
Las pegatinas son uno de los modos de entretenimiento más simples, y al mismo tiempo más adictivos, que conocemos. El hecho de coger un trozo de papel con adhesivo en su dorso y fijarlo en un lugar concreto ha mantenido entretenidos de múltiples formas a generaciones de niños de todo el mundo. Pero no todas tienen la capacidad de volver a despegarse y recuperar la libertad para fijarse en una nueva ubicación. Dicho de otro modo, no todas las pegatinas son reutilizables. Pero hay unas que sí lo son, y son las protagonistas de este análisis, el de A Tiny Sticker Tale.
El pequeño estudio independiente mexicano Ogre Pixel repite la fórmula que ya logró que su primer proyecto, Lonesome Village, llegara a Nintendo Switch el año pasado: una campaña exitosa en Kickstarter. El anterior título logró captar nuestra atención y cautivarnos, con lo cual en NextN estábamos obligados a volver a poner el ojo sobre la nueva propuesta de este equipo. Ambientado en el mismo mundo que su predecesor, pero con una ubicación, una historia y un espíritu totalmente diferentes, era obligatorio adherirnos a esta, una vez más, pequeña y adorable aventura. Coge tu álbum y acompáñanos, hay mucho que coleccionar.
A Tiny Sticker Tale, un viaje en busca de las virtudes
¿Alguna vez te has preguntado qué te llevarías a una isla desierta? Flynn, nuestro protagonista, lo tiene claro: un libro de pegatinas. Con la peculiaridad de que se trata de un libro mágico, capaz de convertir en pegatinas objetos (y seres vivos) de su alrededor. Y con la salvedad de que su destino no es una isla desierta, sino una llena de gente viviendo tranquilamente su vida cotidiana. Salvo por ese intrigante mapache. ¿Qué está tramando? No lo sabemos, pero a juzgar por sus actos, parece que él también tiene un álbum mágico de pegatinas.
Pero, ¿qué nos ha traído a esta isla? No tardamos en descubrir que Flynn viaja en busca de su padre, que dejó tras de sí varias pistas para ayudarnos en nuestro camino. El objetivo principal es cumplir su petición de encontrar las cinco grandes virtudes, y para ello, tenemos que ayudar a los habitantes de la isla con sus problemas. Contamos, por su puesto, con nuestro inseparable libro de pegatinas, un objeto con una capacidad asombrosa.
Álbum en mano, y a experimentar
A Tiny Sticker Tale nos empuja desde el principio hacia la experimentación. Podemos alternar entre el modo normal, en el que nos desplazamos por el mapa e interaccionamos con el entorno, y el modo pegatina, en el que podemos coger objetos del escenario y guardarlos en nuestro álbum. El primer punto interesante está en descubrir qué objetos (o seres) del escenario son susceptibles de «pegatinizarse», y nos llevamos más de una sorpresa al respecto a lo largo de nuestra aventura. No sólo cosas como cajas, estatuas o utensilios pueden convertirse en adhesivo. También plantas, criaturas… E incluso personas.
Esta extraordinaria capacidad es la clave de la jugabilidad del título. Abrirnos paso a través de los obstáculos de la isla depende de cómo aprovechamos todo aquello (o todos aquellos) que nos encontramos. En ocasiones basta con reubicar algo, pero a veces hay gente que necesita favores. Y ahí es cuando el álbum se convierte en mochila, guardando los objetos para llevárselos a quien los necesite, o en medio de transporte, ayudándonos a llevar a alguien al lugar al que quiere ir. La versatilidad del álbum es genial… Pero ojo, que el espacio no es infinito.
Puro ingenio y creatividad en las pegatinas
En todo momento, el sistema de juego es bastante intuitivo y sencillo de entender, y aunque a veces tenemos que dar un par de vueltas antes de entender cómo avanzar, no se trata de algo complicado. Aunque, a pesar de ello, hay espacio para las sorpresas. Porque A Tiny Sticker Tale no se conforma con hacernos cambiar de sitio un puente o una escalera, o con llenar de agua un cubo. Nos invita incluso a intentar hacernos con el sol, para llevar el día allá donde reina la noche. Hasta este punto resulta imaginativo su sistema de pegar y despegar cosas, y alberga secretos en su pequeño mundo muy divertidos de descubrir.
Aún existen más alicientes que enriquecen el uso del álbum. El más básico: todo lo «pegatinable» es coleccionable. Cada persona, animal, planta o cosa que guardamos en él se registra en la enciclopedia, y hay suficientes secretos en el mapa para que no sea tan fácil completar dicha colección. Además, existe la posibilidad de conseguir un hogar y de pedir al carpintero que fabrique muebles para amueblarlo a nuestro gusto. Con lo cual, merece la pena explorar cada rincón y atesorar cada objeto para, en primer lugar, completar nuestro álbum, y en segundo lugar, tener nuestra casa totalmente amueblada y que no nos falte de nada.
Jugar A Tiny Sticker Tale, una sensación muy cálida
Como ya sucedía con Lonesome Village, A Tiny Sticker Tale hace gala de un apartado artístico sobresaliente. Al haber mantenido el estilo gráfico, permanece también esa agradable y cálida sensación que hace que el título derroche simpatía. Esto se une, una vez más, a una banda sonora muy acorde a la ambientación, que además va cambiando de zona a zona en función de si es de día o de noche, de si hace buen tiempo o está lloviendo… El mimo en este aspecto ya puede considerarse una seña de identidad en los títulos de Ogre Pixel. Y la unión entre ambientación y jugabilidad hace de éste un título idóneo para los más pequeños de la casa.
Sacar pegas a un juego tan autoconsciente de sí mismo y tan bien cuidado en todo lo que se propone hacer no es sencillo. Pero hay cosas de las que hablar, claro. Por ejemplo, la duración. Es prácticamente imposible que el juego no deje ganas de más, ya que la aventura puede completarse en apenas dos horas. El segundo, algo más notorio, es que a veces el modo pegatina no es tan ágil como nos gustaría. El cursor se siente algo lento a veces, y le vendría bien alguna opción de modificación de velocidad, o incluso opciones táctiles en el modo portátil, algo que sentaría como un guante en la híbrida. Ambos son, por suerte, problemas menores que no deslucen en absoluto una propuesta muy sólida.
A Tiny Sticker Tale – Nintendo Switch. La búsqueda del pegar
A Tiny Sticker Tale funciona a la perfección en lo que se propone: ser exactamente eso, un pequeño cuento con pegatinas. Su sistema de juego guarda espacio para la sorpresa, su pequeño mundo tiene secretos suficientes para mantener viva nuestra curiosidad, y su estilo artístico, ya conocido, vuelve a brillar. Es una propuesta excelente, incluso para los más pequeños de la casa, y si la escasa duración no es un problema, es un título que realmente merece la pena probar.
Hemos analizado A Tiny Sticker Tale gracias a un código digital proporcionado por Ogre Pixel. Versión analizada: 1.0.6.4















