Galacticon

Análisis Galacticon – Nintendo Switch. Un arcade galáctico directo desde el pasado

Galacticon
Fecha de lanzamiento
22 mayo, 2022
Número de jugadores
1
Idiomas
Inglés, japonés, coreano y chino
Tamaño de la descarga
86 MB
Nuestra puntuación
82

En una época en la que los Metroidvania han ganado popularidad, los mundos abiertos son mucho más grandes y vivos que nunca, y resolución y la definición de los sistemas usa más letras que píxeles antaño, a veces los jugadores más veteranos echamos la vista atrás con nostalgia en busca de algo más sencillo. Que no me malinterprete nadie, no es que lo comentado sea malo, pero a veces uno busca cosas más simples, más clásicas. E igual que hay jugadores que todavía buscan eso, hay desarrolladores (que también son y fueron jugadores) que intentan hacerse un hueco en este mundillo repleto de propuestas para rescatar el pasado con sus proyectos. En esta ocasión hablamos, concretamente, de Galacticon, un videojuego que apuesta por regresar a los orígenes (o casi) de este ocio con su apuesta arcade.

 

En Galacticon, la desarrolladora Radin Games (Eternum Ex) y la editora Flynn’s Arcade, nos transportan al pasado con una historia simple, pero efectiva, que sirve de excusa para controlar al Galacticon. Y con él a los mandos vamos a abrirnos paso a tiros a lo largo de infinidad de niveles arcade (literalmente son infinitos) que beben directamente de las recreativas de principios de los 80. Si os suenan JetPac, Defender o Joust, esto es para vosotros. Por cierto, ¿traéis monedas? Las vais a necesitar.

 

 

Filosofía Insert coin

No es que la historia de este tipo de juegos sea imprescindible para entender qué estamos haciendo en pantalla, pero Radin Games ha querido darle una capa de profundidad a las motivaciones del personaje. Así que, por culpa de los humanos y su manía de invadir, explotar y esclavizar por la galaxia, el Consejo Interestelar se reúne y determina que para resolver la situación solo pueden invocar al Galacticon, una criatura legendaria mitad dios, mitad máquina, y esperar a que todo salga bien. Y bueno, sale bien a medias. Porque al Galacticon lo controlamos los jugadores y al principio ese control nos va a dar más de un disgusto. No es que el juego funcione mal, no. Es que al apostar por recuperar el sentimiento de las máquinas recreativas de antaño han ido a por todas y el juego es difícil desde el primer momento.

 

Es importante dejar claro desde el principio que la Filosofía Insert coin (patente en curso) está presente en todo el juego y que aquí no hay guardado de ningún tipo, progresión en las habilidades o moderneces varias. Esto es un arcade puro y duro de los de antaño, de los de poner nuestras tres iniciales (o lo que queramos) al final si entramos entre los diez mejores, donde cualquier un error penaliza enormemente y perder una vida nos acerca más a tener que repetir todo desde el principio. Así eran antes los videojuegos, por temas de memoria en gran parte, y así se ha querido trasladar aquí. ¿Es eso un problema? Por supuesto que no, los videojuegos arcade siguen teniendo su público, pero hay que tener presente que no todo el mundo va a sentirse cómodo jugando a un juego como Galacticon por las enormes diferencias que presenta con títulos cuya filosofía para acercarse el medio es más actual.

 

Galacticon

 

Disparos espaciales en 8 bits

Empezar a jugar es complicado al tener que acostumbrarnos al control del personaje (control que podemos cambiar en el menú entre diferentes opciones), pero la sencillez general que nos da al usar pocos botones para movernos y disparar hace que nos acostumbremos rápido. El juego es ágil, va directo al grano y no se pierde en florituras, e incluso si nos saltamos la introducción y el brevísimo tutorial escrito, enseguida pillamos qué tenemos que hacer. Un shooter clásico lateral con pantallas cerradas y control de la gravedad. Como dicen ellos mismos en la descripción del juego, fácil de jugar… difícil de dominar. Y es que, aunque parece que la explicación sobre el juego termina aquí, lo cierto es que esconde diversas estrategias para mejorar nuestra puntuación al final de cada nivel que se traducen en tener que rescatar a uno de los muñequitos u otro según lo que nos convenga en ese momento. Además, durante cada nivel aparecen diversos potenciadores que mejoran temporalmente nuestra arma (la hacen disparar en las dos direcciones) o nuestro escudo (nos volvemos invencibles) durante unos segundos. Hay un componente de azar en todo, por lo que cada partida va a ser diferente de la anterior. Diferente, pero igualmente sin respiro ni piedad. Ni siquiera tras terminar un nivel y llegar a la fase de bonus. Y así hasta morir y tener que empezar de nuevo para intentar superar nuestra mejor puntación en una espiral infinita de niveles, al más puro estilo clásico.

 

Aquí podemos encontrarnos con la que sería su gran pega, con matices. Y digo con matices porque no es un fallo per se, ya que es lo que se ha buscado en la concepción del título, pero no deja de ser algo a tener en cuenta. Y es que Galacticon es hijo de su tiempo y va con ello hasta las últimas consecuencias. Las mejoras de calidad de vida que otros juegos que emulan o vienen del pasado adaptados a estos tiempos aquí brillan por su ausencia y la penalización de los errores recuerda a los años más duros de los recreativos. Eso y que el título apuesta con total convicción por un estilo retro con una paleta de colores tan viva y definida como pequeña, y que los sonidos y la música nos retrotraen casi cuarenta años atrás, queda claro el público al que va dirigido Galacticon: jugadores que ya peinan canas (o que ya no se pueden peinar) y que miran al pasado con nostalgia buscando rememorar los inicios de esta gran afición. Y con esto no quiero decir que gente más joven no pueda interesarse, en absoluto, pero el juego no está diseñado pensando en ellos y quizás es algo que se podía haber solventado fácilmente añadiendo un modo adicional menos punitivo y más relajado. Por dar más opciones y abarcar un público más amplio, más que nada.

 

Pese a eso, la gran certeza en la que se apoya el juego es que el retro nunca morirá. No mientras haya gente dispuesta a jugar a juegos retro. La generación de jugadores de los 80 y de los 90 sigue demandando este tipo de contenido y es algo que de una forma u otra afecta a las generaciones posteriores, que pueden encontrar en estas obras un atractivo que otros productos modernos no tienen. Como el cine y las películas en blanco y negro, por buscar algún paralelismo.

 

Galacticon

 

Retro never dies

Pero vamos a ser justos, pese a que Galacticon se ha mantenido fiel a las recreativas del pasado en todo lo jugable y lo artístico, con muy buen gusto, sí que hay una cosa que ha adaptado de los juegos modernos: una tabla de clasificación mundial. Una vez terminamos la partida con el temido game over, el juego nos propone escanear un código QR para introducir nuestra puntuación en la tabla de clasificación mundial. En el momento de escribir estas líneas aparece un máximo de 128 nombres en la tabla. Con esto buscan ir un paso más allá en las puntuaciones máximas de las máquinas recreativas de antaño, en las que siempre había en lo alto de la tabla el nombre de alguno de los chavales que conocíamos. Solo una partida más para intentar superarlo, ¿verdad? Y el pique estaba servido. De nuevo, concepto muy retro, aunque en esta ocasión en concreto ampliado y modernizado.

 

Sobre el rendimiento en Nintendo Switch, tanto en modo dock como en modo portátil, ya os podéis imaginar que la máquina de Nintendo no tiene ningún problema en mover el juego. Todo va realmente fluido y sin tiempos de carga de ningún tipo. El juego es perfecto para hacer partidas rápidas si no tenemos mucho tiempo (ojo con llegar muy lejos en este caso, que a ver quién para después…). Y por supuesto, se ve mucho más nítido que cualquier juego de antaño, pero para darnos esa sensación de estar jugando a algo que no es actual le han añadido por defecto (se puede quitar fácilmente en el menú) las típicas scan lines con las que tenemos la sensación de estar jugando en un monitor viejo. Un bonito detalle para seguir sumando nostalgia.

 

Como apunte final, el precio es de tan solo 5 € (exactamente 4,99 € en la eShop de Nintendo España) e inconscientemente nos retrotrae a esos cinco duros que costaba echar una partida en la “máquina” hace varias décadas. La diferencia aquí es que por cinco euros podemos echar tantas partidas como queramos y eso, quieras que no, va a ser un gran alivio para nuestra economía. Si tenéis una moneda (o mejor un billete, que monedas de cinco ya no hay), ya sabéis qué podéis hacer. Eso sí, tened en cuenta que el juego no viene en español, tan solo en inglés, japonés, coreano y chino. No es que sea un problema para ponerse a repartir tiros por el espacio, pero es curioso que un juego desarrollado por un estudio patrio y con tan poco texto no haya incluido el idioma de Cervantes entre las lenguas disponibles.

 

Galacticon

 

Galacticon – Un arcade galáctico de los de antes

Que el arte es subjetivo y lo vamos a apreciar de una forma u otra según nuestras vivencias y experiencias es una cosa que creo que todos tenemos claro. Galacticon aprovecha eso, la nostalgia de generaciones de jugadores que crecieron en los recreativos y vieron nacer y crecer los videojuegos hasta lo que son hoy. Radin Games ha reproducido a la perfección esas sensaciones que teníamos al jugar entonces, incluida la frustración al terminar la partida por un fallo tonto y tener que empezar desde cero, y nos ofrece un título pequeño, pero de enorme potencial. Galacticon no tiene diferentes modos de juego, gráficos en alta definición o cinemáticas, pero es que no le hace falta. Sabe lo que quiere ser y cumple con creces lo que se propone.

 

GalacticonHemos analizado Galacticon gracias a un código digital cedido por Flynn’s Arcade. Versión analizada: 1.0

 

Galacticon
Un recreativo viaje a los salones del pasado
Galacticon tira de nostalgia y nos lleva de la mano a una época en la que las máquinas recreativas eran lo más. Desafiante, rápido y directo, este shooter emula a la perfección lo que hubiera sido el juego en esa época y lo hace hasta las últimas consecuencias. Tiene un público objetivo muy marcado y eso puede pasarle factura a la hora de tender puentes con generaciones posteriores, pero dejando eso a un lado, seas o no de la generación de los recreativos, puedes encontrar en Galacticon un buen matamarcianos como los de antes.
PROS
Capta a la perfección la esencia de los juegos de recreativa de hace cuatro décadas
Juego desafiante y adictivo: vas a querer echar otra partida si tienes tiempo
Hay un componente estratégico y de azar que hace que cada partida sea algo diferente
CONTRAS
El juego es hijo de su tiempo y no es para todo el mundo: es difícil, implacable y puede pecar de repetitivo
Está disponible en inglés, coreano, japonés y chino, y tratándose de un desarrollador español sorprende no tener también disponible nuestro idioma
Por pedir, un segundo jugador en pantalla habría quedado de lujo
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