
El análisis de BALL x PIT es de estos que son difíciles. No por nada, sino porque es de esos juegos que el análisis podría resumirse con: «deja de leer y cómpralo, confía en mí.» El mero hecho de que Devolver Digital apadrine un juego nuevo ya es suficiente motivo como para estar atentos. Los de Texas no suelen errar ningún tiro y los juegos que distribuyen siempre suelen tener un algo especial, sean luego mejores o peores. Y es por eso que, desde que anunciaron que publicarían el nuevo título de Kevin Sun & Friends, son muchos los pares de ojos que se posaron a mirar este roguelite con elementos de gestión, basado en la jugabilidad del mítico Arkanoid/Breakout. Sí, el juego de la barrita abajo de la pantalla, la bola y los bloques que había que romper. Solo que este juego tiene poco que ver con el clásico de arcade, salvo las reglas básicas y otro detalle más. ¿Recuerdas cuando tus padres no te dejaban entrar a los salones recreativos porque decían que se movía droga dentro? Esa droga era BALL x PIT.
Bolabylonia ha caído y la única esperanza son las bolas
La historia de BALL x PIT es simplemente una excusa para dos cosas: hacer un chiste con la ciudad de Ball-bylonia (Bola-bylonia en castellano) y presentarnos un mundo donde una bola gigante ha destruido dicha ciudad, creado un agujero gigante donde estaba e infectándolo de monstruos con forma de bloques. ¿Y como se vence a una bola gigante y sus esbirros? Pues como se ha vencido al fuego siempre, con más fuego, en este caso bolas.
La jugabilidad de BALL x PIT es bien sencilla, al menos de primeras. Coge el concepto del clásico de Taito donde el jugador controlaba a una barra que no debía dejar de caer una pelota, la cual rebotaba contra los enemigos en forma de bloque. Estos, a su vez, de vez en cuando dejaban caer un potenciador que modificaba la barra o la pelota. ¿Quién no ha jugado alguna vez al juego? Pues bien, la base aquí es la misma. Un personaje, bolas y enemigos que, en esta ocasión, viajan hacia abajo de la pantalla con el objetivo de acabar con nosotros. La diferencia empiezan cuando con el stick derecho (o el ratón en PC) podemos elegir la dirección hacia la que rebota la bola, primer elemento estratégico que nos permite calcular mejor los rebotes para hacer más daño. El segundo componente que crea estrategia, es que cada personaje tiene una habilidad pasiva que afecta directamente a su forma de jugar: disparos en ráfaga, que atraviesan enemigos, dobles, disparo a más velocidad a costa de puntería, etc. Un total de 16 personajes, que a efectos prácticos son como 16 juegos distintos y eso sin entrar en la posibilidad de juntar a dos personajes y sus habilidades, creando prácticamente otra forma distinta de jugar por cada combinación posible.
Y hablando de combinaciones, existen distintos tipos de bolas, cada una con su efecto y todas se pueden combinar entre sí conforme subimos de nivel derrotando enemigos y vamos eligiendo cúal queremos equiparnos. Pero algunas combinaciones específicas pueden ir más allá de la combinación y pueden evolucionar en 60 nuevos tipos de bolas, que a su vez pueden combinarse con otras bolas o incluso volver a fusionarse y evolucionar en otras bolas completamente distintas. Ahora os pido que os pongáis a sumar combinaciones y posibilidades de las que ya hemos hablad; añadid que también se pueden conseguir objetos pasivos que modifiquen la jugabilidad durante cada partida. Llenad la pantalla de enemigos y haced que cada vez que una bola coche con uno de ellos, salga un efecto distinto y un numerito asociado. Correcto, se desata una locura de luces y colores.
Y es que además de un juego que mezcla lo arcade de Arkanoid con el roguelite, BALL x PIT también tiene mucho tanto de Bullet Hell, como de Bullet Heaven, porque si bien es cierto que nuestro personaje puede acabar disparando decenas de bolas como puede ocurrir en Vampire Survivors, también hay una parte muy importante de esquivar muchas balas y gestionar los espacios de los danmakus. Por suerte, el juego cuenta con varias velocidades, para que cada uno lo adapte a su ritmo y reflejos.
Reconstruyendo Bolabylonia
¿Espera hay más? Por supuesto, aunque las bolas solo tienen una cara, Ball x Pit tiene dos caras de la misma moneda. La idea no es solamente vengarse de la bola gigante que destruyó la ciudad, sino reconstruirla en el proceso. Es ahí cuando BALL x PIT despliega un gestor de ciudad en el cual debemos ir construyendo edificios, optimizando recursos, ampliando la ciudad y reorganizandola para sacar el máximo partido a todas las ventajas que nos ofrece. Para ello, tendremos que recoger dinero derrotando enemigos en cada uno de los ocho niveles distintos del juego, que nos permitirá pagar los edificios junto a la cantidad adecuada. De vez en cuando, también recogeremos planos para nuevos edificios y construcciones que una vez completados, mejorarán las estadísticas de los personajes. Lo mejor de todo es que tanto para recoger materiales, como para mejorar los edificios, se hace lanzando a los habitantes para que reboten por la ciudad, como si fuesen pelotas de Arkanoid.

Y es ahí donde se termina de completar el círculo mágico de la jugabilidad. Bajar a las mazmorras, nos da experiencia con la que mejorar poco a poco a los personajes, y también recursos, que nos permite desarrollar la ciudad y sus edificaciones que mejoran aún más a los personajes. De esta forma nos es más fácil completar cada nivel con cada uno de los 16 personajes, lo que nos da mejoras permanentes para el resto cada vez que superamos cada pantalla con uno de ellos en cada uno de los siete niveles de dificultad. De esta forma, todo momento que estés jugando a BALL x PIT es un momento en el que estás progresando constantemente, si no es un aspecto es en otro, pero jamás pierdes el tiempo, cosa a lo que por cierto también ayuda que las partidas duren entre diez y quince minutos.
BALL x PIT – Si quieres un juego adictivo, desciende a Bolabylonia
La jugabilidad de BALL x PIT está diseñada para rascar constantemente la zona del cerebro que genera satisfacción. Siempre estás progresando, te van dando nuevas formas de jugar y objetivos constantemente y el festival de luces, colores y numeritos. La capa estratégica que aporta cada una de las piezas y sus combinaciones, vuelve un juego que ya tenía una jugabilidad a prueba de balas como Arkanoid/Breakout en algo frenético, dinámico y en el que siempre hay cosas que hacer. Es de esos juegos que ves una imagen o un pequeño clip y no entiendes nada, pero que una vez que lo juegas empiezas a comprender rápidamente lo que pasa y te fijas en las builds, los combos que lleva, si hace sinergias con los personajes. De verdad, a poco que os guste cualquiera de los elementos jugables que componen BALL x PIT, dadle una oportunidad, siempre que estéis dispuestos a que os pueda robar varias horas de sueño.
Hemos analizado BALL x PIT gracias a un código digital cedido por Devolver Digital. Versión analizada: 1.251











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