F-Zero X

Análisis – F-Zero X (CV Wii U). Enciendan sus futuristas motores y que gane el mejor piloto

De entre las sagas más conocidas de Nintendo que quizás no se dirigen a un público más mayoritario se encuentra la franquicia F-Zero, referente donde los haya dentro del género de las carreras al introducir las competiciones supersónicas en un novedoso entorno futurista, pero de lo que no cabe duda alguna es de que con el tiempo se ha convertido en fuente de inspiración de muchos títulos a lo largo de varias generaciones de consolas incluyendo la actual (el caso más reciente, el más que trabajado FAST Racing NEO). En 1998, siete años después de su exitoso debut en Super Nintendo llegó a su sucesora, Nintendo 64, la que sería su continuación más oficial de cara al público general, F-Zero X, ya que sus expansiones en Satellaview, BS F-Zero Grand Prix 1 y 2, se quedaron en territorio nipón con su peculiar sistema de juego y retransmisión en horas determinadas, y ahora casi veinte años después tenemos oportunidad de volver a disfrutar de esta joya de la alta velocidad en la consola virtual de Wii U. ¿Quizás con este movimiento la Gran N trata de animar a los fans de esta saga demostrando que no se olvida de ella y tiene intención de continuarla? El tiempo lo dirá, por el momento lo que si es cierto es que ni en la generación de DS/Wii ni en la de 3DS/Wii U tenemos una nueva entrega de las intrépidas aventuras de estos corredores del siglo XXVI y son muchas las peticiones de que vuelva a la pista el querido Capitán Falcon.

 

¿Echamos una carrera a más de mil kilómetros por hora?

Estamos en el año 2560, la humanidad ha crecido y evolucionado tecnológicamente de tal manera que ha logrado expandirse por el universo y entablar amistoso contacto con otras formas de vida, multiplicándose fructíferamente las relaciones culturales y comerciales entre civilizaciones avanzadas. Un clima estupendo que favorece que los que cuentan con más recursos necesiten encontrar nuevas formas de diversión con que entretener sus tranquilas vidas, surgiendo así la idea de retomar las pasadas carreras a alta velocidad llamadas entonces de fórmula uno, pero llevándolas al nuevo nivel que permite la futurista tecnología de ese siglo. De este modo aparece el Grand Prix de fórmula cero o F-Zero, en el cual participantes de las galaxias más lejanas arriesgan su vida corriendo a velocidades increíbles en sus aeronaves flotantes por circuitos cargados de peligros situados en diversos planetas, y como no, en él vamos a tomar parte para demostrar que somos el piloto más osado y veloz de todos a fin de hacernos con el multimillonario premio que aguarda un ganador.

 

F-Zero X retoma la historia de su antecesor, aunque sus eventos se sitúan unos años después tras algunos eventos desastrosos en las carreras, los cuales pusieron en peligro la vida de los participantes y supuestamente llevaron a regular mejor las reglas de la competición. No obstante, no hay que engañarse, las pistas van a desafiar más que nunca nuestros reflejos y precisión. ¿Seremos capaces de alzarnos con la victoria a costa de poner en peligro nuestra integridad?

 

F-Zero X

Siente la velocidad en toda su dimensión

En este título contamos con un amplio elenco de treinta corredores entre los que escoger, cada uno con su personalidad (algunos de ellos son claras referencias a otras franquicias de Nintendo, o a EAD, su equipo de desarrollo), y manejo particular de su nave, además de sus propias características de peso, agarre a la pista y efectividad de su propulsión, definidas con letras de la A a la E en función de su mayor o menor calidad. De los mismos, seis los podemos escoger desde el principio, entre los cuales por supuesto tenemos al archiconocido Capitán Falcon (o Mr. Show me your moves), mientras el resto se pueden ir desbloqueando conforme superamos todas las copas que componen cada uno de los niveles de dificultad. Hay cinco copas con seis pistas cada una, tres iniciales y dos desbloqueables, que van gradualmente de menor a mayor dificultad, siendo la última la más alocada, donde la CPU del juego genera pistas al azar que pueden ser tan retorcidas que ni siquiera el resto de competidores controlados por ordenador son capaces de sobrevivir a las mismas.

 

Hay a su vez cuatro niveles de dificultad, tres desde el principio y uno desbloqueable, en los que, además de la inteligencia de los rivales, varía el número de vidas o intentos que contamos para superar los circuitos de la respectiva copa (cinco en el nivel más fácil, dos en el más difícil), perdiendo una cada vez que nos salgamos de la pista o se nos agote toda la energía. Nuestro objetivo es llegar ilesos a la línea de meta tras completar tres vueltas al circuito, y contamos para ello con una barra de energía que va disminuyendo cada vez que chocamos con los quitamiedos, muros, trampas u otros vehículos o cada vez que hacemos uso del propulsor (Booster) para coger temporalmente más velocidad a partir de la segunda vuelta.

 

Algo a tener en cuenta es que, mientras en modo principiante y estándar podremos alcanzar los primeros puestos sin mucho problema, y hasta lucirnos, en los siguientes la cosa se complica bastante, con rivales que no dudan en empujarnos fuera de la pista o en golpearnos sin piedad en los tramos más estrechos. En consecuencia, no es un juego fácil para nada, nos tenemos que conocer los escenarios al dedillo, atacar (pulsando dos veces uno de los gatillos para empujar a izquierda o derecha o usando la combinación L+R+R o R+L+L para ejecutar un ataque giratorio muy efectivo aunque resta un poco de velocidad y a veces nos puede hacer perder el rumbo) y administrar sabiamente el uso del propulsor para no quedarnos sin energía antes de llegar a las zonas de regeneración (tramos con bandas rosas a los lados) si queremos triunfar en la competición.

 

F-Zero X

 

Tenemos cinco modos de juego, Grand Prix, el principal, en el que competimos contra 29 CPUs para hacernos con la victoria y desbloquear pilotos y copas; Time Attack, en el corremos solos para conseguir los mejores tiempos, y si obtenemos un buen récord, podremos competir contra las naves fantasmas de los creadores en cada pista, los cuales son realmente duras de pelar dicho sea de paso; Practice, para coger manejo al juego, Versus, para competir de dos a cuatro jugadores humanos (no hay CPUs, por lo que no puede jugar a este modo un solo jugador), y Death Race, en el que el objetivo es derrotar a cada uno de los 29 rivales en el menor tiempo posible mientras corremos en una pista en bucle. Como curiosidad mencionar que hay dos modos y dos copas extra que sólo estaban disponibles usando el Kit de Expansión del juego junto al periférico 64DD, estos eran el modo creación de naves y el modo creación de pistas, y por desgracia se quedaron en Japón, constituyendo dos añadidos creativos que sin duda hubiera encantado poder tener.

 

El paso del tiempo le sienta de maravilla al Capitán Falcon

F-Zero X, a diferencia de su antecesor, cambia el entonces revolucionario Modo 7 por naves y escenarios en genuinos polígonos tridimensionales bastante bien acabados y con acertado nivel de detalle, si bien es cierto que absorberá tanto nuestra atención el no salirnos del asfalto ni dejarnos la carrocería pegada en los quitamiedos o en el fondo de un barranco que posiblemente nos puedan pasar desapercibidos en su mayoría. Al tratarse de un juego que originariamente salió hace ya bastantes años, obviamente los aspectos gráficos y sonoros no son los mismos que los que se pueden esperar de un título actual, no obstante, hay que decir que lucen bastante bien pese al tiempo transcurrido. Los gráficos son nítidos, de color moderado, recurriendo al uso de niebla en las distancias lejanas probablemente por las limitaciones de potencia de entonces, sin embargo permite que el juego vaya con fluidez incluso en los momentos de pelotera de naves en un mismo tramo. En el apartado sonoro destaca el uso de música electrónica bastante lograda (más aún si tenemos en cuenta que entonces se usaba formato midi en lugar de mp3) que acompaña bien y mantiene la tensión en la carrera.

 

Los personajes son variados y de estética cómic americano, humanos y alienígenas (algunos dan repeluses de imaginarlos en la realidad) cada uno con sus particulares características en carrera que nos llevará a repetir la elección, especialmente en los niveles de dificultad más elevados, conforme les pillemos el manejo. Los controles responden bien, hay que hacerse a ellos no obstante (tiene más complejidad que un Mario Kart por ejemplo) ya que, aunque son sencillos de aprender (A, acelerar, B, Booster, L R, giro más pronunciado para evitar derrapes y atacar) requiere su tiempo dominarlos, y ya ganar en modo de dificultad Experto o Maestro para qué contar. Recordamos que al poco de ser publicado el juego en la consola virtual surgieron algunos problemas de control en la tableta mando de Wii U, pero fueron arreglados poco después mediante una actualización, por lo demás, igual que el original, está por completo en inglés, sin ser esto especialmente traba ya que es fácil navegar por los menús, y al tratarse de un juego de carreras no hay muchos textos aparte de las frases de victoria de cada corredor tras la ceremonia al final de cada copa, muchas de ellas por cierto bastante curiosas por lo que merece la pena dar la oportunidad de correr con cada uno.

 

F-Zero X – Un reto para valientes

En conclusión, como decíamos al principio, F-Zero X pertenece a una de esas sagas de Nintendo que, sin llegar a ser uno de las más mayoritarias como Super Mario o Zelda, cuenta con una importante masa de fans que la hacen muy popular, es por ello una auténtica joya imperecedera en el tiempo que supone todo un reto incluso para los más experimentados en los juegos de carreras, y por ello merece mucho la pena volver a disfrutarlo en una consola diferente y con la ventaja de poder jugarlo semi-portátil gracias a la función Off-TV. Al tratarse de un port se ve, juega y disfruta exactamente igual que el original, incluyendo aspectos gráficos, sonoros, de control y el formato de pantalla 4:3 de antaño (hubiera estado genial incluir el formato panorámico opcional por qué no decirlo), con el añadido eso sí de poder crear y recuperar puntos de guardado en cualquier momento, lo que puede suponer una ayuda cuando alguna de las pistas más chungas se resista y nos estemos quedando sin suficientes vidas, cosa que ocurrirá con relativa frecuencia. Sin duda es una oportunidad de poder revivir las aventuras del carismático Capitán Falcon, que tanto han marcado en el mundo de los videojuegos, en espera de que Nintendo nos sorprenda en Switch con una nueva entrega del genial F-Zero.

Uno de los grandes de las carreras supersónicas, inspiración de múltiples títulos, en la época de los 64 bits regresa a la consola virtual de Wii U
Gráficos
80
Sonido
90
Duración
85
Jugabilidad
75
Nota de lectores2 Votos
95
PROS
Su duración
El generador de pistas aleatorias
La música, transmite toda la emoción
CONTRAS
El modo versus requiere de dos jugadores mínimo
La dificultad a veces exaspera un poco
La falta de opción de pantalla panorámica
85

Redactor
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Gráficos
Sonido
Duración
Jugabilidad
Puntuación