Análisis Fire Emblem Warriors: Three Hopes – Nintendo Switch. A golpes por Fódlan

Fecha de lanzamiento
24 junio, 2022
Número de jugadores
1-2
Idiomas
Español, inglés, alemán, etc
Tamaño de la Descarga
13.4 GB
Nuestra puntuación
95

Para hablar de Fire Emblem Warriors: Three Hopes tenemos que viajar al pasado. Concretamente, al año 2014, cuando Nintendo sorprendía a todos estrenando Hyrule Warriors, un juego del estilo Warriors/Musou con el que se atrevía a explorar un género en el que, sorprendentemente, ninguna de sus marcas había probado suerte. El resultado estuvo lejos de ser un éxito apabullante, pero la buena recepción del juego consiguió demostrar que este género tenía potencial para la Gran N, y fue así como años más tarde para Nintendo Switch se abrió una puerta que nos ha llevado a estar presentes en prácticamente todos los Warriors del mercado estrenados desde aquel día.

 

Pero, junto a esta puerta, también se abrió otra que muchos no habríamos imaginado. Un universo en el que Nintendo comenzaba a apostar por los Warriors como una forma de contarnos historias en otras líneas temporales sin entrar en contradicción con lo contado en los títulos principales. Sí, hizo falta algo de experimentación y algunos errores se cometieron por el camino, pero todo parece apuntar a que, con Fire Emblem Warriors: Three Hopes, Nintendo ha encontrado ese «algo» que le faltó para terminar de consagrar a Hyrule Warriors: La era del cataclismo y que no estuvo presente en Fire Emblem Warriors. ¿Termina siendo así? ¿Realmente estamos ante la cúspide de los Warriors nintenderos hasta la fecha? Vamos a descubrirlo en este, nuestro análisis.

 

 

Cuando las cosas pudieron ser distintas

Lo primero que debes saber es que la historia de Fire Emblem Warriors: Three Hopes se puede entender como una aventura completamente independiente de Fire Emblem: Three Houses, por lo que no es obligatorio haber jugado a esta para comprender a los personajes o sus motivaciones. Sin embargo, recomiendo encarecidamente intentar jugar primero a la misma, pues la carga dramática de esta entrega, así como sus «Y si…» son mucho más sentidas si conoces la línea temporal original.

 

Dicho esto, nuestra historia nos pone en las botas de Shez, una mercenaria (o mercenario, vosotros escogéis) cuya meteórica carrera se ve frustrada tras su encuentro con «El Azote Sombrío», una auténtica leyenda entre los círculos de mercenarios, y quien posee un poder inexplicable. Salvando la vida de auténtico milagro, aquel día Shez no sólo gana una nueva oportunidad para vivir, también gana un misterioso poder y su destino se cruza con el de Dimitri, Edelgard y Claude, los líderes de la academia de oficiales de Garreg Mach. Este encuentro, que en otra historia jamás llegó a suceder, va a cambiar el destino tal y como lo conocemos, pudiendo llevar a uno de esos tres líderes a cumplir sus ambiciones y sellando el futuro del continente de Fódlan. A quién apoyar es algo que está en tus manos.

 

Fire Emblem Warriors: Three Hopes

 

Ninguna guerra se gana sin estrategia

Jugablemente lo primero que destaca de Fire Emblem Warriors: Three Hopes es la introducción del elemento estratégico tan presente en la saga principal. Veréis, por lo general en los warriors nos limitamos a avanzar por el mapa barriendo con oleadas de enemigos y cumpliendo los objetivos que se nos presentan por el camino, y aunque eso aquí también se mantiene, se combina con un sistema de fortalezas y debilidades que nos obliga a plantearnos bien quiénes deben desplegarse en el campo de batalla, quiénes deben afrontar misiones secundarias en solitario y quiénes deben hacerlo en grupo. Un añadido que, además de lo mencionado anteriormente, nos anima a usar más el sistema de «subalternos», gracias al cual podemos asignar a una unidad que no sea demasiado fuerte a una segunda y hacer que luchen en pareja.

 

Luchar en pareja no sólo otorga mayor seguridad en cuento a defensas, también desata ataques especiales en conjunto y ayuda a aumentar el vínculo entre personajes, sí, como en la entrega principal. Si juegas en las dificultades fácil o normal es algo que quizá te pase un tanto desapercibido, pero si estás jugando en dificultad máxima y con el modo clásico, esto es algo que agradecerás con todas tus fuerzas. El juego también nos otorga un control absoluto en el mapa de batalla, permitiéndonos así priorizar los objetivos, adelantarnos a lo que creamos hará el enemigo o incluso obligar a nuestras unidades más debilitadas a retirarse a zonas seguras a fin de evitar su derrota.

 

Finalmente, también existen una serie de estrategias opcionales. Estas se utilizan a través de un sistema de puntos en el que hay varias opciones, pero no puntos suficientes como para escoger todas. Lo interesante es que gracias a esta mecánica podemos reclutar a personajes nuevos para nuestra causa, suponiendo la activación de una estrategia la diferencia entre asesinar a un potencial aliado o convencerlo para que se una a nuestras filas. Ten en cuenta que cada ruta tiene su propia lista de aliados (aunque las imágenes de este análisis se centran en las Águilas Negras para evitar demasiados spoilers) y algunas opciones son exclusivas de una facción, así que se añade rejugabilidad a fin de poder jugar con todos los personajes.

 

Fire Emblem Warriors: Three Hopes

 

Variedad, ante todo variedad

Una de las grandes quejas del primer Fire Emblem Warriors radicaba en la ausencia de variedad a la hora de combatir. Prácticamente todo se basaba en personajes con espada y si querías algo más allá de eso debías hacerte con los personajes DLC. Bien, Fire Emblem Warriors: Three Hopes se deshace por completo de esa idea para entregarnos un gran plantel de personajes en el que cada uno puede ir por distintas ramas. Desde arqueros que terminan siendo magos, hasta Grimory que terminan siendo bailarinas. Nos encontramos con una gran libertad para escoger y cambiar el estilo de juego de nuestros personajes.

 

A esto también ayuda el hecho de que todos y cada uno de ellos cuenten con habilidades únicas y poderosos ataques especiales que se actualizan según van cambiando de clase, algo que ayuda a que todo el mundo destaque y ningún personaje termine por sentirse como una copia de otro. Bien es cierto que en el futuro Nintendo puede optar por añadir contenido adicional, pero de momento puedo asegurar sin miedo que las clases y personajes del juego base son extensas y variadas.

 

 

Un momento para descansar

A diferencia de otros Warriors en los que avanzamos de batalla en batalla y los pocos momentos para relajarse se suceden en cinemáticas o dojos de entrenamiento, Fire Emblem Warriors: Three Hopes cuenta con un sistema de campamento, el cual nos ayuda a no estar saltando constantemente a la acción (siempre que no quieras, claro está) y te tomes las cosas a tu ritmo para evitar agobios.

 

Nuestro campamento es un espacio seguro en el que podemos tener breves conversaciones con nuestros compañeros y compañeras de armas, así como algunos NPC, para conocer sus pensamientos sobre la evolución de la guerra o enterarnos sobre rumores acerca de las posiciones enemigas. En estos momentos también pueden desvelarse pequeñas pistas sobre el pasado de nuestros compis, pero si queremos saber más acerca de esto debemos recurrir a las actividades, las cuales van desde limpiar los establos en grupo hasta cocinar para un par de aliados o salir por allí a dar un paseo en pareja.

 

Todas las actividades nos premian con puntos para aumentar el vínculo entre los personajes participantes, y con ello desbloquear diálogos exclusivos, pero la clave está en las expediciones. Salir a dar un paseo no sólo se traduce en un gran aumento en el vínculo de los personajes que salgan, también te da la oportunidad de hacer preguntar más personales o responder a las dudas de tu invitado o invitada. Si consigues hacerlo todo bien, vas a conseguir una conversación perfecta y por tanto interacciones exclusivas.

 

Emblem Warriors: Three Hopes

Por otra parte, si lo que quieres es prepararte para los combates venideros, puedes aprovechar el campamento para entrenar a tus unidades, cambiarles de clase o mejorar las estructuras que te rodean para recibir mejoras en tu habilidades de combate o en la logística de tus recursos. Entre descanso y descanso tienes un buen puñado de misiones secundarias antes de llegar a tu objetivo, así que nos encontramos con un buen balance entre relajación y acción, destacando especialmente el hecho de que si se cumplen ciertas condiciones muy concretas, puedes acceder a «Desvíos», misiones especiales con historias extra para algunos de tus personajes. También hay una especie de consejo de guerra, pero esto es algo más bien anecdótico sin demasiada relevancia a la hora de jugar.

 

Finalmente, y sin entrar en spoilers, quiero destacar que todas las rutas del juego cuentan con un «final bueno» y un «final malo» en función a cierta decisión que tomemos, motivo por el cual recomiendo encarecidamente tener dos archivos de guardado. Además, hay una serie de personajes desbloqueables que sólo aparecen bajo ciertas condiciones o una vez completado el juego. La Nueva partida + es una realidad, y salvando algunas excepciones lógicas como personajes que son imposibles de desbloquear según qué ruta, al aventurarnos en una Nueva partida + nos llevamos con nosotros las habilidades, niveles y recursos obtenidos durante nuestra primera partida (no es obligatorio hacerlo).

 

 

Una banda sonora simplemente maravillosa

En el apartado técnico, esta entrega cuenta con una tasa estable de frames, siendo bastante raro notar caídas tanto en los modos sobremesa o portátil, incluso cuando existe una gran aglomeración de enemigos. Además, a lo largo de 3 rutas no se han encontrado errores que cierren el juego por accidente o lleguen a arruinar la experiencia de juego. Es cierto, los gráficos no son un portento, pero cumplen con creces y superan lo visto hasta ahora en otros Warriors de Nintendo. Un buen rendimiento acompañado de un buen apartado gráfico en el que quizá la única pega que se le puede poner al juego es el exceso de ruido por parte de los ventiladores. Aunque esta información la «cogeremos con pinzas», pues podría ser un efecto secundario de las constantes olas de calor que estamos enfrentando este año.

 

Finalmente, el apartado sonoro es una auténtica maravilla. En primer lugar tenemos el típico doblaje en japonés, con la opción de voces en inglés (acompañadas de una traducción localizada) siendo ambas idénticas a las que pudimos conocer en Fire Emblem: Three Houses. ¿Personalmente? Me quedo con el doblaje en inglés. Este buen doblaje se ve acompañado de una fantástica banda sonora llena de personalidad y que no pasa desapercibida, una que hace uso de melodías de Fire Emblem: Three Houses en nuevas versiones mucho más dadas a la acción. Sin duda alguna, estamos ante una de las mejores bandas sonoras de un Warriors (y el nivel en este género está muy alto).

 

 

 

Fire Emblem Warriors: Three HopesA golpes por Fódlan

Fire Emblem Warriors: Three Hopes se corona como el mejor Warriors con una IP de Nintendo hasta la fecha. No sólo consigue superar por mucho al primer Fire Emblem Warriors, sino que también se da el tiempo para perfeccionar el rendimiento y apartado visual de Hyrule Warriors: La Era del Cataclismo. Todo esto mientras da con la fórmula exacta para mostrar la trepidante acción de un Warriors sin necesidad de renunciar al componente estratégico que tanto ha caracterizado a Fire Emblem.

 

Sin duda alguna, uno de los mejores Warriors del mercado y uno de los títulos que merecen estar en tu biblioteca en este 2022, y puedes obtenerlo tanto en formato físico como formato digital a través de la eShop en Nintendo Switch.

 

Fire Emblem Warriors: Three HopesHemos analizado Fire Emblem Warriors: Three Hopes gracias a un código digital cedido por Nintendo. Versión analizada: 1.0.1

 

A golpes por Fódlan
Fire Emblem Warriors: Three Hopes supera con creces todo lo visto en Fire Emblem Warriors, siendo un juego que sabe diferenciar la jugabilidad de sus personajes y encuentra un equilibrio entre sus distintas clases. El hecho de contar con tres rutas hace que la experiencia vivida en Fire Emblem: Three Houses se traslade con gran acierto a la fórmula de los "Warriors". Sin duda alguna, estamos ante la cúspide de los Warriors bajo la marca Nintendo.
PROS
La experiencia Fire Emblem llevada a otro nivel de forma muy acertada
Supera al primer Fire Emblem Warriors en todos los sentidos
Gran cantidad de personajes sin necesidad de DLC
CONTRAS
El ventilador de la consola sufre demasiado en modo portátil
95