Análisis Chicken Police Nintendo Switch

Análisis Chicken Police – Nintendo Switch. ¡Armando un buen pollo en un mundo animal!

Análisis Chicken Police Nintendo Switch
Fecha de lanzamiento
5 noviembre, 2020
NÚMERO DE JUGADORES
1
IDIOMAS
Español, inglés, alemán, etc.
TAMAÑO DE LA DESCARGA
2691 MB
Nuestra puntuación
75

Los prejuicios son, a menudo, grandes condicionantes para que una persona se decante a hacer una cosa u otra, llegando hasta el punto de repudiarla por completo para evitar el qué dirán. ¿No nos crees? Probablemente hayas escuchado alguna vez algo como esto: «¿Cómo quieres que ese anime que está haciendo tanto ruido en Netflix me guste? ¡Yo no soy furro y el protagonista es un lobo antropomorfo, que se enamora de una coneja bípeda!». Nada más lejos de la realidad y aunque a simple vista lo parezca, obras como la de Paru Itagaki no tratan de buscar el cariño del colectivo antes mencionado, lo que ganan con protagonistas así es algo mejor, libertad. Es más fácil profundizar en ciertos temas delicados sin ofender a nadie, si los títeres del jugador no son un posible reflejo de sí mismo. Y eso es precisamente lo que nos encontramos en la breve pero intensa experiencia que es Chicken Police… Un reflejo de la sociedad humana dentro de una historia detectivesca que parece salida de una película de cine negro y que, además, cuenta con un toque animal que aporta frescura. Ya están hechas las presentaciones, por lo que sin más dilación, llegó la hora de analizar esta propuesta de The Wild Gentlemen.

 

 

Dos crestas piensan mejor que una

El peso de la fama puede llegar a ser aterrador, tan pronto cargas con una tonelada de ella como te conviertes en una vieja gloria de la que solo se acuerdan los nostálgicos. Es un hecho que las modas son así en los tiempos que corren y también lo eran en los años 30. Y si hemos mencionado esos años y no otros, es porque los protagonistas de esta aventura gráfica caminan en las calles de una ciudad ficticia llamada Clawville, la cual está ambientada precisamente en esa época. Con la compañía de un armamento con patas llamado Marty MacChicken, el papel principal de la trama acabó en las manos de Sonny Fetherland, una cabeza pensante de un dúo de policías conocido por las masas como los «Crestectives». A lo largo de su carrera, se enfrentó a un sinfín de peligros, pero un divorcio, la lejanía con su hija y problemas con el alcohol, provocaron su suspensión en el cuerpo de policía y que el mundo colorido en el que vive, se transformara en un lienzo de, en su mayoría, blancos y negros…

 

Análisis Chicken Police Nintendo Switch

No obstante, el destino es caprichoso y en vez de dejar que Sonny se ahogara trágicamente en la bebida, dentro de una habitación de mala muerte de un cóctel hecho ciudad, le preparó algo distinto, una sorpresa a 121 días de su jubilación: un nuevo caso importante llegó a sus puertas. Sobra decir que no estaba demasiado por la labor, pero el nombre de su ex se puso sobre la mesa y eso cambió las tornas. Una mujer gatuna, más concretamente la novia del mayor gánster de la ciudad, está siendo víctima de acoso y el culpable no sale a la luz ni siquiera con los secuaces de Ibn Wessler buscando sin cesar. ¿Están preparados los Crestectives para tirar del hilo de uno de los ovillos más grandes de sus vidas?

 

Chicken Police es capaz de ofrecer entre 6 y 15 de horas de entretenimiento, dependiendo de si el jugador se centra solo en los eventos principales o de si toca también los secundarios temporales e intenta conseguir todos los logros y los coleccionables que están esparcidos por el mapa. Por cierto, estos son una especie de libros que se camuflan bien gracias a la monocromía del juego y dan como aliciente que no son los típicos que carecen de sentido, pues hacerse con la colección completa desbloquea un final secreto. ¿Es relevante dicho final? No vamos a entrar en detalles para evitar spoilers, pero dependiendo de la interpretación que se le dé, es cuanto menos interesante.

 

Cuando nos encontramos con algo tan peculiar como esta aventura gráfica, solemos esperar que carezca de subtítulos al español y para nuestra sorpresa, no fue así. Desconocemos quién se encargó de la misma, pero podemos aseguraros que fue realizada con mimo, al estar poblada de juegos de palabras, que tienen muy en cuenta la naturaleza del juego. Verbigracia, nos topamos con perlas como «Me importa un plumajo» o con clásicos de nuestro idioma que encima le vienen como anillo al dedo, del palo de «Que te la pique un pollo». Eso sí, este recurso suele reservarse a momentos desenfadados y no libran a esta travesía de palabras malsonantes cuando la situación lo requiere. Por desgracia, los textos que están implementados en imágenes suelen estar sin traducir. Normalmente no le damos mucho bombo por ser habitual en el mundillo que cosas menores como carteles se queden en inglés e incluso en japonés, pero no podemos pasar por alto que algunos textos importantes para seguir la trama están bajo la barrera de Shakespeare.

 

Análisis Chicken Police Nintendo Switch

En cuanto a la calidad de la obra, qué podemos decir… Peca de cosas poco realistas, que seguramente fueron producto de un presupuesto ajustado, como que el gánster que mencionamos antes prácticamente controle la ciudad entera con solo dos secuaces. Luego están las típicas situaciones cuyo desarrollo está cogido con pinzas o que a nuestro parecer, no sacaron todo el potencial que puede llegar a ofrecer el asunto del racismo de buena parte de los animales hacia los insectos. No obstante, que no te quepa duda de que la historia engancha más de lo que parece y que hay un elenco de personajes decente, que es capaz de sacar alguna sonrisa o de hacer que te intereses por él como para que te entren ganas de pasearte por los eventos opcionales.

 

Una jugabilidad un tanto salvaje

Cuando vimos esto por primera vez, nos dio la sensación de que estábamos frente a un «Point & Click» clásico, con una premisa curiosa y algún que otro puzle elaborado. Y si bien es cierto que su núcleo jugable es ese, nos acabó dando sorpresas. Por un lado, en ocasiones se presentan situaciones en las que Chicken Police se quita su gabardina formal y saca las armas a pasear, y por el otro existen minijuegos puntuales. Los segundos tienen una presencia anecdótica y quizás tosca, pero se agradecen al aportar dinamismo. No obstante, el apartado «shooter» ya no nos gustó tanto, pues el apuntado es torpe y, al igual que pasaron de integrar funciones táctiles, ignoraron el uso del giroscopio. Por suerte este asunto no es demasiado recurrente, por lo que tampoco daña la diversión.

 

Análisis Chicken Police Nintendo Switch

Pese a que antes mencionamos que en Chicken Police existen eventos principales y secundarios, aún falta explicar cómo funcionan. Cuando se termina lo que se puede hacer en un escenario, como es lógico, toca pensar a dónde ir después. El encargado de ello es un mapa desplegable en el que, a través de iconos, avisan qué podemos encontrar. Los eventos principales son los que avanzan la trama, mientras que los secundarios son temporales y perfectamente ignorables si así lo queremos, dado que solo aportan datos del mundo o de personajes sin alterar el destino de los Crestectives. Que hablando de iconos, algo que echamos en falta es el típico chiquitito que con un simple «New» hubiera facilitado buscar las nuevas anotaciones de Sonny que se reflejan dentro de su cuaderno con nuestros pasos (allí quedan registradas desde pistas e información de sospechosos hasta lore).

 

El tema de que casi todo sea en blanco y negro por la forma de ver el mundo que tiene el protagonista es algo que mola, pero que a su vez es un arma de doble filo. Al ser esta una experiencia en la que el jugador debe rascar pistas a golpe de puntero para avanzar, la combinación de colores es capaz de hacer que a veces algo importante se camufle estando justo delante de sus narices. La situación de Sonny, además de cambiar el entorno que le rodea, da mucha barra libre a introducir interrogatorios como mecánica y eso no fue pasado por alto por The Wild Gentlemen. ¿Cómo funciona? Como es natural no puedes ir por ahí interrogando a la gente sin ton ni son, primero hay que seguir un protocolo: hablarle, hacerle preguntas y en caso de que hayan sospechas de que esconde algo relevante, interrogarle. Cada vez que un interrogatorio termina dan una evaluación estrellada que funciona en base a lo certeras que fueron las cuestiones tanteadas y estas, al mismo tiempo, están estrechamente relacionadas con el sistema de logros. La única pega es que todos los caminos conducen a Roma, en otras palabras, que no tiende a importar en demasía preguntar X o Y, porque no altera el curso de la historia. Ya reunidas las piezas del puzle, solo queda armarlo para averiguar el siguiente objetivo de los Crestectives. ¿Conoces la típica combinación de cuerdas y chinchetas que hay en las películas? Pues por ahí van los tiros. Es un sistema ideado para que el propio jugador pueda aclarar dudas y sacar conclusiones sin necesidad de que sea un detective nato, relacionando objetos, sujetos y pistas por su cuenta. Nota: si da la casualidad de que este falla, Sonny le guía en el proceso.

 

Los colores y las emociones van de la mano

Uno de los mayores encantos de Chicken Police es, sin lugar a dudas, su banda sonora, que junto a la lograda estética monocromática que posee y sus curradas cinemáticas, logran sonsacar con facilidad el pensamiento de estar jugando a algo diferente gracias a su destacable ambientación. ¿Por qué? Porque el jazz tiene un encanto difícil de ignorar y encima es un estilo musical que le viene ni que pintado a este proyecto, que tiene incluso referencias al mismísimo Louis Armstrong (sí, el del mítico tema «What a Wonderful World»). En cuanto al doblaje, nos llevamos una grata sorpresa, es excelente. Todo está doblado al inglés y ni un solo animal antropomorfo está lastrado por haberle tocado a un desganado, llegando algunos actores de voz a tener mucho en cuenta el papel que interpretan hasta el punto de incorporar sonidos o actitudes características de dichos animales.

 

 

El juego se ve en blanco y negro constantemente, salvo en excepciones y son esas excepciones las que, a nuestro parecer, hacen que ciertos sucesos destaquen bastante más y sea posible ponerse en las plumas del protagonista aun siendo esta una experiencia corta. ¿Es oro todo lo que reluce? Desafortunadamente, hay una pega que no podemos dejar pasar, que existen problemas de rendimiento en algunos escenarios, los cuales provocan que al haber lluvia o fuego abundante caiga el framerate tanto en modo portátil como en el dock y que hacer capturas se vuelva una odisea. Nota: en caso de que juegues en modo portátil, te recomendamos encarecidamente aumentar el tamaño de la fuente de la letra para evitar forzar la vista.

 

Chicken Police – ¡Queremos que vuelvan los Crestectives!

¿Qué mejor forma hay de decir que algo es bueno que pidiendo expresamente que hagan una secuela? Tenemos muchas ganas de ver qué son capaces de hacer con el tema del racismo a los insectos y con otros hilos de los que se puede tirar (y no hemos mencionado para no hacer ningún spoiler). En definitiva, Chicken police es una aventura gráfica ambientada en los años 30, que carga con tanto atractivo como plumas lleva encima el protagonista. Sí, tiene sus pegas, pero pocos títulos híbridos parecen tan sacados de una película decente de cine negro como este.

 

Análisis Chicken Police Nintendo SwitchHemos analizado Chicken Police gracias a un código digital cedido por Dead Good Media. Versión analizada: 1.0.0

Contando una historia a golpe de pluma
Si no te dejas llevar por las apariencias y buscas una propuesta que parezca sacada del cine negro, que posea un buen elenco de personajes y una banda sonora a la par, es posible que acabes de toparte con una nueva joya para tu colección. ¡Los Crestectives esperan tu ayuda en Clawville!
PROS
Su banda sonora es digna de mención
Su apartado artístico fue elaborado con mimo
Los personajes gozan de carisma y la traducción española logra transmitir a la perfección el sentido del humor de los mismos
CONTRAS
Sufre problemas de rendimiento en algunos escenarios
Los minijuegos que se salen de la jugabilidad habitual, suelen tener una ejecución un tanto pobre
Esta obra peca de ser un poco corta y dejó algunos textos relevantes sin traducir por estar dentro de imágenes
75