My Hero One's Justice 2

Análisis My Hero One’s Justice 2 – Nintendo Switch. Liga de la Justicia (Justice League)

Agencias de héroes v Shie Hassaikai: El Atardecer de la Yakuza

My Hero One's Justice 2
Fecha de lanzamiento
13 marzo, 2020
Número de jugadores
1 - 4
Idiomas
Español, inglés, francés, etc
Tamaño de la descarga
8.4 GB
Nuestra puntuación
78

Una secuela tiene dos caminos a seguir, o continúa la senda marcada por la ópera original y mejora lo que se vio en ella, o se desmarca de lo visto en la anterior entrega para sorprender a su público con una nueva propuesta. Recuerdo que en su momento hubo cierta polémica con Splatoon 2, que hubo voces que aseguraban que se trataba de una versión deluxe del Splatoon original, y que ese 2 le iba a venir grande. Sin embargo, una vez lo tuvimos entre nosotros quedó demostrado que nos encontrábamos ante una secuela con todas las de la ley, como en su momento fue Super Mario Galaxy 2 respecto a la entrega previa. Los gráficos estaban más detallados y eran de mayor calidad, se pulió y mejoró la jugabilidad, ajustando algunos aspectos y añadiendo multitud de contenidos, y se añadió nuevos modos de juego. En definitiva, ampliaba la experiencia original apostando por ofrecer más contenido y de mayor calidad. My Hero One’s Justice 2 falla en ello, en intentar superar al título que se supone que ha venido a expandir y mejorar. Obsesionado con justificar ese número detrás del nombre, propone multitud de ajustes y adiciones que no terminan de cuajar y que terminan por dejarnos ante una reformulación de la entrega original, más que ante una secuela de pleno derecho. ¡Veamos en qué acierta y en qué falla en la nueva aventura de Izuku Midoriya y compañía para Nintendo Switch!

 

 

Las reglas de juego han cambiado (no salen del todo bien)

Al igual que en el original, en My Hero One’s Justice 2 nos encontramos ante un juego de peleas en tres dimensiones, donde la clave del éxito radica en saber moverse por el escenario y atacar en el momento preciso, apostando de nuevo por una accesibilidad que permita que todo el mundo pueda ponerse a disfrutar del título. Para alzarnos con la victoria contamos con varias herramientas, siendo estas un único botón para ejecutar nuestros ataques y otros dos más para golpear con nuestros movimientos especiales. También podemos correr para desplazarnos más rápidamente si estamos en el suelo o para perseguir al rival si estamos en el aire, así como protegernos y llamar a nuestros dos compañeros para que nos echen una mano. Por supuesto, contamos con varias barras a las que debemos estar atentos, no solo a la que marca el nivel de salud que nos queda a nosotros y a nuestro oponente, también una que indica la resistencia de la que disponemos y que nos permite defendernos de las acometidas del rival, y otra gracias a la cual podemos desplegar nuestros movimientos definitivos según cuánto esté cargada. Dichos movimientos funcionan igual que en el título original y una vez más vuelven a dejarnos con los momentos más espectaculares del título, deleitándonos con una serie de cabriolas y ataques que hacen un daño devastador, y que son especialmente satisfactorios al usarlos para dar la vuelta al combate justo cuando este está a punto de acabar.

 

Hasta aquí todo sigue igual que en el original, aunque se han introducido una serie de novedades que cambian la forma con la que enfocamos los combates. Para empezar, se ha añadido una forma de esquivar los ataques del rival, que consiste en mover la cruceta una vez nos estamos protegiendo. Esta acción gasta sensiblemente nuestra resistencia, por lo que está pensada para ejecutarse con cabeza, aunque en los combates rara vez la hemos usado ya que su utilidad real se limita a unos casos muy concretos. Luego tenemos el contraataque, que ha variado la forma en la que lo podíamos emplear. Si en la primera entrega resultaba determinante, pues con ello cimentábamos nuestra defensa, siendo necesario dominarlo si queríamos hacernos con la victoria en los combates en línea, pudiendo activarlo después que el rival para que no nos cortase la progresión del combo, en esta nueva entrega el contraataque tiene un enfoque distinto. De hecho, si los dos jugadores lo están usando, gana el personaje que consigue ejecutarlo primero. Por ello, su utilidad queda limitada a frenar al rival antes que este comience a atacarnos, pasando del enfoque ofensivo que tenía en la primera parte a uno defensivo. De esta forma, hace que los jugadores no nos lancemos tan rápido al ataque, confiando en nuestros reflejos para activar el contraataque si nos viéramos en dicha necesidad, sino que pensamos con más detenimiento si es el mejor momento para pasar, o no, a la ofensiva.

 

My Hero One's Justice 2

 

La siguiente novedad significativa la tenemos en los ayudantes. Ahora podemos ejecutar su primer movimiento definitivo si tenemos la correspondiente barra lo suficientemente cargada, lo cual añade un nuevo punto de estrategia a los combates que nos ha gustado bastante, añadiendo una capa de imprevisibilidad a los mismos al no saber a ciencia cierta qué movimientos de los que tiene a disposición el rival usará, pasando de los tres de la entrega anterior a los cinco disponibles en este título. Sin embargo, hay otro cambio relacionado con los ayudantes, y este no nos ha terminado de convencer. En la entrega original, los ayudantes cumplían una labor real de apoyo muy concreta: parar a nuestro rival cuando nos ha pillado y empieza a ejecutar su combo. Había una dinámica de riesgo recompensa bastante evidente, pues si llamábamos bien a nuestro compañero no solo evitábamos que nos siguieran quitando vida, también conseguíamos hacerle daño a nuestro oponente. Por consiguiente, también era posible que la jugada nos saliese por la culata y no solo no alcanzásemos a nuestro objetivo y este nos siguiera golpeando, sino que podía golpear a nuestro compañero, de forma que seguíamos recibiendo daño y dicho ayudante tardaba más en volver a estar disponible para ayudarnos. Además, era muy importante elegir adecuadamente al compañero, pues los efectos que tenían variaban completamente de un personaje a otro. En My Hero One’s Justice 2 si nos están golpeando el compañero acierta siempre, aunque lo hace a costa de no hacer daño al rival. Si no nos están golpeando funciona como en la entrega previa este aspecto. El problema de ello es que los ayudantes pierden su individualidad en este aspecto, todos ellos te quitan al enemigo de la misma forma, ya no presentan un efecto en particular según el personaje que hayamos usado. Da igual cogerse a Uraraka que a Bakugo o a Dabi, todos hacen lo mismo, todos tienen el mismo efecto. Esto le resta dinamismo a los combates, pausándolos una barbaridad, ya que la acción de dicho movimiento consiste en empujar al rival de forma que termine quedando a una distancia de nosotros que hace que tengamos que volver a acercarnos al rival y guardar el mejor momento para entrarle de nuevo.

 

My Hero One's Justice 2

 

Un héroe tiene que preocuparse de todo lo que le rodea

My Hero One’s Justice salió en octubre de 2018 para Nintendo Switch, Xbox One (en Occidente), PlayStation 4 y PC, por lo que en este escaso año y medio que han tenido desde entonces, y saliendo para las mismas plataformas, era evidente que no íbamos a ver una gran evolución en el apartado técnico. De hecho, al menos la versión para la consola híbrida, presenta más claroscuros que la entrega original. Esta alcanzaba únicamente los 720p tanto en modo portátil como en modo televisor. Aquí sí notamos una mejoría, viéndose igual de bien en la pequeña pantalla de la consola que la entrega original, pero llegando hasta los 1080p en la televisión, aumentando la nitidez y la calidad de los modelados de los personajes del juego. Sin embargo, por mucho que luzca mejor, no se mueve acorde a dicha mejoría, de hecho, en este terreno ha empeorado. Si bien es cierto que en la entrega original se daban ciertos tirones cuando se juntaba demasiada acción y personajes en pantalla (tampoco llegaban a molestar tanto por los momentos donde se producían), mantenía con cierta soltura los 30 frames por segundo. En la nueva entrega es demasiado habitual que al empezar un combate le cueste arrancar al juego, se nota que se está esforzando, y las caídas de frames son más notorias, pero nada alarmante, y tienen lugar durante más momentos del combate que nos gustaría, llegando a molestar mucho en varios casos, sin importar lo que estemos viendo en pantalla. Se ha llegado a dar el caso que un simple combo de un personaje, sin que el rival haga absolutamente nada, puede provocar estas caídas. Lo que también hemos notado, es que estos problemas tienden a concentrarse mucho más en los escenarios que se han añadido en esta segunda entrega que en los que vuelven de la entrega anterior, lo que podría estar en relación con el siguiente punto.

 

Si bien en la pasada entrega los escenarios eran correctos, aunque podrían haber tenido más detalles, en My Hero One’s Justice 2 se han mantenido igual, y los que se han añadido parece que han recibido un trato distinto, presentando algunos un buen trabajo detrás, como el centro comercial Esupa City, realmente detallado, con multitud de elementos destruibles, y otros como el laberinto subterráneo de los Shie Hassakai, que no solo no presenta casi ningún detalle, sino que tampoco presenta elementos destruibles, a pesar que sea posible seguir haciendo combos aprovechándose de las paredes. De hecho, se ha perdido de la entrega anterior la característica de algunos escenarios que permitían ganar o perder un combate si te salías de los límites establecidos. Pero la gran novedad de los escenarios se encuentra en que se ha potenciado la destrucción que podemos causar en los escenarios, pudiendo abrir nuevas zonas tras derribar paredes o destrozar el suelo. Sin embargo, a pesar de que esto suela significar un aumento de la zona donde combatimos, también hemos notado que se ha disminuido la posibilidad de estampar a nuestros enemigos en las distintas superficies, sobre todo en las paredes, haciendo que nuestras posibilidades de continuar nuestra serie de golpes disminuya en cierta medida.

 

Comparativa entre My Hero One’s Justice y My Hero One’s Justice 2

 

Pero estas mejoras en la destrucción de los escenarios no es el plato fuerte de My Hero One’s Justice 2. Su punta de lanza está en su plantel de luchadores, pasando de los 20 originales a 40 personajes jugables en total, 41 si aprovechasteis los incentivos de reserva, aunque aún no se pueda descargar dicho personaje descargable, y 46 si sumamos los personajes que se añadirán con el pase de temporada. Todos y cada uno de ellos presentan unos modelados bien cuidados y que respetan al máximo el material original, aunque continúa habiendo más héroes que villanos y se sigue echando en falta algún que otro personaje. Cada uno de ellos está bien diferenciado del resto, también aquellos que no dejan de ser nuevas versiones de un personaje previo, y representan con bastante acierto sus respectivos dones. Además, se han modificado algunos combos de algunos personajes que ya estaban en la entrega original, así como las escenas de introducción y de victoria, estando todas ellas desarrolladas para la ocasión. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce, pues la plantilla presenta un desbalanceo importante. No estamos frente a un juego como Dragon Ball Xenoverse 2, con más de un centenar de personajes y donde las escalas de poder tiempo ha que se fueron de paseo. Ahí no puedes esperar que un Saibaman pueda derrotar Broly, o al menos que ambos personajes tengan las mismas oportunidades. Pero en una obra que adapta My Hero Academia sí. Uno de los nuevos personajes que añade esta entrega, Kai Chisaki puede hacer un roto muy serio usando de forma continuada y discriminatoria uno de sus ataques especiales, y, por ejemplo, Himiko Toga, entre otros, y, que ya estaba en la entrega original, puede hacer lo mismo.

 

My Hero One's Justice 2

 

A pesar de todo lo que llevamos dicho hasta ahora, My Hero One’s Justice 2 sigue siendo un título muy divertido de jugar. Es cierto que no todos los cambios le han sentado bien y que le hubiera venido bien más tiempo en su desarrollo para mejorar la experiencia, pero aunque por ahora, mediante actualizaciones se podrían mejorar algunos aspectos tiempo después del lanzamiento, no llegue a la altura del original sigue siendo un título notable. La cuestión es que parece que los desarrolladores no han sabido dar con las teclas adecuadas para mejorar su propuesta, restándole valor a su obra. Pero donde más se nota que no sabían dónde ni qué tocar es en las batallas en equipo, un auténtico esperpento. En esta modalidad un jugador controla a un personaje y otro maneja a los ayudantes, pudiendo dicho segundo jugador combatir como si controlase al personaje principal hasta que le hacen un determinado daño y tiene que sacar al otro ayudante o esperar al que se recupere al que le han derrotado. Para empezar tenemos el hecho que no podemos jugar con un amigo contra la máquina en modo local, tenemos que ser cuatro los jugadores. Esto se resuelve en el modo en línea, limitado a las partidas no clasificatorias, donde los otros dos personajes los controlan nuestros rivales. Hasta aquí más o menos bien, el problema viene al combatir.

 

El primer fallo lo tenemos en la cámara, que si bien ha mejorado respecto a la primero aquí se ven destapadas todas sus carencias, pues para cubrir todo el escenario tiene que alejarse tanto que cuesta ver toda la acción, haciendo a los jugadores mucho más imprecisos en sus movimientos. Luego tenemos el hecho que el jugador que controla al personaje principal va siempre a por su equivalente del equipo contrario, ocurriendo de la misma forma con los ayudantes. Pero lo que le pone la puntilla y entierra el modo de juego es el hecho que se pueden hacer combinaciones entre ataques que impidan que el equipo contrario pueda reaccionar. ¿Recordáis que hemos dicho que algunos personajes estaban desbalanceados? Pues aquí la situación se agrava exponencialmente de forma que los combates se convierten en un sucesión indiscriminada de ataques de largo alcance. No es divertido, pero sí extremadamente frustrante. Se nota que la jugabilidad central, con las posibilidades de los personajes y la posición de la cámara están tan cerradas que al intentar proponer algo nuevo todos los sistemas han fallado. Da la sensación que alguien tuvo la idea, la implementaron y ahí se quedó, llegando al producto final sin tan siquiera que nadie se preocupase de probarla.

 

 

Nuestro número de oportunidades no ha cambiado, aunque estas son distintas

My Hero One’s Justice 2 desaprovecha la oportunidad de añadir nuevos modos de juego, aunque se preocupa lo suficiente de modificar los ya existentes como para culparle de reciclaje. El modo de juego donde empezamos es el modo Historia. Al igual que en la entrega original, este modo está dividido en dos partes de forma que en una seguimos la historia desde el punto de vista de los héroes, mientras que en el otro lo hacemos desde la perspectiva de los villanos. Nos ha parecido mejor elaborado que en el primer juego, ya que allí daba la impresión que la historia de los villanos estaba de relleno, mientras que aquí están más separadas, siendo necesario jugarlas ambas si quieres tener una imagen completa del arco del manganime que adapta el videojuego. La narrativa no ha cambiado un ápice, mostrando los diálogos, completamente doblados al japonés por los mismos actores de doblaje que en el anime, como si fuera un cómic, que emplea durante la inmensa parte de su duración escenas del anime, lo cual se agradece, pues nos gusta mucho más así que cuando utilizan los modelos del juego.

 

La dificultad de este modo es ínfima, convirtiéndose en un extenso tutorial donde probar a una buena variedad del total de personajes del juego mientras nos cuentan un resumen de la historia que adapta. Existen varias recompensas que podemos conseguir según una serie de requisitos que en cada pantalla nos proponen, pero a diferencia que en el juego original, conseguirlas no nos supondrá ningún problema, pudiendo hacernos con ellas en un segundo intento en caso que se nos escapen en el primero. Como cada combate en este modo dura solo un asalto, no llegamos a sacarle todo el partido a los personajes que probamos, por lo que el modo Entrenamiento viene bien para pulir nuestros movimientos personalizando las situaciones del combate en las que nos gustaría vernos.

 

El siguiente modo de juego es Misiones, que ha recibido un profundo lavado de cara respecto a lo que teníamos disponible en la entrega original. Ahora estamos al mando de nuestra propia agencia de héroes, teniendo que reclutar a los distintos héroes y villanos del título para que se pongan a nuestro servicio y poder enviarlos a que cumplan los encargos que les encomendemos. La siguiente novedad la tenemos en los tableros, siendo estos de un tamaño considerablemente más pequeño, pero, a cambio, son más variados. Aunque, eso sí, no nos libramos aún de tener que volver a jugar los tableros que ya nos hemos pasado si queremos tener el nivel recomendado para poder superar el siguiente de la lista. Una vez dentro nos quedan aún tres cambios significativos que afectan a la manera a la que enfrentarnos a las misiones. Para empezar, mientras que en My Hero One’s Justice podíamos jugar con cualquiera de los tres personajes del equipo seleccionándolo antes de pelear, ahora solo podemos jugar con uno de ellos, lo que nos hace movernos con más cuidado, pues tras cada enfrentamiento no recuperamos vida. Luego tenemos que cada posición del tablero ocupada por un rival tiene una resistencia, que va disminuyendo según la fuerza del personaje asignada a ella de forma que si llega a cero hemos fracasado en nuestra labor. Por último, ya no conseguimos objetos tras cada combate, ahora se encuentran dispersos, o no, por el tablero, de forma que los consumimos sí o sí al alcanzarlos, teniendo que medir bien cuando necesitamos hacerlo.

 

My Hero One's Justice 2

 

El modo arcade también ha sufrido un lavado de cara importante, disponiendo ahora de tres rutas en total: α, β y γ, presentando cada una de ellas de seis rivales distintos ante los que poner a prueba nuestras habilidades. Podemos elegir el orden en el que nos enfrentamos a cada uno de ellos, variando la dificultad que presenta cada uno, siendo siempre el primer combate el más fácil de superar, independientemente el rival que hayamos elegido, y el último el hueso más duro de roer. No hemos notado ninguna diferencia significativa entre ninguna de las tres rutas, pero la ilustración que recibimos como recompensa al superar cada tramo es distinta, teniendo un mayor valor la recompensa del tramo γ, que la del α. Dichas ilustraciones se conseguían en el modo Misiones en la primera entrega, siendo necesario subir a los personajes hasta el nivel 99 para conseguir alguna de ellas, llegando a ser realmente tedioso, por lo que se agradece que el esfuerzo se haya disminuido drásticamente en esta entrega.

 

Dichas ilustraciones las podemos ver en el modo Galería, al igual que un par de imágenes especiales recicladas del juego pasado, así como diversos vídeos que vamos desbloqueando durante nuestra aventura en el modo Historia, la banda sonora que compone el título y una serie de conversaciones, en japonés, que cada personaje tiene con aquellos con los que se relaciona en el arco adaptado del anime. Para acceder a alguno de estos contenido tenemos que pasarnos por la tienda, donde podemos adquirir elementos de personalización para nuestros personajes centrados en sus trajes, brazos, cuerpo, piernas, cabeza, cara y cuello, así como el lema que podemos compartir y lo que dice al entrar al combate y tras salir victorioso del mismo. Como podéis ver, se ha potenciado nuestras posibilidades de personalización, tanto del personaje, como de nuestra tarjeta de jugador, disponiendo ahora a nuestra elección de muchos más elementos cosméticos que en la primera entrega.

 

Para terminar, tenemos los modos Batalla Libre y Red. El primero no tiene ningún misterio, siendo el típico modo de juego donde enfrentarnos a la IA del juego o a un amigo con las reglas que prefiramos, siendo el combates por equipos la novedad en ambos modos, aunque os desaconsejamos jugar de esta forma. En cuanto al modo Red, se ha incorporado la posibilidad de buscar y de crear una sala para poder jugar con nuestros amigos. Todavía no hay eventos en línea, pero se espera que Bandai Namco los incorpore pronto. Lo más importante de este modo de juego es que ha mejorado su calidad respecto al original. Los tiempos de carga se han reducido, al igual que en el resto de modos, y la conexión es más estable. Sigue produciéndose algún problema por desconexión, pero se tratan de casos puntuales. La fluidez de los combates es prácticamente idéntica a los que jugamos en el resto de modos de juego, mostrando únicamente las escenas de presentación de los personajes con una caída de frames considerable. No hemos tenido apenas complicaciones para jugar, y las que hemos tenido como os hemos contado, han sido mínimas, y ningún problema para encontrar partidas, no habiendo repetido ni una sola ocasión de rival, salvo en las batallas en equipo, pero como os hemos dicho, mejor que evitáis jugar así.

 

My Hero One's Justice 2

 

My Hero One’s Justice 2 – POWEEER… Decreased

Segundas partes nunca fueron buenas, y no es que sea que My Hero One’s Justice 2 sea un mal juego, todo lo contrario, pero se queda un paso por detrás de su predecesor. Los ajustes que ha sufrido el combate nos hacen enfocarlo desde otra perspectiva, tenemos el doble de personajes jugables, los tiempos de carga se han reducido y se ha pulido la cámara. Todos ellos son añadidos que son bienvenidos en mayor o menor medida según nuestros gustos personales. Sin embargo, son sus fallos, ese desbalanceo en la plantilla o el hecho que el framerate sea más inestable en esta nueva entrega, los que hacen que no logre superar al original. A Byking le ha faltado ambición, limitándose a apostar por una reformulación de la entrega original, alterando los modos de juego ya vistos, en vez de añadir algo nuevo de verdad. Lo más cerca que ha estado de ello han sido las batallas en equipos, y para implementar eso como lo han hecho mejor que hubieran dedicado su tiempo y sus esfuerzos en corregir el resto de imperfecciones.

 

Sin embargo, a pesar de todo ello, sigue siendo tan divertido como hace dos años. La sencillez de los controles y la propuesta jugable invita a que todo el mundo pueda disfrutar del título. Si bien todo lo que rodea al juego está enfocado a contentar a los fans del manganime, aquellas personas que tengan interés en la serie pero que aún no se hayan animado a dar el paso encontrarán aquí una buena introducción al universo de Kōhei Horikoshi. Solo esperamos, que en una hipotética tercera entrega se logre ir un paso más allá, haciendo que su jugabilidad sea todavía mejor y se apueste por crear nuevos modos de juego que nos proporcionen horas y horas de diversión. ¡Plus Ultra!

 

My Hero One's Justice 2

Hemos analizado My Hero One’s Justice 2 gracias a un código de descarga cedido por Bandai Namco. Versión analizada 1.0.1

My Hero One's Justice 2
POWEEER... Decreased
My Hero One's Justice 2 mantiene la esencia del original mientras intenta superar al original reformulando su propuesta jugable y sus modos de juego, quedándose por el camino, un paso por detrás. Con sus 40 personajes jugables y las decenas de horas de juego que nos puede proporcionar hasta que nos cansemos de su propuesta, nos encontramos ante un nuevo título que los fans de My Hero Academia no pueden dejar pasar.
PROS
El combate sigue siendo igual de satisfactorio que en la primera entrega, pero con los suficientes matices como para tener que enfocarlo de otra forma
Se ha duplicado la plantilla de luchadores, pudiendo elegir hasta 40 personajes jugables sin contar con los DLC
Se han aligerado los eternos tiempos de carga del original y se ha aumentado la resolución, viéndose mejor que nunca
CONTRAS
La falta de ambición que ha hecho que estemos ante una reformulación del original en vez de frente a una entrega de mayor calidad que el original
El framerate es más inestable que en su predecesor, siendo muy difícil que un combate mantenga en todo momento los 30 fps
La plantel de personajes está desbalanceado, necesitando un parche urgente. Las batallas en equipo son un esperpento que solo evidencia aún más dicha situación
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