuevas habilidades y personajes (eso sí, más allá de acumular dinero para mejorar nuestro armamento, no esperéis grandes sorpresas al respecto). Durante la partida encontramos, a modo de capsulas de regeneración, diversos puntos de guardado situados en zonas estratégicas de cada mapa. Personalmente, hubiera preferido contar con un menor número de ellos, ya que, teniendo en cuenta la escasa dificultad del título en cuestión, terminan facilitando en demasía nuestra aventura.

 

Omega Strike
¡La potencia sin punto de CONTROL no sirve de nada!

 

En contrapartida, nos encontramos con un juego que cuenta con un amplio surtido de enemigos, cerca de 50 (OJO, no esperéis una afluencia simultáneamente masiva en pantalla), y un total de 12 jefes con patrones de comportamiento bien diferenciados (y relativamente sencillos). La sensación con los escenarios termina siendo agridulce. Podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que son correctos y funcionales, pero su repetitividad nos aboca a pensar que podían haber dado mucho más de sí. En cuanto a los personajes, la necesidad de ir alternando entre ellos para poder avanzar aporta cierto dinamismo a su apartado jugable. No obstante, a diferencia de lo que ocurre en otros títulos, pasados unos minutos de juego, hemos comprobado que siempre acabamos regresando al personaje con el que da inicio nuestra aventura.

 

Omega Strike – ¡Una aguja bala en un pajar!

La propuesta que Woblyware nos trae con Omega Strike es, en líneas generales, satisfactoria. No obstante, ninguna de sus señas de identidad (exploración, acción, plataformas o la posibilidad de alternar entre personajes y habilidades) logran brillar por luz propia. Hablamos de un plataformas en 2D, cuyo envoltorio metroidvania esconde más de lo que aparenta a simple vista, pero… a pesar de ser correcto en todo, no destaca en nada. Un producto, en definitiva, no apto para los amantes de los retos y las emociones fuertes.

 

Omega StrikeHemos analizado Omega Strike para Nintendo Switch gracias a un código de descarga cedido por Woblyware.

 

¡Una bala en un pajar!
Omega Strike es un título de plataformas 2D de estética retro que, sin destacar en nada, resulta entretenido gracias a la posibilidad de interactuar entre distintos personajes y los toques metroidvania de su propuesta. Acción y exploración directa, vistosa y sin complicaciones.
PROS
Su jugabilidad y variedad de enemigos. Diversión sin complicaciones
Su BSO, con un gran regusto retro, encaja a la perfección
Es correcto en todo...
CONTRAS
... pero no destaca en nada
Por momentos demasiado simple. No apto para amantes de los retos
Escasa duración
60
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