Final Fantasy X X-2

¿Preocupados por el nombre? Square Enix habla sobre el desarrollo de Final Fantasy X-2

Amado por muchos y odiado por otros tantos, lo cierto es que Final Fantasy X-2 fue un juego que dio varios pasos decisivos para la franquicia, por una parte al ser el inicio de las secuelas directas de los títulos principales y por otra parte al tener un tono totalmente distinto a los títulos anteriores. Así, sea como fuere, lo cierto es que este título tuvo que enfrentarse a varios retos durante su desarrollo, empezando por su nombre, tal y como explican ahora sus responsables en nuevo blog de PlayStation.

 

¿Y si el nombre de Final fantasy X-2 no se entendía bien?

Final Fantasy X X-2

 

Yoshinori Kitase, productor de Final Fantasy X-2, ha hablado recientemente sobre el título en una entrada publicada en el blog oficial de PlayStation. Así, uno de los puntos más importantes (aunque no pueda parecerlo) es el de cómo nombrar a un título, y es que en Square Enix tenían ciertas dudas sobre si se entendería bien:

 

Puede que suene extraño, pero uno de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos cuando estábamos desarrollando Final Fantasy X-2 era el de cómo llamarlo. Una secuela para un título principal era algo completamente nuevo, y cuando sugerimos «X-2», la compañía se mostró preocupada sobre si podría confundirse con [el todavía no desarrollado por aquel entonces] Final Fantasy XII y lo desestimaron. Pero luego se mostraron confiados, por supuesto. Además, el juego provocó muchas más divisiones internas que otros títulos de Final Fantasy, creo que fue en parte a que su enfoque alegre y desenfadado tiene un toque totalmente diferente al de otras entregas de la saga. Pero creo que la manera en la que los juegos de Final Fantasy intentan romper con las ideas preconcebidas es de lo mejor que tiene la franquicia, y X-2 es un ejemplo perfecto de ello.

 

Así, como vemos, si bien en un principio no sabían cómo llamar a esta secuela, finalmente se decantaron por la primera idea, la de mezclar los números romanos con los números occidentales, y es que es algo que, finalmente, los jugadores acabaron comprendiendo perfectamente.

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