R-Type Final 2

Análisis R-Type Final 2 – Nintendo Switch. Un shoot’em up FUEL a sus señas de identidad

R-Type Final 2
Fecha de lanzamiento
30 abril, 2021
Número de jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, alemán, etc.
Tamaño de la descarga
8188,00 MB
Nuestra puntuación
79

El mundo de los videojuegos nos ha dejado, a lo largo de los años, multitud de sagas que, sin ningún atisbo de duda, han logrado pasar al olimpo videojueguil por méritos propios. Y, precisamente, el título que aquí nos ocupa es, configurándose como uno de los iconos más destacados del genero, claro ejemplo de ello. Es cierto que R-Type nació, y hablamos de su entrega original, con Gradius como fuente principal de inspiración. No obstante, la desarrolladora y editora nipona Irem dio un golpe sobre la mesa, allá por 1987, presentando una propuesta que iba mucho más allá. La llamada Fuerza (una suerte de esfera que se separa de nuestra nave y que, en un ejercicio de apoyo IA, podíamos situar tanto delante como tras nuestra nave, el disparo potenciado manteniendo el botón o un toque plataformero con laberínticos y estrechos niveles en los que teníamos que tener en cuenta nuestro entorno si queríamos salir airosos, eran sus principales señas de identidad. Es cierto que no hablamos de una serie que haya contado con una continuidad regular durante los últimos tiempos. Y que incluso Kazuma Kujo (productor de la serie) llegó a afirmar que, más allá de recopilatorios varios, R-Type Final (2010) sería la última entrega en ver la luz. No obstante, por suerte para los fans, Granzella nos ha sorprendido con una nueva entrega dispuesta a poner el colofón (o dar una segunda vida) a la ya consagrada saga. ¿Logrará conseguirlo?, os dejamos con el análisis de R-Type Final 2 en su versión de Nintendo Switch para descubrirlo.

 

 

El regreso de la mítica R9. Si algo funciona bien, ¿por qué cambiar?

Hablar de la R9 es hablar, con permiso de la Vic Viper, Radiant Silvergun o Ikaruga, de una de las naves más icónicas dentro del género de los shoot’em up. Por todo ello, resulta innegable afirmar que el proyecto de Grazella Games, estudio formado por antiguos miembros de la propia Irem, ha sabido canalizar por todo lo alto, gracias a un modelo de financiación crowdfunding, una nueva entrega de tan sonada saga.

 

En esta ocasión, la aventura espacial da comienzo con una intro, en primera persona, que nos muestra la secuencia de lanzamiento de nuestra nave junto al acompañamiento de un tema musical de marcado corte techno. La historia aquí es, como suele ocurrir en estos casos, un mero pretexto para lanzarnos a la acción. Enfrentarnos (más solo que la una) a cientos de espeluznantes enemigos a bordo de nuestra pequeña, pero matona, nave espacial.

 

R-Type Final 2

 

Las mecánicas que se nos presentan son las ya clásicas en la saga. Contamos con un cañón principal, cuyo disparo puede potenciarse si se mantiene el correspondiente botón presionado. Además, y como elemento estrella, la ya mencionada Fuerza. Elemento que podemos posicionar en la parte trasera o delantera de nuestra nave (como fuego de cobertura o componente defensivo) o dejar destruyendo enemigos a su antojo por separado (con su respectiva IA haciendo las funciones de segundo jugador). Esfera que, además, puede mejorarse mediante diversos potenciadores que, si aguantamos lo suficiente vivos, no solo nos hacen mucho más fuertes sino que nos otorgan un espectáculo pirotécnico realmente espectacular. Permitiéndonos, de igual forma, realizar un super ataque totalmente devastador (previa carga de la correspondiente barra de energía). Para finalizar, los gatillos nos permiten modificar la velocidad a la que se desplaza la nave. Algo muy útil si tenemos en cuenta el pequeño tamaño de los niveles, los patrones de comportamiento de los distintos enemigos y que, en definitiva, aquí todo quiere matarnos sin previo aviso.

 

Un titulo tremendamente personal-lizable

Llegados a este punto, quizás haya quien eche en falta la incorporación de mecánicas más novedosas y rompedoras. No obstante, no resulta menos cierto afirmar que, al menos en estos casos, más vale pájaro nave en mano que ciento volando. Y es que, más allá de su apartado eminentemente jugable, el hangar es otro de los pilares fundamentales de R-Type Final 2. Contando con un repertorio de naves a nuestra disposición que roza el centenar. Surtido que, por si no fuera suficiente, descarta el camino fácil, presentándonos modelos con distintos patrones de comportamiento y un armamento bien diferenciado. Una verdadera brutalidad sobre la que conviene puntualizar una cuestión. Algunos de dichos modelos requieren passwords solo a disposición de los mecenas de su crowdfunding. Además de algún que otro DLC de pago. En definitiva, horas y horas de juego para conseguir determinados materiales con los que desbloquearlos.

 

 

Y la cosa no se queda ahí, ya que contamos con una suerte de galería en la que echar un ojo al modelado 3D de todas las naves e incluso conocer información detalla de cada una de ellas. Por otro lado, contamos con un alto grado de personalización que nos permite desde colocar pegatinas o cambiarle el color a los distintos modelos a nuestra disposición hasta modificar el nombre, y los datos personales, de nuestro piloto e incluso de las misiones del juego. Un bestiario donde poder ojear la información y estadísticas de cada enemigo ponen la guinda a un apartado bastante cuidado y mimado.

 

Un arcade implacable con el jugador

R-Type Final 2 es un título que, desde el minuto uno de juego, no esconde sus objetivos. Mantener intactas las señas de identidad de la saga. Y vaya si lo ha conseguido. Aunque es cierto que el formato panorámico (frente al 4: 3 de los anteriores) aporta un mayor rango de visibilidad, los espacios son realmente reducidos y, sinceramente, todo está diseñado y colocado estratégicamente para… ¡matarnos una vez tras otra! Por suerte el componente estratégico también juega a nuestro favor. Y es que hasta el equipamiento que llevamos en cada momento puede marcar la diferencia entre éxito y fracaso.

 

 

 

Un pasillo que se estrecha, unos tentáculos que aparecen de la nada o cientos de disparos cayendo sobre nosotros casi sin previo aviso. Nos encontramos, como no podía ser de otra forma, con una propuesta implacable con el jugador. Es cierto que contamos con diversos modos de dificultad, un número determinado de créditos y varios checkpoints por nivel a nuestra disposición. No obstante, que nadie piense… Repito, que nadie piense que ello ha desembocado en ningún tipo de casualización. De todo ello se desprende la necesidad de memorizar hasta el último recoveco de cada nivel. Al menos si queremos salir airosos antes de que se acaben todos los créditos extra. Por otro lado, es cierto que a menor dificultad contamos con menos enemigos en pantalla y un comportamiento, por parte de estos últimos, menos agresivos. No obstante, dicha progresión es proporcionalmente aplicable al grado de recompensa. Mayor grado de dificultad, mayores recompensas con las que desbloquear las diferentes naves.

 

En lo relativo a sus niveles, y en aras a su ya clásica rejugabilidad, se nos permite (a partir de la quinta fase) tomar caminos diferentes con los que afrontar distintos finales. También podemos repetir dichos niveles ya superados, de cara a mejorar nuestra puntuación e incluso crear nuestro propio «modo historia», incorporando, a dicho periplo, solo las fases que estimemos oportuno. No se trata de asuntos baladíes, ya que aportan un toque diferenciador y algo de variedad al conjunto. Profundizando sobre su durabilidad, no nos encontramos, como era de esperar, ante un título extenso. La posibilidad de escoger diferentes rutas y niveles de dificultad, los modos de personalización y su dificultad endiablada (que nos lleva a caer en combate una vez tras otra) hacen que hablar de duración sea algo realmente peliagudo. ¿3, 4, 5 horas de juego? Además, dicha cifra se multiplica si nuestra intención pasa por desbloquear el mayor repertorio de naves posible.

 

R-Type Final 2

 

Gráficamente hablando, se nos presenta un shoot ‘em up de scroll lateral en el que tanto los entornos como los enemigos y las naves se nos presentan en 3D. No obstante, el desplazamiento lateral (2D) hace que, finalmente, las sensaciones sean las mismas que las sentidas en el título original. Tampoco nos encontramos aquí, y conviene recalcarlo, ante ningún portento técnico. Es más, algunos niveles llegan a parecer demasiado vacíos. No obstante, dichos escenarios conviven con otros con bastante más detalle en los que el uso del motor Unreal Engine 4 es más que correcto. Si a todo ello sumamos el espectáculo pirotécnico que suponen nuestros propios ataques y los efectos de iluminación el resultado es realmente vistoso. Los tiempos de carga, aunque para nada desesperantes, si resultan algo prolongados y los efectos de sonido acompañan correctamente. Su BSO combina pistas usadas en otros títulos de la saga con melodías de corte electrónico compuesta para la ocasión.

 

Centrándonos en su rendimiento y optimización, contamos con alguna que otra bajada de frames que, junto con una  pequeña sensación constante de ralentización, hacen que la experiencia se vea algo resentida con respecto al resto de plataformas. Problemas, eso sí, de optimización que esperamos se solventen en próximas actualizaciones. Resulta curioso comprobar, y de ahí la importancia de hacer hincapié en este punto, que R-Type Final 2 luce mejor en modo portátil que en Dock. A mayor tamaño de pantalla perdemos en profundidad, presentándose unos escenarios más planos e imperfectos. No hablamos de una diferencia demasiado grande, pero resulta fácilmente perceptible.

 

R-Type Final 2

 

R-Type Final 2. Larga vida al príncipe de los shoot’em up

R-Type Final 2 es un sonado homenaje a los clásicos del género de los matamarcianos en general y a la mítica saga de Irem en particular. Un shoot’em up que, tras un lavado de cara visual, logra mantener intactas las señas de identidad y los pilares jugables de todos y cada uno de los títulos de la serie lanzados hasta el momento. Por si fuera poco, a su endiablada y desafiante dificultad se suma un componente de personalización y desbloqueo de nuevas naves que lo hace tremendamente rejugable. No hablamos de un título libre de fallos. Y es que el diseño de los niveles en ocasiones peca de pobre y la sensación de ralentización es casi constante. No obstante, pese a dichos fallos, nos encontramos ante un resurgir por todo lo alto que enamorará a los amantes de un género tan poco dado a prodigarse en la actualidad (experimentos a parte) como el de los shoot’em up.

 

R-Type Final 2

Hemos analizado R-Type Final 2 gracias a un código digital cedido por NIS. Versión analizada: 1.0.1.

R-Type Final 2
Larga vida al príncipe de los shoot’em up
R-Type Final 2 es un shoot’em up de los de antes, pero con un lavado de cara y distintas opciones de personalización que lo acercan a los estándares actuales. Todo ello sin renunciar a las señas de identidad de una de las sagas de arcades más desafiantes de la historia de los videojuegos
PROS
Las amplias posibilidades de personalización y su colosal repertorio de naves
Tan divertido como desafiante
Totalmente fiel a las señas de identidad de la saga...
CONTRAS
... aunque peca de poco ambicioso y continuista
Problemas de rendimiento
Implacable con los jugadores más impacientes
79