Japan Weekend Madrid septiembre 2019 – Conociendo a RJ Palmer, artista de Detective Pikachu

Visitamos la expo de los JJOO Tokio 1964 y charlamos con RJ Palmer, conocido por sus pokémon realistas

La Japan Weekend Madrid acaba de celebrar su décimo aniversario con su edición más grande hasta la fecha… y la más mediática. Afortunadamente, triunfó el sentido común y el evento se pudo desarrollar sin incidentes, dejando todo el polémico asunto del torero en una anécdota que pronto se olvidará. La evolución del evento a lo largo de estos diez años queda patente en el elevado número de invitados (y de todos los palos: cosplayers internacionales, dibujantes de manganime y cómic occidental, bandas de música, grupos de teatro, mascotas y hasta deportistas), en el tamaño (tres pabellones enteros de la Feria de Madrid) y en la asistencia.

 

La Japan Weekend ha gozado de una gran asistencia

 

Una Japan multitudinaria

Se aprecian más cosas. Por un lado, la consolidación de la Japan como el punto de encuentro de referencia para decenas de artistas locales, que hallan en la feria a miles de personas deseosas de comprar láminas e ilustraciones de sus personajes favoritos. Los puestos no comerciales ya superan en número a los comerciales (de venta de merchandising y productos oficiales), así como las asociaciones y grupos de fans de prácticamente cualquier rama de la cultura popular, venga o no de Japón. Los videojuegos, por supuesto, entran en este grupo, y aunque esta edición su presencia fue menor que en otras ocasiones (entendible con la vorágine de la Madrid Games Week a menos de dos semanas de su celebración) no faltaron los tradicionales puestos de venta de artículos retro, así como una pequeña selección de máquinas recreativas.

 

Vemos también un mayor impulso por parte de la organización de salirse un poco de los márgenes de la cultura manganime y centralizar en la Japan Weekend todo lo relacionado con el país. La principal atracción de esta edición era una exposición de artículos originales como carteles, fotografías o publicaciones de los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, además de contar con la presencia de Valentín Lorén, ex-boxeador que participó en aquella edición. Un esfuerzo encomiable, aunque se vuelve a quedar corto: la exposición era muy pequeña y la montaron tarde y mal: no abrió hasta el sábado a última hora, e inexplicablemente faltaban leyendas bajo las piezas expuestas, ni siquiera un texto explicativo para contextualizarlas.

 

Japan Weekend

RJ Palmer en la Japan Weekend

 

 

Entre las numerosas y muy variadas personalidades invitadas, nosotros nos detuvimos especialmente en RJ Palmer, ilustrador que participó en la producción de la película Pokémon Detective Pikachu. Su historia comenzó en septiembre de 2012, cuando publicó, casi como una broma, una reimaginación naturalista del Pokémon Garchomp. La ilustración se hizo viral y comenzó a dibujar más de estas criaturas con aspecto realista, hasta llegar a más de 180 trabajos, que recopiló en dos volúmenes. La elaboración de cada dibujo incluye un proceso de investigación para adaptar las características de cada monstruo a una anatomía verosímil. En ello se nota su gran interés por los dinosaurios, a los que también ha retratado en muchas ocasiones. De hecho, su dinosaurio favorito es el Tiranosaurio, y su Pokémon favorito Tyrantrum, a quién también ha representado peleando contra un Bastiodon.

 

 

Su salto a Hollywood ocurrió cuando el diseñador de producción de la película, antes incluso de comenzar la preproducción, buscó en Internet «Pokémon realistas». Rápidamente llegó hasta Palmer, que fue una de las primeras personas contratadas para la película, antes incluso que el director. Entre noviembre de 2016 y junio de 2017 se unió al equipo de diseñadores artísticos, en una fase muy temprana en la que ni siquiera estaba escrito el guión. A los artistas les eran encargadas ideas que debían plasmar sobre el papel, sobre posibles Pokémon o sobre escenas, muchas de las cuales luego no acabarían en la película. Era un proceso de experimentación del que Palmer guarda un buen recuerdo gracias a que sus jefes eran muy proactivos y constantemente proponían ideas. También ayudó el hecho de ser el miembro del equipo que más conocía sobre los monstruos de bolsillo.

 

Palmer nos contó que, al principio, Legendary pidió unos diseños fotorrealistas al estilo de la película Animales Fantásticos, por lo que los diseños que ya tenía creados venían como anillo al dedo al proyecto. No obstante, según avanzó la preproducción se fue abandonando la idea, y se apostó por Pokémon más parecidos a los dibujos originales, manteniendo las proporciones pero renovándolos con texturas más acordes al mundo real. Parte de «culpa», probablemente, la tenga la propia The Pokémon Company, que en palabras de Palmer, estuvo muy pendiente de la producción y fue muy protectora con sus criaturas para asegurarse de que fueran reconocibles en pantalla.

 

RJ Palmer firmando en la Japan Weekend

 

Aunque finalmente el pequeño protagonista de la película fue fruto de otros artistas, Palmer tuvo la oportunidad de hacer su propio diseño de Detective Pikachu basado en las peticiones que circulaban por la red de tener a Danny DeVito interpretando a Pikachu. Así imaginó cómo sería un Pikachu con las facciones del popular actor, con un aspecto maduro, de barbilla redondeada y sin pelo en los mofletes, como el hocico de un perro. También disfrutó haciendo numerosas versiones de Charizard, uno de sus Pokémon favoritos, al cuyas alas representaba como otro par de brazos para que fuera anatómicamente plausible. Esto incluía no solo dibujar la piel, sino también los esqueletos para que fuera lo más creíble posible.

 

 

Palmer también aprovechó para enseñarnos grandes ilustraciones de secuencias que finalmente fueron descartadas, incluyendo una persecución con Charizard por un callejón, otra con los Torterra (que inicialmente eran mucho más pequeños que los que aparecen en la película) y una secuencia en un museo en la que Tim y Pikachu se encontraban con Rayquaza. Palmer, fascinado por los dinosaurios, peleó para intentar convencer a sus jefes de que hicieran una escena en un museo donde poder exponer fósiles de dinosaurios, como su querido Tyrantrum, Aerodactyl u Omanyte, o incluso un friso con Pokémon basado en X/Y. Finalmente no pudo ser… pero si vemos en la secuela un museo de Pokémon, ya sabremos de quién fue la idea.

 

 

Sin duda la Japan Weekend nos ha dejado un buen sabor de boca este año, aunque sea solo por haber podido conocer a este maestro. Si queréis ver más dinosaurios realistas o adquirir alguno de sus productos, no dejéis de visitar su página web.

 

 

RJ Palmer en la Japan Weekend

 

 

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