Airborne Kingdom Analisis

Análisis Airborne Kingdom– Nintendo Switch. Gestiona una ciudad de altos vuelos

Airborne Kingdom
Fecha de lanzamiento
9 noviembre, 2021
Número de Jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la Descarga
883,00 MB
Nuestra puntuación
50

Los juegos en los que tienes que gestionar una aldea, una ciudad o incluso una civilización llevan acompañándonos desde hace muchos años, en los cuales, saber administrar los recursos de los que disponemos, así como del tiempo y espacio han sido siempre prioridades importantes. Hoy os traemos el análisis de Airborne Kingdom, juego indie desarrollado por The Wandering Band LLC y que fue anunciado en el pasado E3 para PC y Nintendo Switch. Este título parece, sobre el papel, el típico juego de construir y administrar una ciudad, sin embargo en la práctica es mucho más. La exploración y la realización de misiones le dan una vuelta de tuerca a este tipo de juegos, el cual se convierte en una aventura con exploración, gestión de recursos y toques RPG. ¿Queréis saber que te espera en este juego indie? Vamos a ello.

 

 

La antigua gran civilización se alza de nuevo

En Airborne Kingdom las antiguas leyendas hablan de un antiguo, pero avanzado reino que construyó una ciudad que podía surcar los cielos. Ahora, tú y los tuyos, habéis recuperado la tecnología perdida e iniciáis un viaje para unificar todos los reinos que antiguamente trabajaban unidos y que tras la desaparición del ya nombrado imperio celestial se aislaron. Para lograr esto debemos explorar el extenso mapa, el cual cambia en cada partida; localizar a todos los reinos antiguamente unidos, los cuales están dispersos en un mapa que descubrimos a nuestro paso; cumplir sus peticiones, las cuales van desde proporcionar recursos primarios hasta localizar antigüedades perdidas por el mapa; satisfacer nuestras propias necesidades, tanto físicas como emocionales; y restablecer los tiempos de gloria perdidos unificando todas estas naciones.

 

Cuando iniciamos una partida en Airborne Kingdom somos apenas una máquina que se mantiene suspendida en el aire y que tiene algunos recursos listos para empezar a dar forma a la ciudad. Empezamos con construcciones básicas, es decir, caminos que conectan y dan forma a nuestra ciudad, casas para nuestros escasos habitantes, varios tipos de almacenes y poco más. ¿Cuál es nuestro primer objetivo? El juego nos plantea ir a una ciudad cercana para iniciar la reconciliación de todos los reinos, pero al mismo tiempo tenemos que ir abasteciendo y ampliando nuestra ciudad. Qué mínimo que proporcionar una cama a ciudadanos o crear un hangar para poder mandar naves de recolección ¿no? Y ahí es donde empezamos a ver sus peculiaridades, las cuales lo vuelven un juego único en su especie.

 

 

Construye, gestiona y explora

Como es una ciudad voladora, todos los edificios deben estar conectados con el núcleo central a través de caminos, haciendo que desde el primer minuto tengas que pensar bien cómo posicionarlo todo, más aún cuando la física no te lo pone nada fácil ¿A qué nos referimos con esto? Toda construcción que coloques en tu ciudad tiene un peso, lo que afecta a la ciudad de dos maneras. La primera es la capacidad de esta de mantenerse en el aire, requiriendo edificios complementarios (los cuales consumen carbón como combustible) que ayuden a elevar la ciudad. Por otro lado, el peso debe estar repartido para evitar que esta se incline, pues afecta enormemente a la satisfacción de nuestros ciudadanos. ¿A quién le gusta que su propia casa esté inclinada?

 

Una vez comenzamos a construir y comprendemos nuestras limitaciones, nos damos cuenta de algo más. ¡Los recursos no son infinitos! Es por esto que tenemos que viajar constantemente en busca de recursos. Alimento, agua, materiales de construcción e incluso carbón para que nuestra ciudad siga circulando por los cielos. Todo esto nos lo proporciona la tierra a la que no estamos ligados, pero que se mantiene al alcance de nuestras manos al mandar ciudadanos a que recolecten estos recursos. No obstante hay que tener cuidado, no podemos estar eternamente en una misma zona porque todas las fuentes de recursos tienen una cantidad máxima que pueden proporcionarnos (aunque se regeneran con el tiempo) y viajar constantemente es nuestra única forma de mantener en buen estado nuestras reservas. Menos mal que podemos construir diversos edificios para ampliar nuestro límite de almacenamiento y no parar tan a menudo.

 

Sin embargo no todos los edificios están a nuestra disposición desde el principio, y un puñado de casas y algún almacén no son suficientes para cumplir nuestro objetivo. Es por esto que encontrar al resto de reinos es importante para nuestro crecimiento, pues debemos comerciar con ellos no solo por recursos que nos falten, sino por planos de nuevas construcciones. Estos planos nos proporcionan nuevas maneras de elevar o propulsar nuestra ciudad, maneras de convertir los recursos naturales o satisfacer las necesidades de Fe y Confort de nuestra ciudadanía. Y no se consiguen únicamente comerciando, pues según vamos descubriendo estas instalaciones, estas dan pie a otros nuevos edificios. Eso sí, hay que resaltar que la variedad de investigaciones y tipos de construcciones puede presentarse algo escasa, siendo la mayoría de las investigaciones simples mejoras en la eficiencia o eficacia de los edificios existentes. Sin embargo, esta escasez de variedad se palia levemente a causa de su duración por partida (teniendo en cuenta la dificultad normal) de unas 9 horas aproximadamente, a diferencia de otros juegos del género que buscan partidas más extensas.

 

 

El juego de la ciudad voladora no es un portento técnico

El juego presenta algunos problemas en diferentes ámbitos que dificultan en cierta medida su disfrute. El mayor de estos es el rendimiento, el cual se ve repercutido enormemente cuando la ciudad alcanza cierto tamaño, momento en el que simplemente el desplazamiento de la ciudad puede causar ralentizaciones. Estas caídas, aunque presentes en modo sobremesa, son especialmente habituales en modo portátil, lastrando una de las bondades de la híbrida. ¿Podríamos considerarlo injugable? Tal vez no, pero sí puede llegar a ser muy frustrante para los jugadores. Un ejemplo de esto es que, en las horas finales del juego, cuando realizas cualquier construcción, se nota una congelación del juego de dos segundos aproximadamente (tanto en modo sobremesa como portátil). Y todo esto teniendo un aspecto gráfico modesto, el cual no debe ser problema alguno para la capacidad de procesamiento de la consola. Pese a todo, no termina de rendir como cabria esperar.

 

En temas de control, creemos que, aunque es perfectamente jugable, le falta pulir algunas cosas. En primer lugar, la velocidad de desplazamiento del puntero llega a ser demasiado elevada, siendo a veces difícil seleccionar con precisión en pequeñas construcciones como pueden ser mismamente los caminos. Esto hace más lento de lo necesario una de las cosas más comunes en este tipo de juegos, rediseñar lo ya construido, pues se vuelve tedioso el proceso de mover cada construcción de una en una entre la sensibilidad del puntero y los problemas de rendimiento. Además, se echa en falta poder seleccionar múltiples edificios y poder moverlos en grupo, tal como se puede hacer para demolerlos.

 

Airborne Kingdom – No llega a lo más alto

El juego presenta una propuesta interesante que lo diferencia de otros juegos del género. La búsqueda de recursos constante ocasiona la necesidad de explorar con cabeza y mantener siempre en mente las necesidades de nuestros ciudadanos y de la propia ciudad. El toque RPG mediante misiones, objetivos y exploración le da un toque diferenciador y divertido, aunque en ciertas ocasiones puede parecer algo poco variado e incluso repetitivo, echando en falta más variedad de misiones y de tecnologías que descubrir e investigar, con sus respectivos edificios.

 

El mayor inconveniente del título en Nintendo Switch son los problemas de rendimiento cuando la partida se alarga, resultando bastante molesto realizar opciones básicas como construir debido a su lentitud, sobre todo en modo portátil. Lo que puede acabar cansando a muchos jugadores antes de llegar al final del juego. Aun así, se agradecen nuevos juegos de estrategia y gestión, género que está más ligado a ordenadores que a consolas.

 

Airborne KingdomHemos analizado Airborne Kingdom gracias a un código digital cedido por The Wandering Band LLC. Versión analizada: 1.2.17

 

Airborne Kingdom Analisis
Construye, recolecta, explora
Airborne Kingdom da una vuelta de tuerca a los juegos de gestión de ciudades. Es la propia ciudad la que se desplaza por el mapa, explorándolo para cumplir misiones y acercando a tus ciudadanos a los recursos. Pero esto se ve empañado por un rendimiento insuficiente en la híbrida de Nintendo, impidiendo disfrutar completamente de este.
PROS
Diferente a otros juegos del género. Una vuelta de tuerca
Sencillo para quienes no tienen experiencia con el género
CONTRAS
Poca variedad de edificios, investigaciones y misiones. Puede ser repetitivo
Mal rendimiento, sobre todo en modo portátil, que dificulta jugar fluidamente
Gráficamente algo modesto, notándose demasiado los cambios poligonales
50