
Conforme la industria se hace más vieja, es más habitual ver un sin fin de franquicias que intentan tirar de nostalgia, volviendo de entre los muertos con nuevas entregas. Algunas de estas resurrecciones son celebradas, otras son sorprendentes, ¡e incluso algunas terminan culminando en un buen juego! Y luego están las inesperadas y que nadie pidió, como Bubsy 4D. El gato montés más famoso de los videojuegos, no lo es precisamente por la calidad de sus títulos, por lo que cuando Wade Rosen (el jefazo de la Atari actual) anunció que habían recuperado los derechos para hacer un juego junto a quien mandase la mejor propuesta, nadie se esperaba que el primer tráiler pintase tan bien. Y es que la el equipo que propuso la mejor idea fue el de Fabraz, un pequeño estudio especializado en juegos de plataformas de nicho como Slime-san o Demon Turf, pero que han sido super aclamados por crítica y público. Y, aunque el listón estaba bajo, Bubsy 4D es sin duda el mejor juego de Bubsy de lejos.
¿Recuerdas a Bubsy? Sí, sí el amigo de Poochie
Cuando SEGA decidió buscar una mascota para su marca que fuese mucho más radical que un fontanero italiano, comenzó un movimiento que no se vieron venir. En los siguientes años nacieron decenas de mascotas que intentaban ser la más molona y una de ellas fue un gato montés llamado Bubsy, cuyas especialidades eran no callarse, no llevar pantalones e intentar molar muy fuerte, cosa que no le salía demasiado bien. Aún así, sus dos primeros juegos se recuerdan con bastante cariño por su apartado visual y su experimentación con el género. Pero la caída en desgracia le llegó con Bubsy 3D, un juego de plataformas en tres dimensiones, con controles de tanque y que tuvo la desgracia de salir poco antes que un juego que estableció las reglas del género. Un tal Super Mario 64. En palabras del propio Bubsy: «¿Qué podría salir mal?»
Desde entonces, el gato furry no ha levantado cabeza y mira que lo ha intentado. Prácticamente era una franquicia muerta, que solo servía como chiste y que jamás podría remontar. Pero entonces entró Fabraz en la ecuación. Durante algo más de una década, este estudio ha demostrado que saben hacer plataformas tanto en dos dimensiones, como en tres y especificamente un tipo de plataformas: plataformas de precisión. Más concretamente con Demon’s Turf, Demon’s Tide y ahora Bubsy 4D se han especializado en juegos de plataformas que juegan a varios niveles. Por un lado, funciona como un juego de plataformas, con saltos exigentes aquí y allá, con bastantes ovillos que coleccionar por nivel y un pergamino especial que nos permitan comprar aspectos y bastantes movimientos nuevos en la tienda respectivamente. Y estos movimientos son importantes, porque convierten a Bubsy en todo un maestro de las plataformas, con distintos tipos de saltos inspirados clarísimamente en esos videos donde los jugadores más experimentados sacan todo el provecho de las habilidades de Mario o Donkey Kong y llegan a esos sitios imposibles y rompen la progresión natural de los niveles.
Y es precisamente gracias a sacarle partido a estos movimientos donde el juego gana su segundo nivel de profundidad. A pesar de que los niveles pueden parecer sencillos en un principio, con un inicio un final y diversas zonas que explorar para conseguir los coleccionables, en realidad el diseño está mucho más elaborado de lo que aparenta. Los quince niveles del juego están diseñados para sacar el máximo partido a todas las habilidades, de tal forma que los speedrunners destrocen todos los desafíos contrarreloj. Para que os hagáis una idea, en una primera partida al primer nivel tarde unos 9 minutos en completarlo encontrando todos los coleccionables. Pues bien, el tiempo del desafío del juego es completarlo en 1:30 minutos y eso se cumple haciendo uso de habilidades y movimientos para saltarse zonas completas. Pero es que el récord mundial actualmente está en 17 segundos. Evidentemente rompiendo el juego y sus físicas, pero por suerte se pueden ver los fantasmas de los demás jugadores, por lo que podemos aprender a ir recortando poco a poco tiempo en cada nivel.
Y aunque jugablemente rompe el maleficio de Bubsy y es una maravilla a los mandos, el juego tiene también sus puntos negativos. La versión de Switch 1 está mucho más descuidada gráficamente que el resto. No es algo súper importante, porque incluso en su mejor versión tampoco es una locura a nivel visual, pero si que se nota el bajón gráfico, sobre todo en los detalles de los escenarios y la carga de algunas texturas. Además, al ir a menos frames por segundo, es mucho más difícil hacer ciertos trucos y saltarse parte de niveles, por lo que si sois de los que venís aquí buscando un plataformas donde repetir niveles una y otra vez buscando los mejores tiempos esa no es la mejor versión.
Lo otro que quizás sea algo criticable, aunque a mi no me lo parece, es que es un juego cortito, con tan solo 15 niveles y que bebe muchísimo de Demon’s Turf/Tide, los dos juegos anteriores de Fabrz, en cuanto a la jugabilidad. Pero insisto, prefiero un juego corto, con niveles bien pensados, distintos y rejugables y que se basa jugablemente en títulos cuyos controles han sido depurados y demuestran que funcionan a intentar innovar y alargar un título que no lo necesita.
Bubsy 4D – El retorno por la puerta grande que nadie esperaba
Sé que decir que Bubsy 4D es el mejor juego de la franquicia no significa mucho cuando el listón está más bien bajo, pero es que lo que nadie se esperaba al anunciarse el juego es que fuese un juego genuinamente bueno. El juego de Atari y Fabraz consigue algo que parecía imposible en esta industria: redimir a Bubsy con un fantástico juego de plataformas y como personaje, si olvidar ni por un segundo de donde viene y haciendo mofa constantemente de ese pasado, pero desde el cariño a su «legado».
Hemos analizado Bubsy 4D gracias a un código digital proporcionado por Fabraz y Plan of Attack. Versión analizada: 1.2










