Análisis Animal Crossing New Horizons

Análisis Animal Crossing: New Horizons – Nintendo Switch. La fábula del insulano trabajador y el mapache codicioso

Comienza tu vida como insulano

Animal Crossing New Horizons boxart
Fecha de lanzamiento
20 marzo, 2020
Número jugadores
1 - 8
Idiomas
Español, inglés, francés, alemán, etc.
Tamaño descarga
6,39 GB
Nuestra puntuación
90
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Menuda espera. No la que hemos tenido que aguardar para la llegada de Animal Crossing: New Horizons a Nintendo Switch, que de larga, se nos ha hecho eterna (con retraso incluido de 2019 a 2020), si no que el retorno de esta querida saga con un videojuego de la serie principal ha tardado más de lo que debería. De hecho, Wii U debería haber tenido su correspondiente entrega, con sus respectivas novedades a aportar a esta franquicia, por lo que el que nos ocupa podría haber sido un título bien diferente, o incluso haber tardado más en llegar a nuestras manos.

 

Dicho esto, se podría entender que Nintendo ha tenido tiempo más que suficiente para crear el juego de sus sueños; puedes dar por hecho que parte de lo que vamos a ver en este título podría haber aterrizado en ese proyecto que no llegó ni a ser anunciado oficialmente para la consola del GamePad. Entonces, ¿estamos ante la entrega definitiva de la serie? Pues es algo que vamos a intentar averiguar a lo largo del análisis de Animal Crossing: New Horizons para Nintendo Switch.

 

¿Cómo analizar “algo” como Animal Crossing: New Horizons?

Antes de ponernos “al lío”, comentaremos que no nos hemos lanzado a realizar este análisis hasta haber acumulado cerca de 90 horas de juego, algo que para cualquier otro videojuego sería tiempo más que suficiente, mientras que “lo único” que hemos visto es el transcurso de la mitad del mes de marzo. Como puede que sepas, se trata de un título para disfrutar a lo largo del tiempo, de las 4 estaciones, incluso de los años, y si bien podríamos haber avanzado el calendario de la consola para visitar otras épocas, y así ver lo que nos deparan algunas festividades, hemos preferido vivir la experiencia natural que habría tenido cualquier usuario en las dos semanas que hemos podido jugarlo. O en pocas palabras: ni de lejos hemos podido ver todo lo que ofrece.

 

Análisis Animal Crossing New Horizons

Trataremos que este análisis sea lo más respetuoso a la experiencia que ofrece, pero recordando que es imposible saber, incluso, lo que Nintendo nos tiene preparado a lo largo de las actualizaciones que bien seguro recibirá Animal Crossing: New Horizons. Lo bueno que tenemos a nuestro favor es haber acumulado previamente miles de horas en todos y cada uno de los juegos anteriores, exceptuando la entrega que inició todo esto, Dōbutsu no Mori para Nintendo 64 lanzado en exclusiva para Japón en 2001.

 

Insulano, ¡bienvenido al paraíso!

De por sí, la anterior entrega de la serie, Animal Crossing: New Leaf para Nintendo 3DS (no contaremos el fiasco llamado amiibo Festival, o la interesante propuesta de Happy Home Designer para 3DS ni el free2play Pocket Camp para móviles) supuso un importante cambio en la serie, permitiéndonos relevar al viejo Tortimer en su cargo de alcalde del pueblo. Esto introdujo nuevas responsabilidades para el jugador, así como una multitud de posibilidades adicionales a la jugabilidad clásica. Lo que cambió mucho fue eso de ir a tu aire; te convertiste en el mandamás del lugar, pero, aun así, la vida transcurría en tu pacífico pueblo a tu ritmo.

 

Análisis Animal Crossing New Horizons
Poco a poco, nuestra isla ganará en población, ¡y en vida!

 

New Horizons supone todo un giro de tuerca a lo visto en New Leaf. Ahora ya no ejercemos como alcalde y, sin ir más lejos, esa figura no existe como tal, pero sí decidiremos tanto o más como el portavoz vecinal de nuestra isla, siendo nuestro papel (el del jugador principal que inicie el juego), entre otras diversas labores, la de decidir el lugar donde se situará cada casa, cada puente, rampa, comercio, etc., así como lidiar con algunos vecinos, tomar decisiones importantes, etc. Es tal nuestro poder, que con unas cuantas charlas con Canela, y determinadas acciones, podríamos echar de la isla al vecino que nos plazca.

 

En cuanto a una historia a seguir, este Animal Crossing la tiene, y está ligada directamente a nuestro avance en el videojuego. No es de esos títulos que en un solo día vas a desbloquear todo, sino que te invitará a relajarte, ser MUY paciente y, a lo largo del tiempo, ir avanzando. Las prisas, speedruns y demás, las tendrás que dejar para otros títulos, pues sí, adelantando la fecha de la consola podrías avanzar en el tiempo, a la vez que te estás cargando por completo todo lo que desea enseñarte esta experiencia. A lo largo de los días, multitud de eventos se suceden dando lugar a nuevas situaciones que van expandiendo las posibilidades, ya sea porque alguien especial llega a nuestra isla, o porque por fin hemos podido construir ese puente que tanto deseábamos tener, o la alegría de haber podido pagar de una vez la hipoteca de tu cada vez más espaciosa casita.

 

Un paraíso repleto de responsabilidades

¿Pensabas que esto de vivir en una isla semidesierta iba a ir de estar todo el día tumbado a la bartola mientras tu piel se broncea? ¡Ni mucho menos! Hay mucho por hacer, como para descansar un solo segundo. Desde el momento en el que Tom Nook nos ofrece participar en su “Plan de Asentamiento en Islas Desiertas” (cuyas siglas curiosamente en español son “PAID”), tu trabajo solo acaba de empezar. Realmente, los que tienen verdadera suerte son los animales de tus vecinos, pues no mueven un solo dedo a no ser que sea para disfrutar o descansar. ¡Ellos sí que lo tienen bien! De hecho, se podría decir que el progreso de la isla es tu entera responsabilidad (y de los otros jugadores de tu consola), así como las bayas necesarias para que ésta prospere van a salir casi todas de tu bolsillo, para ir a parar al del bueno de Tom Nook.

 

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Pero que bellas son las noches, y los atardeceres… en realidad, todo el juego bien bonito

“Pero, ¿por qué tendría yo que trabajar? ¡He venido aquí a disfrutar!” Bueno, pues porque en realidad, es lo divertido. Además, Nook se ha inventado un sistema para que no pares de realizar tareas de forma constante, y te conviertas en el que mantenga absolutamente toda la isla. Desde la economía, comprando y vendiendo constantemente para así que fluyan las bayas, hasta labores como recolección de bichos, peces, tareas forestales, obtención de recursos, fabricación de herramientas, muebles, etc. A veces te preguntarás qué habría sido de la isla si no hubiera tenido la suerte de tenerte como habitante.

Hora de tirar millas

Aquello que hará que no pares en todo momento es el programa de millas integrado en el Nookófono que tan amablemente nos entrega el nada codicioso mapache como parte de su desinteresado plan de asentamiento. Siempre puedes ir a tu aire, nadie te está obligando a hacer nada, ¡ni a pagar la hipoteca de tu casa! Pero si lo que quieres es avanzar, tener una casa más grande, olvidarte de pértigas para cruzar a otro lado de un río, tener más tiendas donde comprar cosas, por citar algunas cuestiones, te puedes “enganchar” sin parar a hacer cadenas y cadenas de “misiones” en este programa de puntos, a modo de logros, algo que a veces puede ser muy adictivo, como también tornarse algo tedioso.

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A veces cuesta conseguirlas, pero no tanto gastarlas. Lo que podemos conseguir con las millas, en resumen, ¡mola un montón!

Sin ánimo de desvelar mucho sobre las millas Nook, te podemos decir que podrás conseguir estos útiles puntos realizando una serie de tareas, como, por ejemplo, pescar un número determinado de peces a lo largo de tu vida isleña; tras alcanzar varios tramos, irás consiguiendo sellos en ese “logro” concreto, que te darán cada vez un número mayor de millas. También existen otros logros para hitos muy concretos. Por otro lado, existe un subsistema de millas consistente en tareas más inmediatas, que puedes ir enlazando constantemente.

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Tras canjear un cupón de millas, podrás viajar vía Dodo Airlines a pequeñas islas desiertas. Muchas veces se repiten, y no es que exista una gran variedad (al menos, actualmente), pero como des con una «rara», te vas a alegrar.

 

Como comentamos antes, el sistema de millas tiene potencial para atraparte durante horas ocupado haciendo tareas necesarias para conseguir recursos y dinero. Son un «truco» creado para que no pares de trabajar por tu isla. Al principio consigues desbloquear muchas misiones que te van dando millas pero, así que vas avanzando y despejando logros, la cosa se hace algo más lenta, dependiendo más del mencionado subsistema de millas, algo que a veces puede incluso aburrir dado que puede hacerse monótono. Siempre salen, una tras otra, las mismas misiones que hacer (tala un árbol, planta flores, etc.), y puede que no tengas ganas de hacerlo en ese momento, y algunas son incluso complicadas de conseguir. El caso es que si no lo haces, no hay millas, si no hay millas, hasta cierto punto no hay avance. Por otro lado, pese a que el sistema de millas puede hacerse algo repetitivo, hay que reconocerle que también engancha, y no sería de extrañar que Nintendo tuviera pensado hacer de esto algo más divertido con alguna futura actualización.

 

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Cazar bichos o pescar, a veces, una buena forma de ganar millas… Eh, ¿y que tal los «chascarrillos» tras capturar algo? Pues diríamos que los de los primeros Animal Crossing nos hacían más gracia. El «pargo que pesco» del primer videojuego de la saga nos caló muy hondo.

Pero, ¿para qué quieres conseguir millas? Resulta que, además de las bayas, estas son otro tipo de moneda que te da acceso a ciertas posibilidades, siendo la más importante la de viajar a otras pequeñas islas donde obtener recursos que te ayudarán en tu avance. También podrás canjearlas por otras recompensas, que van desde muebles muy molones, entre otras cosas que vas a desear desde el primer instante de haberlas visto, incluso “recetas” para construcciones de todo tipo. ¿Recetas?

 

Hoy, en bricomanía…

Por supuesto, no es el único cambio importante, pero la gran novedad de Animal Crossing: New Horizons es sin lugar a dudas el sistema de creaciones. Durante nuestra aventura insular tendremos acceso a numerosas recetas con las que preparar construcciones de todo tipo, ¡estarás deseando conocer más y más! Estas recetas se consiguen de varias fuentes; podrías encontrar una adjunta a un mensaje en una botella, te la podría proporcionar Tom Nook, o incluso un vecino que quiere que le fabriques algo, entre otras posibilidades. Nada más conseguir una, lo único que te separa entre construir ese objeto es obtener los materiales necesarios, que por lo general suelen ser bastante sencillos de conseguir, al menos en las primeras etapas del juego. Hasta donde hemos visto, hemos conseguido alguna receta imposible de fabricar por el momento, con ingredientes (materiales) que no se encuentran en ningún sitio que hayamos estado, o bien que necesitan otras recetas para poder crearlos. Esto da a entender que tendremos que esperar a que se sucedan eventos en el tiempo donde posiblemente nos abrirán la posibilidad a conseguir esos materiales.

 

Análisis Animal Crossing New Horizons
El menú de creación es simple y vistoso, con filtros interesantes y útiles ayudas, como la de poder marcar tus objetos favoritos (los que necesites crear de forma más habitual, por ejemplo), o aquellos que puedes crear con los materiales que llevas encima. Por otro lado, algo como una «cola de creaciones» le habría sentado de maravilla, para aquellos objetos que necesites crear en masa.

 

La cuestión es que Animal Crossing: New Horizons no ha inventado esto de crear cosas a partir de materiales, pero sí su propia fórmula. Y dicho esto, lo que sí tenemos que decir es que la forma de gestionarlo es muy suya, es decir, muy al estilo Animal Crossing. Esto se podría resumir en que mejor que te olvides de las prisas; mientras que en otros juegos fabricar algo es cuestión de seleccionar el objeto, y presionar un botón, en algunos casos teniendo que esperar un tiempo de fabricación, aquí para la más mínima cosa tendrás que “tragarte” la típica animación de nuestro personaje construyendo y el texto posterior. Si vienes de otros juegos con sistemas de construcción, esto podría simplemente desesperarte, pues en algunas ocasiones te gustaría crear varias unidades a la vez de un artículo, o bien poder desactivar las animaciones, o hacer que estas fuesen más rápidas manteniendo algún botón pulsado. ¿Qué ocurre? De nuevo, recuerda, esto es Animal Crossing.

 

Suelos, bayas, armarios, trajes… ¡de todo! Si tienes la receta, y los ingredientes necesarios, puedes crearlo. No dejes de hablar con tus vecinos, pues podrían proporcionártelas en el momento menos esperado.

La cuestión es que sistemas creados o utilizados previamente por otros videojuegos ajenos a la gran N funcionan, y lo hacen muy bien, pero en este caso, Nintendo quería de igual forma darle su toque especial. Bien cierto es que lo consigue, pero no estaría de más poder proporcionar al usuario la posibilidad de activar o desactivar animaciones para ganar en agilidad de juego. Cuando llevas un tiempo, terminas por acostumbrarte. Pero esto mismo, que insistimos que podría no suponerte un inconveniente una vez te acostumbras, se extiende a otras partes del juego, como algunos menús como el de la gestión de tu inventario principal, donde podrían habernos proporcionado opciones útiles como la de “coger la mitad” de un grupo de objetos de este inventario principal, o un botón para ordenar de forma rápida, o poder transferir un grupo de objetos al trastero a la vez, en lugar de hacerlo uno por uno. En este sentido, es torpe, se echa en falta agilidad; no obstante, no sería de extrañar que mejoras de este tipo se implementaran en un futuro, pues si bien te acostumbras, no estaría de más que le pusieran las cosas más fáciles a los usuarios para que una experiencia que te va a llevar tantísismas horas fuese más agradable para los usuarios.

 

Mi isla será como YO decida

Nada más iniciar el juego te ves en una isla seccionada por ríos, con desniveles que no nos permiten ir a cualquier lugar. ¿Qué sería de nosotros sin poder crear una pértiga o una escalera de mano? Gracias a estas herramientas podremos alcanzar cualquier sitio, pero la idea es hacer las cosas más accesibles para nosotros, y para el resto de insulanos y visitantes. De nuevo, Tom Nook pone a nuestra disposición una serie de soluciones que, por supuesto, no son gratis. Digamos que este apartado, si bien al comienzo tiene mucho peso, a la larga no es tan importante como el del bricolaje, pues una vez hayas situado todos los puentes y rampas necesarias para conectar toda tu isla, algo que es más bien cuestión de días y dinero, posiblemente no desees crear más o gastarte dinero en cambiarlas por otras versiones más caras y bonitas.

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Un trocito del parque de atracciones que hemos montado en un rinconcito de nuestra isla. Una pena, en esta foto no se ve la atracción de las tazas, como también lo es no poder montarte en ella… pero de funcionar, ¡hasta la máquina de palomitas lo hace!

La otra gran novedad de Animal Crossing: New Horizons la vemos como algo que a la larga podría terminar en desuso. Nos referimos a la habilidad de modificar el terreno, algo que de primeras no está disponible para el jugador. Tras haber alcanzado cierto avance, tienes la posibilidad de dibujar caminos (cambiando permanentemente las «baldosas» del terreno), crear nuevas alturas, modificar las ya existentes, y lo mismo con las zonas interiores de agua, conectando ríos, deshaciéndonos de ellos, creando lagos, etc. Y es que una vez dejemos nuestra isla tal y como nos gusta, posiblemente no queramos tocar más esta herramienta que, toca decir, también es algo torpe. De nuevo, Nintendo ha querido crear algo nuevo a partir de algo ya inventado en otros videojuegos, y a la hora de hacerlo «muy Animal Crossing», la agilidad se pierde por el camino.

 

Análisis Animal Crossing New Horizons
Creando un precioso laguito. El original no estaba mal, pero ahora que le hemos dado nueva forma, ¡está más chulo!

 

Transformar el terreno requiere su práctica, pues no termina de funcionar fino. Te tienes que situar con precisión, si no deseas estar rehaciendo constantemente lo que tienes en mente. Eso sí, hay que decir que, pese a que las opciones también son algo limitadas, el resultado que obtienes contribuye a crear un «pueblo» como nunca antes habrás visto en la serie Animal Crossing, por lo que se trata de una importante mejora muy agradecida en esta franquicia. 

 

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Y no solo la isla, sino tu casa tiene un nivel de personalización impresionante. Casi tanto como tu fondo de armario, ¡cada día puedes vestir ropa chulísima!

 

Pero la mayor «gracia», lo que sin duda te va a gustar más y te va a dedicar más tiempo, es amoblar tu pueblo con la sorprendente variedad de objetos con los que crear zonas únicas a lo largo de nuestra isla, así como crear increíbles habitaciones temáticas en nuestra casa. Es una de las mayores bazas de este Animal Crossing, y un auténtico disfrute en que se se te pueden ir las horas.

 

¿Nos vamos de compras, o al museo…?

Nada más iniciar un nuevo día, ¡corriendo que vamos a la tienda! ¿Qué habrá nuevo en la tienda de los Nook? ¿Y en la sastrería de las Hermanas Manitas? La mayoría de días, cosas chulísimas. ¿O a cuánto se cotizarán hoy los nabos que me vendió Juliana el domingo? Si te hiciste con una buena colección de ellos, puede que termine siendo un buen negocio… o no.

 

Análisis Animal Crossing New Horizons
¡Hoy hemos hecho el domingo!

 

Esta es una de las grandes cualidades de Animal Crossing: New Horizons, y es que algunos días te darás cuenta que «ya está todo hecho», pero por otro lado estarás deseando ver qué te depara el mañana, no solo en lo que respecta a los eventos que puedan suceder, sino también en los super detallados objetos que cada día se ponen a la venta en las tiendas. No detallaremos mucho sobre esto, pero sí que hay una variedad de ellas, con la posibilidad incluso de ser ampliadas con el tiempo, tal y como ocurría en anteriores títulos.

Análisis Animal Crossing New Horizons
Las instalaciones del museo son una auténtica pasada, además de muy creíbles

Mención especial merece el imponente museo. Pequeñito desde fuera, las instalaciones que encontrarás en su interior, además de convincentes, están diseñadas con todo lujo de detalles. Visita la parte del acuario, donde fácilmente te quedarás embobado admirando el comportamiento de los peces que has ido donando, sensación que se traslada a la zona de los odiados bichos de Sócrates, encargado del museo. Y ya no digamos la zona de fósiles. Es algo digno de ver.

 

Los animales de mis vecinos… ¿entrañables?, la tira, pero muy listos no son

En la interacción con los vecinos se podría decir que es donde existe menos avance. Se dice que Animal Crossing tiene parte de simulador social, pero realmente no lo es tanto. Existen muchos vecinos, cada uno con su propia “personalidad”, estando encasillados con ciertas temáticas. Está el fan del ejercicio, también tienes la que quiere ser una estrella, el tímido, el atrevido, etc. New Horizons cuenta con cientos de animales, muchos de ellos rescatados de anteriores entregas, y entre sí, algunos de ellos repiten personalidad, es decir, te podrías encontrar en tu pueblo con un par de fans de las mancuernas. Nuestra interacción con ellos en realidad es muy limitada. Los vemos correteando por el lugar, o descansando sentados en el suelo, en su casa creando objetos, pescando, etc. A veces tienen algo que decirnos, o enseñarnos a hacer, o regalos que darnos. Se dará el caso en el que hables con dos vecinos diferentes de forma consecutiva, y te dirán exactamente lo mismo.

 

Análisis Animal Crossing New Horizons
Los diálogos están muy en la línea de lo que hemos venido disfrutando en la serie. Aquí tienes a Bobo, el «pesitas» de la isla NextN. Casi todos sus diálogos van de mancuernas, batidos de proteínas, sentadillas, etc., y, por supuesto, si te envía una carta, su rollo seguirá siendo el mismo. Seguro que en la vida real conoces a alguien como él.

 

Lo cierto es que la inteligencia artificial de los PNJ no es algo como para destacar. Un clásico: si los golpeas con tu red, se enfadan. Hablas con ellos, y te perdonan, todo olvidado. Por supuesto, esto podría ser un desencadenante, si se repite mucho, para que no estuvieran a gusto en la isla. Pero, por otro lado, si los encierras entre agujeros hechos con la pala, aunque haya varios animales en el mismo sitio, continúan andando y saludándose en su confinamiento, como si no pasara absolutamente nada. En este sentido, no vemos mucha evolución, y da la sensación de “oportunidad desaprovechada”, pues no pedimos una compleja inteligencia artificial para cada habitante de la isla, pero sí nos gustaría verlos actuar con algo de vida, más allá de esos sencillos patrones preestablecidos que ejecutan de forma aleatoria. Se trata de una continuación de lo visto en la serie, no siendo algo que estropee la experiencia final, pero insistimos en eso de que evolución en este apartado habría sido de agradecer, cuando se trata de un juego que en parte trata de interactuar con otros habitantes.

Animal Crossing: New Horizons
Macho, me has calao…

Comentado esto, no les restaremos el encanto que tienen, o el cariño con el que están modelados. Unos van a conseguir caerte mejor que otros, sus diálogos, por lo general, suelen ser bastante divertidos. Además, de tanto en tanto se prueban algunas piezas de ropa o te proponen hacer algún tipo de prueba. Sin ellos, no podrías disfrutar plenamente de New Horizons.

 

Horizontes cilíndricos que enamoran

El apartado artístico de Animal Crossing: New Horizons enamora por los ojos, se disfruta con los oídos. Diríamos que gran parte del cariño depositado en el videojuego se encuentra en este apartado, repleto de detallitos que sorprenden por su mimo al detalle. Ya desde el inicio, cuando tenemos que crear a nuestro personaje (el gato Fran ya no nos “entrevista” para decidir esto), te das cuenta de la evolución gráfica que ha supuesto su llegada a Nintendo Switch. Los ojos de nuestro personaje tienen la sensación de profundidad, la nariz no es una simple textura sobre la cara del insulano. Todo este detalle, se extiende por todas partes, con muebles que sorprenden por sus acabados, objetos que te puedes quedar embobado admirando. Coloca una granja de hormigas en el suelo, trata de mirarla de más cerca, y verás cómo van cogiendo trocitos de un azucarillo; en este ejemplo, si te fijas bien, realmente no es más que una animación (un gif), pero también algo que a simple vista sorprende.

 

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Otra cuestión digna de mención es que, en cuanto a los objetos a colocar, no hay ninguno que esté en dos dimensiones, un recurso muy utilizado en anteriores juegos, y que, de hecho, era uno de los motivos para “bloquear” la cámara, pues al rotarla era justo cuando los objetos 2D perdían su magia. Por esta cuestión, extraña, y mucho, las limitaciones de la cámara, pero tiene su explicación. En ocasiones nos gustaría poder tener un mayor control de los ángulos de visión, dada la belleza que destila Animal Crossing: New Horizons; contar con una vista en primera persona, o más libre, para admirar el cielo, o cualquier rincón de nuestro pueblo, es algo con lo que no paramos de soñar. Y no sería muy complicado de conseguir… pero a cambio, se desvelarían algunos trucos que hacen del apartado gráfico de New Horizons tan especial.

 

Y es que el mundo, que no esférico, es cilíndrico. Al mirar hacia adelante, te das cuenta que “baja”, mientras que hacia los lados es “plano”, por lo que, de tener un mayor control de la cámara, se destaparía este efecto creando una extraña sensación. A causa de esto, tampoco verás (a no ser que utilices cebo) peces en las aguas de la cara norte de ninguna isla. Solo cuando estás en una casa, tienes control total de la cámara, algo que no se ha extendido a otras instalaciones.

 

Análisis Animal Crossing New Horizons
Ni os imagináis lo mucho que se disfruta el modo fotografía. Cuenta con diversos filtros y marcos, con los que crear imágenes espectaculares. Lástima no tener un control total de la cámara

En lo que respecta al sonido, nos encanta poder decir que la línea y calidad de la serie se mantiene. Durante todo momento nos acompañan melodías que casan con la experiencia, de esas que luego no puedes parar de tararear, de las que son difíciles no recordar. Puede que no todas sean de tu agrado, pero difícilmente te molestarán, algo muy de agradecer en un juego destinado a robarte cientos y miles de horas. Jugar de madrugada, con esas canciones tan relajantes, podríamos describirlo como algo relajante y la mar de agradable. Y es que eso es lo que trata durante cada hora del día, proporcionarte el acompañamiento musical que más pega con la ocasión. Mención especial a lo bien que se escucha en modo portátil; caminar por el museo escuchando tus pasos llega a impresionar, gracias a unos cuidados efectos de sonido acorde con la calidad general del videojuego.

 

¿Opciones multijugador?

Animal Crossing: New Horizons cuenta tanto con varias opciones multijugador. Por un lado tenemos la opción local en la misma consola, bastante limitada, pero con opciones curiosas. Aquí podremos disfrutar con hasta 4 participantes de forma simultánea, uno de ellos designado como líder, que podrá jugar tal y como lo haría si lo estuviera haciendo solo, guiando todo en todo momento la acción, pudiendo acceder a su inventario, a edificios, etc. El resto solo pueden seguirlo y hacer uso de las herramienta que tuvieran sus usuarios, si es que han iniciado partida en esa consola, enviando todo aquello que pudieran recolectar a una caja situada en el centro vecinal. Aquí nos encontramos una curiosidad, y es que es posible cambiar de líder en cualquier momento, cambiando de usuario principal sin necesidad de cerrar el juego e iniciar con un nuevo usuario.

 

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Un pez, dos pescadores. ¿Quién se lo llevará?

 

Es bueno conocer, para aquellos que quieran disfrutar con varios jugadores de Animal Crossing: New Horizons en una misma consola (hasta 8 usuarios pueden tener su rinconcito en la isla), que solo el jugador que crea por primera vez la isla ejercerá como portavoz vecinal, siendo la persona que decide dónde se ubicarán ciertos edificios en la isla, o crear infraestructuras, por ejemplo. No es algo que limite la forma de disfrutar de este videojuego, pues puedes estar en constante comunicación con este primer jugador… a no ser que le de por abandonar el juego. Y es que este rol no puede ser trasladado a otro usuario; si borrases los datos de guardado de otros usuarios, no ocurriría nada, en cambio los del primer usuario son los que manejan todo.

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Tú cavas, yo planto. Aunque bastante limitado, para hacer algunas tareas en las que se necesiten manos, jugar en una misma consola puede ser muy útil.

 

De los modos multijugador local con varias consolas, así como el online, nos encantaría poder hablaros con todo lujo de detalles, pero la versión que hemos probado, la 1.0.0, no tiene abierta la posibilidad de juego en línea. Desconocemos cómo funcionará esto, o las opciones que nos depara en el futuro; no obstante sabemos que se gestiona desde el aeródromo de la Dodo Airlines, «abriendo» la posibilidad de que otros jugadores visiten nuestro pueblo, visitantes que no podrán hacer lo que quieran, si es eso lo que deseamos. Por ejemplo, no sabemos si existe algo como la Isla Tortimer, que nos permitía en New Leaf acudir a la zona de retiro del antiguo alcalde para divertirnos realizando minijuegos… aunque existe cierto lugar en nuestra isla que podría ser un punto de partida para algo parecido a esto.

 

¿New Horizons aprovecha Nintendo Switch?

Dejando a un lado temas gráficos, donde este Animal Crossing nos ha enamorado sin llegar a ser un portento tecnológico (cosa que no necesita ser, pero que aún así estamos ante uno de los juegos más bonitos de la consola), Nintendo Switch ofrece algunas posibilidades que en cierta medida se han aprovechado. Por ejemplo, tenemos compatibilidad con amiibo, algo que nos permite importar personajes por medio de figuras o cartas amiibo, de cara a invitar vecinos a nuestro pueblo, o bien poder hacer sesiones de fotos (no todas las amiibo son 100% compatibles). También tenemos un uso de la vibración HD, bastante tímido a nuestro entender (quizás de cara a ahorrar batería), pues en otros videojuegos hemos visto aplicaciones más sorprendentes para esta desaprovechada tecnología. En este título, como utilidad sobre todo sirve para conocer si nuestra futura pesca va a ser una pieza pequeña o de gran tamaño, dependiendo de la intensidad de vibración.

Análisis Animal Crossing NewAnálisis Animal Crossing New Horizons Horizons
Además para poder hacer sesiones de fotografía, con las figuras o cartas amiibo de Animal Crossing puedes invitar a vecinos para que te visiten, incluso puede que se muden a tu isla. A Beelén la invitamos a quedarse a vivir… dos días seguidos. Y no quiso. ¡Eeeella seee lo pieeeeerdeee!

 

Sin lugar a dudas, es la portabilidad de Animal Crossing: New Horizons lo que más aprovecha de Nintendo Switch, permitiéndonos disfrutar el título de la serie más precioso hasta la fecha. Se ve de fábula, tanto en la TV, como en portátil, disfrutándose absolutamente de todos sus detalles en cualquiera de las consolas de la familia Nintendo Switch.

 

Conclusión

Como habrás visto, algunas cuestiones de New Horizons no terminan de cuajarnos: que quede claro que no por descuido de sus creadores. No nos cabe duda de la increíble cantidad de tiempo que se ha tomado para decidir cada detalle, cada mecánica, siendo quizás el mayor problema la necesidad de que algunas novedades, mecánicas que no son nuevas pues ya existían en otros videojuegos, sean tan «Animal Crossing». El jugador fiel de «toda la vida», aquel que le ha dedicado incontables horas a esta serie, no debería encontrar mucho inconveniente una vez se pone delante de una «mesa de creación» para elaborar un objeto. Entonces, pulsa sobre el proyecto, ve la animación de crear el objeto en cuestión, y escucha la frase final tras haberlo creado. Y vuelta a empezar. Crear es algo nuevo, el resto es lo de siempre. Así es Animal Crossing. Las cosas se hacen de una en una, sin prisas ni agobios. Creas de uno en uno, talas de uno en uno, trasladas objetos desde tu inventario principal al trastero con la misma calma, o para conocer el precio que te pagan por algo, tienes que preguntar de forma individual por ese objeto (a no ser que quieras cobrar menos por él, y te vayas directamente a cierto apartado de la tienda).

 

¡Yuuupiii! Las sombras, las ondas en el agua… que bonito y detallado es todo, ¡no nos cansamos de decirlo!

 

¿Y qué deciros? Esto también tiene su encanto. Si te pones a pensar, la aceleración que tenemos hoy día a la hora de hacer ciertas cosas, a veces sin pararnos a pensar en el por qué de lo que hacemos, simplemente, hay que hacerlo cuanto antes… es casi de agradecer que este título nos fuerce a tomarnos las cosas con tanta calma. Aunque, por otro lado, también creemos que el jugador debería tener la opción de decidir sobre esto. La cuestión es que esta falta de agilidad se traslada a otros apartados del juego, donde el jugador de toda la vida puede que no esté tan contento. Hablamos de un juego que tiene confirmadas futuras actualizaciones gratuitas, algunas centradas en incorporar nuevos contenidos, y no nos extrañaría en absoluto que otras también destinadas a hacernos la vida insular algo más fácil.

 

Todo lo que podamos criticar de Animal Crossing: New Horizons son pequeñas manchitas en un producto que destila encanto y rebosa mimo por los cuatro costados, con infinidad de posibilidades de personalización, tanto para nuestro insulano, como para la isla que puebla, un paradisíaco lugar en el que vas a encontrarte, a lo largo de tu vida en él, con toda una variedad de situaciones que te atraparán estación tras estación. Despertar cada día, e ir corriendo con ilusión a ver qué se cuece de nuevo produce una alegría difícil de describir. A esta isla, ¡has venido para quedarte!

 

Hemos analizado Animal Crossing: New Horizons en su versión 1.0.0 con una copia digital proporcionada por Nintendo

La vida de insulano se disfruta como un enano
Por su infinidad de detallitos, Animal Crossing: New Horizons nos ha encantado. Aporta mejoras a la serie y consigue que te ilusiones por jugar cada día. Unas pocas líneas no son suficientes para expresar todo lo bueno que esta nueva entrega suma a la franquicia. Por otro lado, introduce mecánicas que ya existían en otros videojuegos ajenos a Nintendo, aplicando la fórmula "Animal Crossing". El resultado, es que algunas cosas no son tan cómodas de realizar como deberían serlo. Por su parte, el adictivo sistema de millas tiene algunas sombras que nos encantaría ver cómo se solucionan con el tiempo. Y es que aquí tienes juego para años.
PROS
Animal Crossing: New Horizons es sinónimo de "mimo al detalle". Es precioso a muchos niveles
Novedades muy interesantes que realmente aportan aire fresco a la serie
Un videojuego destinado a ser jugado por años
CONTRAS
La fórmula "Animal Crossing" para mecánicas que ya estaban inventadas por otros videojuegos... sí, es más bonita, pero también más torpe. Algunos menús podrían ser más ágiles, así como determinadas acciones
El programa de millas en ocasiones se vuelve monótono y, aún no quieras, debes recurrir a él
La variedad de islas a visitar vía Dodo Air Lines es demasiado reducida. Las islas de por sí son demasiado pequeñas y con muy poco que hacer.
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Webmaster
  1. Muy buen análisis, estoy deseando que desbloqueen la versión digital para poder comenzar a jugar.

    Por lo que contáis, lo que más me va a decepcionar es que no hayan mejorado las relaciones sociales y conversaciones. En 3DS ya acabé cansado de vecinos con las mismas frases y rutinas. Creía que iba a ser donde más avanzaríamos. (tipo sims).

    Por otra parte, a modo de pregunta personal. La existencia de la pértiga ¿no quita mucha gracia al juego? antes te «obligabas» a recorrer el pueblo. Creo que son opciones para agilizar que harán perder gracia al juego.

    Al igual que la decisión de que el insulano pueda elegir donde van los vecinos. Creo que parte de la gracia de animal crossing era esa aleatoriedad. Que un vecino te plantara su casa donde tu querías poner un proyecto, etc.

    Consideráis en estos aspectos un avance positivo, o ¿quita gracia a la esencia del juego?

  2. ¡Hola Antonio! ¡Muchas gracias por comentar! Ahora, a contestarte por partes ;)

    Sí, la verdad es que podría haber avanzado más en el tema de las conversaciones. A ver, se ven más diálogos… pero no. No es el avance que cabría esperar, no dan la sensación de «vida», por así decirlo. Además, te encuentras con eso, que muchas veces te repiten lo mismo, incluso vecinos diferentes entre sí. Es más o menos, como ya era, en ese sentido.

    La pértiga en realidad la utilizas al principio sobre todo, o cuando vas a las islas y te es necesaria. Llegados a un punto, cuando ya puedes diseñar la isla a tu antojo, por suerte, te vas olvidando de ella. Si te digo la verdad, a mi no me gusta mucho lo de tener que utilizarla, a veces (a veces) habría preferido que fuese algo «automático», sobre todo porque ocupa un espacio en tu inventario jajaja. Pero es lo que dices, elimina barreras, pero ojo, no da la sensación de que sea más fácil llegar a cualquier sitio, por el hecho de tener que llevarla a cuestas, y tener que equiparla para utilizarla.

    Realmente, los dos primeros sí que pueden escoger su ubicación aleatoriamente. Del resto… todavía no puedo hablar. Pero te diré que mi pueblo está milimetrado, en ese sentido. Hoy mismo hemos pedido a Bobo que se mude donde el resto jaja. Sí, entiendo lo que dices, y eso molaba. Yo creo que han permitido que puedas escoger ubicación, también porque aquí puedes modificar la isla a tu antojo. Si se pusieran en cualquier sitio, entonces podrían ocupar una parte en la que quieres hacer cosas. Y ojo, en ese sentido, es una pasada. Puedes hacer cosas muy guapas con tu isla. Digamos que perder esa aleatoriedad, diría que es precisamente por este hecho, que sus creadores quieren que modifiques la isla como quieras, y si se te plantan en cualquier parte, pues podrían fastidiarte los planes (aunque luego los puedas mover).

    Lo bueno, es que es eso, si los quieres desperdigados, realmente puedes poner las casas al azar.

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