Cuando se anunció Nintendo Switch 2, uno de los primeros juegos que quería demostrarnos que la nueva generación de Nintendo venía pisando fuerte era Final Fantasy VII Remake Intergrade, un juego con unos pedazo de gráficos que mucha gente creía imposible en una consola híbrida como Nintendo Switch 2. Sin embargo el pasado enero se lanzó al mercado cerrando muchas bocas a la vez que dejaba abiertas otras tantas. Si bien esa versión que nos llegó estaba basada en la versión mejorada de PS5 de FFVII Remake, mucha otra gente seguía mostrándose escéptica con las capacidades de la consola ya que ese juego se lanzó en su momento en PS4. Sin embargo, el propio director del juego ha confirmado que tanto Rebirth (continuación directa de Remake) y una tercera parte aún sin anunciar, van a llegar a Nintendo Switch 2, así que no tenemos que preocuparnos por quedarnos a medias con la historia de nuestro querido FFVII. Hoy queremos hablaros sobre Final Fantasy VII Rebirth, porque hemos tenido el privilegio de probar en Modo Portátil el juego para traeros nuestras impresiones.
Un mundo gigantesco para llevar donde quieras
Final Fantasy VII Rebirth es un juego masivo; con grandes áreas abiertas, mil cosas por hacer, descubrir y mucha acción. No os vamos a mentir, ver todo eso en Nintendo Switch 2 impresiona bastante. Nuestra sesión de juego nos llevaba a los inicios de la historia, donde pudimos explorar una ciudad, conocer lo básico del sistema de compañeros y tomar alguna que otra decisión, así como echar una partida a las cartas en el famoso juego «Sangre de la Reina» y explorar parte del mundo abierto del juego una vez salimos de la ciudad. En cuanto a nivel gráfico impresiona bastante, es parecido a lo que hemos visto a Remake, pero yendo un paso más allá y, como es habitual en Nintendo Switch 2, con el pelo de los personajes siendo lo único donde se aprecia un bajón respecto a otras versiones. Llama también la atención el saturado de los colores y la presencia de numerosas escenas «claras», ya que en Remake, abundaban más las escenas y momentos «oscuros».
En cuanto a la jugabilidad, es un juego que apunta a 30 FPS y son bastante estables. En nuestra experiencia tan solo durante una escena en tiempo real notamos un tirón de fotogramas, tanto en combate como en exploración, no notamos ninguna caída o tirón. El sistema de combate es una evolución de lo visto en Remake, añadiendo más profundidad a nuestras estrategias y con más opciones para trabajar en equipo entre nuestra formación de personajes, lo que es un aliciente para probar combinaciones nuevas entre personajes y explotar así los nuevos ataques cooperativos.
Otro gran ejemplo del potencial de Nintendo Switch 2
Aunque nuestra experiencia con Final Fantasy VII Rebirth en Nintendo Switch 2 duró menos de una hora, gracias a nuestro bagaje con el título en PS5 y teniendo muy reciente Remake en Switch 2, hemos podido ver los puntos fuertes de esta versión (que nos ha sorprendido para bien) y nos ha dejado con ganas de más. Estamos ante otro de esos ejemplos que exprimen la consola y nos demuestran que Nintendo Switch 2 tiene un gran potencial y, que cuando los estudios le dedican el tiempo necesario a las versiones de sus juegos, todo es posible.
Tenemos muchas ganas de probar la versión final del juego y poder ver su rendimiento en Modo TV, pero por lo que hemos podido ver en nuestra sesión de juego en Modo Portátil, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos, que, como mínimo, va a estar al nivel de la versión de Nintendo Switch 2 de Final Fantasy VII Remake Intergrade. ¿Tienes ganas de jugar a Rebirth en Nintendo Switch 2?






