Análisis Mini Motor Racing X – Nintendo Switch. Carreritas con cochecitos muy alocaditos

Fecha de lanzamiento
17 septiembre, 2020
Número de Jugadores
1-4 (modo local y online)
Idiomas
Inglés
Tamaño de la Descarga
3,3 GB
Nuestra puntuación
68

Los juegos de carreras no son una novedad en Nintendo Switch. Si bien los simuladores de conducción (en el sentido más estricto) son menos frecuentes, hay cierta variedad de juegos estilo arcade disponibles para el público. Si estáis hartos de tanto Mario Kart, Crash Team Racing y otros populares, también los hay en el mercado indie. Uno de ellos es el que nos ocupa en este análisis: Mini Motor Racing X. Desarrollado por The Binary Mill y distribuido por Nextgen Reality, este título pretende comprimir la esencia de las carreras arcade en un espacio más pequeño para asegurar que la diversión se mantiene de principio a fin.

 

En NextN hemos tenido la oportunidad de jugar a Mini Motor Racing X durante un tiempo. ¿Logra llegar a la meta o se queda en boxes?

 

 

Ganar quemando rueda

Mini Motor Racing X, como otros juegos del estilo, ofrece una jugabilidad sencilla y de fácil acceso para todo el mundo. Lo único de lo que te debes preocupar es de acelerar, frenar, usar el nitro para un acelerón… y girar. Quizá girar sea lo más llamativo e intrincado de la conducción, ya que muchas pistas poseen curvas cerradas con la intención de que aprendas a tomarlas bien para perder menos tiempo o incluso para adelantar a tus rivales. Otro aspecto interesante de este juego es su mentalidad de que todo sea “mini”, incluyendo los circuitos. Todos los 26 circuitos diferentes (cada uno con su versión “día” y “noche”) son extremadamente cortos (aunque hay algunos más largos), pero cada carrera apenas te llevará más de un minuto. Esto tiene su punto a favor, ya que cuando las carreras son de 6 vehículos, se producen muchos choques y competitividad.

 

Todo esto afecta al estilo “clásico” del juego, pero en Mini Motor Racing X también encontramos un tipo de carreras llamadas “Type-X”, en las que podemos usar armas para atacar a los rivales. Dado que los circuitos son pequeños, estas armas solo se obtienen cada vez que atravesamos la línea de meta, y aunque la variedad es reducida (llaves inglesas que rebotan, minas, misiles y tornados), las carreras se vuelven más intensas y emocionantes. Intentan presentarse como dos formas diferentes de disfrutar del juego, aunque como el uso de las armas es limitado, no hay una gran diferencia.

 

Pasando a modos de juego, hay que reconocer que el título ofrece bastantes entre los que elegir. El lugar principal en el que pasar el tiempo en solitario es el modo “Career”, donde podemos desbloquear vehículos, mejorarlos y participar en “torneos”. Aunque eso último quizá sea ponerlo demasiado bonito… Tras elegir si queremos participar en el modo clásico o Type-X (cada uno con su propio progreso), se nos presentan cuatro grandes campeonatos (principiante, estándar, experto y maestro), y dentro de cada uno, una larga lista de copas y carreras. Uno de los problemas de este modo es que no sentimos que estemos realmente en un modo “trayectoria” (en el sentido de forjarnos una trayectoria profesional). Los únicos avances que notamos son que conseguimos dinero para las mejoras de los coches y que las copas se desbloquean poco a poco, siendo necesario terminar entre los 3 primeros en todas las carreras anteriores para seguir. Otro inconveniente de este modo es que, en principio, ofrece una inmensa cantidad de carreras, que aumenta con cada campeonato (por ejemplo, el principiante tiene 36 carreras, el estándar tiene 48 y el experto tiene 60). Lo malo viene en que, como solo hay 26 circuitos diferentes, lo único que haces es repetir las mismas carreras una y otra vez, cambiando solo la dirección y la dificultad de la IA, sensación que se intensifica dado que las carreras acaban siendo cortas. Esto hace que este modo acabe siendo algo pesado.

 

¿A qué quieres que te gane?

Aparte de esto, disponemos de un modo de carrera rápida en el que simplemente elegimos el coche con mejoras predeterminadas y el circuito. No aporta mucho más que la posibilidad de hacer una carrera sin pensar en el progreso. También hay disponible un modo multijugador en la misma consola y un modo online, que por desgracia nos ha sido imposible probar. Por último, tenemos el modo Arcade propiamente dicho, donde están las pruebas de tiempo, un modo de carreras personalizadas (donde elegimos el número de rivales, los coches, las vueltas…), y un par de modos interesantes. Por un lado, Micro Motor es la misma experiencia que hemos tenido hasta ahora, pero esta vez los coches son incluso más pequeños de lo normal. No aporta nada que sea diferente, por lo que es más algo para echarse unas risas. Por último, el modo Bumper Ball que consiste en fútbol con coches (vaya, ¿dónde lo hemos visto?). Es lo único que se sale de la fórmula que sigue Mini Motor Racing X y es una pena porque podrían haber seguido ese camino para hacer cosas diferentes y que sean más únicas.

 

Para cerrar, el apartado gráfico y técnico están bastante bien. No llega a ser un juego que explote el potencial de la consola, pero los coches están bien diseñados, y los circuitos están elaborados con muchos detalles, como decorados temáticos (hay una pista basada en el mítico juego de móviles Fruit Ninja) y elementos en movimiento. A la hora de jugar, ya sea en modo portátil o en televisión, el juego se mueve de forma fluida en todo momento. El apartado sonoro sale un poco peor parado ya que las melodías, si bien son divertidas y animadas, no dejan de ser algo génericas.

 

Mini Motor Racing X – Las carreras que te caben en el bolsillo

A la hora de la verdad, Mini Motor Racing X ofrece una experiencia más “reducida” en comparación a otros juegos, y eso puede ser bueno y malo a la vez. Es bueno porque el concepto de carreras cortas y divertidas funciona, y la posibilidad de elegir algo más tradicional o lleno de armas con las que atacarse unos a otros ofrece libertad de opciones. Por otro lado, es malo porque a la larga se puede hacer repetitivo y no termina de aprovechar todo el potencial que ofrece. Es un juego bastante entretenido, pero quizá sea mejor optar por opciones que ofrezcan ese “algo más” que le falta a este título.

 

Mini Motor Racing X

Hemos analizado Mini Motor Racing X gracias a un código digital cedido por The Binary Mill. Versión analizada: 1.0.6

El "snack" de los juegos de carreras
Mini Motor Racing X ofrece una experiencia bastante entretenida. Las carreras son cortas, pero pueden ser muy divertidas con varios rivales. Su modo principal peca de ser repetitivo y los otros modos de juego solo son para un rato leve o para jugar con amigos. No es mala experiencia, pero podría haber sido mejor.
PROS
Mecánicas de juego sencillas
Variedad de modos y vehículos
Experiencia divertida
CONTRAS
El modo Career se hace repetitivo
Las carreras se hacen más cortas de lo esperado
68