Bug Fables

Análisis Bug Fables: El Retoño Eterno – Nintendo Switch. ¡Una gran aventura RPG en miniatura!

Bug Fables
Fecha de lanzamiento
28 mayo, 2020
Número de jugadores
1
Idiomas
Español, inglés y japonés
Tamaño de la Descarga
247,00 MB
Nuestra puntuación
90

En la actualidad encontramos toda clase de RPG en las diferentes plataformas a través de las cuales podemos disfrutar de nuestros títulos favoritos. De hecho, es tal la cantidad de juegos pertenecientes a este género que en ocasiones cuesta decidir cuál es el siguiente que jugaremos si somos fans de ellos. Pero ahora llega Bug Fables: El Retoño Eterno hasta Nintendo Switch para ponérnoslo más fácil, ya que Moonsprout Games ha hecho un gran trabajo para contarnos la gran aventura de un grupo que, desde un principio, es lo más disfuncional que podamos encontrarnos en toda la zona de Bugaria. ¡Atentos a este análisis para saber por qué merece la pena dedicar unas cuantas horas a viajar junto con Kabbu, Vi y Leif, el equipo Faucerpiente!

 

 

La gran aventura por dar con el Retoño Eterno

Las leyendas de Bugaria hablan del “Retoño Eterno”, un objeto que permite que aquel que dé con su paradero pueda obtener un gran poder y que pueda gobernar por los siglos de los siglos. Así, ante esta historia cuya veracidad no está comprobada, las hormigas llegaron hasta la zona de Bugaria, dirigidas por su reina Elizant I, quien dio su vida para que su reino prosperara. Sin embargo, los años han pasado y ahora es Elizant II quien reina, pero la búsqueda de este objeto tan especial no ha llegado a su fin, ya que esta nueva monarca desea cumplir el principal deseo de su madre. Y es precisamente esta gran búsqueda la que ha hecho que multitud de exploradores lleguen hasta el reino hormiga, como ocurre con Kabbu y con Vi, un escarabajo y una abeja, respectivamente, que anhelan convertirse en un equipo de exploración. Pero eso no es todo, porque en su primerísima exploración como equipo oficial al servicio de la reina dan con Leif, una polilla que había sido atrapada por una araña y que afirma que, cuando él y su equipo se adentraron en una peligrosa cueva, todavía reinaba la Reina Madre.

 

De esta manera comienza la historia de Bug Fables: El Retoño Eterno, un título que nos lleva a descubrir un gran número de lugares en los que habitan toda clase de insectos (ya sean avispas, termitas o incluso terroríficos gorgojos). Y es precisamente esta gran variedad de insectos la que hace que nos topemos ante un mundo lleno de vida y que cuenta con toda clase de habitantes con los que queremos hablar para conocer más acerca de lo que nos rodea.

 

A lo largo de las 25 horas (aproximadas) que dura esta aventura, nos encontramos con una historia más que interesante que siempre sabe cómo sorprendernos de todas las maneras posibles, en la cual tienen cabida momento serios que nos motivan a derrotar a los poderosos enemigos que se ponen ante nosotros, pero también un gran número de escenas cómicas, en parte gracias a la marcada personalidad del grupo de protagonistas: Kabbu, el bonachón que siempre actúa pensando en los demás; Vi, la enérgica que siempre piensa en el dinero ante todo; y Leif, el misterioso que intenta adaptarse al nuevo mundo en el que ha despertado.

 

Además, este universo de insectos está lleno de misterios y de puzles, los cuales tenemos que resolver gracias a las habilidades únicas con las que cuenta este trío de protagonistas. Si el camino por el que debemos seguir está demasiado alto, ¿y si empujamos una roca con Kabbu? Además, esa palanca que está tan lejos puede que la alcance Vi con su Vimerán, y luego puede que Leif se vea obligado a congelar algún que otro objeto. ¡Y a medida que progresamos conseguimos nuevas habilidades que nos permiten resolver esos más que desafiantes acertijos del Bugaria!

 

E incluso tampoco podemos dejar de mencionar que en todo momento nos encontramos con misiones y tareas secundarias que, además de ampliar nuestras horas de juego, también amplían nuestro conocimiento de estos lares y nos proporcionan algún que otro elemento beneficioso para el combate. ¡No queremos dejarnos sin explorar ni un solo metro cuadrado! (sobre todo porque podemos encontrar alguna que otra baya de cristal, que luego las podemos canjear por algunos objetos más que interesantes en cierta tienda clandestina). Pero si lo que queremos es distraernos un poco, siempre nos podemos acercar hasta el casino de turno, en donde nos esperan dos minijuegos que de «mini» no tienen nada.

 

 

Un sistema de combate activo, la base de las contiendas

Desde un primer momento nos damos cuenta de que Bug Fables: El Retoño Eterno tiene una gran influencia de los primeros dos juegos de la saga Paper Mario, tanto en su estilo artístico como en otros elementos. No obstante, y aunque pueda parecer lo contrario, el sistema de combate, si bien usa algunos elementos en común como los comandos de reacción (debido a los cuales tenemos que pulsar los botones en el momento más oportuno), enseguida comprobamos que se comporta de forma totalmente distinta. En todo momento Kabbu, Vi y Leif se encuentran en el campo de batalla frente a los enemigos, y cada uno cuenta con su propia barra de vida, pero lo que sí que hacen es compartir la barra de puntos de ataques especiales, por lo que hay que estar muy atentos a que esta no llegue a cero muy rápidamente si no queremos salir mal parados. Igualmente, la posición en la que se encuentran los personajes también es de importancia porque el que se encuentre al frente tendrá un ataque más potente, pero también estará más expuesto, mientras que el que se encuentre detrás del todo tendrá mayor protección, pero no será tan poderoso. Y tampoco tenemos que olvidar que, al igual que en la realidad, nuestros personajes se pueden cansar una vez han finalizado su ataque, por lo que si decidimos ceder el turno para atacar una segunda (o tercera) vez con un mismo personaje, debemos tener en cuenta que también serán menos poderosos que durante el primer turno. Y tampoco podemos olvidar que a algunos enemigos solo podemos atacarles con algunos personajes concretos (al menos la primera vez), como sucede con los voladores, a los que hay que derribar primero con el Vimerán para que Kabbu pueda alcanzarles con su cuerno.

 

¿Y qué ocurre cuando logramos derrotar a lo enemigos? Pues que, al igual que en otros juegos de esta índole, ganamos puntos de experiencia (puntos de exploración en este caso), los cuales se añaden a un marcador común para los tres personaje. Si logramos subir de rango, entonces se nos da la posibilidad de elegir entre aumentar nuestros puntos de vida, aumentar nuestros puntos de ataque o aumentar los puntos de medallas.

 

Y es que, antes de lanzarnos a luchar, también hay que pasar algunos momentos en los menús para equipar a este grupo con las mejores medallas que podamos encontrar o comprar. De esta manera, tenemos acceso a nuevos ataques, a ciertos aumentos de vida y del resto de estadísticas, o incluso podemos complicar más el juego si nos parece muy fácil y si conseguimos un par de medallas algo endiabladas (que también nos permiten conseguir recompensas de forma más rápida). Así, con un planteamiento más que simple en un inicio, poco a poco se añaden elementos que hacen que estos combates sean más completos y que nos enfrentemos a muchos enemigos memorables.

 

Todo un mundo de papel (o como si lo fuera)

Pasando a un plano más técnico del análisis, llega el momento de hablar del aspecto gráfico y de la parte sonora que aparecen junto con la jugabilidad y la historia. Por un lado, como ya hemos dicho, desde un primer momento es más que notoria la influencia de Paper Mario en el mundo de Bugaria, pues los personajes son bichos “planos” que aparecen en contraposición a unos entornos realizados totalmente en 3D. Eso sí, en este mundo encontramos todo tipo de localizaciones, desde un bosque otoñal hasta un pantano tóxico, pasando por un más que ardiente desierto en el cual el papel podría quemarse hasta quedar reducido a cenizas. Por otro lado, la banda sonora es uno de los puntos fuertes de Bug Fables, pudiendo toparnos con melodías de diferentes estilos musicales que casan a la perfección en todo momento, desde aquellas más serenas que suenan en las ciudades hasta aquellas más cañeras que nos animan a derrotar a los poderoso jefazos que intentarán arrugarnos.

 

Bug Fables

No obstante, y por mucho que nos pese, no todo es perfecto en este juego de corte indie debido a algunos bugs presentes (y no nos referimos a los insectos). Eso sí, se tratan de algunos puntuales (como el de un ataque vinculado a una medalla que no se nos activa en el menú de combate) que para nada nos impiden progresar en esta apasionante historia desde principio a fin. Además, aunque también cuente con el idioma español (de Latinoamérica) entre las diferentes opciones lingüísticas, sí que podemos ver algunas más que notorias faltas de ortografía en algunas ocasiones, siendo las más repetitivas aquellas en las que se confunden las letras S y Z o aquellas en las que se colocan mal las tildes (hemos visto algunos “se” sin tilde o algún que otro “aunqué”). Si somos muy quisquillosos, siempre podemos elegir alguno de los otros idiomas disponibles, los cuales son el inglés y el japonés.

 

Por último, si hablamos de la dificultad, este también es uno de los puntos fuertes debido a que se ha creado una curva totalmente equilibrada que aumenta de forma paulatina y que fomenta que aquellos menos habilidosos puedan hacerse poco a poco con los diferentes comandos que existen en los combates. Y, como ya hemos dicho, si queremos complicar aún más esta aventura, todo es equipar (o no) las medallas adecuadas. ¡A gusto del consumidor!

 

Bug Fables: El Retoño Eterno – Una aventura inolvidable

En Bug Fables: El Retoño Eterno encontramos un RPG que, si bien tiene una clara influencia de sagas como Paper Mario (también de otras como Persona, Xenoblade Chronicles o Golden Sun, según sus creadores), enseguida comprobamos que existen un gran número de diferencias que hacen que tenga su propia esencia. Así, nos encontramos con un sistema de combate basado en comandos de acción en los que un movimiento en falso puede dar la vuelta a la tortilla, por lo que, además de tener una estrategia bien hilada, también debemos ser lo suficientemente habilidosos como para ejecutar nuestros ataques más poderosos. Asimismo, Bugaria es un mundo totalmente colorido y lleno de vida y de personajes interesantes, pero también es una zona llena de retos y de acertijos, ya que hay que calentarse la cabeza en más de una ocasión para poder seguir avanzando en las diferentes mazmorras. De esta manera, si somos amantes del género RPG, no podemos dejar pasar la oportunidad de jugar a este título ahora que llega a Nintendo Switch y que podemos jugarlo cuando queramos, donde queramos y como queramos. ¡Llega el momento de unirse a la larga exploración a la que tantos se han unido para así dar con el paradero del Retoño Eterno!

 

Bug Fables

Hemos analizado Bug Fables: El Retoño Eterno gracias a un código digital cedido por Moonsprout Games. Versión analizada: 1.0.5

Bug Fables
¡Una pequeña gran aventura llena de momentos memorables!
Bug Fables: El Retoño Eterno es un RPG activo en el que, además de encontrarnos con un sistema de combate totalmente divertido, también encontramos una historia interesante llena de personajes memorables y con marcadas personalidades que hacen que este título destaque por encima de otros.
PROS
Una historia interesante de principio a fin, llena de grandes personajes y de un gran sentido del humor
Un sistema de combate divertido que aumenta su dificultad de forma paulatina, por lo que permite que todo tipo de jugadores se adapten a él
Bugaria está llena de puzles y de secretos que nos invitan a explorar todos y cada uno de sus rincones, sobre todo gracias al contenido secundario con el que cuenta
CONTRAS
Algún que otro bug que no afecta enormemente a la jugabilidad
La versión en español (de Latinoamérica) tiene unos cuantos errores ortográficos en sus textos
90
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