Opinión: ¿Breath of the Wild ha sentado precedentes? El curioso caso de Genshin Impact e Immortals: Fenyx Rising

Muchas veces, miramos al pasado y vemos títulos que, por una razón u otra, han logrado inspirar a juegos posteriores. Ello se suele deber a que suponen un cambio con respecto a los juegos disponibles en esa época o género en particular o bien porque introducen ciertas mecánicas o funciones que revolucionan la forma de jugar a ciertos títulos. Un ejemplo conocido de esto lo podemos ver en The Legend of Zelda: Ocarina of Time. Por muy pesada que fuera Navi con sus “Hey, listen!”, la función de fijar el objetivo fue una novedad que se ha incorporado a infinidad de juegos posteriores e incluso se considera un “estándar” en los juegos en 3D.

 

Dark Souls Remastered
Dark Souls: el ejemplo de un género que ha marcado un antes y un después

 

Pero muchas veces, nos centramos tanto en el pasado que no vemos que este mismo suceso puede ocurrir en la actualidad. Por ejemplo, el tremendo éxito de Pokémon GO inició una serie de desarrollos de juegos de geolocalización inspirados en otras franquicias como Minecraft, Harry Potter o YO-KAI WATCH (este último exclusivo de Japón). O cómo Playerunkown’s Battlegrounds inspiró a toda una generación de juegos battle-royale, de los cuales el más popular es actualmente Fortnite. Y no podemos olvidarnos de Dark Souls, que supuso la inspiración de toda una legión de títulos del mismo corte: Hollow Knight, The Surge, Nioh, Sekiro… E incluso algunas de sus mecánicas se han llevado a títulos fuera de su género, como God of War.

 

Y algo similar lo vivimos también con The Legend of Zelda: Breath of the Wild. Debido al auge de los juegos de mundo abierto, era cuestión de tiempo que Nintendo quisiera que Hyrule fuera un lugar amplio y hermoso que pudiéramos explorar con libertad. Pero lejos de ser simplemente un “mundo abierto” más, el equipo de Eiji Aonuma decidió mejorar la fórmula introduciendo nuevas mecánicas y elementos, creando así algo que fuera único y diferente al resto. Tan único y diferente que estamos empezando a ver juegos que se inspiran en la más reciente aventura de Link y Zelda.

 

Breath of the Wild: reinventando el mundo abierto

Que quede claro desde el principio que no estamos diciendo que Breath of the Wild sea el “primer juego de mundo abierto” ni que “inventó este género”. Ha habido muchos juegos de mundo abierto antes, y los seguirá habiendo. Lo que hace que este título sea diferente a otros tantos como Skyrim o The Witcher 3 es que ofrece al jugador una serie de herramientas en principio sencillas y básicas, pero que amplían de forma exponencial la sensación de libertad y exploración. Algo tan sencillo como poder escalar cualquier superficie o contar con una paravela para sobrevolar el cielo nos permite marcarnos cualquier objetivo y establecer cualquier ruta para llegar a él, o descubrir cosas por el camino que no estaban a simple vista.

 

 

También es importante destacar el denominado “motor de química”, es decir, cómo los objetos pueden interactuar unos con otros. Un objetivo aparentemente sencillo como podía ser un pequeño asentamiento bokoblin se puede destruir de muchas formas gracias a este nuevo motor: podemos empujar una roca que los aplaste, podemos prenderles fuego explotando la hoguera, arrojar un tronco, quemar hierba para crear una corriente ascendente con la que sobrevolarlos y lanzar bombas… ¡Todo es posible!

 

Con todo esto a su favor, es normal que sirva de inspiración para otros títulos más recientes, y precisamente hoy tenemos dos ejemplos de ello. El primero lo hemos visto recientemente en la presentación de Ubisoft. Immortal: Fenyx Rising (anteriormente conocido como Gods & Monsters) es un título de mundo abierto inspirado en la mitología griega. Por otro lado, tenemos Genshin Impact, desarrollado por la compañía china Mihoyo (conocida por desarrollar Honkai Impact 3rd). Este título llamó mucho la atención en su anuncio inicial hace unos años precisamente porque mostraba una clara influencia de Breath of the Wild. Y evidentemente, ambos juegos presentan varias de las funciones ya mencionadas.

 

Immortals Fenyx Rising

 

Ambos cuentan con las mismas herramientas de exploración y con un funcionamiento muy similar: en ambos se puede escalar cualquier superficie (con una barra de energía) y en ambos se puede planear con una herramienta similar. En Genshin Impact también podemos apreciar un “motor de química” similar al del juego de Nintendo, permitiendo por ejemplo prender fuego a ciertas zonas de hierba con las que crear una corriente de aire para planear (de momento no se sabe si el juego de Ubisoft también cuenta con ello, aunque sí hemos visto que algunos enemigos pueden interactuar con el entorno cogiendo rocas).

 

Pero hablando precisamente de Immortal: Fenyx Rising, no son estos los únicos parecidos. A través del gameplay que mostraron tras su anuncio, podemos ver que cuenta con una versión propia del sistema de santuarios (pequeñas mazmorras con puzles y desafíos para al final obtener una mejora para el personaje), además de un poder especial que recuerda enormemente al imán de la tabla sheikah en cuanto a funciones y posibilidades. En el combate también notamos esa ralentización de tiempo al esquivar un ataque para desproteger al enemigo.

 

 

No señalamos todo esto como algo “negativo” en contra de estos nuevos juegos, sino como algo positivo para Breath of the Wild. Es evidente que todas estas mecánicas rompedoras hicieron que este título fuera no solo diferente a las anteriores entregas de The Legend of Zelda, sino también diferente a otros juegos de mundo abierto. Cierto es que, por norma general, cada juego de mundo abierto cuenta con su propia ambientación y características, pero Breath of the Wild logró introducir una experiencia fresca con posibilidades de perdurar durante un tiempo.

 

Genshin Impact: ¿qué lo hace único?

Llegados a este punto, me parece importante cambiar el sentido del artículo. Si hasta ahora he estado hablando de los aspectos que han tomado estos juegos de Breath of the Wild, creo también imprescindible señalar qué hace que cada uno de estos juegos sea único y pueda llegar a tener su propia identidad. Y el primer juego en el que voy a centrarme es Genshin Impact.

 

Lo primero por lo que destaca el título chino es por su amplia selección de personajes jugables. Ello se debe principalmente a que, tratándose de un juego free-to-play, hace uso del ya acostumbrado sistema gacha (sistema con el que usas monedas de pago para recibir personajes especiales y objetos aleatorios de una lista). En la versión beta actual hay disponibles 22 personajes diferentes con los que podemos formar un equipo de 4. En todo momento solo podemos controlar y luchar con un personaje, pero podemos cambiar entre los miembros del equipo cuando queramos para realizar todo tipo de combinaciones. Por supuesto, cada personaje cuenta con su estilo de lucha particular que hace que cada uno ofrezca un rol y experiencia diferentes.

 

 

Aquí vemos precisamente otra gran diferencia, esta vez tomada de otro de sus juegos. El sistema de combate recuerda mucho a Honkai Impact 3rd, con esa sensación de hack’n’slash con todo tipo de técnicas especiales, además de una clasificación por elementos tanto de los personajes como de los enemigos para aprovechar las debilidades y fortalezas de cada uno. También tiene disponible un modo cooperativo para cuatro jugadores, además de otros modos de juego y opciones adicionales más típicas de los juegos free-to-play: un modo de mazmorras para conseguir materiales para mejorar personajes y armas (con una mazmorra especial con más opciones), aparición de oleadas de enemigos en ciertos puntos del mapa y poder mandar de expedición a los personajes que no estés utilizando. Aparte de la posibilidad de mejorar a los personajes y las armas, todo tipo de misiones, nivel de jugador, pase de batalla, sistema de energía (no necesitas energía para jugar, pero sí para obtener recompensas en las mazmorras)… y lo que pueda llegar en el futuro. Tratándose de un juego free-to-play (y teniendo Honkai Impact 3rd como precedente), seguramente Genshin Impact recibirá poco a poco nuevas regiones que explorar, nuevos personajes que conseguir y nuevos modos que jugar.

 

Immortal: Fenyx Rising: ¿qué lo hace único?

Ahora tenemos que hablar de Immortal: Fenyx Rising. El título de Ubisoft también se ha llevado algo de crítica en los últimos días dado que muchas de sus mecánicas de juego recuerdan a Breath of the Wild, tal y como hemos mencionado antes. Sin embargo, también es justo señalar qué hace que este juego sea único o al menos diferente a la fórmula de Nintendo (dejando a un lado su clara ambientación greco-mitológica).

 

En primer lugar, contamos con un protagonista totalmente personalizable en cuanto a género y aspecto. Esto hace que el peso de la narración caiga en otros personajes y que, por lo que hemos visto en los primeros gameplays, nos encontremos ante una historia más elaborada y con más detalle que la de Nintendo. Por otro lado, si bien algunos entornos parecen similares a los de Breath of the Wild, en Immortals: Fenyx Rising podremos ver una mayor variedad de localizaciones y ambientaciones, aunque habrá que esperar al lanzamiento final del juego para comprobarlo.

 

Immortals Fenyx Rising

 

Otro aspecto diferenciador es su sistema de combate, mucho más profundo ya que se centra en combos y en aprovechar tanto el combate terrenal como el aéreo (gracias a las alas con las que volamos). Pero además, nuestro personaje cuenta con poderosas habilidades especiales que se pueden mejorar. También disponemos de un sistema para crear pociones, las cuales son fácilmente accesibles durante la partida. A partir de aquí, percibimos algunos parecidos con otros juegos de la compañía, principalmente en su sistema de misiones. Según explicaron, tenemos un objetivo final en la región (por ejemplo, reanimar la forja de Hefesto derrotanto a un robot que está en ella), pero antes tenemos que completar una misión a elegir entre dos diferentes. Mientras que Breath of the Wild se centra más en completar la historia en el orden que quieras o incluso ir al final sin terminar las grandes mazmorras, este juego se centra más en ofrecerte diferentes caminos para progresar en la historia. También hay otros parecidos menores, como poder controlar el movimiento de las flechas que disparamos, de forma similar a Assassin’s Creed Origins.

 

Breath of the Wild forma las bases del futuro

Creo que estos ejemplos son una prueba clara de que The Legend of Zelda: Breath of the Wild (con sus más y sus menos) ha logrado alterar la fórmula de los juegos de mundo abierto de forma que otras compañías decidan seguir la misma ruta a la hora de hacer los suyos. Es normal dentro de la industria del videojuego ver este tipo de “influencias” (solo hay que ver el género “soulsborne” o “metroidvania”), pero con un juego que ha logrado el éxito que ha tenido la última aventura de Link y Zelda nos preguntamos si veremos próximamente otros títulos siguiendo esa misma estela. O incluso algo diferente: ¿y si la secuela de Breath of the Wild introduce nuevos elementos que revolucionan una vez más la fórmula? ¿Veremos en 5-6 años otros trabajos inspirados en esta secuela? Solo el tiempo lo dirá.

 

Secuela de Breath of the wild