Análisis Empire of Sin – Nintendo Switch. Simulador de guionista de cine negro

Romero Games firma un juego muy ambicioso, pero fallido en su conjunto

Empire of Sin boxart
Fecha de lanzamiento
1 diciembre, 2020
Número de jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, alemán
Tamaño de la descarga
10,1 GB
Nuestra puntuación
62

Empire of Sin suena, a priori, como una oferta que no puedes rechazar. Es un juego muy ambicioso, que mezcla varios géneros y presenta unos valores de producción muy elevados, pero realizado por un equipo pequeño. Cuentan, sin embargo, con la experiencia de los Romero: Brenda, veterana conocida por la saga Wizardry; y John, uno de los creadores de DOOM.

 

A medio camino entre un indie (aunque publicado por un publisher de renombre como Paradox Interactive) y un juego «doble A», Empire of Sin se presentaba como la experiencia mafiosa definitiva. Aunque juegos de acción como Mafia son más espectaculares, en aquellos eres un mero espectador de la película. Aquí, eres el actor, director y guionista de una trama mafiosa con casi infinitas ramas y que podemos revivir una y otra vez. Puedes elegir al protagonista, a los personajes secundarios, y decidir quién gana o pierde.

 

Sería injusto decir que Empire of Sin ha fracasado en ese cometido. Todo eso está ahí, y conforma un juego muy original, casi fascinante. Sin embargo, hay que prepararse para los baches, porque es un juego muy frustrante, con problemas en la superficie (bugs y un rendimiento deficiente en Nintendo Switch)… y muchos más problemas de raíz, con un sistema de juego que quiere ser tan rico y complejo que no termina de cuajar.

 

 

Juegos mafiosos reunidos

Hay muchas facetas jugables en Empire of Sin. Aunque no se puede adscribir a ningún género en concreto, si hubiera que elegir uno sería el de simulación/gestión. Empezamos eligiendo uno de los 14 mafiosos (algunos reales como Al Capone y otros ficticios), que será el líder del imperio criminal que construyamos en Chicago, en la época de la ley seca. Y con «imperio criminal» hablamos de Bares clandestinos (principales fuentes de ingresos), Destilerías (costosos pero necesarios para poder proveer de alcohol a nuestros locales) y Hoteles y Burdeles, con los que atraer a más clientela.

 

Hay muchísimas opciones a la hora de gestionar tus locales, desde el tipo de alcohol que sirven (que debe ir en la línea con las preferencias del barrio en ese momento), la seguridad (otras facciones criminales pueden atacarte de improviso, y si no inviertes en guardias tienes menos unidades en el combate) o el ambiente para atraer a más clientes… aunque eso puede llamar la atención de la policía. También puedes entablar relaciones comerciales con otras facciones, pedir préstamos o protección contra una facción rival a cambio de tributos, y organizar cara a cara: diálogos (doblados) donde negociar treguas o declarar guerras.

 

Empire of Sin Nintendo Switch

 

El segundo núcleo jugable son los combates tácticos por turnos, estilo XCOM. Será aquí donde pasarás la mayor parte de tu tiempo con Empire of Sin, e incluye todas las opciones que cabría esperar de un juego de este estilo. Algunas unidades pueden hacer dos acciones en su turno, como atacar y ponerse en vigilancia para disparar si el rival luego pasa por tu campo de visión. Hay unidades anónimas, peones con los que reforzar tus defensas, y luego están los jefes criminales y sus comandantes, con nombre y apellido (que debes contratar previamente).

 

Puedes equiparles armas, chalecos, tipos de munición o granadas, y hacerles aprender habilidades exclusivas. Algunas te permiten sanar a tus unidades o hacer que no mueran del todo aunque les quiten toda la vida. Otros tienen un gancho carnicero con el que atraer rivales hacia ti y romper su defensa. Y todos los jefes tienen una habilidad exclusiva. El irlandés Frankie Donovan puede dar palizas cuerpo a cuerpo que le devuelva puntos de acción si lo elimina de un golpe, mientras que Elvira Duarte (la auténtica bisabuela de John Romero) permite controlar momentáneamente a una de las unidades rivales.

 

Por último, destacaría otros elementos del juego que tienen que ver tanto con la simulación como con el combate, pero que se asemejan más a un juego de rol, incluso en el plano narrativo. Ya hemos mencionado los objetos y habilidades que pueden aprender tus personajes, pero hay más. Para poder utilizar a esos personajes en los combates, debes contratarlos desde una lista con cerca de 50 personajes. Pero cuidado, porque entre ellos hay relaciones de amor u odio. No puedes tener en tu equipo dos personajes que se lleven mal, por lo que tienes que vigilar sus relaciones primero, no vaya a ser que contrates a uno que luego te impida tener a otro que te gusta. Por otro lado, si te enfrentas en combate con otra facción en la que trabaja la pareja de uno de tu equipo, este se negará a atacar a esa unidad.

 

Aunque Empire of Sin no tiene una trama como tal, tu partida se llenará de historias que surgen de forma orgánica. Una de tus unidades te puede pedir que hagas de «escolta» en una primera cita con una chica que le gusta… para que evites que le dé mucho a la bebida. Una manifestación contra la prostitución se concentrará a la puerta de uno de tus burdeles, y debes intentar apaciguar la situación con diplomacia si no quieres que llame la atención de la policía.

 

 

La mayoría de microhistorias, sin embargo, se desarrollan en misiones específicas de cada jefe criminal, y suelen tener que ver con el trasfondo de cada uno. El hermano presuntamente muerto de Frankie Donovan intenta convencerle de que regrese a Irlanda con su familia, mientras intentáis recuperar unas armas robadas. Las historias se desarrollan en cuadros de texto, sin florituras en cuanto a cinemáticas o diálogos, y son generalmente un asunto secundario con el que entretenerse mientras aumentan tus ingresos, por lo que es fácil pasarlas por alto.

 

El peligro de la ambición

Como veis, son muchas, muchísimas cosas a tener en cuenta. Empire of Sin es un juego profundísimo. Pero, ¿cuántos de estos elementos importan realmente? Ninguna de las facetas jugables del juego de Romero Games engancha por sí sola. La gestión de tus locales es farragosa, con muchas opciones mal explicadas  poco intuitivas. Lo peor es que carece de algo que sí tienen otros juegos de simulación o city builders: el estímulo visual de ver tu creación florecer, no solo con gráficas y números verdes, sino con los gráficos. Todos los locales son iguales, con unos pocos diseños que se repiten continuamente, y sin que puedas hacer nada para personalizarlos estéticamente.

 

Lo único que veremos según nos afianzamos es que los locales del mapa de color pasan a ser todos de nuestro color. Pero para lograr eso, es decir, «pasarse el juego», no importa la gestión de los locales, sino el combate. Si empezamos a tener hostilidades con otras facciones (por ejemplo, rechazando sus cara a cara o sus acuerdos comerciales) se nos da la opción de atacar sus locales y robárselos, con los que ganar dinero casi sin esfuerzo. Con eso, podemos contratar a más matones con los que reforzar nuestro equipo y atacar el piso franco de la facción rival. Y así con todos.

 

Empire of Sin Nintendo Switch

 

De poco sirven las opciones de gestión y de diplomacia, más que para complicarte la vida y jugatear un poco con la ilusión de sentirte Michael Corleone: ahora voy a comerciar con esta facción y darles dinero y alcohol para que me ayuden a luchar contra otra facción… y luego les traiciono por la espalda y me quedo con todo su imperio. Sí, la posibilidad está ahí, pero ni es intuitiva, ni es siquiera útil para pasarte el juego. Eso sí, el título está pensado para pasártelo varias veces, o incluso tener varias partidas abiertas al mismo tiempo, con distintos personajes. Puedes probar diferentes estrategias y configurar la dificultad… aunque al final, vives las mismas situaciones una y otra vez.

 

Y encima, el combate en sí es bastante aburrido, con mapas que se repiten mucho y sin elementos interactivos o diferenciadores y una Inteligencia Artificial llena de errores. Hay aspectos cuidados, como la buena variedad de habilidades, armas y municiones que tienen los personajes, pero pronto se hace repetitivo, porque al ser una opción «secundaria» del juego, no hay una progresión ni curva de dificultad que haga que los combates sean más y más interesantes y desafiantes. De hecho, muchos combates te surgen de manera súbita, sin buscarlos, y no se pueden pasar. Por ejemplo, si una facción está en guerra, simplemente al moverte por el mapa te atacan continuamente. Puede que sean solo unas pocas unidades y que derrotes con la gorra, pero no hay forma de saltártelos. Y tampoco son nada ágiles: tienes que esperar a que muevan todas las unidades, sin poder avanzar rápido (tampoco hay forma de parar o acelerar el paso del tiempo, como en otros juegos de simulación).

 

Empire of Sin Nintendo Switch

 

A todo eso hay que sumarle que el rendimiento en Nintendo Switch es muy deficiente. Estéticamente es un juego muy cuidado. Las calles de Chicago están ambientadas con muchos detalles, los personajes tienen diseños muy diferentes, y si bien las animaciones faciales son un poco «uncanny valley», se agradece que los cara a cara estén todos doblados. Las voces también están muy sobreactuadas, pero ayudan a transmitir el estilo cinemático, junto con la música jazz muy de la época (aunque un poco repetitiva). Es comprensible que la resolución baje en Nintendo Switch. Hasta entendemos que en los planos cercanos de los cara a cara los personajes estén tan mal rematados. Pero el rendimiento en lo que respecta a la fluidez de sobrevolar por el mapa, navegar entre menús (y esperar a que se abran las ventanas)… el juego en la consola de Nintendo está muy mal rematado. No es injugable… pero sí muy incómodo. Y hay bugs (en una ocasión perdí todo el progreso de una batalla porque no me dejaba salir), aunque al parecer esto ha tocado a todas las versiones…

 

Empire of Sin Nintendo Switch

 

Empire of Sin – Simulador de guionista de cine negro

Si te gustan las novelas, series o películas de guerras de bandas criminales, Empire of Sin es el juego que más cerca ha estado de ofrecer la experiencia interactiva más completa de ese mundo. Tiene mucha acción, muestra todo el funcionamiento empresarial del negocio del alcohol, y hasta tiene toda clase de historias, tramas y subtramas con muchos personajes que puedes mover como te plazca, como si fueras el guionista de una monumental obra. Es algo tan ambicioso que quizás sea irrealizable.

 

Empire of Sin tiene muy buenas ideas y algunos momentos buenos, pero la experiencia general es frustrante, saltando entre géneros sin que ninguno funcione del todo. Es difícil saber cómo se podría arreglar, aunque tal y como está solo es recomendable para aquellos que sean muy fans del cine negro y de su estética, los cuales van a encontrar muchas opciones para experimentar, opciones que ningún otro juego puede ofrecer. No va a ser una experiencia muy fructífera, pero sí disfrutarán su planteamiento… si pueden aguantar el pobre rendimiento en Nintendo Switch.

Empire of Sin Nintendo SwitchHemos analizado Empire of Sin gracias a un código digital cedido por Paradox Interactive. Versión analizada: 1.02.2.38902m

 

Simulador de guionista de cine negro
Empire of Sin son muchos juegos en uno: acción por turnos, simulación y gestión, rol... Todas las opciones intentan hacernos sentir directores de una película de cine negro que podemos vivir una y otra vez... pero que resulta repetitiva, confusa e incómoda de jugar por los problemas técnicos en Nintendo Switch.
PROS
La ambientación, gráficos y sonido consiguen transportarnos a los años 20, y los personajes están bien definidos y diferenciados
Como concepto, es impresionante: podemos controlar todos los aspectos de una guerra criminal, desde la relación del jefe con otras bandas a las historias de los secuaces
Está pensado para jugarse varias veces, favoreciendo probar otros personajes y diferentes estrategias
CONTRAS
La construcción de nuestro imperio económico no es muy satisfactoria: demasiadas opciones sin que ninguna tenga un efecto visible (ni siquiera relevante en el juego)
Se basa sobre todo en el combate, que tiene aspectos positivos pero pronto se hace plano y repetitivo (y vaya IA...)
Visualmente es mucho más "bruto" en Nintendo Switch, pero lo peor es el rendimiento: la navegación por el mapa o el menú no es fluida
62