Red Dead Redemption

Análisis Red Dead Redemption – Nintendo Switch. El viejo Oeste, como nunca lo habías vivido

Red Dead Redemption
Fecha de lanzamiento
17 agosto, 2023
Número de jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la descarga
11771 MB
Nuestra puntuación
93

El concepto de mundo abierto en los videojuegos lleva ya muchos años presente, y múltiples propuestas se han atrevido con él desde su popularización. Como en cualquier género o estilo, los hay fallidos, los hay modestos, los hay buenos y los hay legendarios. Y, por encima de todos ellos, los iconos que marcan una senda. En este género es más o menos sencillo identificar dos pilares inamovibles. Uno de ellos viene del lejano Oriente y es bastante familiar para cualquier lector de esta web o cualquier fan de Nintendo: hablamos, cómo no, de Zelda: Breath of the Wild. Otro de ellos viene del Oeste, en el sentido más amplio de la palabra. Un referente que ahora, muchos años después, debuta en una plataforma de la gran N: obviamente, nos referimos a Red Dead Redemption.

 

Anunciado repentinamente y por sorpresa, no ha habido que esperar mucho entre su anuncio y su lanzamiento en la híbrida. Rockstar Games vuelve a traer una de sus IP más icónicas a la consola de los Joy-Con, y con el precedente de Grand Theft Auto Trilogy, lo cierto es que muchos se echaron a temblar. Pues bien, tras completar nuestra aventura, y también nuestra incursión en el DLC Undead Nightmare, también incluido en el lanzamiento, estamos en posición de poder hablar largo y tendido de este icónico título, un imprescindible de su época. ¿Listo para el viaje, cowboy?

 

 

Los últimos estertores del Viejo Oeste

Nos encontramos en la región ficticia de Nueva Austin, al sur de los Estados Unidos, en los primeros años del siglo XX. La era de los cowboys agoniza, dejando paso a la era de las máquinas, los banqueros y los hombres de negocios. Con todo, aún hay reliquias del viejo Oeste en el que imperaba la ley del más fuerte, o del que desenfundara el revólver más rápido. Reliquias como John Marston, un ex forajido que viaja contra su voluntad con un objetivo entre ceja y ceja: su antiguo compañero de fechorías, Bill Williamson.

 

Desde el principio, John Marston se muestra enigmático, parco en palabras, reacio a confesar qué le lleva a enfrentarse a quien, muchos años atrás, consideraba un hermano. Tardamos un poco en saber cuál es el motor de su redención. Y esto es uno de los detalles más brillantes de la narrativa de Red Dead Redemption: el núcleo de la historia, la motivación de su protagonista, se va desmadejando de forma sutil y pausada, pero brillante, logrando mantener nuestra atención en todo momento y consiguiendo introducirnos con maestría en sus hilos narrativos. Y hablamos de hilos en plural porque hay mucho, muchísimo, de lo que tirar.

 

 

La red que nos lanza Red Dead Redemption

La progresión de la aventura se produce a medida que John Marston va familiarizándose con los lugareños de las regiones que visita. En cada zona hay varios personajes relevantes que son nuestro gancho para las distintas misiones principales, diversos habitantes del lugar que, en la mayoría de los casos, ofrecen un intercambio de favores. Marston necesita información, y ellos ayuda: recoger al ganado que se ha escapado, domar caballos, ayudar a capturar a un forajido, o directamente conseguir munición y armamento para un enfrentamiento abierto con la banda de Williamson. Todo ello se nos presenta de forma muy natural y orgánica dentro de la aventura.

 

He aquí otro de los aspectos que dan a Red Dead Redemption un caracter único: la solidez de sus personajes. Cada personaje tiene sus propias motivaciones, aspiraciones y necesidades, y sobre todo, su propio carácter y forma de vivir y de ver las cosas. Sus apariciones aportan una destacable riqueza a la historia, cada uno a su manera. Hay espacio para la tensión, para el drama, para la comedia, para la épica, incluso para la relajación y el esparcimiento, en función de con qué personaje estemos tratando o del punto de la aventura en el que nos encontremos. Un guion ingenioso y mordaz al que no le cuesta demasiado echarnos el lazo.

 

 

Imagina vivir en un wéstern

Más allá de la historia principal, hay otros detalles que aportan una solidez increíble a la ambientación de Red Dead Redemption. Las más básicas afectan a la vida cotidiana en su mundo: en nuestros viajes nos podemos encontrar con criaturas salvajes a las que cazar, hierbas que recolectar, caballos que domar, rebaños que necesitan pastoreo, o lugareños aleatorios que necesitan ayuda en momentos puntuales. Eso sin contar los carteles de Se Busca, que podemos utilizar para ejercer de cazarrecompensas y echar unos dólares a nuestra alforja.

 

Además, contamos con una amplia gama de minijuegos que enriquecen la experiencia. No todo va a ser cabalgar y pegar tiros. Como cualquier cowboy que se precie, podemos hacer un parón en nuestras aventuras para jugar una partida al póker, al Blackjack, al dado mentiroso, al juego de la herradura, o si nos va más la adrenalina, batirnos en pulsos o en duelos a muerte. Lo que más nos apetezca en cada momento. Puede parecer una tontería, pero la posibilidad de matar el tiempo jugando con otros lugareños aporta un toque delicioso al ritmo de la aventura.

 

 

El mundo de Red Dead Redemption está esperando a que lo vivamos

No sólo de ciudades llenas de posibilidades vive Red Dead Redemption. La exploración se premia de múltiples formas, y con exploración, no nos referimos sólo a visitar lugares, que también. Hay recompensa económica en saquear asentamientos de forajidos, mapas del tesoro que fomentan la observación atenta del entorno, caballos salvajes que no se dejan domar fácilmente, o caballos en venta en las tiendas, para que personalicemos nuestro corcel a nuestro gusto propio. Asimismo, muchos personajes secundarios nos esperan en ciertos lugares para animarnos a ayudarles, viviendo así la historia en mayor profundidad.

 

Sin embargo, hay secretos que no se basan en la observación, sino en la experimentación. ¿Qué pasa si recojo esa hierba rara, si cazo a ese ciervo o si disparo a ese halcón? Aquí es donde entran los Desafíos. A través de ciertas acciones, desbloqueamos Desafíos que tienen varios niveles. A medida que superamos cada nivel, obtenemos nuevas recompensas como armas, munición o dinero. Y, ya de paso, nos invita a profundizar en la caza y en la recolección, mecánicas mayormente accesorias, pero útiles para ganar dinero vendiendo en tiendas, o para fabricar ítems para nuestro inventario.

 

 

Es hora de desenfundar

Además de todo esto, y por encima de todo, está el hecho de que esto es un western. Por lo tanto, es imposible no hablar del principal núcleo de la jugabilidad: los disparos. Nuestro protagonista cuenta con el repertorio típico de cualquier forajido: armas arrojadizas, armas cuerpo a cuerpo y, principalmente, armas de fuego. Todo un arsenal de revólveres, escopetas, fusiles de repetición y rifles francotiradores que vamos ampliando a lo largo de nuestra aventura, o bien adquiriendo nuevas armas en las tiendas que se reparten por las distintas ciudades del mapa. ¡Incluso podemos conseguir nueva ropa cumpliendo ciertas misiones secundarias!

 

¿Y qué diferencia a Red Dead Redemption de otros juegos de acción o de disparos? La clave está, sin duda alguna, en su mecánica estrella: el Dead Eye. Si activamos el Dead Eye, el color de la pantalla cambia y el tiempo se ralentiza bruscamente, dándonos más tiempo para apuntar, fijar uno o varios blancos y disparar. Toda una fantasía de poder que hace honor a las míticas películas del género, permitiéndonos lograr una rápida batería de disparos que firmaría el mismísimo Lee Van Cleef, y que además resulta especialmente útil si nos encontramos rodeados de enemigos. Eso sí, no es un poder infinito, contamos con un tiempo limitado y, al acabarse, necesita recargarse. O eso, o tomar un trago de licor para recuperar la «inspiración».

 

 

Red Dead Redemption, cuestión de fama y honor

Nuestro paso por el mundo de Red Dead Redemption no es en absoluto aséptico. Nuestras acciones y decisiones tienen repercusión directa sobre el entorno y sobre nosotros mismos, a través de dos mecánicas: Fama y Honor. A medida que vamos cumpliendo misiones y completando encargos secundarios aquí y allá, nuestro medidor de Fama aumenta. Esto repercute positivamente en nuestra reputación y puede suponer ventajas como descuentos en ciertas tiendas, que los forajidos y las autoridades nos den más margen de acción antes de atacarnos, en definitiva, ganarnos el respeto. Pero la chicha está en qué respeto queremos ganarnos.

 

Aquí es donde entra el Honor, la balanza moral del juego. Acciones positivas, como ayudar a mujeres desvalidas, proteger a viandantes, recuperar ganado o cazar a fugitivos repercute positivamente en nuestro nivel de Honor. Por el contrario, ayudar a forajidos, robar de bienes o ganado, o atacar o matar a gente inocente, supone escoger la senda del crimen y provoca que nuestro nivel de Honor descienda, y no sólo eso: las autoridades nos pueden perseguir y poner recompensas por nuestras cabezas, dificultando nuestro paso por el mundo. No es tan sencillo pasearse como Pedro por su casa en cualquier pueblo o ciudad si el sheriff busca darnos caza. Tú eliges tu propia aventura, tu forma de vivirla. Tú decides si John Marston encuentra su redención o vuelve por sus fueros pasados.

 

 

Hablemos de lo técnico

Dado que Red Dead Redemption cuenta ya con 13 años de edad en las muescas de su revólver, muchos jugadores consideraban que habría estado bien una remasterización, en lugar de un port al uso. Y puede que tengan razón. A pesar de ello, hay que decir que el resultado en Nintendo Switch no desluce en absoluto. Se ajusta a la perfección a las capacidades de la consola, mostrando a las mil maravillas su mundo, tanto en modo sobremesa como en modo portátil. El rendimiento es muy estable en todo momento, y las pantallas de carga son notablemente ágiles. Por lo general, el juego va como la seda.

 

Sin embargo, hay un par de detalles que empañan ligeramente el resultado total. En nuestra partida, hemos encontrado algunos fallos leves, como bugs visuales sin demasiada importancia, y también alguno más molesto, como un bloqueo de la dirección o la desaparición temporal de algún personaje de alguna misión. Por suerte, en ambos casos se ha tratado de algo totalmente puntual, que no llega a manchar una experiencia que, a nivel general, resulta tremendamente satisfactoria… excepto por un detalle.

 

Bug
¿Usted no debería estar sentado?

 

Cuando eres jugador de Nintendo Switch, hay un detalle que resulta imposible no echar de menos cuando se ausenta de un juego como éste: el apuntado por movimiento. Red Dead Redemption carece por completo de él, con lo cual el apuntado siempre es manual, mediante los joysticks. Quizá los jugadores de la híbrida estamos algo malacostumbrados en este aspecto, pero no deja de ser cierto que esta opción dotaría a la prácticamente perfecta jugabilidad de una insuperable guinda al pastel.

 

 

¿Has terminado? Espera, aún hay más

Completar la partida principal de Red Dead Redemption es algo que puede llevar unas 20 horas si vas al grano con la historia, o incluso a las 40 o 50 si decides exprimir todas y cada una de las posibilidades que ofrece. Pero a ese tiempo hay que añadirle otras 8-10 horas, o unas 15 si vamos a por el completismo, debido a su contenido adicional Undead Nightmare. Se trata de una pequeña historia alternativa que nos lleva de nuevo a la misma época y lugar, salvo por un detalle: los muertos han vuelto a la vida y la epidemia zombi se extiende por toda Nueva Austin y alrededores.

 

Undead Nightmare supone un añadido muy interesante. El tono es más oscuro, la dificultad aumenta, con hordas de personas y animales no muertos abalanzándose sobre las ciudades, y munición limitada, obligándonos a gestionar mucho mejor nuestros recursos y nuestra salud. Los carteles de Se Busca pasan a ser peticiones de rescate de personas desaparecidas. Contamos con algún que otro arma nueva y volvemos a encontrarnos con aquellos personajes que tan significativos han sido para la aventura principal, y también aparece alguna que otra sorpresa más. Los caballos del apocalipsis parecen buscar jinete…

 

 

Red Dead Redemption – Nintendo Switch. Ni te lo pienses, vaquero

Si te gusta el género de acción y aventura y si disfrutas con la ambientación del lejano Oeste, Red Dead Redemption es, desde ya, un absoluto imprescindible del catálogo de Nintendo Switch. Con un guion magistral, una ambientación excelente y un mundo rico en detalles y posibilidades, se trata de una de esas experiencias del mundo de los videojuegos que merece ser vivida al menos una vez, y a la que el DLC Undead Nightmare añade aún más chicha. A pesar de algún que otro bug puntual y de echar de menos poder usar el giroscopio, el icono sigue en una forma excelente… Y ojalá no sea el único juego de la saga que llega a una plataforma de Nintendo. Sí, Arthur Morgan, te estoy mirando a ti.

 

Red Dead Redemption

Hemos analizado Red Dead Redemption gracias a una copia digital proporcionada por Rockstar Games. Versión analizada: 1.0.1

Red Dead Redemption
El viejo Oeste no tiene armas oxidadas
Red Dead Redemption es ya un imprescindible del catálogo de Nintendo Switch, una aventura que nadie debería perderse. Aunque ha llegado con algún que otro bug puntual molesto, no desluce lo que es, sin lugar a dudas, uno de los mejores juegos jamás hechos, repleto de carisma, personalidad y con un mundo que ofrece muchísimas posibilidades. ¡Larga vida al viejo Oeste!
PROS
Su narrativa y sus personajes derrochan carisma e ingenio
Una ambientación rica en detalles y posibilidades que logran una excelente simulación del auténtico western
Es una gozada disfrutar de la aventura en la versátil Nintendo Switch...
CONTRAS
...Aunque hay algún que otro bug puntual bastante molesto
Es imposible no echar de menos opciones de control por movimiento
93
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