I and Me análisis

Análisis – I and Me (Nintendo Switch). Un relato existencial a través de puzles

Con tantos juegos llenos de acción y frenetismo que están llegando a Nintendo Switch, a veces viene bien bajar un poco el ritmo y jugar a algo más relajado. Y para eso, nada mejor que usar la cabeza. Por parte de la desarrolladora Wish Fang y la distribuidora Ratalaika Games, llega a la consola de Nintendo I and Me, un juego que nos hará pensar, y no solo en los puzles.

 

 

Yo… y mi otro yo

No hay mejores palabras que éstas para resumir el concepto principal sobre el que gira I and Me. Por un lado, el desafío principal que propone el juego es que controlas a dos gatos a la vez, realizando ambos las mismas acciones (básicamente saltar y moverse). El objetivo final es el mismo: hacer que ambos gatos lleguen a unos marcos de fotografías disponibles en algún lugar del nivel al mismo tiempo. Si bien parece una tarea sencilla, os demostraré más adelante que no es así.

 

Por otro lado, el juego no tiene una “historia” como tal. Cada nivel nos introduce una frase que narra la historia de este gato, de cómo llegó a un mundo en el que se encontró con una copia de sí mismo y lo que aprende de esa experiencia. Esta parte queda más como algo anecdótico, pero resulta interesante.

 

Volviendo al juego en sí, I and Me nos propone unos 90 niveles distintos en los que debemos alcanzar la meta con los dos gatos a la vez. Sin embargo, no resultará fácil, ya que los acertijos se entremezclan con las mecánicas habituales de un juego de plataformas, teniendo que superar obstáculos y movernos constantemente para completar los niveles. A medida que avanzamos, se van añadiendo más elementos, como enemigos que tenemos que esquivar, interruptores que accionan algunas plataformas y trampas con las que debemos tener cuidado: si uno de los gatos sufre algún daño, tenemos que empezar desde el principio, lo cual resulta frustrante.

 

 

 

Y aunque la idea está bien y parece interesante, a la larga el juego muestra sus deficiencias. Principalmente, no existe un equilibrio o una curva de dificultad en los niveles. Algunos niveles son demasiado fáciles y se superan en unos instantes, pero de repente, te encuentras con un nivel demasiado complejo que te obliga a dar demasiadas vueltas, para después volver a niveles ultra sencillos. No es el desarrollo que uno esperaría en un título de este tipo. Quizá sea por eso que el juego ofrece una “opción secreta” que nos muestra cómo superar la mayor parte de un nivel, e incluso en eso falla, porque es una función que no tiene límites y te permite ver el recorrido que has de hacer.

 

Un mundo de color que se vuelve gris

Como se ha mencionado antes, I and Me combina bien la idea del “yo y yo” tanto en la jugabilidad como en la historia. Pero los otros apartados del juego también están armonizados en torno a esta idea clave. El diseño de los paisajes, aunque sencillo, da la sensación de que nos encontramos ante cuadros pintados con pincel (aunque no se puede decir lo mismo de los elementos móviles, que desentonan debido a su simpleza) y transfieren una sensación de calma que, unida a las melodías tranquilas del juego, hacen que su “historia” resulte más impactante. Posteriormente, conforme el relato se vuelve más triste, el diseño de los niveles y las melodías cambian, pasando por las diferentes estaciones del año.

 

 

 

Pero aún con todas esas bondades, no podemos negar lo evidente: el título puede llegar a ser bastante corto. Y aunque intenta disimularlo incluyendo un único “coleccionable” en forma de pergaminos que solo añaden unas líneas más de texto a la historia del gato, eso no ayuda a exprimir el juego más de lo que se puede hacer. De hecho, es más probable que inviertas más tiempo intentando superar los niveles más difíciles que en conseguir los pergaminos.

 

I and Me – Los puzles nos hacen reflexionar por partida doble

La sensación final que deja I and Me es la misma que la impresión inicial: incertidumbre. Aunque el relato del gato y su doble parece interesante y reflexivo, los niveles resultan frustrantes, pasando de la sencillez a la máxima dificultad sin ningún paso intermedio. Al final, lo que te queda es una experiencia breve pensada para jugarla poco a poco, y que no ofrece más alicientes una vez la completas.

 

Este análisis se ha realizado gracias a un código del mismo proporcionado por Ratalaika Games.

La sensación final que deja I and Me es la misma que la impresión inicial: incertidumbre. Aunque el relato del gato y su doble parece interesante y reflexivo, los niveles resultan frustrantes, pasando de la sencillez a la máxima dificultad sin ningún paso intermedio. Al final, lo que te queda es una experiencia breve pensada para jugarla poco a poco, y que no ofrece más alicientes una vez la completas.
HISTORIA
60
JUGABILIDAD
60
DURACIÓN
40
GRÁFICOS
60
SONIDO
50
Nota de lectores0 Votos
0
PROS
Mecánicas sencillas, pero interesantes
Los paisajes son preciosos
Te ofrece ayuda para resolver los puzles...
CONTRAS
Dificultad muy desequilibrada entre niveles
Resulta demasiado corto
...quizá demasiada ayuda.
54