Aokana - Four Rhythms Across the Blue

Análisis Aokana – Four Rhythms Across the Blue – Nintendo Switch. El ascenso de (una nueva) Skywalker

Una nueva esperanza

Aokana - Four Rhythms Across the Blue
Fecha de lanzamiento
21 agosto, 2020
Número de jugadores
1
Idiomas
Textos: Inglés, Voces: Japonés
Tamaño de la descarga
5.78 GB
Nuestra puntuación
81

Aokana – Four Rhythms Across the Blue es la última novela visual distribuida por PQube en Nintendo Switch y PlayStation 4, y desarrollada por sprite y NekoNyan. Tras estar dos años disponible para consolas en Japón, por fin nos llegó el pasado mes de agosto a Occidente, pudiendo disfrutarla ya donde queramos, como queramos y cuando queramos en la consola híbrida, la mejor elección, no ya por la portabilidad, sino por la ausencia de censura respecto a la consola de Sony. Si bien esto es motivo más que suficiente para decantarse por una u otra consola, aún queda por saber cómo es el producto que se pretender compra; y es que si por algo destaca este título es especialmente por su plena autoconsciencia, es decir, los desarrolladores saben perfectamente a qué público se quieren dirigir y qué le gusta a este, por lo que todo en su obra va enfocado a satisfacer a ese grupo de jugadores. Esto condiciona todo el juego, pues a aquellos jugadores que les guste este tipo de propuestas encontrarán aquí una que explota todas sus filias al máximo, pero a quienes no les guste este tipo de títulos no encontrarán ningún motivo para quedarse o darle una oportunidad. Como veis, esto supone tanto su principal virtud como su principal defecto. Veamos con más detalle todo lo que podemos encontrarnos en Aokana – Four Rhythms Across the Blue:

 

 

Explota, explota, me explo-

Aokana – Four Rhythms Across the Blue es una novela visual de ciencia ficción que nos lleva a un futuro donde la sociedad ha encontrado la forma de volar, más concretamente un sistema antigravitatorio que colocado en los zapatos otorga la capacidad de volar a quien lo lleve puesto. Así a grosso modo explicado. Porque aquí nadie viene buscando una tesis científica sobre los postulados empleados para construir sus elementos de fantasía. Esto no es Steins;Gate. Aquí se viene por el romance. Y te quedas por ello y por el Flying Circus, todo sea dicho. Dadas las historias que el título nos quiere contar y cómo las narra, podemos situar al juego en el mismo género que Keijo!!!!!!!!, es decir, se trata de un spokon cargado de ecchi.

 

La trama sigue los pasos de Masaya Hinata, un chaval que perdió la pasión por el Flying Circus a causa de un incidente del pasado, pero todo eso empieza a cambiar cuando conoce a Asuka Kurashina, una chica recién transferida a su instituto  quien, en compañía de sus compañeras Misaki Tobisawa y Mashiro Arisaka, y su vecina Rika Ichinose, le va devolviendo la ilusión por ese maravilloso deporte. Si bien es cierto que nos ha parecido que la historia tarda en arrancar, como bien hemos dicho, los desarrolladores conocen perfectamente este género y una vez han establecido todas las piezas en sus respectivas posiciones sobre el tablero y ponen toda la chicha en el asador, comienza a relatarnos cuatro historias de amor muy bien llevadas.

 

(Nota aparte: Es gracioso que cada vez que arrancas el juego, este te aclara que todos los personajes tienen más de 18 años. Sí, antes hemos dicho que no había censura. Sí, suponemos que es un elemento más de ficción como el propio Flying Circus. No, no es consistente ni con el resto de la ambientación y ni con el comportamiento de cualquiera de los personajes.)

 

Aokana - Four Rhythms Across the Blue

 

Cada una de las cuatro protagonistas, si bien parten de estereotipos o clichés, tienen un buen desarrollo gracias a una narrativa que se muestra ágil y con pulso firme en cuanto toca desarrollar sus respectivos arcos argumentales, y se hace muy fácil empatizar con ellas. En la otra cara de la moneda, tenemos a nuestro protagonista, un personaje bastante típico-tópico que no nos ha despertado apenas ninguna simpatía, sin llegar nunca a caer en un personaje odioso o antipático. Esto es básicamente porque se le emplea de herramienta para el lucimiento de tanto el resto de protagonistas como de momentos muy subidos de tono. Así es, antes de que hayáis podido jugar una hora a Aokana – Four Rhythms Across the Blue ya os habréis encontrado vuestro primer momento ecchi, y no son pocos precisamente. Algunos llevados (abre comillas) bien (cierra comillas) y otros que nos han provocado bastante vergüencita. Los desarrolladores saben a quién se dirigen, somos muy cansinos, y su público son adolescentes japoneses seguidores del género y a quienes le guste una historia de romanticismo con toques sexuales. Y es lo que les dan, varias tazas de hecho. Por lo que en Occidente llega a chocar, sobre todo si no estás acostumbrado a jugar obras provenientes del país nipón. Pero, quitando el fanservice, la comedia brilla a un buen nivel gracias a un acertado uso de los personajes y sus respectivas personalidades, y el romanticismo logra despuntar con pinceladas aquí y allá hasta que alcanzas la ruta de cada chica y entonces se explora la relación escogida, llevándolas hasta el final (hay sexo vaya, aunque no se muestre en pantalla).

 

Pero no todo se reduce a las relaciones del protagonista con el reparto principal de féminas. Aquello que verdaderamente se encuentra en el centro de todas las historias es el Flying Circus, el deporte que se han sacado de la manga los desarrolladores de la manga aprovechan la temática de que la gente pueda volar y del que nos gustaría ver un spin-off donde controlemos a los jugadores para ayer. Aquí tenemos que aplaudir todo el trabajo detrás del susodicho deporte, pues han establecido unas reglas y unas características muy particulares, que te explican poco a poco durante las horas de juego, pero que, sobre todo, consiguen que te intereses por los enfrentamientos deportivos, que los vivas y te emociones cuando los personajes que conoces cumplen con sus objetivos o se alzan con la victoria.

 

Aokana - Four Rhythms Across the Blue

 

Explota, explota mi corazón

Para conseguir estas sensaciones con el Flying Circus, los desarrolladores se valen de dos herramientas principalmente. Primero está la banda sonora, que salvo un tema que nos ha parecido que no casaba cuando terminaba y empezaba de nuevo a sonar, consigue aportar exactamente lo que los desarrolladores querían destacar en cada escena gracias a una composición musical muy variada e inspirada. En segundo lugar tenemos el arte del juego, tanto en cantidad, destacando el gran número de ilustraciones dedicadas a cada personaje y momentos, como en calidad, muy cercano, rayando el nivel, de lo que esperaríamos de un anime con una factura técnica de calidad. Mención especial se merecen las ilustraciones chibis de los personajes, toda una cucada que nos ha conquistado desde el primer momento.

 

Estas ilustraciones las podemos volver a ver en la galería, que desbloqueamos en cuanto hemos completado uno de los cinco finales disponibles, al igual que todos los temas de la banda sonora, siempre que previamente los hayamos escuchado en nuestra partida. De igual forma, podemos volver a reproducir los vídeos; estos son sus diferentes openings y endings, así como los encuentros de Flying Circus, todo un puntazo en nuestra opinión. Pero lo que no esperábamos y ha acabado siendo una grata sorpresa, es el editor de sprites, que se desbloquea al completar todos los finales, y con el que podemos crear nuestras propias escenas. Eso sí, el teclado para escribir el texto es anglosajón, es decir, olvidaos de la ñ, las tildes y los signos de apertura de exclamación e interrogación. Lo que tiene que el juego solo llegue con textos en inglés (y voces en japonés).

 

Adicionalmente, tenemos un marcapáginas donde podemos guardar diálogos sueltos para volver a escucharlos más adelante. No tiene una gran utilidad. Sin embargo, nos hemos encontrado un bug bastante gordo relacionado con este sistema. Esto sucedió al guardar una determinada línea de diálogo, no caímos en hacerle una captura en ese momento, que provocó que cada vez que iniciábamos el juego saliese la imagen del marcapáginas vacío encima de lo que deberíamos estar viendo. Se podía escuchar todo, acceder al menú e iniciar partida y la dichosa imagen seguía ahí sin dejarnos ver nada. Si desde nuestra partida accedíamos adicionalmente al menú de los marcapáginas, podíamos quitarlo y seguir jugando como si nada, aunque es algo muy molesto. Finalmente todo se solucionó al borrar la línea de diálogo. Nos ha parecido adecuado detallar tanto este problema pues con el tiempo que el juego lleva en el mercado, sobre todo en el asiático, dudamos que vayan a parchear este problema, y nos gustaría que supierais cómo arreglarlo si os pasa igual que a nosotros.

 

Aokana - Four Rhythms Across the Blue

 

Aokana – Four Rhythms Across the Blue – Eres pura dinamita

Aokana – Four Rhythms Across the Blue no viene a revolucionar el género ni nada parecido. Sabe perfectamente qué quiere contar y a quién se quiere dirigir, acertando de pleno en todas las dianas en las que apunta. Esto supone una gran fortaleza, pues aquellas personas a las que les guste el género les gustará este título, está pensado para ellos. Sin embargo, también supone una debilidad importante, pues a nada que no te convenza la propuesta del género en su conjunto aquí no hay nada para ti. Es más de lo mismo en cantidades mayores y más precisas si cabe. Para aquellos que estén interesados y no lo hayan adquirido ya en consolas o PC, pueden estar seguros de que aquí se encuentra una aventura que gira entorno a un deporte muy vistoso que entra por los ojos y que por mucho que esto sea una novela visual sabe sacar buen provecho de todo lo que plantea en relación a ello, un tono ligero donde prima la comedia basada en las distintas personalidades de su reparto, y un romanticismo que impregna todo el relato y que florece en el tercer acto. El apartado técnico y la banda sonora terminan por rematar la faena, acabando por situarla como un referente del género para futuros juegos del mismo. Con todo dicho sólo nos queda hacer una cosa:

 

Aokana - Four Rhythms Across the BlueHemos analizado Aokana – Four Rhythms Across the Blue gracias a un código de descarga cedido por PQube. Versión analizada 1.01

Aokana - Four Rhythms Across the Blue
Pura dinamita
Aokana - Four Rhythms Across the Blue es plenamente autoconsciente de sí misma y de lo que quiere conseguir, y vaya si lo logra. Eso supone su principal ventaja y, a la par, su principal defecto, encantando a quienes les guste propuestas similares y espantando a los que no a partes iguales. Por suerte, lo positivo se alza sobre lo negativo, convirtiéndose en un referente de su género tanto por su forma de llevar la narrativa como por su apartado técnico.
PROS
Las historias están muy bien escritas, combinando muy bien acción, comedia y romanticismo
Flying Circus se siente un deporte muy interesante y realmente aprovechado. Queremos spin-off ya
El nivel de las ilustraciones es sobresaliente, destacando los artes chibis, y la banda sonora funciona muy bien
CONTRAS
La historia tarda de arrancar y está repleto de momentos fanservice muy gratuitos
Nos hemos un encontrado con un problema técnico importante
Únicamente disponemos de textos en inglés
81
Más artículos
Rogue Lords Switch
Rogue Lords presenta un oscuro tráiler con su anuncio en Nintendo Switch