Vengeful Guardian Moonrider

Análisis Vengeful Guardian: Moonrider – Nintendo Switch. Furia Cyber-ninja de 16 bits

Vengeful Guardian Moonrider
Fecha de lanzamiento
12 enero, 2023
NÚMERO DE JUGADORES
1
TAMAÑO DE LA DESCARGA
204,00 MB
IDIOMAS
Español, inglés, alemán, etc.
Nuestra puntuación
85

La nostalgia es un elemento omnipresente en la mente humana. Y esto es algo que las empresas han sabido capitalizar a la perfección durante los últimos años. Como os podéis imaginar, la industria del videojuego no iba a suponer una excepción. No obstante, y más allá del maldito parné, el mercado indie nos ha presentado multitud de títulos que han apelado sobresalientemente al espíritu más retro a la hora de dar forma a sus respectivas propuestas jugables. El título que aquí nos ocupa es un ejemplo más de ello. Vengeful Guardian: Moonrider se nos presenta como todo un homenaje pixelado a los títulos de acción y plataformas de los 80 y 90. ¿Queréis saber de primera mano si el juego creado por JoyMasher (Oniken) y distribuido por The Arcade Crew ha logrado llevar su festín de acción retro a buen puerto? Pues entonces os emplazamos, de forma urgente e inequívoca, a leer nuestro análisis para Nintendo Switch. Y es que, como suele decirse, la venganza es un plato que se sirve frío en 16 bits.

 

 

Un héroe tan inesperado como sediento de venganza

Quién haya vivido la explosión cinematográfica de los 80 convendrá con un servidor en que albergó la edad dorada del cine de acción. Toneladas de mamporros y disparos, testosterona a raudales, heroínas desvalidas, una patria que salvar y todo un espectáculo pirotécnico repleto de proclamas tan heroicas como rimbombantes, excesivas y, por qué no decirlo, absurdas.

 

Y sí, como os podéis imaginar, los videojuegos también bebieron de ello con multitud de títulos de acción realmente explosivos. En esta ocasión, Vengeful Guardian: Moonrider nos trae un argumento que bien podría haber sido sacado del Shinobi de turno. Eso sí, con determinadas particularidades que diseccionaremos un poco más abajo.

 

Vengeful Guardian Moonrider

 

Argumentalmente, se nos presenta un mundo oprimido bajo el yugo de una suerte de dictadura militar que controla a la población gracias a un ejército de supersoldados. Y, precisamente, ese era el cometido del guerrero ninja «Moonrider» tras su creación. No obstante, dicho robot rechaza su propósito inicial y se lanza a una cruzada para vengarse de los causantes de tal grado de desolación y devastación. Hasta aquí podría pasar por una nueva entrega de Soldado Universal protagonizada por los nietos de Jean-Claude Van Damme y Dolph Lundgren, ¿verdad? Pues es lo que parece. Y es que, como os podéis imaginar, el argumento no es, ni pretende serlo, el punto fuerte Vengeful Guardian: Moonrider.

 

Manejando a un robot ninja noventero

Cómo hemos comentado unas líneas más arriba, el juego que aquí nos ocupa bebe, como buen arcade de acción 2D, de sagas de los 80 y 90 como Shinobi o Strider. ¡Ahí es nada! Tomando la todopoderosa ambientación ninja y aderezándola con un toque ciberpunk bastante interesante. Tras completar el tutorial se nos presenta una propuesta mecánica realmente intuitiva y continuista con los cánones que pretende emular. Nuestro personaje puede correr (ataque devastador incluido), saltar y dispone del clásico ataque con espada.

 

Vengeful Guardian Moonrider

 

También contamos con diversos ataques especiales que consumen nuestra barra de «SP». Pudiendo, al igual que ocurre con la vida, rellenarlas con las cápsulas repartidas por los niveles al más puro estilo Mega Man. Aspecto este último que, como leeréis más adelante, apunta a uno de sus principales rasgos diferenciadores.

 

Escoje tu camino

Llegados a este punto conviene destacar una de las principales señas de identidad de Vengeful Guardian: Moonrider, sus sistema de progresión. No en vano, el equipo a cargo de desarrollar el juego reconoció que inicialmente el juego estaba enfocado como una propuesta que bebía en su totalidad de títulos como Shinobi III y Hagane: The Final Conflict. No obstante, en cierto punto de desarrollo se dieron cuenta de que el camino les llevaba a un sitio ligeramente distinto. ¿El resultado? Una disposición de niveles al más puro estilo de sagas como Mega Man en la que podemos escoger por donde comenzar.

 

 

Vengeful Guardian Moonrider

 

Por otro lado, nuestro protagonista cuenta con diversas habilidades desbloqueables a medida que progresamos, derrotamos a los diferentes jefes finales o las descubrimos escondidas por el escenario. Y hablamos tanto de habilidades pasivas, tales como un potenciador de armadura, hasta nuevos movimientos, como el doble salto. Es cierto que no contamos con puntos de habilidad, ni subida de nivel o experiencia. No obstante, poder escoger que dos habilidades equipar al inicio de cada fase aporta un toque RPG bastante resultón. Mejorando, por el camino, la fórmula típica original que pretende homenajear. ¿Su duración? En la línea del género y la época a imitar. Poco más, o poco menos, de 3 horas.

 

Jugabilidad Old School

Pero de nada serviría todo lo anterior si el trabajo realizado en Vengeful Guardian: Moonrider se quedara en un nostálgico, y lacrimoso, reclamo a nuestro bolsillo. Por fortuna, nos encontramos ante un título que más que sentirse retro es retro. Y lo hace manteniendo intactas las señas de identidad de los arcades de acción y aventuras de los años 80 y 90.

 

 

 

No obstante, la cosa no se queda, ni muchísimo menos, ahí. Su refinado sistema de control y una dificultad bien medida (no estamos ante un juego fácil, pero tampoco se siente injusto o frustrante) hacen que la experiencia final sea muy positiva. Eso sí, para los más exigentes puede que este aspecto, el de su dificultad, sea el que más lo aleje de los títulos que pretende homenajear. Mención a parte merecen los mini jefes (mitad de fase) y los jefes finales. Tanto su diseño como sus diferentes patrones de combaten suponen un divertido, y asequible, desafío. Aunque, eso sí, algunos no están al nivel del resto.

 

Arte que suena y se siente en 16 bits

Alcanzamos, más allá de su sólido apartado jugable y mecánico, otro de los grandes puntales sobre los que se sustenta Vengeful Guardian: Moonrider: el apartado artístico. Desde el minuto 1 de juego nos encontramos ante una propuesta que, visualmente hablando, bien podría haber salido del Cerebro de la Bestia. Escenarios, efectos, diseño de los enemigos, etc. Todo aquí es un sentido, fiel, y colorido, homenaje a los clásicos de acción de 16 bits. La estética ciberpunk, la inclusión del famoso recurso para emular entornos 3D de la sección motorizada (Modo 7) o la posibilidad de activar un filtro CRT terminan de poner la guinda a una deliciosa propuesta gráfica.

 

Vengeful Guardian Moonrider

 

En lo que respecta al apartado sonoro la cosa no se queda atrás. Su amplio surtido de efectos y las melodías plagadas de sintetizadores y ritmos frenéticos rinden casi siempre a gran nivel. Como curiosidad, los enfrentamientos con los jefes cuentan con una pequeña actuación de voz a modo de presentación en perfecto japonés.

 

Vengeful Guardian: Moonrider – Ninjas, ciberpunk, 16 bits y toneladas de nostalgia

Vengeful Guardian: Moonriders es un título realmente honesto con la propuesta que nos pretende vender. Un producto casi redondo que homenajea con gran acierto a los clásicos arcade de acción y plataformas de los años 80 y 90. Un título que bebe de sagas como Shinobi o incluso Contra, pero que también toma elementos prestados de otras algo más distantes como Mega Man. Su cuidada jugabilidad, una curva de dificultad muy bien medida o su gran apartado artístico son los puntos fuertes de un juego al que, eso sí, le habría sentado de maravilla profundizar un poco más en su vertiente RPG. Por otro lado, pese a ser una propuesta rejugable y no resultar excesivamente corta para los cánones de la época que pretende emular, se echa en falta algo más de contenido con el que, sin ningún atisbo de duda, habría alcanzado la excelencia.

 

Hemos analizado Vengeful Guardian: Moonriders gracias a un código digital cedido por The Arcade Crew. Versión analizada: 1.0.2.

Vengeful Guardian Moonrider
Vengeful Guardian: Moonrider es una experiencia que más que sentirse retro... ¡es retro! Un sentido homenaje a los arcades clásicos de acción de los 90 con todos los ingredientes para triunfar.
PROS
Toda una explosión visual y sonora
Sólida, y divertida, propuesta jugable
Todo un sentido homenaje a los clásicos de acción
CONTRAS
Se echa en falta más contenido
Para los más exigentes puede resultar algo fácil
No todos los jefes están al mismo nivel
85