Ayuda a NextN comprando en Amazon
Degrees of Separation

Análisis – Degrees of Separation (Nintendo Switch). Canción de hielo y fuego

Fecha de lanzamiento
14 febrero, 2019
Lanzamiento físico
No
Género
Plataformas, Puzles
Nuestra puntuación
80%

Probablemente, muchos de los que hoy estáis leyendo este análisis, os habréis enamorado de alguien que, ya sea por la distancia; ya sea por otras circunstancias de la vida, se ha convertido en algo imposible… pero aun así lo intentasteis todo hasta el final, moviendo cielo y tierra para estar con esa persona tan especial y conseguir que acabase en un final feliz. En ocasiones, ese deseado final se ha alcanzado; en otras, las barreras que se oponían entre ambas partes fueron más resistentes que el deseo y la fuerza por romperlas. Degrees of Separation, título que analizamos en estas líneas para Nintendo Switch, es precisamente una oda a este tipo de amores imposibles, de los que no sabes cómo ni por qué comienzan a florecer, pero que, llegados a cierto punto, la única posible salida que se contempla es la de estar con esa persona amada, sin importar qué tengas que dejar atrás ni a qué tengas que renunciar. Desarrollado por el estudio noruego de Moondrop y publicado por Modus Games, Degrees of Separation nos muestra cómo los elementos que nos separan también pueden convertirse en aquellos que nos permiten seguir avanzando, utilizándolos a nuestro favor en un gran número de puzles de hielo y fuego…

 

 

Conectados por aquello que los separa

En Degrees of Separation controlamos a Ember, perteneciente a una tierra rodeada de fuego, azufre y bosques cálidos, y a Rime, el último heredero de un largo linaje de héroes, y el único defensor del castillo situado en el centro del reino de hielo. Un día, ambos sienten que algo está raro pasa en sus mundos, y sin saber por qué, se sienten atraídos a salir de sus respectivos hogares y correr en un un sentido concreto, lo que termina en su encuentro de frente y en una mayor atracción del uno con el otro, como si hubiesen estado conectados todas sus vidas sin saberlo. A partir de este momento, se ven empujados a trabajar juntos para salvar su tierra, volver a casa y entender por qué sus mundos han acabado conectados a través de puzles en los que tenemos que hacernos con una serie de bufandas pertenecientes a un rey y a un reino ya extinto.

 

Degrees of Separation
Ember y Rime en el puente donde todo lo demás comienza a emerger.

 

La historia, aunque pueda parecer sencilla y básica de primeras, esconde varios matices que la convierten en una verdadera joya narrativa. Para empezar, tenemos la forma de contarla. Una voz dulce de mujer es la encargada de narrarnos cada avance que realizamos; cada bufanda que conseguimos, y aunque está en inglés, los subtítulos están perfectamente traducidos al español, lo que facilita la comprensión de la historia y consigue que, aunque alguien no entienda el inglés y no comprenda lo que dice oralmente, se produzca el mismo efecto ensombrecedor. Por otra parte, la historia está narrada como si se tratase de un cuento de hadas. El texto está muy bien cuidado, y sabe atraparnos en todo momento, incluso convirtiendo a la consecución de bufandas en una motivación para conocer un poco más sobre Ember y Rime, más incluso que para seguir progresando. Según seguimos avanzando en la historia, más empatía sentimos por nuestros personajes, y más deseo nos crea de que el final sea feliz, de que al fin puedan estar juntos, sea como sea… y esto es algo que no muchos juegos consiguen con éxito.

 

 

Mimo en cada pincelada; mimo en cada pieza musical

Degrees of Separation cuenta con otros dos grandes fuertes destacables nada más comenzar nuestra aventura: su estilo gráfico y su banda sonora. Artísticamente es una delicia, contando que cada pincelada transmite un mimo en su creación. Además, estamos constantemente entre «dos mundos», uno helado y otro cálido, y el contraste es realmente una gozada. Ver cómo un río puro se congela, cómo la calidez resplandeciendo en un árbol se marchita en cuestión de segundos, cómo juega la paleta de colores cálidos y fríos, nunca mejor dicho… Todo está tratado al detalle, y el diseño de cada uno de los entornos por los que nos movemos son un gusto para la vista. Sin embargo, sí que es cierto que esta apreciación gráfica es mucho mayor si jugamos en el televisor que en el modo portátil, donde vemos una pequeña bajada de calidad, aunque realmente no es algo que lo perjudique en exceso.

 

Su banda sonora es la otra pieza artística que acompaña elocuentemente a la belleza de Degrees of Separation. Cada canción, cada efecto ambiental, están perfectamente sincronizados y creados para que la experiencia sea disfrutada con la calma y tranquilidad que todo lo demás transmite, incluso a la hora de enfrentarnos a ciertos puzles más complicados y frustrantes. La banda sonora, además, se adapta con gran precisión a los momentos de narración anteriormente citados, por lo que ninguna eclipsa a la otra. Todo, en su conjunto, hacen de esta historia una verdadera maravilla artística. Si habéis jugado a GRIS, o habéis leído nuestro análisis, encontraréis bastantes similitudes en estos dos apartados que resaltamos, y es que ambos sobresalen notablemente por ellos.

 

Degrees of Separation

 

Los puzles, punto para amarlos u odiarlos

Como venimos contando a lo largo de este análisis, a pesar de su narrativa y lo bonito que luce todo, estamos ante un juego de puzles, y éstos son la pieza fundamental si queremos seguir avanzando hasta el final de la historia. Cada reto que nos encontramos por el camino tiene como finalidad conseguir una bufanda más, que nos permita abrir nuevas puertas que nos llevan, a su vez, a nuevas zonas donde seguir enfrentándonos a nuevos puzles. Además, estas nuevas zonas también nos ofrecen habilidades que solo podemos utilizar mientras estemos allí; habilidades que utilizan la conexión entre el frío y el calor de Rime y Ember para superar estos retos. Algunos puzles resultan bastantes obvios y sencillos de primeras, pero otros nos hacen estrujarnos realmente el cerebro, llegando a mantenernos en ellos durante un buen rato, cosa que se ameniza con su música y gráficos, todo sea dicho. Sin embargo, aquí también nace uno de sus puntos más negativos, y es que jugarlo solo puede resultar realmente frustrante en según qué puzle.

 

En Degrees of Separation controlamos, como ya hemos dicho, a dos personajes, Ember y Rime. Al jugar en solitario, manejamos al protagonista que queramos o que la situación requiera, pudiendo hacer que el otro personaje se quede quieto en un sitio o llamarle para que nos siga automáticamente. En todo momento podemos ir intercalando entre ambos, cosa que además es más que necesaria para superar los puzles que nos vamos encontrando. Sin embargo, determinados retos acaban convirtiéndose en verdaderas pesadillas por el control abrupto y ortopédico de la pantalla dividida y la IA del personaje no controlado, quien pasa a ser de todo menos listo. En cambio, jugado entre dos personas, resulta mucho más llevadero (si es que no acabas discutiendo por ver quién tiene la mejor solución a un puzle), disminuyendo esta frustración y mal manejo de la situación.

Degrees of Separation

 

Degrees of Separation – Cuando el amor se convierte en el arma más poderosa de todas

Degrees of Separation es un cuento de hadas narrado con una maravillosa prosa, una dulce voz, y un estilo musical y gráfico que cautiva de principio a fin. Sus puzles acaban por ser un mero trámite para seguir conociendo más y más sobre Ember y Rime, aunque realmente se disfrutan tanto por la calidad como por la creatividad de los niveles. Si lo juegas en solitario, es igualmente disfrutable, pero prepárate para tramos y retos de verdadera frustración, bloqueos del personaje no controlado y una pantalla dividida que según las dimensiones del puzle, se acaba convirtiendo en una verdadera pesadilla. Una historia de amor que, a pesar de lo engorroso que puede llegar a ser en determinados momentos, es de total recomendación disfrutarla y conocerla de principio a fin.

 

Este análisis ha sido realizado gracias a un código de descarga digital cedido por Modus Games para Nintendo Switch.

Dos elementos trabajando juntos por un mismo destino
Degrees of Separation tiene todo lo que se le puede pedir a un juego que cuenta una historia. Su narrativa, sus gráficos y su música nos hacen conmovernos a cada paso que damos. Sin embargo, como en toda historia, no todo es tan bonito, y es que el jugarlo solo, o el manejo de la cámara partida, hace que, en determinados momentos, la experiencia se vea ensombrecida. Por suerte, consigue que nuestras ganas por conocer el final de la aventura sean mayores que nuestra frustración con determinados puzles y su jugabilidad.
PROS
Su historia... y su forma de contarla
Tanto sus gráficos como su música son encumbrantes
Sus puzles hacen que tengamos que pararnos a pensar un buen rato para superarlos...
CONTRAS
... aunque también son parte de nuestra frustración debido a la pantalla partida, sobre todo si lo jugamos solo
La IA del personaje que no controlamos al jugar solos no es muy fluida... ni lista
80
Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed Instagram Feed
Más artículos
Dragon Quest XI
La demo de Dragon Quest XI S puede dar algún fallo ¿Tiene solución?