Two Point Campus

Análisis Two Point Campus – Nintendo Switch. Licenciado con buena nota

Two Point Campus
Fecha de lanzamiento
8 agosto, 2022
Número de jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la descarga
2,43 GB
Nuestra puntuación
75

Una de las grandes virtudes de Nintendo Switch es el enorme abanico de géneros incluidos en su catálogo, no olvidando así a prácticamente ningún tipo de jugador. No importa que seas más de plataformas o de shooters, de acción explosiva o de gestión tranquila… la híbrida tiene algo para ti. Las diferentes formas que ofrece a la hora de jugar gracias a sus dos modos característicos, pudiendo jugar hacer en la tele con un mando o desde la cama con la pantalla táctil si se tercia, hace que géneros que en otras consolas quizás se sientan menos naturales, en Nintendo Switch funcionen como un tiro. Y aunque podríamos estar hablando de aventuras gráficas, que también encajan con la idea, en esta ocasión toca hablar de la gestión de recursos gracias al reciente lanzamiento de Two Point Campus.

 

Tras sorprender con su Two Point Hospital, casi un sucesor espiritual del mítico Theme Hospital, Two Point Studios vuelve a la carga con lo que ahora ya podemos llamar la saga Two Point y nos cambia completamente la ubicación, pero no tanto lo demás. En Two Point Campus gestionamos campus universitarios al mismo estilo que lo hacíamos con los hospitales, con mucho continuismo y alguna que otra novedad. ¿Suficientemente interesante para novatos y veteranos? Matriculaos en la asignatura Análisis concienzudo de Two Point Campus para descubrirlo. La asistencia es obligatoria y cuenta para la nota.

 

 

Una universidad de locos

Desarrollado por Two Point Studios, compañía que ahora pertenece a SEGA, Two Point Campus recoge el testigo de Two Point Hospital y trae a Nintendo Switch la esencia de lo que hace años fue un juego tan mítico como Theme Hospital. No en vano, dos de los tres fundadores de la compañía trabajaron previamente en dicho videojuego, así que el título de sucesor espiritual tiene bastante peso.

 

Estamos ante un videojuego bastante continuista, por lo que aquellos que ya vengan de la entrega anterior van a sentirse como en casa, con lo bueno y con lo malo. Entre otras cosas, porque se ha optado por no dejarnos acceder desde el principio al modo sandbox o libre, por lo que no tenemos más opción que empezar por la campaña y su largo tutorial de incógnito. Si esta es tu primera vez no va a suponer un gran problema, pero a los veteranos puede llegar a aburrirles. Más allá de eso, la base es la misma, pero cambiando la gestión de hospitales por la de universidades. Igual de loco todo, eso sí. Porque las asignaturas pueden parecer normales al principio, como la de Normalidad Virtual, pero no tardamos mucho en darnos cuenta de que nada más lejos de la realidad. Desde asignaturas de espías hasta escuelas de magia, robótica o cocina, pasando por justas de caballería o arqueología.

 

Queda claro que Two Point Studios ha apostado por las universidades como podía haberlo hecho por cualquier otra cosa y que, si deciden continuar con la saga y lanzar un nuevo título en unos años, pueden meter lo que quieran como trasfondo. Porque va a funcionar.

 

Two Point Campus

 

La gestión es un asunto serio, más o menos

Todo el aspecto cómico del juego, reforzado por las vestimentas y el comportamiento de los alumnos de nuestro campus, se sostiene gracias a una base muy sólida en lo que a gestión se refiere. Porque estamos ante un gran juego de gestión con multitud de opciones de personalización para que nuestro campus esté a nuestro gusto. O casi. Podemos contratar profesionales de una bolsa de trabajo que se va actualizando según pasan los días, cada uno de los cuales tiene características y sueldos diferentes que van añadiendo variables a nuestro día a día. No es lo mismo contratar a un auxiliar que tenga vejiga de hierro y aguante mucho sin ir al baño, que otro que necesite hacerlo a menudo y deje su puesto de vendedor de salchichas sin atender más de lo que nos gustaría. Para lo mismo con profesores, bedeles y demás profesionales y sus graciosas características.

 

Si nos centramos en la campaña, algo que va a ocuparnos un buen puñado de horas si queremos desbloquear el modo libre, poco a poco se van sumando retos a superar para conseguir el nivel y las estrellas necesarias para avanzar. Peticiones de alumnos, aulas nuevas, más profesionales, mejor limpieza, alternativas de ocio… Siempre hay algo que hacer en el campus y no importa si estamos en medio del curso y vemos los meses pasar, con la presión de los exámenes y las graduaciones a la vuelta de la esquina, o si estamos en el periodo indefinido entre cursos para reforzar plantillas, instalaciones y demás. Es difícil aburrirse si te gusta la gestión.

 

De la misma forma, nos encontramos con una curva de dificultad asequible con algún que otro salto (del nivel 2 al 3 se nota bastante el cambio y pasamos de no mirar el dinero que gastamos a controlar cada céntimo). No obstante, aunque tenemos la opción de pedir préstamos y decidir qué hacer con montones de parámetros, incluida la felicidad de los alumnos o su salud, algo que afecta directamente a sus notas, es complicado que tengamos la sensación de fallar estrepitosamente. La dificultad respecto al anterior título de esta saga se ha rebajado y ahora es todo más relajado, por lo que, si un año universitario no sale impecable, solo hace falta reforzarse en vacaciones y volver a intentarlo al año siguiente. De hecho, lo más complicado es la propia utilización de las opciones del juego, que a veces puede volverse engorroso por no saber ubicarnos en los menús o liarnos en la forma de crear o eliminar habitaciones. Cuesta acostumbrarse y aun estando acostumbrado vamos a equivocarnos más de una vez. Pero aquí hemos venido para aprender, ¿no?

 

Two Point Campus

 

Exámenes, fiestas y bugs

El buen ambiente de las fiestas universitarias ameniza el año lectivo y aporta mucho color y variedad a un juego que ya de por sí es muy jovial y divertido. Incluso cuando la magia negra entra en escena, todo está impregnado de un buen rollo que anima a seguir jugando… Hasta que un error inesperado cierra el juego y toca reiniciar desde el último punto de control. A lo largo de varias decenas de horas no es algo que me haya pasado una o dos veces, no. Me faltan dedos en las manos para contar esos cuelgues inesperados. Una molestia que, al menos en Nintendo Switch, no se ha resuelto con la última actualización y que provoca que por desconfianza estemos guardando partida cada pocos minutos. El juego tiene función de autoguardado de forma que durante el año lectivo guarda automáticamente cada mes y en vacaciones solo al inicio de las mismas. Todo parece estar relacionado con la forma en la que el juego gestiona las colisiones, dejando que coloquemos elementos en sitios donde teóricamente no se puede, para después avisarnos de que no podemos hacer eso que nos acaba de permitir. Y a veces, directamente, se cierra. Es, con enorme diferencia, el punto más negativo del juego y el motivo por el que su nota no puede ser todo lo alta que debería. Una lástima.

 

Por suerte, más allá de ser demasiado continuista y de haber rebajado el nivel de dificultad respecto al anterior título, la única gran pega termina aquí. El resto son pegas relativas, quizás para más de uno ni siquiera deberían llamarse así, pero creo que son dignas de mención. Por una parte, los tiempos de carga son altos al iniciar partida o querer entrar o salir del menú principal, algo a lo que ya nos tienen bastante acostumbrados en Nintendo Switch. Por otra parte, aunque configurable, por defecto los textos son demasiado pequeños para jugar en portátil (y si los agrandamos se comen demasiada pantalla) y los subtítulos vienen desactivados. Se pueden activar, sí, pero hubiera sido un detalle ponerlos por defecto ya que el juego no viene doblado al español y los que no dominen el idioma de Shakespeare van a perderse los chascarrillos de megafonía y la introducción de cada nivel.

 

Si sois capaces de pasar eso por alto y tenéis la suerte de que los cuelgues os dejan gestionar vuestra universidad (u os molestan menos que a un servidor), tenéis en este título fácilmente 35-40 horas de campaña principal y un sinfín más de horas en el modo libre para dirigir como queráis estas universidades y todas las locuras que acontecen en ellas por los 39,99 € que cuesta actualmente en la eShop de Nintendo (aunque la edición física cuesta bastante menos).

 

Two Point Campus

 

Din, don, din

Artísticamente también estamos ante algo muy continuista. La estética desenfadada usada en Two Point Hospital regresa en esta entrega y sigue ofreciéndonos diseños divertidos de los personajes, su entorno y las situaciones. Una combinación ganadora que nos presenta situaciones de lo más variopintas por el campus con payasos en la biblioteca o magos comprando bebidas en las máquinas expendedoras. No estamos ante un despliegue técnico en este sentido, de hecho, podría pasar por un juego de una generación anterior, pero es que tampoco lo necesita, aunque sí que adolece de alguna que otra caída de imágenes por segundo de vez en cuando. Nada molesto, sinceramente, aunque una mejor optimización le habría sentado de maravilla al juego.

 

Usar este toque desenfadado en un juego que gira en torno a lo académico aporta un contraste interesante que precisamente es uno de los atractivos del título. Por mucho que la estética esté inspirada en las universidades norteamericanas y sus fiestas y hermandades, el recuerdo que la mayoría tenemos de nuestro paso por las aulas (universitarias o no), está muy lejos de parecerse a lo nos ofrece Two Point Campus. En eso han dado en el clavo y no es la única decisión de diseño con la que aciertan. El aspecto sonoro, tanto los efectos como la música, cumplen a la perfección con lo que uno espera de este tipo de juegos. La música es suficientemente variada como para que no canse y los efectos sonoros consiguen transmitir la sensación de que hay vida en ese campus.

 

Una vida que a veces puede costarnos de seguir por algún que otro problema en la gestión de la cámara que nos complica ver mejor nuestros dominios. Básicamente, no podemos tirar atrás la cámara todo lo que queremos y así es difícil ubicarse a veces. Pero esto ya es cuestión de gustos.

 

Two Point Campus

 

Two Point Campus – Gestión casi de matrícula

Está claro que no es lo mismo vivir una experiencia en nuestras carnes que jugar con ella (solo hace falta ver la cantidad de simuladores de cosas reales que existen actualmente), por lo que seguro que a nadie se le había ocurrido que asistir a la universidad podía ser tan divertido. Two Point Studios se ha tirado a la piscina con la idea para darnos este Two Point Campus, que por concepto podía parecer menos atractivo que el de gestionar un hospital, y tengo que decir que ha sido todo un acierto. El juego desprende carisma y está repleto de opciones para gestionar a nuestro gusto y a nuestro ritmo. Se nota cierta evolución desde el anterior título, pese a su enorme continuismo, y aunque la dificultad ha bajado ligeramente sigue siendo un desafío interesante y entretenido. Artísticamente cumple de sobras, pese a ligeras caídas de frames puntuales, y el único gran inconveniente, al menos en Nintendo Switch, son los frecuentes cierres inesperados del juego. Por lo demás, es más que un recomendable añadido para la biblioteca de vuestra Nintendo Switch, sobre todo si los juegos de gestión son lo vuestro.

 

Así que podríamos decir que Two Point Campus se ha licenciado con buena nota, aunque necesite mejorar en algunos puntos y corregir esos dichosos cierres inesperados. En cualquier caso, siempre es mejor eso que ir a septiembre.

 

Two Point CampusHemos analizado Two Point Campus gracias a un código digital cedido por SEGA. Versión analizada: 1.4.110714

Two Point Campus
Licenciado con buena nota
Con el continuismo y el buen humor por bandera, Two Point Studios nos saca de la sanidad para meternos de lleno en la educación en este Two Point Campus. Un acertado juego de gestión con el que podemos pasar infinidad de horas digiriendo universidades alocadas y llenas de cosas que hacer para satisfacer a nuestros entregados alumnos. Empieza lento por su campaña-tutorial, pero su buena jugabilidad general y su apartado artístico correcto solo se ven (muy) empañados, al menos a día de hoy, por constantes cierres del juego que esperamos que se resuelvan con una actualización. Pese a eso, un juego más que correcto que aunque necesita mejorar algún punto, no tiene que ir a recuperar en septiembre.
PROS
Está lleno de opciones para gestionar a tu gusto, con desafíos y buena curva de dificultad
Su sentido del humor y su apartado artístico funcionan muy bien
Es adictivo y tan largo como queramos
CONTRAS
Demasiados cierres inesperados lastran la experiencia
El inicio es lento y no tenemos la opción de modo libre al empezar
Es una pena que no hayan doblado los diálogos, con lo divertidos que son
75