Si estáis metidos u os gusta el mundo tecnológico y de circuitos es muy probable que sepáis que es una Raspberry Pi. Para los que no y solo les venga a la mente una frambuesa al escuchar el nombre, consiste básicamente en un miniordenador, fácil de personalizar y muy modificable para que haga infinidad de cosas, como por ejemplo, un centro multimedia para el salón o incluso emular tanto en hardware como en software una consola retro. Uno de los aspectos que ha llevado a este objeto a tener tanto éxito es su bajo coste, ya que con 40/50 € tienes una placa de camino a tu casa y el resto ya depende de que locura se te ocurre hacer.
Locura o no, lo que a este fan se le ocurrió construir fue una versión mejorada de la antigua Game Boy, con una pantalla a color y de mayor tamaño,con dos botones extras y algún que otro detalle que la hace única. Simplemente con el programa adecuado cargado en esta Raspberry Pi, los periféricos adecuados como la pantalla y los botones, y por último, una carcasa con la forma buscada que empaquete todos estos componentes ya podemos jugar donde queramos y a nuestros juegos favoritos de esta prehistórica consola portátil, pero… ¿vamos a quedarnos solo aquí?
Game Boy Zero con cartucho custom
Seguramente os hayáis dado cuenta de que hay dos botones de más y que esta consola originalmente solo necesitaba 2, y es que esta consola no es la única en ser emulada, ya que si tenemos una pequeña consola con una potencia mayor a la original… ¿Por qué quedarnos aquí? Efectivamente, lo que este aficionado ha decidido introducir es un emulador muy completo que también incluye juegos para la Super Nintendo Entertaiment System, Game Boy Advance, una pestaña llamada Ports, entre muchas otras. Otro detalle muy curioso es la emulación de lo que viene siendo la introducción de estos juegos, ya que esta placa de circuitos funciona usando la memoria de una tarjeta SD, y de por sí parece complicado cambiarla si queremos realizar cualquier cambio o modificación. Pues no os preocupéis porque también ha creado un cartucho de una manera muy ingeniosa para que la información sea introducida como antaño. ¡Si es que este fan ha pensado en todo!





