Bounty Battle

Análisis Bounty Battle – Nintendo Switch. Buena idea, pero solo con eso no basta

Bounty Battle
Fecha de lanzamiento
11 septiembre, 2020
Número de Jugadores
1-4
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la Descarga
1491,00 MB
Nuestra puntuación
40

La idea de realizar crossovers entre varios universos y/o franquicias no es nada nueva. Se ve a diario en los cómics de Marvel y DC, se ve en capítulos especiales de mangas y animes, en películas y por supuesto en videojuegos. En estos últimos son varios los ejemplos que se vienen a la mente nada más pensar en ese concepto, sobre todo en el campo de los juegos de lucha: Capcom Vs. SNK, Marvel Vs. Capcom y por supuesto Super Smash Bros. Bounty Battle quiere aportar su propia visión cruzando universos de juegos indies, desde los más pequeños y desconocidos a otros que no necesitan carta de presentación. ¡Toca poner precio a la cabeza de alguien y cobrar la recompensa!

 

 

Se buscan cazarrecompensas da igual si eres conocido o no

La premisa de Bounty Battle es bastante sencilla: unos agujeros se empiezan a tragar a los héroes de distintos juegos independientes y tienen que enfrentarse por una recompensa. ¿Quién pone la recompensa? ¿Quién está detrás de juntar a todos estos personajes? Pues… no se sabe, ni se puede saber. Y por desgracia la tónica de preguntarse cosas acerca del diseño de este juego va ser bastante habitual a lo largo del análisis. La cinemática inicial plantea una serie de premisas que luego el juego no es capaz de resolver, sobre todo porque al contrario de lo que uno podría llegar a pensar al ver la cinemática, el título carece de modo historia. Es más, por no tener no tiene ni un simple modo arcade. Tan solo tiene modo multijugador local, el clásico modo survival donde hay que sobrevivir hasta que nos eliminen y un modo Torneo. Para ser justos también tiene un breve tutorial y modo práctica, pero son modos muy secundarios. La ausencia de un modo que nos presente a los personajes hace difícil que los jugadores se interesen por los personajes de juegos que no conozcan más allá de que les llamen la atención por el diseño y que los personajes originales de Bounty Battle pasen a ser personajes de relleno, que poca gente va a escoger teniendo al lado a personajes de Guacamelee, Dead Cells, Owlboy, Darkest Dungeon, etc.

 

Del modo survival (llamado modo Desafío) no voy a comentar nada porque no tiene nada que le diferencie del resto de modos similares de otros juegos de lucha. Empecemos centrándonos en el modo Torneo, cuyo nombre lleva a engaño. Lejos de ser un torneo, consiste en un total de cinco desafíos con diversas normas y handicaps que debe de superar cada uno de los treinta personajes. Un total de 150 desafíos que nos permiten desbloquear colores alternativos para los luchadores al superarlos sin morir. Pero aquí viene una de esas decisiones que no tienen explicación. No se puede elegir con qué personajes empiezas a hacer los desafíos y tienes que completar todos los desafíos de un personaje para tener acceso a los desafíos del siguiente. Vamos, que si el personaje que te gusta es de los últimos en la plantilla de luchadores, no hay otra forma de hacer sus desafíos que hacerte el del resto de personajes. Sin duda esto alarga la vida de este modo, pero lo hace de la peor forma posible: artificialmente y generando frustración.

 

Bounty Battle

¿Pero cómo se juega a Bounty Battle? El sistema de combate nos puede recordar a otros juegos, con varias modalidades de normas como combates a tiempo, a recuento de recompensa o a varias vidas, siendo esta última la principal. Un botón para saltar, otro para esquivar, ataque débil, ataque fuerte con sus variantes en función de la dirección que pulsemos y ataques especiales que requieren energía de una barra de magia que se consigue golpeando a los rivales. Como elemento propio, se presenta un sistema de recompensa que nos puntúa lo bien que juguemos en función del número de combo o lo que repitamos los mismos ataques. Acumular mucha de esta recompensa es la clave para ganar el modo de juego de recuento de recompensa, pero también nos permite invocar a un esbirro al combate para ayudarnos durante unos segundos al gastar 10 monedas.

 

La ausencia de modos no sería un problema tan grande si a nivel jugable no tuviese también una serie de problemas. A nivel visual François von Orelli ha hecho un gran trabajo adaptando los diseños de personajes tan diversos para que tengan una coherencia visual, algo que se puede apreciar a simple vista en las imágenes. Sin embargo las animaciones no están a la altura, se sienten toscas, abruptas y hay una carencia de animaciones de transición entre muchos de los movimientos. A todo esto hay que sumar un framerate no del todo estable, hitboxes que definitivamente no están bien con ataques que visualmente no llegan a golpear pero sí golpean (mención especial a esos ataques que aun estando dándole la espalda a los rivales les golpean) y otros que claramente se ve como golpea pero no registra golpe alguno. Otra de esas decisiones cuestionables del diseño es que al realizar ciertos ataques o al derrotar a un oponente se produce un efecto de cámara lenta que corta un poco el ritmo de la partida en combates de uno contra uno, pero no llega a molestar. Pero sí que molestan (y bastante) en combates con tres y cuatro jugadores, cortando el ritmo constantemente y haciendo más mal que bien. Tampoco ayuda a los combates el hecho de que ningún personaje tenga voz, reduciéndose las pistas auditivas para saber si un golpe ha acertado o no a unos efectos de sonido más que discretos.

 

Bounty Battle
Y mira que el plantel de luchadores es magnífico

 

Por último un breve comentario respecto a los escenarios. A pesar de que hay 16 escenarios basados en los distintos juegos, (la representación del fondo está mejor en unos escenarios que en otros, pero es siempre reconocible), jugablemente en realidad son prácticamente iguales. En esencia son plataformas largas y planas que en ocasiones tienen paredes a los lados para no poder caerse de la plataforma y otras no.

 

Bounty Battle – Mucha ambición, buena base, no tan buena implementación

Vaya por delante que Dark Screen Games es un estudio muy pequeño que tuvo una genial idea y mucha ambición de hacer un mega crossover de juegos indie. Por desgracia, ni los medios, ni las formas parecen haber estado a la altura de tantísima ambición y tras varios retrasos el juego se ha publicado en un estado que dista mucho de ser un producto recomendable. El equipo lo sabe y ya han prometido seguir trabajando para seguir mejorando un juego con una base e ideas buenas pero con una mala ejecución.

 

Bounty BattleHemos analizado Bounty Battle gracias a un código digital cedido por Merge Games. Versión analizada: 1.0.2

Bounty Battle
Necesita mejorar
La idea tras Bounty Battle es buena y tiene mucho potencial, pero una serie de decisiones de diseño y el salir claramente antes de tiempo lastra todo lo que podía haber llegado a ser.
PROS
El plantel de personajes está muy bien seleccionado con representantes de una gran variedad de juegos indies
El trabajo a la hora de rediseñar a esa variedad de personajes para que encajen todos entre sí
CONTRAS
La gran limitación de modos de juego
A nivel jugable necesita un buen pulido de mecánicas
Los escenarios son, en esencia, todos iguales
40