Tales of symphonia Nintendo Switch

Análisis Tales of Symphonia Remastered – Nintendo Switch. Todas las historias tienen dos versiones

Fecha de lanzamiento
17 febrero, 2023
Número de Jugadores
1 durante la historia. De 1 a 4 durante los combates
Idiomas
Texto: español, inglés y francés. Voces: japonés e inglés
Tamaño de la Descarga
10632,00 MB
Nuestra puntuación
69

Permitidme empezar este texto con una opinión impopular: Tales of the Abyss, Vesperia, Graces, Xillia 1 y 2, Zestiria, Berseria, Arise, todos y cada uno de ellos le deben ser conocidos y su popularidad en Occidente a Tales of Symphonia. Es más, me atrevería a decir que incluso los que fueron publicados antes y los que solo fueron publicados en Japón, le deben parte del cariño que se les tiene a la aventura de Lloyd, Colette y compañía. Y esto es debido a que, aun no siendo la primera entrega en salir de su país natal, sí fue la primera que marcó un antes y un después. Tras su salida en 2004 para GameCube nada volvería ser igual para la saga de JRPGs, ni para la propia Namco, ahora Bandai Namco, que vio la oportunidad perfecta para atreverse a traer otros juegos de rol gracias a los buenos resultados de este, como los Baten Kaitos.

 

Es precisamente por esa importancia y el cariño que hay con esta entrega en particular, que cuando se anunció que llegaría a las consolas actuales en septiembre del año pasado, absolutamente todo aquel que lo jugó en su día lo celebró como si le hubiese tocado la lotería. Incluso lo celebraron los fans más nuevos de la franquicia, que llevan años oyendo como se habla de Symphonia con misticismo, pero nunca se habían atrevido a entrar a él y con esta oportunidad lo tienen más fácil que nunca. Pero con casi 20 años con respecto a su lanzamiento original, ¿aguanta Tales of Symphonia Remastered el tipo?

 

 

Esta es la historia de cómo una Elegida y su grupo restauraron el mundo

Una de las cosas que más me ha fascinado desde siempre de este título es que toda su construcción del mundo está explicada en los primeros cinco minutos de juego. En este escaso tiempo ya se nos presenta la leyenda de la Diosa Martel, cómo subió al cielo desconsolada tras una guerra ocasionada por lo Desianos, que se llevó por delante el árbol que daba maná a toda la tierra. No sin antes proporcionar al mundo un Elegido, capaz de despertarla desde una torre que se pierde en las nubes si hiciese falta, con el fin de evitar el declive del mundo, en un proceso llamado «La Regeneración del mundo». Con tan solo unos minutos ya conoces los elementos básicos por los que se rige el mundo, cómo solucionar los problemas del mismo, sus facciones, y en dos minutos más te enteras de que tu mejor amiga es la nueva Elegida y que hoy es el Día de la Profecía, que señala el comienzo de su viaje para regenerar el mundo y volver a expulsar a los Desianos, dejando bien claro el objetivo principal de toda esta aventura.

 

Menudo honor el de Lloyd Irving ser el mejor amigo de la Elegida, ¿verdad? Uno pensaría que una persona tan importante como la Elegida tendría motivos de sobra para ser una engreída pija, que vive entre algodones y no ve más allá de su ombligo. Y, sin embargo, sorprende ver cómo Colette es la amabilidad en persona. Ella simplemente es una chica más de un pueblo tan pequeño que solo tienen una clase a la que van los niños de todas las edades. Y es que el mundo de Sylvarant está al borde del declive tras el fracaso de varios Elegidos y es urgente que ella triunfe donde ellos fracasaron. Estamos ante un JRPG que puede durar entre cincuenta y sesenta horas solamente para completar la historia principal. Por lo tanto no sorprenderé a nadie si digo que evidentemente hay varios (bastantes) giros de guion en una historia que no le tiembla el pulso en meterse en temas de religión, revolución, justicia y racismo sin dudar en ningún momento a la hora de posicionarse y dejar bien clara su postura. Algo que la saga lleva haciendo prácticamente desde sus inicios, pero que con Symphonia y los ideales de Lloyd saltan al barro y se meten hasta las rodillas para denunciar todas estas injusticias que asolan su universo, pero con las que es fácil trazar paralelismos con nuestro mundo.

 

Y todo esto es mucho más efectivo gracias al salto a las tres dimensiones de la saga, con todo lo que ello significa. Un salto que era muy complicado de hacer, pues conllevaba abandonar por primera vez las dos dimensiones que habían sido características de la saga desde su inicio hasta Tales of Destiny 2, título inmediatamente anterior y que ya era de Playstation 2 y, sin embargo, consiguió aterrizar con los pies en el suelo. El cambio le permitió añadir más expresividad y actuación a los personajes, que junto a un doblaje bastante bueno en inglés y sobresaliente en japonés — en serio, buscad los nombres porque son todos actores de primera categoría a día de hoy —, y lo variopinto en cuanto a ideales y motivaciones de cada uno de los personajes principales, secundarios y enemigos, hacen que el mundo y cada uno de ellos te importen, enganchándote a la trama desde el principio. Me ocurrió hace 17 años y me ha vuelto a ocurrir a día de hoy, sabiendo lo que iba a pasar. Además, el juego cuenta con varias rutas alternativas a la hora de progresar que cambian los eventos de la historia y como consecuencia existen varios finales, por lo que aun habiéndolo jugado múltiples ocasiones, esos caminos menos transitados me siguen sorprendiendo por cómo cambian los sucesos.

 

Aquí ha tantas mecánicas y contenido que vamos a necesitar que nos las explique un enano

Cuando tu sistema de combate se base en acción en tiempo real, con combates que duran menos de medio minuto, donde los personajes se mueven en dos dimensiones y realizan sus ataques y magias, dar el salto a las tres dimensiones también significa tener que reinterpretar y rediseñar todo tu sistema de combate. Y la verdad, es que mirándolo con retrospectiva, casi lo clavaron a la primera. Desde el comienzo de la saga, las batallas habían tenido lugar en una única línea horizontal, con los personajes correteando de derecha a izquierda y teniendo que esquivar las magias y los ataques moviéndose de un lado para otro. La solución de Tales of Symphonia al problema que tenía delante fue colocar entre cada personaje y enemigo que exista esa misma línea horizontal invisible, permitiendo moverse en tres dimensiones por el escenario a base de cambiar el objetivo para poder esquivar ataques y/o magias, que ahora sí ocupan tres dimensiones en la batalla.

 

No es la solución perfecta, pero teniendo en cuenta que la única mejora que necesitó este planteamiento para convertirse en el estándar de la saga fue el movimiento libre y se añadió en el siguiente título, creo que es justo reconocerle que, en efecto, consiguió dar el salto a las tres dimensiones de manera magistral. Por supuesto, es posible que los que no lo jugasen originalmente y vengan de jugar entregas más modernas con movimiento libre, puedan tener algo de retro rotura y verlo un pelín tosco de más al principio, pero es algo a lo que te acostumbras rápido.

 

Completan el apartado del combate las Gemas EX que sirven para personalizar a los protagonistas, afectando al desarrollo y habilidades que pueden conseguir y permitiéndonos construirlos a nuestro gusto, al mismo tiempo que vamos buscando qué combinaciones nos proporcionan habilidades EX, que a efectos prácticos son pasivas que modifican aún más a los personajes. Por poner un ejemplo, las piedras de niveles más bajos tan solo modifican ligeramente las estadísticas, pero conforme vamos encontrando más y mejores, podemos añadir golpes a los combos, encadenar distintos ataques especiales en función de los niveles de estos, forzar a que la barra de ataque conjunto del equipo se mantenga llena tras usarlo una vez, lanzar magias rápidamente tras atacar sin tiempo de conjuración o que exista la posibilidad de no gastar puntos de magia al usar conjuros.

 

Y a todo esto hay que añadir un sin fin de cosas que dan mucha más profundidad al juego, como la posibilidad de cocinar después de los combates para recuperar salud o subir estadísticas y que cada personaje cocina mejor o peor distintos platos, una cantidad sorprendente de minijuegos, casi cincuenta misiones secundarias que alguna de ellas se van desarrollando durante toda la aventura y nos las podemos perder, trajes alternativos, además de los múltiples finales, caminos y eventos alternativos que ya mencioné antes y que le da al juego una gran rejugabilidad. Pero como volver a jugar un juego tan largo puede echar para atrás a muchas personas, el juego nos ofrece una larga serie de mejoras que podemos comprar para empezar la Nueva Partida +, como multiplicar la experiencia por 10, mantener las habilidades y objetos conseguidos o poder llevar más objetos entre muchas otras opciones. Y todas estas mejoras se compran con el rango que conseguimos al terminar las batallas y eso quiere decir que mientras mejor peleemos, más acumulamos y con más ventajas empezaremos la segunda partida. ¡Ah, un pequeño detalle! Todo esto era contenido que ya estaba en la versión original de GameCube y aquí se incluye aún más.

 

¿Remaster o port HD? Bueno, es mucho más complicado que eso

La versión que Tales of Symphonia Remastered usa como base la de Playstation 2. Esto supone una serie de cosas buenas y otra serie de cosas malas. Las buenas: nuevas escenas animadas, más ataques, más misiones secundarias, más trajes alternativos, nuevos eventos, nuevas mazmorras, nuevos jefes y jefes antiguos más fuertes, un nuevo modo de dificultad y pequeños ajustes de calidad de vida por aquí y por allá. Las malas: como el hardware de Playstation 2 era más limitado que el de GameCube, la tasa de fotogramas por segundo se vio reducida de 60 a 30, ligando las físicas y otros elementos del juego a esta tasa. ¿Qué significa esto? Pues que esta edición «definitiva» que debería de ser esta remasterización, se ejecuta a 30 fotogramas en todas las versiones, porque Bandai Namco no ha querido (o sabido) meterle mano al código. Al final, este nuevo relanzamiento no deja de ser un port deficiente de la versión de Steam, que cuando se publicó lo hizo en un estado deplorable y que venía de la versión del juego en HD que salió en 2009 en Playstation 3, que no era el mejor port del mundo de la versión de Playstation 2, de cuyas diferencias con la versión original ya hemos hablado hace un momento. Menuda carambola de ports poco agraciados. Y merece la pena apuntar que al menos Tales of Symphonia Chronicles para Playstation 3 traía en pack, por el mismo precio que cuesta esta versión,  Tales of Symphonia: Dawn of the New World, que vale que sea una secuela que para la gran mayoría de los fans no está a la altura, (hasta el punto de que en un principio Bandai Namco la trataba de canon, para luego quitarle ese privilegio y relegarlo a un spin-off más), pero se incluía dentro de un paquete que costaba lo mismo que esta edición.

 

Y si todo esto de por sí es ya un drama, encima la versión de Tales of Symphonia Remastered de Nintendo Switch es la que peor parada sale, hasta el punto que la compañía ha tenido que salir públicamente a pedir perdón y asegurar que van a arreglarlo. Hablamos de tiempos de carga considerablemente más largos que el resto de versiones, incluyendo GameCube y Playstation 2 en la comparativa. También hay bugs a nivel visual y en la inteligencia artificial de los enemigos y ralentizaciones bastante importantes en diversas zonas del juego. Se ha eliminado el efecto de romperse el cristal de la pantalla al entrar en combate y ahora solo hay un pantallazo en blanco y en vez de difuminarse el fondo al entrar en los menús y las secuencias de conversación, el fondo se vuelve negro sin más. Pero mi «característica» exclusiva de la versión de Switch os la cuento en el siguiente párrafo, que si no habéis jugado al juego os voy a tener que pedir que os saltéis por spoilers o que, como mínimo, procedáis bajo vuestra propia responsabilidad.

 

Colette, como Elegida de la Restauración y coprotagonista, tiene una importancia vital en el juego y al poco de empezar el juego comienza su conversión a ángel consiguiendo unas alas de luz con las que se mueve más rápido durante las batallas. Pues resulta, que las alas están mal renderizadas e internamente el juego se vuelve tan loco tratando de solucionarlo que el hecho de tener a Colette en los combates – insisto, la coprotagonista y parte vital en la trama del juego – hace que el juego pierda fotogramas de una manera bastante evidente. Para añadir más sal a la herida a lo largo del juego sus alas de luz no son las únicas que veremos, dándose el caso de que a más alas de luz en pantalla, más fotogramas se pierden. La solución a esto es quitar a Colette de los combates siempre que sea posible, al menos hasta que arreglen esto con un parche. Si queréis ver un video de cómo afecta todo esto al rendimiento del juego, teniendo en cuenta que es contra el jefe final de la historia, podéis pinchar aquí.

Pero por terminar con una nota positiva el apartado más técnico del análisis, decir que se nota que Motoi Sakuraba (Golden Sun, Dark Souls, Super Smash Bros.) estaba inspirado cuando compuso la banda sonora de Tales of Symphonia Remastered. Así consiguió dar aún más vida al título con canciones de todo tipo que se quedan grabadas en el cerebro y que evocan recuerdos de las escenas donde suenan, además de unas músicas de batalla de las de quitarse el sombrero. Sin embargo, porque no todo puede ser perfecto, se nota que tienen casi dos décadas y no se han tocado desde entonces. Esto se traduce en que la calidad de la música no es la que estamos acostumbrados hoy en día y no hay temas orquestales, pero es algo que uno ya asume al jugar a un juego retro.

 

Tales of Symphonia Remastered – Un cuento muy agridulce que se basa en la nostalgia

Tales of Symphonia es un juego maravilloso. De esos que con los que te puedes obsesionar si te cogen en la etapa adecuada de tu vida y un título que cualquier fan de los JRPGs tiene que jugar. Tiene una historia bien escrita, con unos desarrollos de personajes magistrales, giros de guion para dar y tomar, un sistema de combate que a día de hoy sigue funcionando a la perfección, aunque la saga lo haya mejorado, y contenido de sobra para echar meses en su mundo.

 

Sin embargo, habréis notado que no he dicho Tales of Symphonia Remastered. Y es que, al menos bajo mi punto de vista, la etiqueta de Remaster debería de ser sinónimo de mejor versión hasta la fecha y en esta ocasión no es más que eso, una mera etiqueta que Bandai Namco le ha puesto encima de la versión en HD que salió en 2009 para Playstation 3 y en 2016 para Steam. Quitando que el juego llega a nuevas plataformas, no hay ningún motivo ni de contenido, ni de mejoras visuales sustanciales para venderlo con esta etiqueta ni a este precio. Y creedme, aun siendo una versión que merece la pena ser jugada si no tienes otra forma, es una auténtica lástima ver el trato que le han dado a una de las entregas más queridas por los fans. Si estuviese analizando el original con todos los extras de la versión de Playstation 2 por el juego que es, en su contexto histórico, no tendría ningún problema en que la nota rozase o alcanzase el 90 alto. Por desgracia, ni estamos en 2003, ni la versión de Nintendo Switch está en el momento de escribir este análisis para recibir más nota, por muy excelente que sea el juego que hay detrás, ni por mucho que lo haya disfrutado de nuevo después de tantos años.

 

Tales of symphonia Nintendo SwitchHemos analizado Tales of Symphonia Remastered gracias a un código digital cedido por Bandai Namco España. Versión analizada: 1.1

 

Tales of symphonia Nintendo Switch
Merece la pena recuperar y jugar a este clásico, pero no a cualquier precio
La nostalgia vende. Las compañías lo saben y se aprovechan de ello para ir sacando constantemente remakes, remasters y relanzamientos de los títulos más demandados por los fans. Los hay que son una auténtica carta de amor al material original, actualizándolos, añadiendo cosas nuevas y mimándolos. Por desgracia, Tales of Symphonia Remastered no es uno de estos y aunque sigue siendo el mismo juego excelente que ha sido siempre, queda empañado detrás de un producto que hace poco o nada por estar a la altura de la importancia que este título merece.
PROS
La historia engancha desde los primeros minutos y te retiene interesado durante sesenta horas
Lleno de contenido de todo tipo
Se ha mantenido la posibilidad de jugar junto a otras tres personas en los combates
CONTRAS
La palabra remastered le queda bastante grande
La versión de Nintendo Switch tiene aún más problemas que el resto de plataformas
No hay ningún tipo de contenido nuevo respecto a la versiones anteriores del juego
69
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