Análisis Chronos: Before the Ashes – Nintendo Switch. Dos mundos unidos por una gran sombra

Fecha de lanzamiento
1 diciembre, 2020
Número de jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, alemán, etc.
Tamaño de la Descarga
2,7 GB
Nuestra puntuación
69

Que la saga Dark Souls ha sentado precedentes en la industria lo sabemos todos a estas alturas. No son pocas las desarrolladoras que han tomado la mezcla de exploración, dificultad y combates de la creación de From Software y lo han adaptado con su propio estilo y posibilidades. En la mayoría de las ocasiones, el progreso de estos juegos se centra más en los combates, pero… ¿y si añadiéramos a la fórmula unos cuantos puzles y acertijos? El resultado sería Chronos: Before the Ashes.

 

Desarrollado por Gunfire Games y THQ Nordic, este juego fue lanzado originalmente para la Realidad Virtual (VR), pero dado su éxito, acabó adaptándose a un formato más tradicional y llegando a diferentes plataformas, siendo la última de ellas Nintendo Switch. Una historia en la que se entremezclan las fuerzas del mal, un mundo de fantasía y otro apocalíptico. No será nada fácil…

 

 

Una misión de una vida

Las comparaciones con Dark Souls pueden ser odiosas, pero en este caso hay que reconocer sus influencias, empezando por la historia. El contexto inicial lo tenemos claro: un oscuro dragón llevó a la civilización al borde de la extinción, y una vez cada cien años, alguien es enviado a su isla para intentar derrotarle. A partir de aquí, el jugador debe observar su entorno y extraer el “relato” que oculta. ¿Por qué empezamos en un laboratorio moderno y acabamos en un reino mágico? ¿De dónde provienen las siniestras criaturas que nos encontramos? El título no nos muestra todo esto de forma evidente (salvo por un árbol que nos señala los jefes principales que hay que derrotar), sino que está en manos del jugador descubrir todos esos elementos y encajarlos como las piezas de un puzle, de los cuales hay muchos.

 

chronos

 

Aquí nos encontraríamos con otra “influencia” de Chronos: Before the Ashes, ya que muchos lo comparan con la serie The Legend of Zelda. A lo largo de nuestra aventura, nos topamos con todo tipo de acertijos que debemos solucionar. No son especialmente difíciles, pero nos obligan una vez más a observar nuestro entorno, como una puerta mágica que conecta con otras según una combinación de símbolos o que tengas que encontrar un objeto para dárselo a una estatua. Esta parte es importante ya que en más de una ocasión tenemos que recoger, usar e incluso interactuar con objetos (como si de una aventura gráfica se tratase) para resolver los puzles a los que nos enfrentamos.

 

Aun así, Chronos: Before the Ashes también cuenta con aspectos originales en forma de una mecánica extraña. Es habitual que, en esta clase de juegos, nos acaben derrotando en más de una ocasión. Normalmente, la penalización suele ser perder objetos o experiencia, pero aquí… cumplimos años. Nuestro personaje empieza con 18 años, y cada vez que “muere”, aparece en el último cristal de teletransporte (del que hablo más abajo) habiendo cumplido un año más. Eso no afecta solo a la apariencia (que irá envejeciendo a medida que cumplamos años), sino que también afecta a las características del personaje. Al principio, es joven y cuenta con fuerza y agilidad, pero a medida que pasa el tiempo, estos se ven afectados en favor de la magia. Además, cuando llegamos a una decena (20 años, 30 años…), podemos asignar una habilidad pasiva para mejorar las características.

 

Opciones para luchar, pero no muchas

Llegamos a los combates, que son el otro pilar importante de este título. Por muchos monstruos diferentes que se interpongan en nuestro camino, las bases son sencillas: observar, defender y atacar, y conocer bien a nuestro enemigo y nuestros movimientos. No te puedes lanzar al combate a lo loco porque eso supone exponerte a los ataques. Y tampoco puedes lanzar un ataque que no llegue al objetivo. Hay que conocer bien cómo se mueve nuestra arma, cómo funcionan los ataques débiles, fuertes y contraataques, y golpear en el momento justo.

 

A partir de aquí, las opciones que ofrece Chronos: Before the Ashes en cuanto a personalización son… muy reducidas. Ya se percibe desde el principio cuando solo podemos elegir el género de nuestro personaje, pero la apariencia es fija. Pero cuando entramos en el combate, vemos que solo disponemos de unas pocas armas que encontramos por el camino (y que podemos mejorar, pero unos pocos niveles solo), otros pocos escudos que varían un poco en protección y tamaño, los “corazones de dragón” para recuperar vida y unas pocas magias para darle un efecto extra a nuestros ataques. Esto tiene su lado positivo: hace que el nivel de entrada sea más reducido. Si no tienes experiencia en este género, te puede abrumar tener demasiadas opciones o tener muchos objetos que no conoces bien. Aquí es más fácil saber qué tienes y cómo funciona al tiempo que aprendes a utilizarlo. La personalización se centra más, como se menciona más arriba, en las habilidades pasivas que obtenemos al crecer y los puntos de mejora cuando subimos de nivel y que podemos asignar a nuestras características.

 

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No todo es positivo, y es que una mecánica que nos ha extrañado un poco es la de las ya mencionadas piedras de teletransporte. Conforme avanzamos, encontramos grandes piedras rojas que sirven para teletransportarnos a otras ya visitadas o para volver a la última que hemos estado cuando nos matan. El problema es que… no sirven para nada más. En este tipo de juegos, estas piedras suponen nuestra “base de operaciones” para recuperar vida, rellenar las pociones y mejorar a nuestro personaje. Aquí no tenemos nada de eso: tocar una de estas piedras no sirve para recuperar la vida ni rellenar los corazones de dragón, sino que tenemos que esperar a que nos maten para recuperarlo todo (aunque la vida se rellena cada vez que subimos de nivel). Es un concepto un poco extraño, debido quizás a la mecánica de la edad (si puedes recuperar vida fácilmente, no te matan y no cumples años).

 

Una aventura mágica con tropiezos

Uno de los aspectos positivos de Chronos: Before the Ashes es el diseño artístico y la variedad de las localizaciones. Incluso tratándose de un juego más “reducido” en comparación a otras grandes producciones, posee bastantes zonas que explorar, y cada una cuenta con su propio diseño e identidad. La calidad gráfica no es la mejor, ya que no llega a aprovechar todo lo que ofrece Nintendo Switch, pero permite apreciar los detalles del entorno. El rendimiento es algo variado, ya que en las zonas más amplias puede ir a una velocidad normal o incluso un poco reducida, pero al llegar a un lugar más cerrado, se nota el salto de los FPS. La banda sonora no es muy variada, o quizás no logra captar toda nuestra atención, haciendo que pase a un segundo plano. Lo que sí destaca un poco más es el trabajo de traducción y localización, que en el caso del castellano intenta llegar a un español “neutro” y que se adapta bien a cualquier tipo de hispanohablante. También queremos señalar la importancia de ofrecer diferentes niveles de dificultad para elegir si queremos disfrutar solo de la aventura y los puzles, o si queremos que los combates sean desafiantes.

 

Por desgracia, Chronos: Before the Ashes sufre varios problemas que no podemos dejar ocultos. Muchos de los textos que leemos en nuestra aventura son de libros “manuscritos” por personajes del juego, pero a veces resultan muy difíciles de leer porque la letra no resalta lo suficiente. También nos encontramos un pequeño bug en uno de los primeros combates contra un jefe que nos impedía desplazarnos por una parte de la sala (como si hubiera un muro invisible). Pero sin duda, el bug más destacable es uno que impide prácticamente avanzar en el juego. Sin hacer ningún spoiler, llegamos a un punto en el que debemos tocar una melodía con un piano para abrir una puerta. Si jugamos al juego en español (o en cualquier idioma que no sea inglés), el puzle no funciona y no nos deja avanzar. Hay que cambiar el idioma a inglés (no es necesario cerrar el juego) y entonces funciona. Os avisamos porque es un error que, si no conoces cómo funciona, no puedes continuar con la historia.

 

Chronos: Before the Ashes – El bebé de Dark Souls y The Legend of Zelda

La mejor forma de describir Chronos: Before the Ashes en pocas palabras es que se trata de un buen juego para iniciarse en el «género Souls», si bien las opciones de personalización son reducidas, ello permite que sea de fácil acceso para una persona novata. Aun así, también puede suponer un desafío en las dificultades más elevadas, y combinado con los puzles, se percibe como un juego completo aunque de escala reducida (superar la historia puede llevar alrededor de 5 horas). También posee su propio “lore” oculto entre los rincones de los parajes que visitamos, pero no tan basto ni elaborado como otros juegos. A pesar de ser un título breve, es una aventura agradable que no llega a ser frustrante.

 

Hemos analizado Chronos: Before the Ashes gracias a un código digital cedido por Dead Good PR. Versión analizada: 1.0.0

Luchando contra las raíces del mal
Quizá no sea especialmente glamuroso ni muy extenso, pero Chronos: Before the Ashes cumple una función importante. Toma las bases de los juegos de Dark Souls y las adapta para los nuevos jugadores, a la vez que puede suponer un desafío si lo deseas. Una pequeña aventura lastrada por unos bugs frustrantes, pero cuyo resultado final no está mal.
PROS
Mezcla equilibrada de combates y puzles
Niveles de dificultad para todo tipo de jugadores
Elegante diseño de los entornos
CONTRAS
Pocas opciones de personalización a nivel estético y jugable
Calidad gráfica y rendimientos mejorables sin ser malos
Un bug con el que hay que tener cuidado para poder avanzar
69