Análisis Super Crush KO – Nintendo Switch. Salva a tu gato de una tipa azul y sus robots

Super Crush KO
Fecha de lanzamiento
16 enero, 2020
Número de Jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la Descarga
451,00 MB
Nuestra puntuación
82

La verdad es que el mes de enero de 2020 ha sido un mes relativamente flojo en cuanto a lanzamientos de videojuegos. Si nos paramos a pensar en cuáles de estos títulos destacaríamos, cuesta sacar en claro más de cinco. Sin embargo, todos los meses hay algunos juegos que llegan al mercado, pasan desapercibidos y, por ende, no logran destacar. Un claro ejemplo de ello podría ser el caso de Super Crush KO.

 

Este juego viene de manos de Vertex Pop, el pequeño estudio que lanzó en 2017 Graceful Explosion Machine, un título con estética similar al protagonista de este análisis y que tuvo buenas críticas. Es por ello que hay que tenerlos en cuenta, y más aún después del beat’em up al que le pondremos nota, porque (spoiler) es una auténtica joya. ¡Continúa leyendo para descubrir por qué es tan bueno!

 

 

Una jugabilidad exquisita, como pocos beat’em up

La historia que nos ofrece Super Crush KO no es nada del otro mundo. De hecho, es corta, apenas hay cinemáticas a lo largo de la aventura, poco guión… y un final pobre. Eso sí, los pocos diálogos que hay gozan de algún que otro momento hilarante. Pero, un momento: ¿quiénes son esos personajes? ¿Y de qué va la trama? Pues la protagonista es Karen, una chica un tanto peculiar, que mete tortas como panes y que quiere mucho a su gato: Chubbz. Cuando ambos están tranquilamente en su habitación, una chica de piel azul y que viene de vete tú a saber qué galaxia se lleva al pobre Chubbz porque sí. Y claro, no va a dejar que Karen vaya tras ella como si nada, así que deja un ejército interminable de robots a sus espaldas para complicarle las cosas a nuestra querida chica de pelo rosa.

 

 

Bien, tal y como dije al principio, la trama es pobre (aunque divertida). Pero es que solo es un complemento de lo mejor de Super Crush KO: su impecable jugabilidad. Para que os hagáis una idea de qué es lo que tenemos que hacer a lo largo de nuestro pequeño viaje: vamos superando niveles más o menos extensos que son en dos dimensiones y avanzamos siempre de izquierda a derecha, venciendo a las distintas oleadas de robots que nos hagan frente. Nuestras armas son nuestros puños y un rifle láser que Karen se saca de la manga. Lo mejor de aquí es la GRAN cantidad de combos que podemos hacer. De hecho, una de las mecánicas principales del juego es la puntuación: a medida que encadenas golpes, en la parte superior derecha de la pantalla aparecerá una letra que va desde la D hasta la A en orden alfabético y que puede convertirse en una S si lo hacemos muy bien, al más puro estilo Devil May Cry. Al lado de esta letra, aparecerá un número que hace de puntuación y algunas palabras que representan los golpes que estamos dando («Disparo», «Manotazo», etc.). Al final del niveles, aparece una puntuación final que mejora si no hemos muerto ni una vez, si hemos conseguido encadenar combos perfectos y si terminamos rápidamente; esto hace que tengamos otra letra en ese nivel, pero esta vez no se quedará en D, C, B, A y S, sino que podremos tener una S+ si somos una máquina destrozando robots.

 

No os hacéis una idea de la vida que le da a este título el tema de la puntuación. A pesar de tener una jugabilidad que puede parecer simple, hace que ésta sea súper adictiva. Algo muy parecido ocurre con OlliOlli, aquel juego de skate con jugabilidad simple (aunque esa simpleza cuenta, a su vez, con una gran profundidad) y que era igualmente adictivo. En Super Crush KO vamos adquiriendo unas cuantas habilidades en los primeros niveles. El combo normal en tierra nos permite dar cuatro golpes seguidos, que siempre son los mismos, además de usar el rifle láser que sirve para atacar a distancia, que te mantiene en el aire mientras lo usas pero que no podemos usar todo lo que queramos dado que se sobrecalienta rápidamente (aunque podemos usarlo de nuevo pronto). Aunque parezca que no, ésto podría resultar algo repetitivo si no fuera por esas habilidades que decíamos antes llamadas «movimientos especiales». Tenemos desde un potente gancho hasta ataques aéreos como si fuésemos la mismísima Bayonetta. Esos movimientos se pueden combinar con los golpes normales y el rifle láser con una facilidad brutal para encadenar combos muy largos y que hacen a los combates absolutamente espectaculares.

 

Eso sí, los movimientos especiales son muy útiles pero no son infinitos; contamos con una barra de energía que se vacía a medida que usemos estas habilidades, pero los enemigos derrotados soltarán unas gemas rosas que rellenan dicha barra, y ya os digo que no paras de eliminar robots, por lo que no tendrás que preocuparte mucho por la energía que te quede. Estos bichos mecánicos también sueltan unas gemas azules que sirve para cargar una especie de habilidad definitiva llamada Superraro KO, que sirve para destrozar todo lo que tengamos por delante. Eso sí, cuesta un tiempo volver a cargarla.

 

Mucha diversión, poca duración

Hasta ahora, creo que he justificado por qué me gusta tanto Super Crush KO, pero no todo es tan bonito… En realidad, sí que todo está genial, pero ese «todo» es poco, y ese es quizá su mayor problema, a pesar de que no es especialmente grave. El juego es bastante corto (yo he tardado en completarlo entre 3 y 4 horas aproximadamente). Consta de cuatro zonas (o mundos, si preferís llamarlos así) que contienen cinco niveles, siendo el último un combate contra un jefe. También hay un nivel a modo de tutorial antes de comenzar la aventura y que podemos rejugar cuando queramos para conseguir una mayor puntuación. Vamos, en total hay 21 niveles, y que no son especialmente largos. Tampoco son cortos, vaya, creo que la extensión de cada «pantalla» es la correcta. Pero está falto de contenido. Si hubiera coleccionables, se alargaría un poco más la vida de esta entrega, ¡pero carece de ellos!

 

Sin embargo, este juego es absolutamente rejugable gracias a esa jugabilidad adictiva que comentaba antes. Tal y como pasaba en OlliOlli (lo menciono de nuevo), no importa repetir los niveles muchas veces en busca de una mejor puntuación. El combate es muy satisfactorio, y lo es TODO EL TIEMPO. Los niveles no son demasiado diferentes entre sí, solo van metiendo más variedad de enemigos y más poderosos a medida que avanzamos, pero la ambientación, diseño y, sobre todo, el objetivo es muy similar o idéntico. Es más, hay plataformas a lo largo de todo el juego, pero desgraciadamente solo sirven para darle más chicha al combate; creo que se podría sacar más provecho de este aspecto para hacer niveles más interesantes. Pero, por lo que he dicho hace unas líneas, es que no necesita variar mucho. Hay otra cosa que necesita para mantenerte enganchado y darte esa sensación de superarte nivel a nivel, y es la curva de dificultad, la cual está muy bien definida en Super Crush KO. Para que os hagáis una idea, comenzamos cada nivel con 5 vidas (y 4 corazones, que es nuestra salud); los primeros niveles nos tocan una o dos veces, y no consiguen restarnos ni una vida, pero en cada mundo te meten algunos enemigos nuevos (haciendo, a su vez, que al final del juego haya un buen montón de variedad de robots distintos) que nos ponen las cosas mucho más difíciles.

 

 

Ésto, juntado a la jugabilidad adictiva, hace que pase lo que me pasó a mí: comencé a rejugar los primeros niveles con todas las habilidades desbloqueadas y con experiencia en el combate e intentaba completar todas las pantallas sin que me tocaran y sin perder el combo de golpes de principio a fin. ¡Y lo sigo haciendo aún! Puedo presumir de que hay algunos niveles que soy segundo en el mundo con mejor puntuación (la puntuación del primero es de chalaos).

 

Una belleza visual que hasta los menús entran por los ojos

Queda hablar de la parte técnica y artística de este beat’em up. El diseño, basado en colores pasteles y planos, pocas texturas y personajes simples le viene que ni pintado a Super Crush KO. Tengo que reconocer que, en un principio, pensaba que quedaría algo raro y habría poco contraste entre personaje y fondo y, además, costaría distinguir las plataformas; nada más lejos de la realidad. Las cinemáticas, que realmente son de estilo páginas de cómic (o manga, en este caso), y los personajes están dibujados con estética manga, ¡y el arte es genial! Y es que hasta la interfaz es bonita: es simple, fuente muy legible y en su tamaño perfecto. Todas las opciones son muy accesibles (por ejemplo, puedes reiniciar cada nivel muy rápidamente y no hay tiempo de carga)… ¡Hasta las transiciones dentro del menú son geniales!

 

Super Crush KO

Este título no presenta diferencias entre jugarlo en la televisión o en modo portátil, aunque ya os digo que jugar con el mando Pro es una auténtica gozada. Eso sí, es el típico juego que mola jugar un momento si tienes cinco o diez minutos (por ejemplo, si vas al trabajo en el transporte público o si has ido al baño porque has sentido la llamada de la naturaleza). Los 60 frames por segundo le vienen que ni pintado. También hay que destacar que no hay apenas tiempos de carga, y que el juego está totalmente traducido al español, además de disponer en el menú de opciones de la posibilidad de cambiar a cualquier otro idioma al que haya sido localizado. Algo muy positivo y que hay en muy pocos juegos, es que podemos personalizar por completo la configuración de botones (algo que hacen muy bien, por ejemplo, todas las entregas de la saga Super Smash Bros.).

 

La banda sonora es decente y cumple con su cometido, aunque creo que podría tener temas que jueguen mejor con el dinamismo del combate. No hay demasiadas canciones, aunque es normal dados los pocos mundos que contiene.

 

Super Crush KO – Una auténtica joya entre los beat’em up

Mientras lo jugaba, no hacía otra cosa que pensar que me había encontrado con un gran videojuego, algo que me sorprendió mucho (para bien, obviamente) porque no esperaba que fuera a ser tan adictivo. Super Crush KO tiene muchas cosas buenas que decir, y muy pocas malas. Quizá la peor es la duración, que en realidad no hace otra cosa que evidenciar que el contenido, pese a ser poco, es muy bueno. No he jugado demasiadas entregas de este género en mi vida, pero, entre los que he catado, sí puedo decir que es uno de los mejores beat’em up que he podido probar: frenético, divertido, adictivo… Simplemente genial, y espero de corazón que consiga tener la repercusión que se merece y que no pase desapercibido y quede como «aquella joya oculta». Tú, que estás leyendo ésto: si te gusta el género y dudas si hacerte con él, ¡te lo recomiendo encarecidamente!

 

Super Crush KO

Hemos analizado Super Crush KO gracias a un código digital cedido por Plan of Attack. Versión analizada: 1.0.1

Un gran beat'em up a tener en cuenta
Super Crush KO es un título muy adictivo, frenético y divertido, con un gran diseño y que, por desgracia, cuenta con pocos niveles, aunque es muy rejugable.
PROS
Jugabilidad exquisita y que incita a rejugarlo
Una curva de dificultad muy bien ajustada
Un diseño genial, tanto de los niveles y personajes como de la interfaz
CONTRAS
Un juego muy corto, con pocos niveles
Se podrían aprovechar más las plataformas
82
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