F-Zero 99

[OPINIÓN] F-Zero 99, el globo sonda de Nintendo para su mítica saga. ¿Está la pelota ahora en el tejado de los fans?

Para el público occidental, han tenido que pasar exactamente veinte años para ver a F-Zero de vuelta. Desde que GX (GameCube) y GP Legend (Game Boy Advance) vieran la luz allá por 2003, no hemos vuelto a adentrarnos en la frenética velocidad futurista de la mítica franquicia de carreras. Tampoco es que el público oriental lo haya tenido mucho mejor: han pasado 19 años desde Climax, la secuela de GP Legend que sólo vio la luz en Japón. Una eternidad y cinco consolas después (Wii, Wii U, Nintendo DS y Nintendo 3DS, consolas virtuales aparte, se quedaron sin nuevas entregas de la saga), el frenesí ha regresado.

 

Sin embargo, nunca llueve a gusto de todos. Mientras algunos esperaban una entrega totalmente nueva, y otros se conformaban con algún remáster o remake adaptado a los tiempos actuales, Nintendo nos ha sorprendido con F-Zero 99, un multijugador en línea para 99 jugadores, que replica el estilo artístico que vimos en la primera entrega, la de Super Nintendo. Un regreso muy deseado de una manera totalmente inesperada, y que puede que no contente a muchos… Con el riesgo que eso conlleva. Y es que de esta propuesta podría depender el futuro de esta histórica franquicia.

 

La situación de la saga antes de F-Zero 99

La ausencia de F-Zero de las consolas de Nintendo no ha sido total en estos 20 años. Si bien es cierto que en todo este tiempo no ha habido nuevas entregas, la aparición del Capitán Falcon y compañía sólo se ha producido en forma de Consola Virtual. Las entregas clásicas de la saga han podido revisitarse en Wii, Wii U o Nintendo Switch, y recientemente, F-Zero X, la primera entrega en 3D, vio la luz en el Paquete de Expansión de Nintendo Switch Online. Siempre es de agradecer tener la oportunidad de revisitar los clásicos… Pero los fans de la saga piden más, obviamente.

 

La cuestión es, ¿por qué no ha vuelto F-Zero? Podemos estar seguros de que no ha sido por falta de interés. Hace un tiempo, el productor de la saga, Toshihiro Nagoshi, declaraba estar dispuesto a trabajar de nuevo en la saga si Nintendo se lo encargaba. Incluso los accionistas de la compañía han aprovechado en los últimos tiempos las juntas anuales para expresar su interés en el regreso de la franquicia. Interés hay, por muchas partes. Pero aun así, la saga no volvía.

 

No han faltado opiniones sobre los posibles motivos. Tayaka Imamura, el diseñador del Capitán Falcon, habla del dominio de Mario Kart en el género de carreras. El ex presidente de Nintendo of America, Reggie Fils-Aimé, apuntaba hace un tiempo a la forma de pensar de la gran N, que antepone la innovación en la jugabilidad a todo lo demás, y sugiriendo que la saga podría estar sin ideas. En la misma línea se expresaba, de nuevo, el productor Toshihiro Nagoshi.

 

Un regreso con posibles segundas intenciones

Teniendo en cuenta que no son personas cualesquiera las que han analizado en estos años los posibles motivos del no retorno de F-Zero, cabe pensar que no van mal encaminados. Personas vinculadas a la saga de un modo u otro, responsables de su época dorada, y ex mandamases que conocen mejor que nadie la idiosincrasia de la compañía japonesa, difícilmente estarán mal encaminados en sus suposiciones. Lo que faltaba, y lo que falta, para un regreso de la saga F-Zero, es una idea potente. O quizá algo más, aparte de eso: la motivación necesaria para trabajar en busca de esa idea.

 

En esas circunstancias, es totalmente innegable que F-Zero es una propuesta muy fresca. Guste más o menos, es una forma totalmente nueva de revisitar el clásico de SNES, en la misma línea que exploraron otros títulos disponibles en Nintendo Switch Online como Tetris 99, Pac-Man 99 o el efímero Super Mario 35. Encaja de forma exacta en lo que cabría esperar necesario para el regreso de la saga: una idea nueva que permita explorar la jugabilidad de la IP de forma diferente.

 

La era de Nintendo Switch ha sido todo un clínic de cómo las IP de Nintendo exploran este camino: Super Mario Odyssey, Zelda: Breath of the Wild, Fire Emblem: Three Houses… Hay muchos ejemplos. Eso sí, todos ellos tienen algo que no ha tenido F-Zero: una popularidad altísima fundamentada en parte gracias a los lanzamientos constantes de nuevas entregas de sus respectivas franquicias. Los bólidos futuristas han estado ausentes durante, repetimos, 20 años.

 

F-Zero 99, el globo sonda para el mercado actual

Cuando una franquicia se ausenta durante tanto tiempo, sucede que los más fieles y nostálgicos, que crecieron con ella, siguen pidiéndola. Sin embargo, el mercado y el público han seguido evolucionando. Muchos de los jugadores actuales de Nintendo Switch han vivido sin conocer esta magnífica saga, y los desarrolladores son conscientes de ello. Apostar por una entrega de F-Zero a gran escala, a estas alturas, puede ser una maniobra arriesgada a priori. Ni siquiera la híbrida, que ha convertido en oro a toda IP de los nipones, puede obrar milagros. O eso es, probablemente, lo que Nintendo piense.

 

En ese contexto, ¿cuál es la mejor forma de comprobar cuál es el interés de los jugadores actuales de Nintendo por la saga? Puede ser que el lanzamiento de F-Zero 99 sea el globo sonda definitivo. Un clásico modificado para convertirse en novedad en el plano jugable, y una puerta de entrada para que los profanos en esta IP se adentren en ella por primera vez y comprueben si es una saga interesante de verdad, o si es otro de esos clásicos magnificados por la nostalgia.

 

En este contexto, se dibuja un escenario en el que, posiblemente, todos los que queramos ver una nueva entrega de la saga deberíamos tomar nota. ¿Es posible que la continuidad de F-Zero dependa de este extraño e inesperado multijugador en línea gratuito? Obviamente, no hay respuesta a esa pregunta, al menos, no que sepamos. Pero la posibilidad de que así sea ya es suficiente aliciente para intentar echarse una partidita de vez en cuando. Nintendo Switch podría ser el desfibrilador, y su sucesora, la nueva vida de las carreras futuristas en las plataformas de la gran N. No está de más echarnos unas partidas, ¿no? Aunque sólo sea por la esperanza.