2106-13 Stonefly Portada

Análisis Stonefly – Nintendo Switch. El bosque a través de los ojos de Annika

2106-13 Stonefly portada
Fecha de lanzamiento
1 junio, 2021
Número de jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la Descarga
1557,00 MB
Nuestra puntuación
70

Hoy analizaremos una propuesta muy particular, Stonefly, un título que mezcla insectos, mechas y por supuesto, aventuras. Stonefly viene de la mano de Flight School Studios, cuyos desarrolladores se encuentran actualmente en Dallas, Texas, y a su vez, cuentan con oficinas adicionales ubicadas en Hollywood y Montreal. Si tenéis buena memoria y ya lleváis con nosotros un tiempo, recordaréis que no es la primera vez que cae en nuestras manos un juego de Flight School Studio. Como ya sabréis, ya les conocemos por Creature in the Well, juego con el que comparte parte de su estética y que en su momento nos gustó bastante. Si aún no habéis leído su análisis y os quedáis con ganas de más después de leer este, podéis hacerlo justo aquí.

 

Tras el fantástico Creature in the Well, esperábamos que Stonefly fuese un título que nos dejase un buen sabor de boca, tanto gráficamente, como en cuestión de mecánicas, pero, ¿lo ha conseguido? Si quieres descubrir si nos ha gustado, ¡sigue leyendo!

 

 

Deja que el viento te lleve

Comencemos hablando un poquito de la historia de este curioso Stonefly. El juego nos pone en la piel de Annika Stonefly, quien debe recuperar un robot muy preciado de su padre que ha sido robado debido a una imprudencia suya. Así dará comienzo el viaje de Annika, en el que conoce a nuevos amigos, enemigos y sobre todo hace uso de sus dotes mecánicas para construir e inventar aparatos que nos han hecho mucho más llevadera nuestra travesía por el bosque.

 

Personalmente, si soy sincera, la historia no me ha maravillado demasiado, al igual que ya ocurrió con Creature in the Well. He echado en falta algún giro de guion, más desarrollo de los personajes y conocer mejor el porqué de las acciones de nuestra protagonista. En ocasiones, Annika toma ciertas decisiones que el jugador no llega a comprender del todo, por lo que queda una sensación inconclusa y te da la impresión de haberte perdido algunas partes de la historia.

 

No obstante, pese a que su historia no me haya fascinado, un juego es mucho más que eso, y sí que debemos destacar su apartado artístico. Stonefly juega con una paleta de colores muy otoñal. Marrones, verdes, grises… todos estos colores describen a la perfección el bosque, la naturaleza y los seres que habitan en él. En muchas ocasiones me he sorprendido de cómo el escenario en el que estaba jugando se asemejaba más a un cuadro que a unos gráficos de un videojuego. Por esto, además de su música relajante, pienso que es un juego que se debe tomar con tranquilidad, admirando las pinceladas del paisaje y evitando apresurarse en querer terminar la historia (aunque sí que es cierto que personalmente, creo que al juego le sobran un par de horas, pero de esto hablaremos más adelante).

 

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A este apartado gráfico le acompaña una banda sonora que pese a ser sencilla, es pegadiza y casa a la perfección con la historia que buscan contarnos. Su música encaja maravillosamente con sus maravillosos gráficos, llegando, sobre todo en la parte final del juego, a introducir unos temas realmente bonitos que sin duda volvería a escuchar varias veces más.

 

Aunque, como he comentado, el apartado gráfico es maravilloso, me he encontrado con un impedimento muy molesto a la hora de recorrer los paisajes que se nos presentan: es imposible saber dónde termina el mapa. Los colores, hojas, ramas y arbustos del juego están tan integrados los unos con los otros, que el jugador es incapaz de saber a simple vista que se ha salido del mapa y que no puede apoyarse en ninguna de esas ramas. ¿Qué ocurre cuando pasa esto? El juego no permite que te poses y caes al vacío. Esto no tendría por qué ser un gran problema, ya que al caer no llegas a morir, simplemente pierdes un poco de vida (que después puedes reparar en cuestión de segundos) y reapareces en el punto donde te encontrabas antes. El verdadero problema radica en que no llegas a saber si has salido del mapa o estás en un bug. Este inconveniente se me presentó en la segunda zona del juego, llamada Copa del Arce, resultando una situación muy frustrante, porque el juego me indicaba que debía seguir un camino pero al intentar apoyarme caía al vacío una y otra vez.

 

 

A propósito de posarse, hablemos un poco de las mecánicas del juego. El sistema de Stonefly es muy sencillo pero al mismo tiempo también resulta bastante complejo. Somos los conductores de un robot que puede atacar, recolectar, planear, y echar ráfagas de aire. Durante nuestro viaje necesitamos una serie de minerales (Loranita, Dinotita, Escarnículo, Dalio, Limodote y Piotita) que podemos encontrar a lo largo de los recorridos. Estos minerales nos permiten efectuar distintas modificaciones a nuestro robot, pero se encontran custodiados por multitud de enemigos a los que debemos derrotar con el fin de obtenerlos. Para ello, nuestro robot debe dispararles desde el aire y dependiendo del enemigo, necesitará uno, dos, o hasta siete disparos para que se dé la vuelta. Una vez que caiga, debemos arrojarlo por un saliente cercano usando nuestras ráfagas de aire. Parece bastante complicado, pero creedme que una vez hecho dos o tres veces, esta mecánica resulta muy sencilla. Además de esto, si en algún momento no tenemos claro hacia dónde ir, podemos hacer uso de las moscas de la fruta, quienes nos indicarán el camino haciendo uso de un efecto artístico muy bonito.

 

Lo que, sin embargo, no me ha resultado tan simple, es el menú de mejora de nuestro robot, llamado estación de trabajo. Desde que das los primeros pasos, te presentan multitud de opciones para modificar, y no te explican demasiado cuáles tienen preferencia, cuáles son necesarias, o en qué te influye mejorar una u otra. El juego te presenta modificaciones que son opcionales, pero también hay otras que son obligatorias para continuar la historia y para realizarlas necesitas una serie de minerales y materiales específicos de cada zona o región. Esto te obliga en bastantes ocasiones a volver a repetir niveles que habíamos recorrido previamente, algo que puede no gustar a muchos y que termina cansando al jugador.

 

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Un viaje que termina haciéndose largo

Supongo que llegados a este punto, muchos os estaréis preguntando: ¿pero cuánto dura? Stonefly tiene una duración aproximada de 10 a 12 horas, dependiendo de si lo que quieres es completar todas las mejoras que se te presentan o simplemente finalizar su historia. Sin embargo, si sois de los que preferís finalizar el juego y tras esto continuar mejorando a vuestro robot, no os preocupéis porque Stonefly nos permitirá continuar con nuestra partida una vez finalizada la historia, pudiendo así volver a recorrer todos los niveles las veces que queramos. Si bien un juego de unas diez horas suele considerarse corto, Stonefly peca de hacerse un poco largo. Bajo mi punto de vista, creo que esto ocurre debido a que arrastra dos problemas: su historia no termina de brillar y sus mecánicas se vuelven repetitivas con el paso de las horas.

 

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Pese a que el juego nos proporciona multitud de mejoras, el modo de juego seguirá siendo el mismo en todo momento (incluso con los jefes o bosses): disparar, hacer que el enemigo caiga y arrojarlo por un saliente al más puro estilo Smash Bros. Esto, pasadas las 5 o 6 horas puede llegar a cansar al jugador, que tampoco podrá aferrarse a una historia que le enganche de principio a fin.

 

Stonefly busca contar una historia de desarrollo emocional en la que Annika busca a Crisa, el robot perdido de su padre, pero en la que también se encuentra a sí misma, llegando a conocer mejor sus aspiraciones en la vida, sus gustos y sus capacidades como mecánica. Sin embargo, a ojos del jugador, Annika no termina de desarrollarse como personaje, y esto lastra el desarrollo del juego evitando que Stonefly sea un título redondo.

 

Stonefly – Un juego mágico que no termina de cuajar

No puedo decir que Stonefly no me haya gustado, porque sí que lo ha hecho. Stonefly es un gran juego y una gran idea, pero tristemente no está todo lo bien ejecutado que me gustaría. El título aún tiene elementos sin pulir. Los continuos errores y bugs, el problema con el mapeado y una historia que no termina de enganchar, hace que una experiencia que podría haber sido memorable, ser convierta una mucho más banal.

 

Aun así, pese a sus carencias, el juego es una experiencia fresca que puede gustar a muchos y que sin duda, se convertirá en un gran título con unas cuantas actualizaciones que subsanen los errores que me he encontrado durante mi recorrido.

 

2106-13 Stonefly 12Hemos analizado Stonefly gracias a un código digital cedido por Best Vision. Versión analizada: 1.0.1

 

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Un fresco recorrido por el bosque
Un título que se aleja de la tendencia actual y se lo toma todo con mucha más calma. Recorrer sus bosques y escenarios es toda una delicia gracias a su maravilloso apartado gráfico aunque sí que es cierto, que la historia que nos presenta podría estar más desarrollada.
PROS
Su apartado gráfico es precioso y el uso de colores muy acertado
El bosque que recorremos se encuentra muy vivo y cada sección nos presenta un diseño diferente al anterior
Cuenta con muchas opciones a la hora de mejorar a nuestro robot
CONTRAS
Las mecánicas jugables se tornan repetitivas
Su historia podría estar más pulida y sus personajes más desarrollados
Cuenta con varios errores o bugs
70