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Fire Emblem

Diario de Byleth (luna solitaria) – Fire Emblem: Three Houses

Byleth, protagonista de Fire Emblem: Three Houses continúa narrando su día a día en la Academia de Oficiales en su diario. En esta ocasión, las entradas que publicamos son las escritas durante el tercer mes del año, la luna solitaria, en la que los estudiantes del monasterio de Garreg Mach deberán enfrentarse a una amenaza que planea con destruir la paz de Fódlan.

 

Luna solitaria – Fire Emblem: Three Houses

02 de luna solitaria

Lady Rhea, furiosa, ha mencionado cómo las acciones de Edelgard son imperdonables, ya que nunca antes se había violado la santidad de aquel sacro lugar. No obstante, no es momento de dejarse llevar por las emociones, ya que Seteth nos ha indicado que la Emperatriz pretende conquistar la totalidad de Fódlan. En ese instante, Shamir ha entrado en la sala y ha informado a la Arzobispa de que las tropas del Imperio marchan hacia Garreg Mach y que es cuestión de un par de semanas que alcancen las murallas. Por último, Lady Rhea me ha confiado el destino de su deber sagrado en caso de que le ocurriera algo en el campo de batalla, pero yo sigo sin saber si de verdad estoy cualificado para desempeñar una tarea de tal magnitud, aún contando con el apoyo del poder de la Diosa Madre.

 

Fire Emblem

 

19 de la luna solitaria

Alois nos ha citado a mis alumnos y a mí para informarnos de que el ejército del Imperio está al caer y que es el momento de usar nuestras espadas o de huir para ponernos a salvo. Sin yo poder decir una sola palabra, mis alumnos han ratificado su deseo de permanecer entre los muros de Garreg Mach, y desean que yo los lidere en esta batalla con la que hace solo unos meses era también parte de la pequeña familia de las Águilas Negras.

 

Fire Emblem

 

31 de luna solitaria

Han pasado 5 años desde que escribí por última vez en las páginas de este diario, y ni siquiera sé cómo se ha conservado en tan buen estado, pero algo en mi interior me indica que tengo la necesidad de concluir mi relato hasta antes de que se iniciara la guerra, ahora que las páginas blancas ya escasean.

 

El 31 de la luna solitaria el ejército del Imperio, con Edelgar a la cabeza, cruzó los muros de Garreg Mach y así comenzó la peor de las batallas que ha vivido el monasterio en casi un milenio desde que fuera construido. El enemigo atacó con todo su poder, mas logramos controlar la situación hasta cierto momento en el que creíamos que la victoria ya era nuestra y en el que el enemigo atacó con todos sus batallones de reserva. Desde la cima de una de las colinas que antaño era uno de mis lugares favoritos, pude comprobar como las grades tropas de Adrestia desfilaban hacia el interior de nuestro hogar. En ese instante, Lady Rhea me confió el mando de las tropas que todavía nos quedaban, se transformó en el dragón de la leyenda que contaba que había acompañado a la santa Seiros en su victoria y se lanzó contra las bestias demoníacas del ejército enemigo. No obstante, al ver cómo las alimañas comenzaban a derrotarla, decidí ir en su ayuda, lo cual ahora, mirándolo con perspectiva, fue uno de los mayores errores que pude cometer aquél día, ya que entonces me golpeó un proyectil de magia y me lanzó hacia uno de los abismos que rodeaban el monasterio.

 

 

Lo siguiente que recuerdo es que un aldeano de Garreg Mach me ayudó, mas tras preguntarle cuál era la fecha del día que nos encontrábamos me contestó que el mes en curso era la luna etérea de 1185 y que los festejos del milenio de la construcción del monasterio no se celebrarían porque una guerra asolaba Fódlan desde hacía 5 años. ¿Cómo puede ser que haya pasado casi un lustro sumido en un profundo letargo? ¿Estará este suceso relacionado con los poderes que adquirí cuando Sothis y yo nos convertimos en un solo ser?

 

En ese instante decidí regresar a las ruinas del monasterio y allí me encontré con la emperatriz Edelgard, mucho más curtida en la batalla de lo que era la última vez que estuve con ella en la misma sala. Me pidió que me uniera a su causa, pero no pude tolerar lo que está haciendo a la paz de Fódlan, por lo que la he rechazado y así, la próxima vez que nos veamos, uno de los dos perecerá.

 

Más tarde me he encontrado con Seteth, a quien le cuento lo que me ha ocurrido y aunque en un primer momento no termina de creerme, finalmente confía en mí y me relata que tampoco han conocido el paradero de Lady Rhea desde aquél aciago día. El monasterio ahora se ha convertido en la guarida de bandidos que se dedican a acaparar todo lo que pueden, por lo que debíamos expulsarlos de los muros. Cuando Seteth y yo estábamos a punto de caer en la batalla, mis alumnos, las Águilas Negras, han acudido hasta aquí motivados por la promesa de reunirnos transcurridos 5 años.

 

Me temo que estas son las últimas palabras que dejaré plasmadas entre estas páginas, que recogen todos los sucesos ocurridos durante el año en el que tuve la suerte de convertirme en docente de la clase de las Águilas Negras en la Academia de Oficiales del monasterio de Garreg Mach, pero también recogen mis pensamientos y mis inquietudes. De ahora en adelante debo guiar al pueblo de Fódlan para así derrotar a la Emperatriz de Adrestia, Edelgard, y restaurar la paz en nuestro continente.

 

 

Realizamos esta serie de entradas gracias a un código de descarga digital para Nintendo Switch cedido por Nintendo.

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