Dex

Análisis Dex – Nintendo Switch. Demuestra tu «dextreza» como hácker

Dex
Fecha de lanzamiento
24 julio, 2020
Número de jugadores
1
Idiomas
Alemán, Inglés, Español, Francés, Italiano, Portugués, Ruso, Chino
Tamaño de la descarga
6177 MB
Nuestra puntuación
79

El mundo cyberpunk es una de esas temáticas que cuenta con su arraigo en los videojuegos desde hace décadas. Esa especie de futuro oscuro, turbio, plagado de luces de neón y muchas sombras, a menudo de la mano de avances tecnológicos que acaban deshumanizando a las personas, o difuminando la perspectiva que tenemos de lo que separa la inteligencia humana de la artificial, y que quién sabe si dentro de unas cuantas décadas no se acabará haciendo realidad. Si bien no son pocos los títulos que abordan este estilo, las desarrolladoras Qubic Games y Dreadlocks han tratado de darle su propia interpretación a través de su primer trabajo juntas, Dex.

 

Una cosa a la que solemos estar acostumbrados es que los juegos, ya sean de esta temática o de otra, sean de un sólo estilo, es decir, rpg, plataformas, shooter… sin embargo, una tendencia cada vez más presente en los últimos años, y que resulta bastante interesante, es abordar juntos varios de esos estilos, pero sobre todo de una manera que no resulte forzada o anecdótica en forma de minijuegos, sino de verdad de una forma integrada y con sentido mientras se cuenta una historia. Esto es lo que la desarrolladora independiente Dreadlocks ha intentado hacer con su primer trabajo, Dex, y a través del siguiente análisis vamos a tratar de ver cuál ha sido el resultado de esa combinación de géneros y futurismo oscuro.

 

 

Perseguida y hackeadora

En un futuro no muy lejano, el concepto de lo que es humano y lo que no cada vez resulta más incierto, especialmente cuando empiezan a surgir seres con habilidades que se alejan de lo que conocemos como habitual, y así es el caso de nuestra protagonista, de nombre Dex, una de los muchos habitantes de la ciudad de Harbor Prime, que resulta que puede conectarse mentalmente a cualquier sistema informático y hackearlo, una facultad tan sorprendente como útil y que no pasa desapercibida a las autoridades del lugar. Tanto es así que un buen día, o malo mejor dicho, la joven se encuentra con una redada de cíber-polis yendo a detenerla en la misma puerta de su casa; por suerte, una voz misteriosa le pone sobre aviso y le insta a escapar lo antes posible. De este modo, que quizás recuerda a algunos rpgs, comienza nuestra aventura, teniendo que escapar de nuestros captores, lo que nos lleva a buscar ayuda de alguien que nos haga entender por qué se nos está persiguiendo y por qué resulta tan interesante nuestra habilidad en particular en una ciudad donde tanta gente las consigue por medio de implantes y mejoras corporales, no siempre dentro del mercado legal claro. Eso es lo que nos va a tocar descubrir, y con una organización secreta que lo controla a todas las corporaciones de la ciudad detrás de nuestros pasos todo el tiempo, toca luchar contra el sistema para ver si podemos derrotarlo y volver a tener una vida relativamente normal.

 

 

La aventura es un plataformas lateral de exploración a través de una ciudad estructurada como un enorme mapa compuesto de zonas interconectadas, en el que en ocasiones nos debemos enfrentar a los enemigos a puñetazo limpio, o con ayuda de un arma en otras, cuando podamos mantener la distancia, o incluso tenemos opción a, de manera sigilosa, pillarlos por la espalda y reducirlos con rapidez. Aparte de lo anterior, son muy importantes también los diálogos que sostenemos con los npcs que nos rodean, pues, además de proporcionarnos pistas sobre por dónde continuar nuestros pasos, o aportarnos múltiples misiones -como encontrar a otros personajes desaparecidos, localizar determinados objetos o cumplir ciertos cometidos en su nombre-, hay que saber llevarlas entre las diferentes opciones de respuesta que se nos ofrece en cada caso, pudiendo a veces evitarnos algún que otro combate si nos gastamos buena labia, esa sería la parte semejante al género de las novelas visuales. Pero es que también, en esos momentos en que nos dedicamos a hackear algún dispositivo o red, el juego pasa a un estilo twin stick shooter, en el que debemos destruir a las defensas que se nos acercan a atacarnos mientras buscamos el punto exacto que debemos alcanzar y someter con nuestro poder. En definitiva, nos toca ir a caballo de esos tres estilos de manera alternativa, según avanza la aventura, y lo cierto es que encajan sorprendentemente bien pese a lo diferentes que parecen.

 

 

Implantando la mejor opción

Centrándonos en los detalles técnicos, Dex viene a ser como una aventura de estilo cinemático, no tanto porque haga uso de las mismas -más bien las restringe a momentos clave relacionados con el avance de la trama- sino por lo deliberado de algunos de sus movimientos, sin llegar del todo al estilo de clásicos del género como Flashback o Blackthorne, pero sí que hay que tener en cuenta que, pese a tratarse de un juego de acción, las animaciones llevan a que las reacciones no sean tan rápidas, por ejemplo al saltar plataformas o en los mismos combates. Es por tanto importante saber calcular el momento de cada comando que hacemos para salir airosos, especialmente en los enfrentamientos con enemigos, ya que dan bastante caña desde el principio, por lo que no basta con machacar el botón y liarse a puñetazos, sino que también debemos saber esquivar en los momentos adecuados, con el stick derecho cuando veamos venir el peligro o para escapar de una encerrona. No obstante, y a pesar de toda nuestra buena voluntad, nos vamos a llevar unos cuantos, de ahí también la importancia de aprender a echar mano de los objetos de recuperación que cogemos por el camino, ya sea de lugares específicos que visitamos o de las diversas máquinas expendedoras que hay por la ciudad. Lo cierto es que la dificultad a veces se las trae, e incluso cuando más adelante podemos hacer uso de algún arma, tampoco es que nos dé excesiva ventaja, incluso conviniéndonos terminar de rematar con los puños la faena en ocasiones. De ahí también la importancia de saber gestionar nuestros puntos de experiencia ganados en dichos combates, ya que los podemos invertir a nuestro gusto entre las diferentes estadísticas, siendo las más adecuadas la habilidad para forzar cerraduras -para ganar acceso a más objetos y lugares- y la de combate -ya que nos proporciona más movimientos como golpear agachado o dar patadas en el aire, aparte de las nuevas capacidades que vamos desbloqueando por medio de los implantes que vamos incorporando.

 

 

Respecto al apartado visual, hay que decir que Dex cuenta con un aspecto cuidado, con aires de novela negra americana, pero con tintes futuristas y cyberpunk, y como suele ser habitual en este género, algunos temas adultos campan por ahí y aparecen cuando menos los esperas, en función de los diálogos que sostengamos con ciertos npcs, que nos hacen algunas proposiciones sutiles, y en nuestra mano está el dejarnos llevar y aceptarlas o no. Resulta también curioso la presencia de algunos estereotipos en cuanto a maneras de hablar y la actitud de algunos personajes, es de suponer que en el futuro no va a haber muchas diferencias respecto al presente en cuanto a ese tipo de detalles. En cuanto al apartado sonoro, la música está bien, sin tener melodías especialmente pegadizas, pero acompaña con la ambientación y las situaciones que se viven en la aventura. Sí que destaca especialmente el doblaje -en inglés- de los personajes, ya que el énfasis que le ponen resulta bastante atractivo y creíble, da gusto escuchar a los npcs, incluso con todo lo que tiene que contarnos cada uno, y con todas las opciones por las que hay que navegar hasta dar con un término satisfactorio de cada conversación. Un detalle sí a tener en cuenta en Dex es que los textos -con opción a español entre otros idiomas- son algo pequeños incluso en la pantalla de Nintendo Switch normal, los de las conversaciones precisamente, que son los que más abundan, y es curioso, porque son los que tampoco se pueden cambiar de tamaño, a diferencia de los de los menús, lo que hace recomendable jugar con buena iluminación porque la parte de novela visual es bastante amplia.

 

 

Uno de los puntos más interesantes de Dex es que, además de la trama de la historia, contamos con una gran cantidad de misiones secundarias que podemos abordar en el orden y momento que queramos, conforme demos con el npc correspondiente que nos haga el respectivo encargo, con lo que nos da bastante libertad y un cierto descanso cuando nos apetezca desconectar un poco de los eventos principales. E incluso al contrario, podemos pasar por completo de ellas y centrarnos en la historia central, ya que lo que aportan son objetos y algunos logros desbloqueables, más del gusto de quienes les guste completar las cosas al 100%, e igualmente la aventura da de sí, porque mínimo unas doce horas vamos a echar, entre conversaciones, hackeos de sistema, combates y explorar todos los entresijos de la ciudad, con ayuda además de un mapa que nos permite transportarnos entre zonas que ya hayamos visitado. La ventaja es que podemos guardar en cualquier momento, en cualquiera de los numerosos slots, y podemos regresar rápidamente al punto que queramos, por lo que incluso a pesar de morir -cosa que ocurre con cierta frecuencia- no cuesta retomar el ritmo.

 

 

Dex – Tortazos a «Dextro» y siniestro

Las desarrolladoras QubicGames y Dreadlocks han hecho un buen trabajo con Dex, combinando tres estilos diferentes de juego: aventura de exploración y plataformas, novela visual y twin stick shooter, sin que resulte en ningún momento algo forzado, ya que combina con los giros de la historia que se cuenta y las habilidades de su protagonista, si bien te hace tener que amoldarte a unos cambios de ritmo que dependiendo de los gustos de cada cual, puede ser que resulte de agrado o no, ya que mientras en unos es la acción lo que impera, en el otro es totalmente lo contrario, con bastante contraste además. Pese a contar con un mapa general de la ciudad, en ocasiones puede resultar un poco fácil perderse -aunque por suerte contamos con una lista de objetivos que podemos consultar en cualquier momento-, buscando al npc concreto que nos pueda ser de ayuda en la trama o buscando el orden de respuestas adecuado para que no se vuelva hostil e iniciar un combate innecesariamente, por lo demás, la ambientación y la historia en sí saben mantener el interés por avanzar. En conclusión, estamos ante un título que merece la pena visitar, especialmente para quien le encante todo lo relacionado con el mundo cyberpunk, y con descubrir lo que se siente combinando géneros tan diversos en un mismo lugar.

 

Dex

 

Análisis realizado gracias al código cedido por Meridiem games

versión 1.0.0

Dex
Una mezcla original de estilos
Qubic Games y Dreadlocks han apostado por unir un juego de exploración con un twin stick shooter y una novela visual, todo en uno con Dex, sumergiéndonos en un futuro cyberpunk donde humanos y máquinas cada vez son menos diferentes entre sí
PROS
La música, ambientación y doblaje son excelentes, te sumergen en la aventura
La combinación de estilos (exploración, novela visual, twin stick shooter) armoniza bastante bien y sorprende
La historia en general engancha, la libertad a la hora de abordar las misiones secundarias y los npc muestran cierta profundidad de personalidad
CONTRAS
Texto de los diálogos resulta un poco pequeño incluso en pantalla de Nintendo Switch no Lite
Pese a contar con un mapa que permite transportarse, en ocasiones es bastante fácil perderse
El sistema de combate lo pone un poco complicado a veces, hay que hacerse a su ritmo
79