Análisis Oceanhorn 2: Knights of the Lost Realm – Nintendo Switch. Un gran mundo que se queda corto

Fecha de lanzamiento
28 octubre, 2020
Número de Jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, alemán, etc.
Tamaño de la Descarga
2,4 GB
Nuestra puntuación
67

Han pasado… ¿cuántos han sido, 3 años? Exacto, 3 años desde que analicé Oceanhorn para Nintendo Switch. Una pequeña aventura que había adquirido cierta popularidad y fama, pero que, por desgracia, no brillaba tanto cuando llegó a nuestras manos. En ciertos aspectos, su sencillez era su punto fuerte, pero esa misma sencillez también le pasaba factura en otros aspectos. Por eso, cuando vi por primera vez Oceanhorn 2: Knights of the Lost Realm, sentí una mezcla entre curiosidad y preocupación. Quería ver si la nueva obra de Cornfox & Bros. ofrecía más de lo que hizo su antecesora, y a la vez me preocupaba que no lo lograra.

 

Y aquí estamos ahora. Tras unos meses como exclusiva en el servicio Apple Arcade, Oceanhorn 2 aterriza en Nintendo Switch para ofrecernos una nueva aventura por las tierras de Gaia. La influencia de cierta otra serie (que comento más abajo) es evidente, ¿pero qué más nos ofrece este título? ¿Logra saciar nuestra sed de aventuras?

 

 

De vuelta al origen

Cualquiera que haya visto uno de los tráilers de Oceanhorn 2 posiblemente haya pensado lo mismo. “Guau, se parece mucho a The Legend of Zelda”… No es que sea un secreto, la verdad. Si el primer título de la serie se inspiraba en los clásicos juegos de Nintendo (en su vertiente 2D), esta nueva entrega decide subir el listón y acercarse más a los juegos 3D de la ya mencionada franquicia. Eso no tiene por qué ser algo malo, ya que se notan muchas mejoras con respecto a su antecesor. Los escenarios son ahora más amplios, coloridos y luminosos, y parece haber muchos más secretos que nos animan a “explorar” todos los rincones (dentro de sus limitaciones). El apartado gráfico es sublime y se nota que han puesto trabajo y dedicación para superarse a sí mismos. En cuando a la música, no parecen haber puesto el mismo empeño en ella, pues las melodías están bien y se ajustan a las situaciones y entornos, pero poco más.

 

Oceanhorn 2

 

El apartado que se ve quizá más perjudicado por las comparativas sea la historia. Si bien nuestros primeros pasos parecen apuntar a algo “épico”, esa sensación termina por disiparse en las últimas etapas cuando ves de qué pie cojean los diversos personajes principales o cuando te encuentras con un final que podría haber sido distinto, pero que acaba siendo así para poder conectarlo como precuela del anterior juego. Parece que intenta ser su propia leyenda, pero esa necesidad de conectar ambos juegos hace que algunas de las conclusiones finales sean un poco extrañas. Quizá la historia podría haber sido más emocionante si no fuera por los personajes en sí mismos. Ya sea en las secuencias o mientras jugamos, o ya sean los personajes principales o los NPC, todos se mantienen mayormente inexpresivos y sus movimientos llegan a ser incluso robóticos (cuando irónicamente solo hay un robot en todo el juego). Cuando se produce una escena impactante y ves que el personaje lo observa todo como una anciana que ve pasar un coche por una calle de su pueblo, no sientes esa emoción o intriga que se espera.

 

Al rico mazmorreo

Volviendo un poco a lo que es el juego en sí, Oceanhorn 2 nos propone explorar las diferentes regiones, resolver todo tipo de puzles y enfrentarnos a enemigos. El sistema de combate mejora con respecto al juego original, y no solo porque los enemigos pueden hacer mucha “pupita”, sino porque contamos con opciones como bloquear en el momento justo para desestabilizar al enemigo. Por desgracia, la estrategia no va más allá, puesto que no hay una gran variedad de enemigos y no poseen “cualidades especiales” para las que haga falta usar un objeto u otro. Los puzles y mazmorras siguen la misma estela de la serie, y eso no termina de ser bueno: los puzles mayormente son facilones y las mazmorras pueden parecer cortas. Normalmente, en los juegos de este estilo, la dificultad suele incrementarse a medida que avanzamos en la historia, pero aquí percibimos más bien lo contrario: las últimas partes nos han resultado más fáciles quizá que algunas zonas iniciales. Y los jefes finales, por desgracia, también dejan mucho que desear, pues son sencillos, predecibles, y alguno puede ser hasta tedioso.

 

Sí parece querer mejorar en ciertos aspectos, pero no siempre lo consigue. Si bien contamos con pocas armas/objetos que utilizar, disponemos de una pistola que también lanza magia. Es una de nuestras herramientas principales a lo largo del juego, y es la que más se beneficia de la parte de exploración: en todo el mapa hay “materiales” que sirven para darnos munición y recargas de los hechizos. Otro añadido interesante es que podemos encontrar cristales que equipar a nuestros objetos para que hagan más daño o reducir los tiempos de carga. Por otro lado, intenta introducir como novedad a los compañeros, personajes que nos acompañan para “ayudarnos”… a medias. La IA de estos personajes parece brillar por su ausencia, atacan a intervalos muy regulares e insuficientes y acaban teniendo un uso anecdótico. Podemos ordenarles que pisen botones, pero eso ocurre en contadas ocasiones. Una vez más, te presentan algo al principio del juego que parece tener mucha importancia, pero que la pierde bastante rápido.

 

Una herencia de la serie es que obtenemos puntos de experiencia al vencer a enemigos o cumplir logros (que hay muchos) para subir de rango, con lo que obtenemos ciertas recompensas (como poder llevar más munición o más aguante para correr). Oceanhorn 2 también cuenta con ciertas misiones secundarias como encontrar objetos ocultos o derrotar a jefes finales opcionales. Estas tareas alargan la experiencia del juego y nos aportan algunas recompensas adicionales, pero el juego hace poca incidencia en ellas y acaban pasando desapercibidas.

 

 

Oceanhorn 2: Knights of the Lost Realm – Nos quedamos con ganas de más

Una cosa está clara: Oceanhorn 2 nos ha ofrecido una experiencia mejor que la del primer juego. Es impresionante cómo pasamos de aquel mundo tan pequeño a uno que se ve más natural y vivo que antes. Pero ese esfuerzo en querer que el juego sea gráficamente superior se ve afectado en otros apartados. La historia se podría haber elaborado mejor, las mazmorras principales podrían haber sido un poco más amplias y complejas, y algunas mecánicas (como la de los compañeros) se podrían haber pulido. No es quizá la gran aventura que nos hubiera gustado vivir, pero si os gustó la primera entrega, Oceanhorn 2 es una opción recomendada para seguir la serie.

 

Oceanhorn 2

Hemos analizado Oceanhorn 2: Knights of the Lost Realm gracias a un código digital cedido por Cornfox & Bros. Versión analizada: 1.0

Una aventura más grande, pero con carencias
Oceanhorn 2: Knights of the Lost Realm intenta ofrecer una aventura épica que se queda corta en ciertos aspectos. Algunas de sus mecánicas jugables no se aprovechan mucho y a la historia le falta emoción, pero vemos un mundo creado para que supere con creces al del anterior título. Si os gustó el primer juego, este os satisfará.
PROS
Mundo amplio, colorido y vivo que explorar
Diversos secretos y misiones secundarias para ampliar la experiencia
CONTRAS
La historia se nos queda algo corta
El progreso en la historia es bastante sencillo
La IA de los compañeros necesita un repaso
67